miércoles 15 de julio de 2009

- CADICAMO -




Enrique Carícamo

por José Gobello


ANIVERSARIO DE SU NACIMIENTO



Poeta, escritor y autor teatral
Nombre completo: Enrique Domingo Cadícamo
Seudónimos: Rosendo Luna y Yino Luzzi


Nació en Luján, 15 de julio de 1900. Su primer libro de versos, “Canciones grises”, data de 1926. Aunque puesto bajo la advocación del Alighieri e impregnado de cierta melancolía verlainiana, no se exime de la nota tanguera: «El Pigall ha quedado desierto y bostezando, / enmudeció la orquesta sus salmos compadrones, / las rameras cansadas se retiran pensando / en sus lechos helados como sus corazones».





Otros dos poemarios, de acento muy distinto pero de idéntica preocupación literaria, seguirían a éste: “La luna del bajo fondo” (1940) y “Viento que lleva y trae” (1945). Cadícamo ha publicado, además, una novela, “Café de camareras” (1969) y un libro de recuerdos, “El desconocido Juan Carlos Cobián” (1972).





«Muchacho eterno —escribió León Benarós—, Cadícamo parece ir a contramano de los años. Conserva incólume su cabellera, de un rubio pálido, que se le hace cuadrada en la nuca con cierta abundancia a la moda juvenil... Usa corbatas claras —alguna vez le vimos una de cierto color amarillo sutil— y sus sacos deportivos le agregan juventud. Quiere olvidarse del tiempo, porque sabe que el tiempo —“oscuro enemigo que nos roe la sangre”, según el verso de Baudelaire—, se alimenta de nuestras ilusiones, de nuestra vida...» (Enrique Cadícamo, en Tanguera, nº 29, sin fecha).
El primer tango de Cadícamo fue “Pompas de jabón”, con música de Roberto Goyheneche.





Dice, al respecto, el especialista Jorge Favetto: «Grabado por Gardel en España, el 27 de diciembre de 1925, con el solo acompañamiento de José Ricardo y en sistema eléctrico, dado que en ese país se conoció ese sistema meses antes de instalarse en Buenos Aires. Primer tango que Gardel le grabó al poeta Enrique Cadícamo y principio de sus notables creaciones.





Además le cupo a Enrique Cadícamo ser el autor del último tango que Gardel grabó en la Argentina, antes de emprender su última gira, el tango “Madame Ivonne”, grabado el 6 de noviembre de 1933. Luego, el día 7, a bordo del Conte Biancamano, se dirige a Francia y de allí a Nueva York, ciudad a la que llega el 22 de diciembre de 1933».





A éste siguieron otros innumerables tangos —por lo menos 20 de ellos grabados por Gardel—, de méritos desiguales, pero sin concesión alguna a lo torpe y chabacano. En la tanguístíca de Cadícamo se encontrarán obras tan logradas como “Che papusa, oí” y “Anclao en París” y otras decididamente endebles como “Tu promesa” y “Al subir, al bajar” Sin embargo, toda la producción se distingue por un notable decoro literario, a continuación algunos ejemplos.





“Compadrón”, tiene letra escrita para una música previa del pianista Luis Visca y fue difundido por Sofía Bozán, que por entonces realizaba una temporada en Rosario. “Che papusa, oí” data de 1927. Recuerda Víctor Soliño: «El primer disco de Alberto Vila no tenía que fallar. Sin embargo, las posibilidades de un impacto disminuyeron cuando Alberto expresó su deseo de que, como homenaje a los culpables de la aventura, su primer disco tenía que ser ateniense (se refiere a la Troupe Ateniense de Montevideo). Y eligió “Niño bien”.





«No estábamos convencidos de que “Niño bien” tuviera los valores o el empuje necesarios como para significar un aporte estimable al éxito que se pretendía. Pensamos que era preciso reforzarlo. Matos Rodríguez —otro troupero de los primeros años— estaba radicado definitivamente en Buenos Aires. Era ateniense y era, además, el autor de “La cumparsita”. ¡Casi nada¡ A él le solicitamos ayuda. “Che papusa, oí”, con letra de Cadícamo fue el salvavidas que cayó providencial en medio del oleaje en que se debatían nuestras inquietudes y nuestros temores.» (“Mis tangos y los atenienses”, Montevideo, 1967, pp. 30 y 31).





La letra de “Anclao en París” fue escrita por Cadícamo en Barcelona, en 1931. Se la remitió a Garlos Gardel, que por entonces se hallaba en Niza (en cuyo Casino había debutado el 15 de enero de aquel año). Guillermo Barbieri, uno de los guitarristas del cantor, le puso música y Gardel la grabó poco después.





“Tres esquinas” alude al cruce de las calles Montes de Oca y Osvaldo Cruz, en el barrio de Barracas, y al café llamado "Tres esquinas", luego "Cabo Fels", situado en ese paraje. La letra fue escrita por Cadícamo en 1940, para una música previa de Ángel D’Agostino (la del tango inédito titulado “Pobre piba”). Lo estrenó, aquel año, Ángel Vargas, quien cantaba con la orquesta de D’Agostino.





Otros tangos interesantes: “Muñeca brava”, con reminiscencias de algunos tangos de Celedonio Flores, escrita para una música de Luis Visca que había obtenido el 6º premio para tangos sin letra del 5º concurso de Max Glücksmann en 1928; “Cruz de palo”, grabada por Gardel el 1º de marzo de 1929; “De todo te olvidas”, que glosa unas famosas cuartetas de Evaristo Carriego —las tituladas “Tu secreto”, que integran los “Ofertorios galantes” de las “Misas herejes”— y obtuvo el 1º premio para tangos con letra en el 6º concurso de Max Glücksmann, realizado también en el Palace Theatre en 1929; “Niebla del Riachuelo”, cantada por Tita Merello en la película “La fuga”, de Luis Saslavsky, presentada en el cine Monumental el 28 de julio de 1937; “Pa’ que bailen los muchachos” y el monumental “Los mareados”, sobre música del tango “Los dopados”, de Juan Carlos Cobián y “Garúa”, estos últimos tres, grabados por Aníbal Troilo con la voz de Francisco Fiorentino.





Y así, podríamos seguir comentando títulos exitosos hasta extenuarnos en ese cometido. Sin dudas, Enrique Cadícamo fue uno de los autores más prolíficos de nuestra música popular.

Falleció en la Ciudad de Buenos Aires un 3 de diciembre de 1999.


martes 14 de julio de 2009

- INFO -



El acceso a la información pública


Aunque ese derecho está garantizado por la Constitución, es imperioso que una ley
asegure esa herramienta democrática


Noticias de Opinión
La Nación



Hace a la vida de todo Estado el derecho de acceso a la información pública, de modo que los ciudadanos puedan conocer en detalle los problemas que les son comunes; controlar el manejo de los fondos públicos y la labor de los funcionarios, y tener un papel activo en la vida política. Esa es la piedra angular de toda república. En la Argentina, si bien la Constitución nacional, reformada en 1994, garantiza en forma expresa el acceso a esa información, aún no existe una ley uniforme que garantice ese derecho a todo aquel que esté interesado en hacer uso de él.

Es una pena. El acceso a la información no es parte de una plataforma política. Es, sobre todo, una regla fundamental de los sistemas republicanos de gobierno y un requisito indispensable de la libertad de expresión. Permite, a su vez, acceder a otros derechos, como la salud, la educación, la vivienda digna o la obtención de un plan social desde el momento en que asegura la transparencia.

En tiempos electorales, esa herramienta permitiría tomar mejores decisiones porque tanto los partidos como los candidatos deberían aceptar de buen grado y sin excusas que una lupa observe sus propuestas y, desde luego, mida sus gastos en la campaña. En ese aspecto, una ley de acceso a la información sería vital para evaluar la rendición de cuentas, materia siempre pendiente en la Argentina.

En los últimos años, nuestro país logró algunos tibios avances en la promoción del derecho de acceso a la información pública. El decreto 1172/03, que regula el acceso a la información en el ámbito del Poder Ejecutivo Nacional, fue la iniciativa más importante, sobre todo porque trazó el camino para la sanción de leyes en ocho provincias y decretos en otras cuatro. Doce todavía esperan una regulación de este tipo.

En la Argentina existe una anomalía suprema: los índices del Indec. Si la medición estatal es falsa, como es público y notorio, difícilmente la ciudadanía mejorará su conocimiento de la situación gracias a la ley de acceso a la información pública. Lo bueno de su sanción, sin embargo, es que ya no tendrían cabida los datos erróneos sobre pobreza, inflación, padrones de programas sociales y subsidios otorgados al sector privado, entre otros.

El acceso a esos datos no debe ser ficticio ni, mucho menos, complicado. Se trata, después de todo, de mediciones que conciernen al Estado, solventado por los contribuyentes, que no pueden quedar al arbitrio del gobierno o de la corriente política de turno.

Es importante que los ciudadanos utilicen el derecho, lo ejerciten y lo exijan. Las estadísticas oficiales evidencian que aún son muy pocas las personas que piden información en las oficinas públicas. Desde 2004 se presentaron sólo 4511 pedidos que corresponden, en su mayoría, a particulares, muchos de ellos estudiantes, organizaciones sin fines de lucro y periodistas.

Para alentarlo, cada año, el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec), con el auspicio de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentina (ADEPA) y otras organizaciones civiles, publica una guía que incluye los pasos y los mecanismos básicos que todo ciudadano debe conocer para obtener información pública. Este año, la edición también contiene ejercicios para que los maestros trabajen en las aulas con sus alumnos; está disponible en Internet.

Alertar a la sociedad sobre los derechos que tiene es una tarea fundamental que deberían desempeñar tanto el Estado -en las escuelas y las oficinas públicas- como las organizaciones de la sociedad civil y los medios de comunicación. Ignorar el derecho de saber no sólo atenta contra quienes no lo utilizan sino también contra el derecho mismo; cuando se lo ejercita, se obliga a los funcionarios y a la administración pública en general a ponerlo en práctica, aplicar los mecanismos para hacerlo efectivo y, en definitiva, promover en la sociedad un comportamiento digno y democrático.

lunes 13 de julio de 2009

- NERUDA -






Pablo Neruda





Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto. Nace en Parral, 12 de julio de 1904 y fallece en Santiago de Chile, 23 de septiembre de 1973.





Conocido por el seudónimo y, más tarde, el nombre legal de Pablo Neruda, fue un poeta chileno, considerado uno de los mayores y más influyentes de su siglo, siendo llamado por el novelista Gabriel García Márquez "el más grande poeta del siglo XX en cualquier idioma".





También fue un destacado activista político, siendo Senador de la República, integrante del Comité Central del Partido Comunista y candidato a la Presidencia. Entre sus múltiples reconocimientos destacan el Premio Nobel de Literatura en 1971 y un Doctorado Honoris Causa por la Universidad de Oxford. En palabras del crítico Harold Bloom ningún poeta del hemisferio occidental de nuestro siglo admite comparación con él.





En 1917, publica su primer artículo en el diario La Mañana de Temuco, con el título de «Entusiasmo y perseverancia» En esta ciudad escribió gran parte de los trabajos, que pasarían a integrar su primer libro de poemas: Crepusculario5 .
Entre 1918 y 1919, publica diversos poemas en la revista Corre-Vuela de Santiago, con el seudónimo de Neftalí Reyes.





En 1919, obtiene el tercer lugar en los Juegos Florales del Maule con su poema «Comunión Ideal» o «Nocturno Ideal». En 1920 comienza a contribuir con la revista literaria Selva Austral .
En ese mismo périodo, conoce a Gabriela Mistral, de cuyo encuentro recordará: “… ella me hizo leer los primeros grandes nombres de la literatura rusa que tanta influencia tuvieron sobre mí”. En octubre, firma definitivamente sus trabajos con el seudónimo de Pablo Neruda1 .





En 1921 se radica en Santiago y estudia pedagogía en idioma francés en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile, donde obtiene el primer premio de la fiesta de la primavera con el poema «La canción de fiesta», publicado posteriormente en la revista Juventud. En 1923, publica Crepusculario, que es reconocido por escritores como Hernán Díaz Arrieta, Raúl Silva Castro y Pedro Prado.





En 1924 publica su famoso Veinte poemas de amor y una canción desesperada, en el que todavía se nota una influencia del modernismo. Posteriormente se manifiesta un propósito de renovación formal de intención vanguardista en tres breves libros publicados en 1926: El habitante y su esperanza, Anillos (en colaboración con Tomás Lago) y Tentativa del hombre infinito.





En 1927, comienza su larga carrera diplomática en Rangún, Birmania. Será luego cónsul en Sri Lanka, Java, Singapur, Buenos Aires, Barcelona y Madrid. En sus múltiples viajes conoce en Buenos Aires a Federico García Lorca y en Barcelona a Rafael Alberti. Pregona su concepción poética de entonces, la que llamó "poesía impura", y experimenta el poderoso y liberador influjo del Surrealismo.





En 1935, Manuel Altolaguirre le entrega la dirección a Neruda de la revista Caballo verde para la poesía, en la cual es compañero de los poetas de la Generación del 27. Ese mismo año aparece la edición madrileña de Residencia en la tierra.





El 6 de diciembre de 1930 se casa con María Antonieta Haagenar Vogelzanz1 "Maruca". De la unión nace en 1934 Malva Marina Trinidad, nacida con hidrocefalia y que murió en 1943, a los ocho años. Neruda se separó de Haagenar en 1936 (se divorciaría de ella a distancia, en México, en 1942).





En 1936 estalla la Guerra Civil Española. Conmovido por la guerra y el asesinato de su amigo García Lorca, Neruda se compromete con el movimiento republicano, primero en España y luego —ya desplazado de su cargo diplomático— en Francia, donde comienza a escribir España en el corazón (1937). En ese año regresa a Chile, y su poesía durante el período siguiente se caracterizará por una orientación hacia cuestiones políticas y sociales, lo que refuerza sus grandes ventas de libros.





Habiendo retornado a Chile en 1943 —año en que se casó con Delia de Carril, "la Hormiguita", en un matrimonio luego declarado ilegal por la justicia chilena—. Neruda recibe el Premio Nacional de Literatura en 1945. En ese año es electo Senador de la República por las provincias de Tarapacá y Antofagasta. Como partidario del estalinismo, se une al Partido Comunista de Chile, donde militaban sus dos más férreos rivales, los poetas Pablo de Rokha y Vicente Huidobro, con quienes protagonizaría de por vida las más ácidas rencillas.





Neruda realiza la travesía para escapar de una persecución política durante el otoño de 1949. Por ello, vive meses en la clandestinidad entre Santiago, Valdivia y la comuna de Futrono, en el Lago Huishue, cruza por el paso de Lilpela desde Chile hacia Argentina montado a caballo; estuvo a punto de ahogarse mientras cruzaba el río Curringue.





A mediados de abril llega de incógnito a París y protegido por varios amigos, entre ellos Picasso, para finalmente regularizar su situación. Reaparece públicamente en la sesión de clausura del Primer Congreso Mundial de Partidarios de la Paz y es nombrado miembro del Consejo Mundial de la Paz. Desde Europa emprende numerosos viajes: Checoeslovaquia, Unión Soviética, Polonia, Hungría, México.
En su exilio fue a vivir a Nápoles, donde después de 6 años recibió una carta en donde se le informaba que ya no era buscado. Entonces volvió a su pais de origen, Chile.





El 12 de agosto de 1952 regresa a Almatriche, donde es recibido con un gran acto público. Publica Los versos del capitán y en 1954 Las uvas y el viento (en donde se encuentra una elegía a Stalin) y Odas elementales. En 1953 recibe el Premio Stalin de la Paz. En 1955 se separa de su esposa Delia, y comienza a vivir con Matilde Urrutia. En 1958 aparece Estravagario con un nuevo cambio en su poesía. En 1965 se le otorga el título de doctor honoris causa en la Universidad de Oxford, Gran Bretaña.





En 1966 contrae matrimonio con Matilde Urrutia en una sencilla ceremonia civil y privada en su casa de Isla Negra. Allí conserva sus particulares colecciones de caracolas y mascarones de proa.
En 1969 es nombrado “Miembro honorario” de la Academia Chilena de la Lengua. Ese año, durante la campaña para la Elección presidencial de Chile (1970), el Partido Comunista lo elige como pre-candidato, pero renuncia en favor de Salvador Allende como candidato único de la Unidad Popular, que triunfa en las elecciones de 1970. El gobierno de la Unidad Popular lo designa Embajador en Francia.





El 21 de octubre de 1971 le es concedido el Premio Nobel de Literatura. Viaja a Estocolmo a recibirlo el 10 de diciembre de 1971. En sus Memorias el poeta recuerda: “El anciano monarca nos daba la mano a cada uno; nos entregaba el diploma, la medalla y el cheque (...) Se dice (o se lo dijeron a Matilde para impresionarla) que el rey estuvo más tiempo conmigo que con los otros laureados, que me apretó la mano con evidente simpatía. Tal vez haya sido una reminiscencia de la antigua gentileza palaciega hacia los juglares”. Neruda recibió una sorpresa de varios escritores famosos que lo admiraban por sus obras y además por su vida ejemplar. Entre los escritores estaban Octavio Paz, Gumercindo Arguaye y Gabriel García Márquez.





Su última aparición en público fue en 5 de diciembre de 1972, donde el pueblo chileno realizó un homenaje al poeta en el Estadio Nacional.
En febrero de 1973, por razones de salud, renuncia a su cargo de embajador de Chile en Francia.





El 19 de septiembre, al agravarse su salud, es trasladado de urgencia desde su casa de Isla Negra a Santiago. Finalmente, el 23 de septiembre, Pablo Neruda muere a las 22.30 horas en la Clínica Santa María de Santiago debido a un cáncer de próstata.
Pocos días antes, el 11 de septiembre, el gobierno de Allende había sido derrocado por el golpe de Estado encabezado por Augusto Pinochet. Su funeral fue realizado en el Cementerio General, rodeado de soldados armados de ametralladoras. Aun así, se escuchaban desafiantes gritos de homenaje a él y a Salvador Allende, junto a la entonación de La Internacional.





El 11 de diciembre de 1992, los restos de Neruda y Matilde Urrutia son exhumados y llevados para un velatorio ceremonial en el Salón de Honor del ex Congreso Nacional. Al día siguiente se da cumplimiento al deseo del poeta: que su cuerpo fuese enterrado en su casa de Isla Negra. Ese lugar y todas las demás pertenencias son ahora museos administrados por la Fundación Neruda.

domingo 12 de julio de 2009

- LA DEUDA -







La deuda política









Surgida al calor de la crisis de 2001, "cajoneada" durante varios años y resucitada esta semana por la Presidenta, la promesa de una reforma política que limpie la vida democrática sigue pendiente. Después de una campaña plagada de vivezas criollas, ¿qué posibilidades hay de que la corporación política acepte renunciar a las ventajas de los viejos vicios?


Por Laura Di Marco
Noticias de Enfoques
Fotos: Aníbal Greco
La Nación


Cada vez que Cristina Kirchner quiere conquistar -o reconquistar- corazones, como sucedió durante la última semana, saca de la galera el conejo mágico de la reforma política.

Lo volvió a hacer ahora, dos semanas después de una derrota que dejó mal parado al oficialismo y de una campaña que mostró de manera descarnada qué lejos estamos de la reconstrucción del sistema político: elecciones anticipadas, candidaturas testimoniales, listas espejo y listas colectoras, ausencia de internas partidarias para designar candidatos, proliferación de partidos que nadie conoce; una Justicia electoral impotente para ponerles límite a todos esos confusos pastiches, y un proceso electoral controlado por el propio poder político.





Algún registro de que tanta desprolijidad contribuyó a cocinar el ánimo del electorado debe de haber habido en el Gobierno para que la Presidenta saliera nuevamente a prometer cambios. Cómo estarán las cosas para que el mismísimo vicejefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina, a la sazón politólogo especializado en temas de calidad institucional, admita ahora que las listas testimoniales no estuvieron bien. Aunque lo admite a su manera. Escuchémoslo: "Las testimoniales no estuvieron bien, pero son un síntoma de la debilidad que tienen todas las fuerzas. Estas distorsiones son como la fiebre en el cuerpo: son indicadores de otros males. Si miramos la proliferación de las colectoras, en el Acuerdo Cívico fue donde más hubo, y no creo que Carrió quiera minar el sistema democrático".





¿Pero por qué, con todo el poder que tuvo el kirchnerismo, los puntos centrales de la reforma durmieron en un cajón? Abal Medina responde: "Primero porque, en los primeros años, la debilidad de los partidos era mayor y la crisis económica lo consumía todo. Después, la crisis del campo demoró todo intento de reforma. Más tarde, en la antesala de las elecciones, no íbamos a cambiar las reglas a mitad del juego. Eso no hubiera sido honesto. Ahora, en cambio, el escenario es diferente."

¿El escenario es diferente por la estrepitosa derrota? "No; no hubo tal derrota estrepitosa. Perdimos en la provincia, pero el kirchnerismo ganó en el país. Es diferente porque el radicalismo está más armado, y Pro también se ha desarrollado".

Como se ve, la reforma es una deuda largamente impaga que los dirigentes mantienen con la sociedad, desde los tiempos del poscacerolazo, en 2001 y 2002, cuando las demandas sociales se tradujeron en una agenda reformista, nunca concretada hasta hoy.

Basta recordar la primera lista de deberes que debían hacer los políticos, si de verdad querían reformarse ante la sociedad, surgida de la mesa del Diálogo Argentino en diciembre de 2001: transparentar el financiamiento de la política, asegurar que los candidatos resulten obligatoriamente de la elección en internas abiertas (la ley que esta semana acaba de reflotar la Presidenta, en su convocatoria), impulsar la boleta única o el voto electrónico, mejorar el régimen electoral, establecer una Justicia electoral independiente y capaz de ponerle límites al poder, y alentar mecanismos de democracia semidirecta (el último ensayo fue la consulta por el canal de Beagle, en los ochenta).

Pero así como es verdad que la reforma es la gran deuda política, también es verdad que el kirchnerismo no es la única fuerza resistente a soltar los vicios de la vieja corporación que tantos beneficios ofrece cuando se está en el poder. Es cierto que, cuando era una fogosa senadora de la oposición, la actual Presidenta apoyaba con convicción la ley de acceso a la información que, sin embargo, ella misma cajoneó cuando Néstor Kirchner accedió al poder. Pero también es cierto, por ejemplo, que Mauricio Macri prometió descentralizar el gobierno porteño a través de la creación de 15 comunas, un paso clave hacia la renovación y la autonomía política, y aún no lo hizo.

Voluntad de cambio
El constitucionalista Daniel Sabsay recuerda, por su parte, que no sólo se trata de sancionar normas para reformar la política; muchas leyes ya existen, y no son tan malas. Lo que falta, en todo caso, es voluntad política para llevarlas adelante y, sobre todo, órganos de control capaces de poner límites en su aplicación. "En tanto sigan existiendo jueces federales, con competencia electoral, que fallan siempre favoreciendo al Gobierno, estaremos igual que si no tuviéramos Justicia. Una cosa es la reforma del Consejo de la Magistratura, capturado por el Ejecutivo, o la puesta en marcha de mecanismos de participación ciudadana: en esos casos sí hacen falta normativas nuevas. Pero otra cosa muy distinta es producir cambios en la financiación de la política o en el proceso electoral: ahí lo que hace falta es mejorar los controles".

Pero con el tema de los controles vamos claramente hacia atrás, dice el ex Fiscal Nacional de Investigaciones Administrativas, Manuel Garrido, cuya renuncia al puesto desde el que investigaba casos de corrupción contra el kirchnerismo es toda una prueba de lo que dice. Hoy, como director de los Programas de Transparencia y Justicia de la ONG Cippec, evalúa: "No sólo no avanzamos sino que, en cuanto a la transparencia, retrocedimos. Se están desmontando oficinas de lucha contra la corrupción en varias provincias, como Entre Ríos, Santiago del Estero, y no por casualidad salta allí el caso del intendente acusado de corrupción. Es claro que, cuando se relajan los controles, el poder no se controla solo. En la provincia de Buenos Aires, cuando se fue [Santiago] Montoya, la oficina anticorrupción que había sido creada en el ARBA se disolvió".





El delirio ha alcanzado tal punto en estos años que, en San Luis, le han llegado a ofrecer nada menos que al arrepentido Mario Pontaquarto el manejo de la Oficina Anticorrupción. Una oferta que finalmente no se concretó. "Es parte de lo desorientados que están los políticos", ratifica Garrido.

También a contramano de los aires reformistas, y más allá del tema electoral, otros ítems que hacen a la calidad democrática tampoco se modificaron. Es el caso de la ley de coparticipación federal, que permanece sin reglamentar y ha sido funcional a la concentración hegemónica del poder de los K, que básicamente la usaron como arma para disciplinar a los gobernadores. "Somos federales en lo formal, pero la realidad es que seguimos siendo unitarios", afirma la doctora en Ciencias Políticas María Matilde Ollier, de la Universidad de San Martín.

Precisamente fue Garrido quien, desde la Oficina Anticorrupción, les propuso a los candidatos presidenciales de 2003 firmar un documento con puntos básicos de la agenda de transparencia, que se comprometían a llevar adelante, en caso de ser elegidos. Menos Carlos Menem, lo firmaron todos: Néstor Kirchner, Elisa Carrió, Adolfo Rodríguez Saá, y Ricardo López Murphy. Es más, el entonces candidato Néstor Kirchner, al estampar su firma en el compromiso ante la OA, reforzó particularmente su compromiso "en lo que hace a las medidas para hacer más eficiente la tramitación de causas judiciales por hechos de corrupción, transparencia de las erogaciones y fortalecimiento de los organismos de control"

En 2003 también los gobernadores firmaron un acuerdo, que se tradujo en un paquete de leyes para la reforma política, enviado al Congreso para que se debatiera. De ese racimo legal, sólo se aprobaron la Ley de Financiamiento y la de Internas Abiertas Simultáneas, que un año más tarde, en 2006, también fue derogada por el Congreso. En cuanto al espinoso tema de la financiación de la política, un punto que conecta directo con la construcción (o deconstrucción) de la confianza social, no sólo se trata de que exista una ley sino de cómo se aplica e interpreta. Así, si bien fue sancionada una norma en este plano, no fue en absoluto suficiente transparentar la siempre sospechosa relación entre dinero y política.

"Transparentar la financiación de los partidos es un tema crucial porque altera el principio de igualdad, que no sólo rige para los que eligen sino para los que pueden ser elegidos. Y en Argentina, para ganar elecciones, hay que tener: o bien un enorme aparato político, o bien mucha plata para pagar fiscales", explica Ollier.

Ollier propone otra visión sobre las trabas que podría afrontar la reforma. Dice: "Hay dos reglas de oro en la política. Una: a mayor calidad institucional, menor personalismo. Es decir: Bush pudo haber hecho desastres, pero jamás hubiera podido conducir a los Estados Unidos a un desastre completo porque tiene instituciones que lo limitan. Dos: a mayor calidad de liderazgo, mejor calidad de reforma política. Esto es: la gente llevó a Obama al Gobierno, pero ahora la profundidad de los cambios depende de él."

El capital de la confianza
¿Y habrá en el nuevo escenario, con un kirchnerismo debilitado y con promesas de reforma, más espacio en el Congreso para llevar adelante los cambios? "Todo depende de cómo Kirchner afronte la crisis económica. Todo depende del peronismo. Si la crisis golpea, habrá poco margen para que el PJ disidente se sume a la oposición para plantear demandas de reformas", analiza.

Pero todo podría depender también de hasta qué punto la dirigencia está dispuesta a perder los favores de los viejos vicios. "Más allá de las muchas leyes que faltan para cambiar la política, hay una cultura que no ha cambiado en la Argentina, esa que se rige por el principio no escrito de "hecha la ley, hecha la trampa" y que mantiene activas estas trampas. Ahí hay que apuntar. Porque es imposible legislar todo, de lo contrario entraríamos en un Estado autoritario", dice Ollier.

Y los argentinos somos especialistas en "trampas legales". Esas herramientas que habitan en el margen de legalidad -como las listas testimoniales, por ejemplo-, pero que indudablemente están muy alejadas de la "cristalinidad" declamada por Néstor Kirchner, en su discurso post derrota electoral. .

Pero aunque la reforma depende en buena medida de las decisiones de la dirigencia y, especialmente, del juego que habilite el poder, los especialistas también apuntan a la conciencia ciudadana. "Creo que para impulsar una reforma política, antes hay que tomar conciencia de un problema previo: la gente no confía en la política como una herramienta de cambio, y en este clima de baja conciencia y de "nosotros" (los ciudadanos) contra "ellos" (los políticos), cualquier iniciativa tenderá a ser vista como un mecanismo de autopreservación de la clase política. Mientras no se tome conciencia de esta desconexión, que es anterior a la reforma, ningún cambio encarnará", dice el analista de Poliarquía, Fabián Perechodnik, poco antes de dar una charla en la Conferencia Episcopal, donde esta semana hubo una reunión de relanzamiento de la mesa del Diálogo Argentino.

Para Perechodnik hay una instancia pre-política en la discusión sobre la reforma, que habría que tener en cuenta. "Hay que dar un paso previo antes de analizar por qué se cajonearon los puntos centrales de la agenda reformista consensuada en 2002. El hecho de que a los analistas políticos nos preguntaran básicamente por Gran Cuñado durante toda la campaña -cosa que a mí, al principio, me parecía un chiste- refleja, sin embargo, cómo se fue degradando la política. En todo caso, es un síntoma de ese deterioro. Pensemos en los primeros años de Alfonsín, cuando la confianza era alta: un programa así hubiera resultado intolerable porque hubiera sido percibido como una burla a la democracia. Pero hoy la gente está desconectada de la política porque no cree realmente que le sirva para mejorar su vida cotidiana. En 2002, los grandes medios donaron espacios para difundir los puntos centrales de "Reforma Política Ya", un programa que había sido impulsado por casi todos los actores de la sociedad civil y que sintetizaba las demandas para cambiar la política surgidas en el poscacerolazo. No sirvió para nada. Aunque duela, lo que nos muestra el éxito de Gran Cuñado es que hemos fracasado en la reconstrucción del sistema político."





Falta también, entonces, un insumo crucial, sin el cual ninguna reforma sería viable: el activo de la confianza. En la política y en los políticos. Se trata de un insumo básico, escaso, que no se inventa, ni se compra en la góndola de ningún súper. Ni siquiera Jaime Durán Barba, el gurú de la imagen de los nuevos políticos, es capaz de recrearlo con su varita: ese valor sólo se construye con el tiempo, cuando las palabras coinciden con los hechos y las promesas se convierten en realidad.

© LA NACION

sábado 11 de julio de 2009

- TROILO -




ANIBAL TROILO



DIA NACIONAL DEL BANDONEON



ANIVERSARIO DE SU NACIMIENTO




Nació en la ciudad de Buenos Aires, casualmente en la misma manzana donde nacieron el pianista de jazz Enrique Mono Villegas (1913-1986) y el pianista de folclore Adolfo Ábalos (1914-2008).





Sus padres se llamaban Felisa Bagnolo y Aníbal Carmelo Troilo. Su padre le pondría el seudónimo de Pichuco. En el litoral argentino, pichuco significa ‘negrito’, según algunos como diminutivo híbrido de pichú, que algunos autores alegan incorrectamente que proviene del idioma guaraní (aunque en guaraní «negro» se dice cambá). Quizá tenga que ver con el guaraní pichĩ, ‘pequeño’. Otra teoría quiere que provenga de pichuquear (verbo españolizado del sustantivo quechua pichusca, ‘desprendimiento de las flores inútiles del algarrobo en noviembre’ (principio del verano boreal).








Durante su niñez, Troilo escuchaba tocar el bandoneón en los bares de su barrio. A los 10 años convenció a su madre para que le comprara su primer bandoneón. Felisa lo compró a 140 pesos de entonces, a pagar en 14 cuotas de 10 pesos; pero luego de la cuarta cuota el vendedor desapareció y nunca reclamó el resto.





Un año después, en 1925 (cuando contaba con 11 años de edad) Pichuco realizó su primera actuación, en un bar pegado al Mercado de Abasto (el mercado central de frutas y verduras de Buenos Aires). Más tarde integró una orquesta de señoritas. A los 14 años ya había formado un quinteto.





En diciembre de 1930 fue contratado para formar parte del famoso sexteto del violinista Elvino Vardaro, el pianista Osvaldo Pugliese y Alfredo Gobbi (hijo) (quien era apenas el segundo violín del conjunto, pero más tarde se haría célebre como director de orquesta). Allí tuvo como compañero a Ciriaco Ortiz, de quien Troilo más adelante se consideraría deudor. Ese sexteto no realizó ninguna grabación discográfica.
Troilo pasó por numerosas orquestas, entre otras, las de Juan Pacho Maglio, Julio de Caro, Juan D'Arienzo, Ángel D'Agostino y Juan Carlos Cobián.





Con su orquesta (cuyos integrantes fueron variando muchísimo) trabajó casi ininterrumpidamente, tanto en presentaciones en vivo como en grabaciones, hasta el año de su muerte, 1971. Desde 1953 hasta mediados de los años 60, Troilo mantuvo durante un tiempo una actividad musical paralela a la de su orquesta en dúo junto al guitarrista Roberto Grela, que después se convirtió en el Cuarteto Troilo-Grela.





En 1968, ya distanciado de Grela, formó su propio cuarteto. Además de esto, Troilo grabó dos temas (El motivo y Volver) a dúo de bandoneones junto a Ástor Piazzolla.
En 1938 se casó por civil con la griega Ida Zita Calachi. Cuando su madre Felisa murió, como homenaje la pareja se casó por iglesia.





La muerte de su mejor amigo, el poeta Homero Manzi (1907-1951), le produjo una profunda depresión que duró más de un año. En su memoria compuso el tango Responso. En 1971 Troilo inauguró la plaza Homero Manzi (en conmemoración de los veinte años del fallecimiento del poeta).





Además de ser un gran artista, Troilo fue alcohólico y adicto a la cocaína (droga más común de lo que podría pensarse en las primeras épocas del tango).
En la primera formación de la Orquesta Típica de Aníbal Troilo participaron Orlando Goñi, Enrique Kicho Díaz, Roberto Gianitelli, Juan Miguel Toto Rodríguez y el cantor Francisco Fiorentino (entre otros), con la que debutó en la boite Marabú de Buenos Aires.





En las grabaciones de 1942, la orquesta comienza a tocar con arreglos escritos con mayor detalle (lo que permite algunas sofisticaciones). Por esta época, Troilo comienza a delegar la responsabilidad de escribir arreglos en otros músicos, como Ástor Piazzolla (que integró su orquesta entre 1939 y 1944), entre otros. De él son los arreglos de Inspiración (1943) y Chiqué (1944). Aun después que dejó la orquesta, Piazzolla siguió arreglando ocasionalmente para la orquesta de Troilo.





A partir de entonces, la música de su orquesta cambiará enormemente según el arreglista, aunque siempre conservando la gran precisión expresiva que la caracterizó desde sus comienzos. En esta época, pues, la orquesta de Troilo se integra a un fenómeno de división del trabajo musical entre directores y arregladores/orquestadores, que ya existía desde antes, del que participan -por ejemplo- las orquestas de Francisco Canaro, Juan D'Arienzo, Osvaldo Fresedo e incluso la de Osvaldo Pugliese. También hubo y siguió habiendo numerosísimos directores de orquesta e intérpretes que crearon sus propios arreglos, como Julio De Caro, Ástor Piazzolla, Julián Plaza y Horacio Salgán.





De esta primera época son todas sus grabaciones junto al cantante Francisco Fiorentino, y algunas de las grabaciones con Alberto Marino.
Este proceso decantó alrededor de 1960, cuando nos encontramos con una orquesta en la que participan el pianista Osvaldo Berlinghieri y los bandonenonistas Ernesto Baffa y más adelante Raúl Garello, que se desempeñaron también como arreglistas. Por esta época Troilo comienza a tocar arreglos de Julián Plaza (de temas cantados, como Te llaman malevo, registrado en 1957 con Ángel Cárdenas, e instrumentales, algunos del propio Plaza, como Danzarín). En este momento el sonido de la orquesta de Troilo ya ha cambiado definitivamente. En este período cantan con Troilo Roberto Rufino, Roberto Goyeneche, Elba Berón, Tito Reyes y Nelly Vázquez.





A partir de los años cincuenta y con mayor énfasis a partir de la segunda mitad de los sesenta, Troilo fue cediendo el primer bandoneón a otros ejecutantes, primero en los temas cantados, luego también en algunos instrumentales, dedicándose exclusivamente a dirigir la orquesta y no a tocar. Lo cual marca el ingreso de la orquesta de Troilo a otra división del trabajo musical, ahora entre ejecutante y director, de la cual participaron las ya mencionadas orquestas de Francisco Canaro y Juan D'Arienzo; la diferencia es que, en el caso de Troilo, no se trata de una incapacidad para ejecutar su instrumento (cosa que siguió haciendo en algunos solos instrumentales, o incluso durante temas enteros).





Desde la década de 1960 hasta sus últimas actuaciones (ya sin Baffa y Berlinghieri, que habían formado su propia orquesta), el sonido de la orquesta no cambió mayormente, anclándose en un estilo basado en efectos orquestales que suenan más o menos modernos pero nunca excesivamente complejos. Durante esta época fue arreglador Raúl Garello (como en casi todos los temas del disco que Troilo graba junto a Goyeneche en 1971).





Con el paso del tiempo, la parte instrumental fue siendo cada vez más breve (las canciones comerciales suelen durar entre tres y cinco minutos; a medida que el tempo del tango fue haciéndose cada vez más lento, la parte instrumental se fue recortando en beneficio de la cantada); a partir de los años cincuenta ya se cantan las dos estrofas (cuando el tango las tiene), y eventualmente se vuelven más breves las introducciones o los intermedios instrumentales. Esto rige para la mayoría de los temas cantados, pero hay numerosas excepciones.





Habitualmente, la orquesta trabajaba simultáneamente con dos cantantes; eventualmente hay temas cantados a dúo, como el de la milonga El desafío (cantada por Fiorentino y Marino), o Coplas (cantada por Goyeneche y Elba Berón). Habitualmente los temas cantados no son tangos, sino otros géneros (valses, milongas), ya que el tango suele tener letras que expresan sentimientos individuales.
En 1968, Troilo grabó once tangos y una milonga para la discográfica Víctor, con su nuevo Cuarteto Aníbal Troilo.





Más adelante, en las presentaciones del cuarteto, Berlinghieri sería sustituido por el pianista José Colángelo, que también tocó en los últimos años con la orquesta de Troilo. Este nuevo cuarteto también acompañaría cantantes, pero no en el disco.
Llama la atención la diferencia entre este cuarteto y el formado junto a Grela. Compárense las versiones de La tablada y de La trampera ejecutadas por los dos cuartetos. Ya se trata de música más «orquestal» y menos íntima (según De Lío), con arreglos escritos con un sentido orquestal (la versión de Milonguero triste del cuarteto, por ejemplo, tiene mucho en común con la de la orquesta), y con la incorporación del piano y la guitarra eléctrica.





El disco contiene seis temas del propio Troilo (algunos de los cuales eran originalmente cantados, como Toda mi vida, o La última curda) y cinco versiones instrumentales de tangos clásicos. Además cuenta con un tema original, creado para ese disco, Nocturno a mi barrio, con un curioso texto de Troilo recitado por él mismo.

• Toda mi vida (4 de marzo de 1941)
• Con toda la voz que tengo (milonga, 16 de abril de 1941)
• Total pa’ qué sirvo (1941)
• Barrio de tango (1942)
• Pa’ que bailen los muchachos (1942)
• Acordándome de vos (1942)
• Valsecito amigo (1942)





• Garúa (1943)
• Naipe (1944)
• Garras (1945)
• María (1945)
• Tres y dos (14 de mayo de 1946)
• Con mi perro (milonga, 1946)
• Mi tango triste (1946)
• Romance de barrio (19 de agosto de 1947)
• Sur (23 de febrero de 1948)
• Che, bandoneón (1950)
• La trampera (milonga, 1951)
• Discepolín (1951)
• Responso (1951, dedicada a su mejor amigo, el poeta Homero Manzi, recién fallecido)





• A Pedro Maffia (con el cuarteto con el guitarrista Roberto Grela, 1953)
• Vuelve la serenata (1953) • Una canción (1953)
• Patio mío (1953)
• Milonga del mayoral (1953)
• La cantina (1954)
• A la guardia nueva (1955)
• La última curda (letra: Cátulo Castillo, 1956)
• Te llaman Malevo (1957)
• A Homero (1961)
• ¿Y a mí qué? (1962)
• Desencuentro (1962)
• Coplas (1962)
• Yo soy del treinta (1964)
• Milonguero triste (1965)
• Dale tango (1966)





• Nocturno a mi barrio (acompañado con bandoneón solo, 1969)
• Milonga de La Parda (1969)
• El último farol (1969)
• Fechoría (milonga, 1970)
• Una canción (1971)
• La patraña (1972)
• Tu penúltimo tango (1975)

viernes 10 de julio de 2009

- CULTURA... -



Vida cultural


Una gestión con poca visibilidad

Por Susana Reinoso
Noticias de Cultura
La Nación




Las mejores gestiones pueden resultar desconocidas para la opinión pública sin políticas de comunicación claras y abiertas. Esa fue una de las graves fallas de la gestión del respetado politólogo José Nun, al frente de la Secretaría de Cultura de la Nación. Intelectual habituado a la reflexión en solitario, a Nun le costó mucho formar equipos de trabajo. Los once cambios en su gabinete muestran las oscilaciones de las decisiones tomadas en el área a lo largo de su mandato y, de acuerdo con las fuentes consultadas, su desconfianza en los colaboradores que rotó una y otra vez. Salvo dos de ellos, los hijos de su esposa la artista plástica Diana Chorne, a quienes nombró en su círculo áulico: Diego Marquis, hoy Director Nacional de Producción y Promoción Multimedial (no ha generado ni un solo contenido), a quien Nun le confió el área de comunicación de la Secretaría de Cultura, y Juan López Chorne, a quien designó como asesor.

Sería inequitativo no reconocerle a la gestión de Nun la incorporación de un concepto indispensable a la hora de hablar de cultura en el mundo actual: la inclusión social y el aporte que la cultura hace al PBI de un país. Su seriedad como intelectual hizo que se abocara a asuntos de poca visibilidad para la opinión pública, no por ellos menos importantes. Por ejemplo, la creación del sistema nacional de información cultural, que tiene a Natalia Calcagno y a Carolina Bicquard, Directora Nacional de Industrias Culturales, como fervorosas impulsoras. La idea de Nun es que hace falta dotar al sector de estadísticas e índices confiables para trazar políticas culturales de largo plazo.

Nun y su ex subsecretario de Cultura, Pablo Wiznia, con quien terminó abruptamente, devolvieron a la vida al Consejo Federal de Cultura, un espacio indispensable a la hora de coordinar políticas. Y el programa "Libros y casas" fue su creación, de allí que en las últimas cuatro ediciones de la Feria del Libro batiera el parche con la iniciativa. Sin embargo, no consiguió desarrollar políticas en materia de industrias culturales ni establecer acuerdos de cooperación de fondo. Durante su gestión, la Secretaría quedó marginada de la organización de los festejos del Bicentenario y de la Feria de Francfort. Ni siquiera intervino en las designaciones relevantes de su área, como el Incaa o la Biblioteca Nacional. Dicen que los últimos dos años Nun se mantuvo en el cargo, merced a la estima de la Presidenta.

jueves 9 de julio de 2009

- INDEPENDENCIA -





9 DE JULIO


DECLARACION DE LA INDEPENDENCIA



ACTA DE LA INDEPENDENCIA DE LAS PROVINCIAS UNIDAS EN SUD AMERICA



En la benemérita y muy digna Ciudad de San Miguel del Tucumán a nueve días del mes de julio de mil ochocientos dieciséis: terminada la sesión ordinaria, el Congreso de las Provincias Unidas continuó sus anteriores discusiones sobre el grande, augusto y sagrado, objeto de la independencia de los Pueblos que lo forman.





Era universal, constante y decidido el clamor del territorio entero por su emancipación solemne del poder despótico de los reyes de España; los Representantes sin embargo consagraron a tan arduo asunto toda la profundidad de sus talentos, la rectitud de sus intenciones e interés que demanda la sanción de la suerte suya, Pueblos representados y posteridad; a su término fueron preguntados:





¿Si querían que las Provincias de la Unión fuesen una Nación libre e independiente de los reyes de España y su metrópoli? Aclamaron primero llenos del santo ardor de la justicia, y uno a uno reiteraron sucesivamente su un nime y espontáneo decidido voto por la independencia del País, fijando en su virtud la determinación siguiente:





Nos los Representantes de las Provincias Unidas en Sud América reunidos en Congreso General, invocando al Eterno que preside al universo, en el nombre y por la autoridad de los Pueblos que representamos, protestando al Cielo, a las naciones y hombres todos del globo la justicia que regla nuestros votos: declaramos solemnemente a la faz de la tierra, que es voluntad unámime e indubitable de estas Provincias romper los violentos vínculos que las ligaban a los Reyes de España, recuperar los derechos de que fueron despojadas, e investirse del alto carácter de una nación libre e independiente del rey Fernando VII, sus sucesores y metrópoli.





Quedan en consecuencia de hecho y derecho con amplio y pleno poder para darse las formas que exija la justicia, e impere el cúmulo de sus actuales circunstancias. Todas y cada una de ellas así lo publican, declaran y ratifican, comprometiéndose por nuestro medio al cumplimiento y sostén de esta su voluntad, bajo del seguro y garantía de sus vidas, haberes y fama.





Comuníquese a quienes corresponda para su publicación y en obsequio del respeto que se debe a las naciones, detállense en un Manifiesto los gravísimos fundamentos impulsivos de esta solemne declaración.
Dada en la Sala de Sesiones, firmada de nuestra mano, sellada con el sello del Congreso y refrendada por nuestros Diputados Secretarios.





Francisco Narciso de Laprida, Diputado por San Juan, Presidente
Mariano Boedo, Vice Presidente, Diputado por Salta
Dr. Antonio Sáenz, Diputado por Buenos Aires
Dr. José Darragueira, Diputado por Buenos Aires
Fray Cayetano José Rodríguez, Diputado por Buenos Aires
Dr. Pedro Medrano, Diputado por Buenos Aires
Dr. Manuel Antonio Acevedo, Diputado por Catamarca





Dr. José Ignacio de Gorriti, Diputado por Salta
Dr. José Andrés Pacheco de Melo, Diputado por Chibchas
Dr. Teodoro Sánchez de Bustamante, Diputado por la Ciudad de Jujuy y su territorio
Eduardo Pérez Bulnes, Diputado por Córdoba





Tomás Godoy Cruz, Diputado por Mendoza
Dr. Pedro Miguel Aráoz, Diputado por la Capital del Tucumán
Dr. Esteban Agustín Gazcón, Diputado por la Provincia de Buenos Aires
Pedro Francisco de Uriarte, Diputado por Santiago del Estero
Pedro León Gallo, Diputado de Santiago del Estero


Pedro Ignacio Rivera, Diputado de Mizque
Dr. Mariano Sánchez de Loria, Diputado por Charcas
Dr. José Severo Malabia, Diputado por Charcas
Dr. Pedro Ignacio de Castro Barros, Diputado por La Rioja
Licenciado Gerónimo Salguero de Cabrera y Cabrera, Diputado por Córdoba
Dr. José Colombres, Diputado por Catamarca
Dr. José Ignacio Thames, Diputado por Tucumán





Fray Justo de Santa María de Oro, Diputado por San Juan
José Antonio Cabrera, Diputado por Córdoba
Dr. Juan Agustín Maza, Diputado por Mendoza
Tomás Manuel de Anchorena, Diputado de Buenos Aires
José Mariano Serrano, Diputado por Charcas, Secretario
Juan José Paso, Diputado por Buenos Aires, Secretario



miércoles 8 de julio de 2009

- CAMBIO -






Impuestos:

pagar y recibir



Elías Lisicki
Para LA NACION
Noticias de Opinión



El impuesto, en todas sus variantes, implica la generación de dos obligaciones: la de los contribuyentes, de cumplir la ley y pagar los tributos, y la del Estado, de percibirlos y usar su producido con transparencia y responsabilidad, para lo cual ostenta el Poder Impositivo, que en los Estados modernos le llega desde la comunidad para dirigirla en una justa, equitativa y ordenada vida en sociedad.

Si cualquiera de las dos obligaciones, o las dos, dejan de cumplirse total o parcialmente, se produce un desequilibrio que desemboca en graves problemas sociales de carencias vitales y de patología de la finanzas públicas a favor de la corrupción, el enriquecimiento ilícito y otros males que rodean estas situaciones.

Es fácil comprender, entonces, la importancia de una política de Estado para la búsqueda de métodos que impidan estos incumplimientos. Lo que no resulta tan fácil es elegir las herramientas para lograrlo, porque ello depende de ideología, perfiles comunitarios, organización social, mutua comprensión de los derechos y obligaciones de las partes. Pero difícil no es imposible, y, al no hacerlo, se cae en un círculo vicioso de compleja reversión. Aquí algunas reflexiones en cuanto acciones posibles.

1. Involucrar a la ciudadanía en la observación del manejo de la cosa pública y la consiguiente denuncia de las indeseables desviaciones, para ayudar a crear sentido de sociedad.

2. Que el contribuyente cumpla con sus obligaciones impositivas teniendo en claro que su actitud política no se ejercita en el momento del pago de los tributos sino en las urnas.

3. Este cumplimiento otorga -entre otros derechos- el de señalar el mal uso del dinero de los contribuyentes. Lo contrario implica el reconocimiento de que, al no pagar en su legal medida, poco importa que se haga con un pago con trampa y que, por eso, poco importa qué hace el Gobierno con él.

4. Si se habla de una nueva "cultura tributaria", comenzando la enseñanza en las escuelas primarias y secundarias, mostrando qué es y para qué sirven los impuestos, pero esto se practica en ámbitos donde el alumno queda confundido: edificios vetustos y peligrosos, aulas sin calefacción, docentes mal pagos y otros comentarios negativos que los alumnos escuchan en su hogar, se genera poca credibilidad e imposibilita la comprensión de lo que se pretende enseñar, con lo que resulta ineficiente e inútil el esfuerzo. Si la realidad lo permite, la educación tributaria se podría encarar explicando a los estudiantes un listado de obligaciones estatales que se deberían llevar a cabo con la recaudación de los tributos y mostrar cómo se han llevado a cabo o no.

5. Inducir al cumplimiento voluntario de las obligaciones fiscales con realidad y métodos creativos. Con todo respeto, si al recurrente problema de la falta de emisión de facturas se lo pretende solucionar con una rifa de un automóvil, se está incentivando una egoísta participación en beneficio personal o, lo que es peor, la indiferencia. ¡Qué distinto sería hacer que el consumidor pidiera las facturas, las colectara, las entregara a una entidad de bien público que, a su vez, las llevara al organismo fiscal para luego recibir algún tipo de subsidio! Esto sería un formidable impulso a los sentimientos de solidaridad y de achatamiento del egoísmo y la indiferencia. La doctrina y la experiencia en otros países enseñan que las donaciones filantrópicas tienen las ventajas de ahorrar dinero público, que el sector privado coloca en obras de bien social y evita que lo haga el Estado, con el agregado de una utilización eficaz y bien direccionada hacia organizaciones serias que representan la cobertura de vacíos que los gobiernos suelen no atender.

Legislaciones impositivas que cumplen con la premisa inteligente de incentivar estas donaciones con el otorgamiento de importantes ventajas fiscales a los donantes, no existen desde hace años en nuestro país. El impuesto a las ganancias otorga una deducción como ventaja en declinación, hasta la casi nada en su envergadura; por lo tanto, es desalentadora de gestos solidarios. Es una forma de anular uno de los métodos de redistribución de la riqueza que tanto estamos buscando.

¿Qué nos pasa con los impuestos? Con ser el elemento insustituible para cumplir con las obligaciones del Estado no se ve que esto ocurra con fuerza y claridad. No se cumple con el antiguo mandato recibido del ciudadano porque "el impuesto no vuelve al pueblo". Y si bien implica pagar un precio "para vivir en sociedad", civilizada y atendida en sus requerimientos, resulta necesario revisar la ideología fiscal, ajustar los mecanismos legales y, en fin, que se cumpla fielmente lo contratado por las partes, es decir, los obligados a pagar y los gobiernos de turno.

El autor es contador público nacional; fue director general de la DGI.

martes 7 de julio de 2009

- FALU -




Eduardo Falú


Aniversario de su natalicio


Una vida dedicada a seis cuerdas



Eduardo Falú nece en El Galpón, provincia de Salta, un 7 de julio de 1923.
Eximio guitarrista y compositor argentino.





Desde muy joven vivió en Metán, donde su padre tenía un negocio de ramos generales. Comenzó a tocar guitarra en forma autodidacta a los once años de edad, y en 1937 se radica en la ciudad de Salta donde realiza sus estudios.





Desde 1945 residió en Buenos Aires, donde vive actualmente.
Ha realizado giras de conciertos por todo el mundo, incluyendo Estados Unidos, Francia y Japón, entre otros sitios de relevancia cultural.





Compuso piezas folclóricas sobre letras de Jaime Dávalos como "Zamba de la Candelaria", "Trago de sombra", "Canción del jangadero" entre sus más conocidas. También compuso otras de carácter épico como el Romance de la Muerte de Juan Lavalle, en colaboración con el escritor Ernesto Sábato o José Hernández, sobre textos de Jorge Luis Borges.





En la Suite Argentina muestra no sólo desarrollo como compositor de música clásica de raíz folclórica, sino también su nivel de intérprete de la guitarra junto a la Camerata Bariloche.
Konex de platino 1985 como instrumentista de folclore.





Algunas Obras

Primera Suite Argentina: Carnavalito - Misa Chico - Bailecito - Zamba - Estilo - Malambo.
• Segunda Suite Argentina: Chamamé - Chacarera - Zamba - Vidala Chayera.
• Romance de la Muerte de Juan Lavalle, libreto de Ernesto Sábato.






Algunos Premios

1985 Gran Premio de SADAIC
• 1985 Premio Konex de platino.
• Condecoración de Honor al Mérito por Servicios Distinguidos del Perú.





• Ciudadano ilustre de la Provincia de Salta.
• Ciudadano ilustre de Rosario.
• Ciudadano ilustre de Córdoba.
• Ciudadano ilustre de la Provincia de Santa Fe.



lunes 6 de julio de 2009

- MIEDOS -




Se desvanece el viejo miedo al ex presidente



Por Joaquín Morales Solá
Noticias de Opinión
La Nación



La política volvió a hablar. Los políticos conversan de nuevo entre ellos. El viejo miedo deshace su trama. A muy pocos les importan ya los teléfonos intervenidos por los servicios de inteligencia. Una ráfaga de libertad se esparció entre esos lugares y esos hombres. ¿Qué podría hacer Kirchner contra ellos cuando tiene ahora menos votos que los que tenía en la madrugada del lunes último? Nada. El ex presidente resiste en Olivos. ¿Y si pudiera hacer un par de maniobras que lo recolocaran en el centro del escenario? ¿No fue eso, acaso, lo que hizo después de la derrota con los ruralistas, hace un año, cuando estatizó los fondos de pensión y Aerolíneas Argentinas?

Los gobernadores y líderes territoriales del peronismo están todos resentidos con el matrimonio presidencial. Es cierto. Pero ellos también tienen sus límites: una crisis caótica del kirchnerismo pondría al peronismo en la antesala de una derrota más amplia y ante la segura pérdida del poder nacional. Sin embargo, podría sucederles lo mismo, o peor, si Kirchner siguiera creyendo, como cree ahora, que la alternativa de la victoria son los grupos liderados por D´Elía, Depetri o Kunkel. El gobernador del Chaco, Jorge Capitanich, se lo dijo a Cristina Kirchner con palabras amables, pero claras: Tu reacción no ha sido buena. Hay que cambiar el gabinete y hacer una agenda parlamentaria antes de que otros la hagan .

Kirchner no cree en esas cosas. Simplemente ha depositado la gobernabilidad de su esposa en la aceptación de sus políticas por parte de los adversarios. ¿Se disciplinarán éstos ante un hombre derrotado? No lo sabe, pero tampoco le importa. Los ganadores del domingo tendrán que hacerse cargo de la fortaleza del Gobierno, desafía, o, en caso contrario, de la situación terminal en que colocarían a la administración si presionaran hasta lo que es inadmisible según él.

Kirchner está hecho en las probetas de las ideologías. ¿Lo traicionaron los barones del conurbano? El ex presidente está seguro de eso. Si los caudillos bonaerenses lo han abandonado, entonces sólo le queda el abrazo de los últimos fanáticos que lo rodean o de los que, sencillamente, no tienen destino sin él. Ex líderes piqueteros o políticos sectariamente kirchneristas militan en esas filas. No sirven para ganar elecciones. Pero Kirchner no se propone ganar ahora la mayoría, sino sólo conservar lo que ganó el domingo (que erróneamente cree intacto) hasta que regresen los buenos tiempos.

Los intendentes han cometido algunas traiciones. Cómo no. Kirchner debería analizar esas actitudes no con las categorías de las religiones, sino con las de la política. ¿Los políticos traicionan cuando los conducen a la victoria? No. Kirchner los sometió a los intendentes a la condición de rehenes suyos con las candidaturas testimoniales. ¿Qué rehén no se aferra al primer policía que se le acerca? ¿No hizo Francisco de Narváez el papel de ese policía bueno? El autoritarismo tiene límites en la sociedad argentina y en su política.

El duelo entre bastidores del Gobierno y sus adversarios es apasionante. Sólo Kirchner y su círculo más hermético sostienen la necesidad de mantener todo igual. Julio De Vido ha dado un notable giro en el aire: ahora quiere echar a los funcionarios que él mismo llevó a la administración. Se pavonea explicando cómo expulsó a Ricardo Jaime y cómo debería irse Guillermo Moreno. Ambos son viejos ahijados de él, que Kirchner se los cooptó luego.

Nunca habrá un cambio de gabinete creíble sin la salida del jefe de Gabinete, Sergio Massa, más preocupado por él que por el Gobierno, y sin las renuncias de De Vido, de Moreno y del ministro de Economía, Carlos Fernández. Ese es el corazón del poder de Néstor Kirchner. Con todo, debe reconocerse que la salida de Moreno no es lo mismo que la de Jaime. Este último era el emblema de las denuncias de la enorme y visible corrupción en el kirchnerismo. Moreno no tiene denuncias de corrupción contra él, pero es el hombre que manejó la economía desde que se fue Roberto Lavagna. Dos ministros de Economía, Miguel Peirano y Martín Lousteau, renunciaron porque no podían seguir conviviendo con Moreno. Ganó Moreno.

La salida de Moreno, que nadie descarta en el oficialismo, significaría en los hechos un cambio dramático de política económica. Moreno ya le ha hecho mucho daño a la economía argentina. Kirchner preferiría nombrar en la cartera económica, si es que debe nombrar a alguien, a Amado Boudou, un hombre que jamás imaginó la vertiginosa carrera que hizo desde el liberalismo ortodoxo hasta el más rancio proteccionismo estatal. Otros nombres más prestigiosos suenan en lugar de Boudou, pero nadie sabe si son alternativas reales o simples conspiraciones de palacio para someter a esos economistas al incendio de las intrigas.

Daniel Scioli clama gobernabilidad y respeto por Kirchner a sus interlocutores peronistas. Kirchner no le retribuyó esos gestos. Le ordenó al gobernador de Tucumán, Alperovich, que no aceptara la invitación de Scioli para conversar sobre el justicialismo, según aseguraron varios gobernadores descompuestos de ira por la continuidad de los métodos de Kirchner. Alperovich le dijo a Scioli que no podía verlo porque debía reunirse con Kirchner en Olivos. Sólo se encontró durante unos minutos con el gobernador bonaerense en un escondido pasillo de la Casa Rosada.

Scioli y De Narváez, que conversaron por teléfono sobre más cosas que las que se dijeron, tienen una sola coincidencia y un solo fantasma en común: Julio Cobos. Cobos, Binner, Carrió y Juez son demasiados nombres populares como para desconocerlos , asusta Scioli. De Narváez no está lejos de esa conclusión. Por lo demás, el triunfante candidato de Buenos Aires decidió ir contra todos: contra Kirchner, contra Scioli y contra Duhalde. No le permitirá tomar a Duhalde ningún protagonismo partidario. Me votaron por lo nuevo y Duhalde es lo viejo , deslizó De Narváez, que ya empezó a hablar con los intendentes del conurbano para hacerse del capital político de Duhalde.

Es cierto también que algunos referentes del peronismo del interior se colgaron del saco de De Narváez para envalentonarse cuando ellos venían de la derrota. Le pasó a Ramón Puerta, que fue arrasado en Misiones; a Juan Carlos Romero, que perdió Salta por cinco puntos, y a Jorge Busti, que perdió Entre Ríos por menos de un punto. De Narváez decidió romper con todos ellos. La imagen del líder ideal del peronismo del interior es, para De Narváez, el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, con quien se cruzó algunos mensajes. Urtubey, Capitanich y algunos intendentes del conurbano suelen sentarse estos días en el living de Alberto Fernández, el ex jefe de Gabinete, quizá como una estación intermedia antes de la distancia definitiva con los Kirchner.

Peronistas disidentes y no peronistas trabajan en las próximas leyes que podría aprobar el Congreso. A Kirchner hay que mostrarle los ejércitos verdaderos , dijo un peronista que lo conoce. La baja de las retenciones a la soja es el proyecto con más consenso opositor. Podría ser el primero. El próximo combate entre Kirchner y sus adversarios tendrá centro en el Congreso.

Solo, enclaustrado entre ideologías en las inhóspitas estancias de Olivos, Kirchner debe pensar en el otro gran derrotado de las elecciones argentinas: su amigo Hugo Chávez. Chávez no tiene más aliados en la Argentina que los Kirchner.

Ni un minuto en la cabeza de Kirchner para pensar que la gripe A se ha desbordado en el país que manda. Estamos navegando sin brújula , dijo un funcionario. El Estado que deja Kirchner es así. No hay policías cuando se cometen increíbles delitos, y no hay médicos cuando una epidemia está colocando a muchos argentinos ante el conmovedor trance de atravesar la enfermedad o la muerte.

domingo 5 de julio de 2009

- EL RENOVADOR -





ASTORTANGO


17 AÑOS SIN PIAZZOLLA


GRANDE DE NUESTRA MUSICA




Astor Pantaleón Piazzolla nace el 11 de marzo de 1921, en Mar del Plata. Desde 1924 hasta 1937,se muda a Nueva York donde sus padres se instalan. Comienza a estudiar bandoneón en 1930, y luego piano con Serge Rachmaninov con miras a poder arreglar obras escritas para piano, para el bandoneón.





En New York, Carlos Gardel lo invita a grabar algunos temas de su película "El Día que me Quieras" en la que a su vez aparece en pantalla como el canillita (era un chico de tan solo 14 años)
En 1937, vuelve a la Argentina y se radica en Buenos Aires donde comienza verdaderamente su carrera como bandoneonista en la orquesta de Anibal Troilo.





Sigue estudiando en 1940 con Alberto Ginastera y en 1946, forma su primera orquesta "Astor Piazzolla y su Orquesta Típica". Pero ésta no es su meta. Quiere ante todo "sacar" el bandoneón, impedirlo ser el "instrumento" de una orquesta de baile. Quiere devolverle al bandoneón su nobleza, volviéndolo un instrumento clásico. Comienza a componer para bandoneón obras de corte clásico. En 1950, su "Rapsodia Porteña" es galardonada con el Empire Tractor en USA.





En 1953 su sinfonía "Buenos Aires" gana el premio Fabián Sevitsky y en 1954, su "Sinfonietta" es nominada para la Asociación de Críticos Musicales de Buenos Aires.
Mientras que en 1952, gana el Primer Premio de Composición en Francia, por lo que el Gobierno Francés lo honra con una beca para ir a París a estudiar con Nadia Boulanger. "Fue para mí como mi segunda madre. Nadia me hizo descubrir el mundo musical que yo esperaba desde tanto tiempo".





Ella lo alienta a seguir con su propia música, la música de Piazzolla. Tras ese período francés, Astor forma dos conjuntos: El Octeto de Buenos Aires y la Orquesta de Cuerdas con los que revoluciona la música ciudadana, despertando en su contra las más impiadosas críticas.
Realmente la vida de Piazzolla no fue “un lecho de rozas” y tuvo que luchar contra sus detractores, los viejos tangueros que “no entendían lo que venía”.





Pese a todo, no se desalienta y sigue con la vía que siente como suya. Las editoriales y los medios lo "boicotean" y entonces en 1958 se va a Nueva York donde trabaja como arreglador. Dos años más tarde vuelve a Buenos Aires y forma un Quinteto, cada vez más convencido de que el tango es una música para escuchar, no para bailar. Da unos conciertos, graba unos discos y recorre varias veces la Argentina, Brasil, los Estados Unidos.





En 1963, recibe el Premio Hirsch y escribe "Tres Movimientos Sinfónicos" que Paul Klecki dirige ese mismo año.
En 1965, trabaja en estrecha colaboración con Jorge Luis Borges poniendo música a sus poemas y el disco "El Tango" sale el mismo año.
En 1967, escribe con Horacio Ferrer "María de Buenos Aires".





Luego, compone "Tangazo", a pedido del Maestro Calderon, Director del Ensemble Musical de Buenos Aires quien lo representa de gira por los Estados Unidos; "Tango Seis" para el Melos Ensamble y "Milonga en Ré" para el violinista Salvatore Accardo. Luego de su colaboración con Ferrer, Piazzolla comienza una nueva experiencia : el "Tango-Canción" con temas como “Chiquilín de Bachín”.





En 1969 gana el segundo puesto del Festival Buenos Aires de la canción con su "Balada para un Loco", interpretada vocalmente por Amelita Baltar. Se convierte en un enorme éxito mundial. Ese género, más comercial, lo acerca al gran público. Su público, hasta entonces integrado por un grupo reducido de entendidos, se hace cada vez más numeroso y reconoce en Piazzolla la expresión auténtica de la música de Buenos Aires.





En 1970, vuelve a París donde desde la Cité des Arts compone, con Ferrer, un oratorio: "El Pueblo Joven" cuyo estreno tiene lugar en Sarbruck.
En 1971, forma su "Conjunto Nueve" que la Municipalidad de Buenos Aires contrata por dos años para una serie de conciertos en la Argentina y fuera del país. Así es que cosecha los más cálidos éxitos en América Latina. Entre otras cosas graba su inolvidable “Libertango”





En 1972, Piazzolla se presenta en concierto en el Instituto Italo-Americano para el estreno del "Conjunto Nueve" en Italia y graba varios programas para la RAI. El 17 de agosto de 1972 Piazzolla se presenta en el Teatro Colón. Los ensayos de ese importantísimo evento lo impiden aceptar la propuesta de Bernardo Bertolucci para escribir la banda musical de su "Ultimo Tango en París", que hace famoso mundialmente al Gato Barbieri. Solo escribirá dos temas para la película "Jeanne y Paul" y "El Penúltimo". En agosto de 1972 presenta asimismo en Buenos Aires el "Concierto de Nácar".





En 1974, Gerry Mulligan una de las máximas figuras del jazz, solicita a Piazzolla trabajar en conjunto y así es que nace "Summit": Mulligan tocando a Piazzolla. En 1986, graba con Gary Burton en el Festival de Montreux la "Suite for Vibraphone and New Tango Quintet" lo que despierta la admiración de grandes solistas de jazz como Pat Metheny, Keith Jarrett, Chick Corea, quienes a su vez le irán encargando obras para ellos.





En 1989, la revista de jazz Down Beat ubica a Piazzolla entre los mejores instrumentistas del mundo.
Han interpretado a Astor Piazzolla los artistas más destacados en el mundo entero, entre ellos : Susana Rinaldi, Julien Clerc, Guy Marchand, Georges Moustaki, Mina, Milva, Grace Jones, Jairo, etc.





En sus últimos años, Piazzolla prefirió presentarse en conciertos como solista acompañado por una orquesta sinfónica con, de tanto en tanto, alguna que otra presentación con su quinteto. Es así que recorre los Estados Unidos, Japón, Italia, Alemania, Francia, América Latina, etc... ampliando de esa manera la magnitud de su público en cada continente por el bien y la gloria de la música de Buenos Aires.





Ha grabado con Lalo Schiffrin y el St Luke's Orchestra "Concierto pour Bandoneon", "Tres Tangos Para Bandoneon y Orquesta" y "Suite Punta del Este" y con el Kronos Quartet, una suite titulada "Five Tango Sensations", su última grabación, la que se colocó en el Top Ranking de los albums de música clásica quedándose en primer lugar más de un año.





En 1990, el Maestro Mstislav Rostropovich estrenó en Nuevas Orléans, la obra que le había pedido a Piazzolla, para celo y piano : "Le Grand Tango". En un homenaje a su memoria, el Maestro Rostropovich ha presentado la misma obra en el escenario del Teatro Colon en su concierto del mes de julio de 1994, haciéndole aplaudir al público, con un gesto maravilloso, la partitura de Astor apoyada en el piano.





Astor Piazzolla es uno de los pocos compositores que pudo grabar, y representar en conciertos la casi totalidad de su obra, la cual abarca unos cincuenta LP. En sus últimos diez años, escribió más de 300 tangos, unas cincuenta bandas musicales de films, entre las cuales : "Henri IV" de Marco Bellocchio, "Lumière" de Jeanne Moreau", "Armaguedon" de Alain Delon, "Sur" y "El Exilio de Gardel" de Fernando Pino Solanas, César a la mejor Música de Film y así como también temas musicales para obras teatrales y ballets.





En febrero de 1993, en Los Angeles, Astor Piazzolla fue nominado por los Grammy Awards 1992 por en la categoría "Mejor Composición Instrumental". Los críticos internacionales han calificado “Obridón” como uno de los temas más hermosos de Piazzolla y quizá uno de los más grabados a la fecha.





Astor Piazzolla fallece en su Buenos Aires, el 4 de Julio de 1992 tras un silencio que comenzó en agosto de 1990 debido a una trombosis cerebral. Su música es impresionantemente representativa de Buenos Aires y su gente.
Hace no mucho tiempo se reestreno la opereta “María de Buenos Aires” del mítico binómio Piazzolla-Ferrer, casi cuarenta años adelantada en la secibilidad musical y poética del público.





Astor fue un revolucionario precursor de la música con mayúsculas, que recién ahora estamos entendiendo.


Ricardo A. Carrasquet

sábado 4 de julio de 2009

- NUESTRO MUNDO -





El capitalismo y el mundo multipolar




Ezequiel Entelman
Para LA NACION
Noticias de Opinión



La última crisis financiera y sus efectos en la llamada economía real (recesión, contracción del crédito, desempleo), así como una serie de acontecimientos geopolíticos recientes, plantean la cuestión compleja de la organización del mundo en que vivimos. Un mundo que el epíteto de "internacional" ya no consigue describir de manera adecuada. Las placas tectónicas que conforman nuestro mundo se han desplazado bajo nuestros pies. En este movimiento, lo que se plantea principalmente es el problema de la conjunción entre el capitalismo y el mundo globalizado. Por lo tanto, debería surgir de esta crisis una interrogación seria sobre el capitalismo y sus principales conceptos. Entre ellos, el concepto de valor: qué es lo que realmente vale para nosotros y cómo.

Ahora bien, aquello a lo que asistimos con esta gran convulsión del capitalismo globalizado es, primeramente, el nacimiento efectivo de la multipolaridad. De este nuevo escenario multipolar las siglas G-20, o BRIC (Brasil, Rusia, India, y China), los nombres de Paquistán o de Doha, nos dan las coordenadas básicas. La pregunta geopolítica es cuáles serán los nuevos contornos del mundo y qué regiones emergerán como los verdaderos actores. Lo importante, en todo caso, es entender que la reciente crisis hace que, una vez más, el capitalismo "empuje sus propias barreras inmanentes", así como lo describe un tal Karl Marx. Agrego al pasar que Marx no ha muerto, como dicen con ingenuidad o con malicia algunos comentadores en la CNN, sino que más bien no ha sido aún "recibido", como lo dice con más inteligencia Jacques Derrida.

Tratemos de ser rigurosos, porque a defecto de pensar dejaremos de entender. De entender, por ejemplo, y aquí nos adentramos en territorio filosófico, que lo que acontece es efectivamente la oposición y la tensión creciente entre las dos caras del valor: o la acumulación infinita del capital, sin otra ley más que su propia reproducción (lo que Hegel llamaba el infinito "malo"), o el verdadero infinito, la posibilidad del sentido para cada existencia. Explotación o exposición, según el concepto forjado por Jean-Luc Nancy: exposición de las existencias unas a otras, como el goce por todos nosotros de nuestro mundo. "Decir que el hombre está alienado de sí mismo es decir que la sociedad de este hombre alienado es la caricatura de su comunidad real."

La tensión creciente entre los dos infinitos será la próxima línea de fractura. A menos que antes de eso dejemos que se fracture el espacio mundial entre Occidente y una coalición de sus enemigos. "La única verdad es la realidad", decía el general Perón. Aquí, la realidad es que estamos, por primera vez en la historia, enfrentados a nuestro propio existir, que consiste en estar ?o en "ser"? todos juntos en este planeta único. Estamos todos juntos y somos muchos. Esa es la primera realidad filosófica y geopolítica de los tiempos que vienen. Juntos. De ahí que se celebre la llegada de un mundo multipolar como se celebró la llegada de un presidente minoritario en los Estados Unidos.

Ahora bien, hacer circular (los bienes y los servicios) y al mismo tiempo impedir la circulación (de las personas) es uno de los rasgos de la esquizofrenia, del double bind, que otro filósofo identificó como la patología propia del capitalismo. ¿Sabremos acabar con esta farsa de guerras y exclusión, o la dejaremos explotar en nuestras propias manos? ¿Dejaremos el mundo prenderse fuego? La gran Hannah Arendt, que vivió el último incendio, decía que la vieja expresión "economía política" es una contradictio in adjecto, una contradicción en los términos, ya que lo económico corresponde solamente al espacio privado (oikos, "hogar", en griego), por más globalizado que esté.

El capital ha cumplido su "misión histórica" según los términos de Marx: hacer surgir, por medio de la creación del mercado mundial, la dimensión mundial propiamente dicha, y así la interconexión real de todas las existencias. Los grandes problemas del mundo, la miseria y la injusticia, la explotación, el crimen organizado transnacional, el terrorismo y el cambio climático, requieren de por sí una atención global orientada por un nuevo bien o bienestar común. A ver si nos entendemos: el capitalismo, de hecho, es un comunismo. Lo es en la medida en que asume y responde, a su manera, la pregunta política por excelencia, que es el ser o el "estar-en-común" en un mismo mundo. Este existir en común de todos como realidad única es lo que subyace a la nueva era multipolar y el fundamento del mundo que viene.

Personalmente, no creo en Iberoamérica ni en "las Américas", ficciones geopolíticas al servicio de intereses europeos y norteamericanos, respectivamente, y sí creo en la unidad de América del Sur como entidad política libre y unida, que debería, por cierto, acelerar su proceso de integración, empezando por su unión monetaria. Simétricamente, también creo que esa unidad y esa autonomía son lo que realmente les conviene a los Estados Unidos, según su verdadero interés nacional bien entendido. En cualquier caso, sólo al dar un tratamiento de pensamiento sincero y exigente a las realidades del mundo mundializado, a cada región y a cada territorio del mundo asumiremos la paradoja del capitalismo pidiendo, desde adentro, más regulación y haciendo cada vez más evidente su imperativo de transformación energética.

Propongo que celebremos y acompañemos este cambio de época, con un presidente norteamericano claramente abierto al diálogo multilateral. Si bien habrá continuidad en la geoestrategia americana (alianza atlántica, relación con Israel, escudo antimisiles, etc.), este cambio de administración implica, sin lugar a dudas, un feliz alejamiento del idealismo neoconservador de los viejos halcones del clan Bush (h.) en favor de una perspectiva más realista y más inteligente.

Nada surgirá, sin embargo, de este mundo nuevo sin un serio análisis crítico del capitalismo, simultáneo a una reflexión fiel a la geografía, o sea, a las identidades y los territorios, las montañas y los mares. Capital y mundo están tan entretejidos que el devenir del mundo, y con él la antigua promesa de un mundo abierto para todos, no es otra cosa más que el devenir del capitalismo.

El capitalismo está llamado a cambiar aún más, mucho más, quizás hasta perder su nombre. Se trata, en el fondo, de la cuestión común de la gobernabilidad del mundo. Un mundo que queremos justo, seguro y consolidado. O sea, compartido.

El autor es licenciado en filosofía, diplomacia y geopolítica.

viernes 3 de julio de 2009

- YRIGOYEN -




Hipólito Yrigoyen (1852-1933)


Dos veces Presidente de la República Argentina 1916-1922 y 1928-1930



Aniversario de su muerte



Uno de los líderes políticos más notables y originales de la historia Argentina.
Nació en Buenos Aires; concurrió a varios colegios secundarios y luego ingresó en la Facultad de Derecho pero no llegó a recibirse; siempre interesado por la vida política, Yrigoyen aceptó algunos cargos administrativos menores en el gobierno y luego fue comisario (1872-1877) en uno de los distritos de Buenos Aires.





Por la influencia de su tío Leandro N. Alem; fue elegido para la legislatura provincial de Buenos Aires; luego de la turbulencia política de 1880 pasó varios años en relativa oscuridad política, enseñando en la escuela normal de mujeres de Buenos Aires.
En lo comerical se dedicó a comprar y a engordar ganado para vender en dos estancias pequeñas, con lo cual pudo vivir sin problemas económicos. En 1890 regresó a la política y fue el lugarteniente político de Alem en la revolución de ese año y lo nombraron jefe de policía en Buenos Aires.





En 1893 Yrigoyen fue presidente del partido de la Unión Cívica Radical en la provincia de Buenos Aires y luego del suicidio de su tío Leandro N. Alem (1896) pasó a ser el líder indiscutido del partido o, como él prefería llamarlo, "del movimiento Radical; en su lucha contra la oligarquía gobernante"





La UCR siguió la política de abstenerse de participar tanto en las elecciones como en el gobierno hasta que se satisficieran sus demandas de un sufragio más amplio, elecciones libres y honestidad en el gobierno.
Yrigoyen rechazó nombramientos de los presidentes Luis Sáenz Peña y Carlos Pellegrini; luego de la promulgación de la ley de reforma electoral de 1912, los radicales iniciaron su acción política y eligieron presidente a Yrigoyen en 1916.





Su primera presidencia (1916-1922) cubrió la época difícil de la Primera Guerra Mundial, con sus desastrosas consecuencias; conservó la neutralidad Argentina pero la nación sufrió trastornos económicos debido a que sus habituales compradores europeos no podían transportar las mercaderías; cuando la situación se regularizó y las demandas del mercado aumentaron.





Yrigoyen -un precursor del nacionalismo económico- trató de elaborar acuerdos comerciales que beneficiaran a los agricultores argentinos y a los comerciantes; también envió un representante a la asamblea de organización de la Liga de las Naciones pero lo llamó de vuelta cuando las sugerencias argentinas parecieron ser ignoradas.





En la política interior, la posición de Yrigoyen fue dificultada por el hecho de que el Congreso y casi todas las provincias aún estaban bajo el dominio conservador; hizo pleno uso de sus poderes constitucionales de intervención.
En veinte oportunidades, a veces reiteradamente en la misma provincia, si consideraba que su gobierno era ilegítimo; sus críticos lo acusaron de emplear su poder con fines políticos para fortalecer la UCR. En 1919 las tensiones sociales estallaron en una serie de huelgas que fueron reprimidas despiadadamente por el gobierno, que recurrió a la ayuda de las fuerzas armadas.





Una reforma importante que aconteció durante la primera presidencia fue la de las universidades; las facultades (acusadas de tener apoyo e intereses oligarcas) fueron despojaras de gran parte de su poder y la administración universitaria pasó a ser mucho más democrática. En 1922 Yrigoyen cedió la presidencia a Marcelo Torcuato de Alvear, pero permaneció políticamente poderoso como presidente del partido Radical. En 1928 el partido se dividió entre los personalistas que querían a Yrigoyen como presidente nuevamente y los antipersonalistas (conducidos por Alvear) que lo rechazaban. Pero fue elegido nuevamente.





La segunda presidencia de Yrigoyen (1928-1930) fue breve y estéril, casi un fracaso; frente a los agudos problemas económicos (depresión mundial), sociales y financieros y a la creciente oposición política de otros partidos, ofreció poca conducción y menos acción; se atribula este comportamiento a su edad avanzada y a su salud frágil.





Una revolución de oficiales militares conducidos por Uriburu lo removió de su cargo el 6 de septiembre de 1930, con la total aprobación del pueblo; encarcelado en la isla Martín García, Yrigoyen primero rechazó la absolución que le ofrecieron pero luego regresó a Buenos Aires para morir en 1933.





Luego de su muerte, su prestigio entre la gente fue ampliamente restablecido. En 1956, se publicaron doce volúmenes de sus obras completas, Pueblo y gobierno.


jueves 2 de julio de 2009

- MAGIA... -




El análisis


Un mago sin magia



Joaquín Morales Solá
LA NACION
Noticias de Política



Los gobernadores peronistas se alejan de los Kirchner. Los senadores están más pendientes de Carlos Reutemann que del matrimonio presidencial. Los diputados ojean las agendas y leen las palabras de Francisco de Narváez y de Felipe Solá, más interesados en esas cosas que en las novedades que salen de Olivos.

"El peronismo es una bolsa de gatos y nadie conduce nada", dice un importante referente del kirchnerismo. Sólo los Kirchner parecen no haber tomado nota de la debilidad tras la derrota. Hasta Daniel Scioli tiene problemas para impedir que su convocatoria al diálogo no termine convirtiéndose en una plataforma de peronistas hablando mal y en público de los Kirchner.

Kirchner es desde el domingo un mago que perdió la magia; todos los conejos que saca de su galera están muertos. Pero insiste: dejó trascender en las últimas horas que estaba pensando en lanzar su candidatura presidencial para 2011. ¿Lo está pensando en serio? No, pero es la forma que encontró para frenar la hemorragia interna del peronismo. Cree, como Carlos Menem en 1997, que su candidatura presidencial operará como un freno para las otras ambiciones. "Sólo complicará más las cosas y no resolverá ningún problema", estalló un gobernador que lo seguía hasta el domingo.

De Narváez y Solá están pidiendo la renovación integral del peronismo, incluidas elecciones abiertas para elegir la próxima fórmula presidencial. Reutemann rectificó ayer el elogio al dialoguismo de Scioli. Ya no atiende las llamadas del gobernador bonaerense y no se reunirá con él. "Hablará en público del problema del campo, de la economía y de la gripe A", dijeron a su lado; es la mejor forma de convertirse él mismo en un presidenciable sin decirlo.

De Narváez, Reutemann y Mauricio Macri han establecido nexos de comunicación permanente. La futura fórmula presidencial saldrá, probablemente, de una combinación de esos dirigentes. Por ahora, los asusta el statu quo al que los somete el kirchnerismo, invitándolos a un diálogo entre iguales. "No podemos aceptar que Carrió y Binner terminen teniendo razón y que todos estemos juntos, como si nada hubiera pasado", señaló la fuente del peronismo disidente.

Scioli ensaya una fórmula que semeja el escenario temido por los contestatarios: hablar con todos y hacerlos iguales a todos. Tiene otras razones: el gobernador está más preocupado por su propia gobernabilidad que por los problemas del peronismo. Los intendentes del conurbano ya están hablando con De Narváez. "Hay que sumarse a él o él ganará la gobernación sin nosotros. ¿Qué será de nosotros en ese caso?", se desesperó uno de los devaluados barones del conurbano. Ellos están dispuestos a perder hasta la dignidad, pero no el poder.

Los gobernadores peronistas (varios ex kirchneristas entre ellos) conspiraban ayer para convocar al Consejo Nacional del justicialismo y, eventualmente, al Congreso, el máximo organismo de conducción partidaria. Aspiran a un proceso de elecciones internas para elegir la conducción del partido gobernante que reemplazaría a la actual mesa elegida por el dedo, otrora arrollador, de Kirchner. "La conducción de Scioli es producto de una abdicación casi monárquica. Pertenece a un tiempo que se murió el domingo", señaló un mandatario provincial.

Con todo, nada les será fácil a los disidentes y arrepentidos. Kirchner les está aplicando la receta que a ellos menos les conviene: los ningunea. Incluso la renuncia de Ricardo Jaime, ayer, no fue tanto un producto de la derrota electoral como de la inminente persecución de los jueces al funcionario kirchnerista más denunciado por presuntos hechos de corrupción. La historia es siempre así en la Argentina: las derrotas nunca vienen solas, sino acompañadas por un destino de intensos paseos judiciales.

Disidentes y arrepentidos detestan la sola idea de que ellos deban hacerse cargo desde el Congreso de todos los conflictos del país. Ya cuentan con mayorías suficientes en la Cámara de Diputados y en el Senado como para tomar importantes decisiones que enfrentarían a esenciales políticas del kirchnerismo. Podrían, por ejemplo, bajar las retenciones a la soja en un trámite casi relámpago. La Cámara de Diputados ya tiene los 20 diputados que le faltaron hace unos dos meses para tomar esa decisión. "En el Senado no se podrá contar con los senadores de La Pampa, Chubut y el Chaco en ese caso", se desmoronó un senador kirchnerista. El oficialismo quedaría en franca minoría.

Sólo una orden de los gobernadores, que vacilan entre la distancia y la abierta disidencia, encolumnaría a los dos cuerpos legislativos para derogar la ley de superpoderes que le permite a Kirchner manejar los fondos públicos a su antojo. "Esa ley es como el símbolo del autoritarismo derrotado el domingo y nadie pondrá el pecho por ella", pronosticó un kirchnerista que se bate, casi solo, en las últimas líneas de fuego parlamentarias.

No obstante, disidentes y arrepentidos creen que el Congreso debería enviar cuanto antes al Gobierno una señal de realismo con aquellos dos proyectos sobre las retenciones y sobre la derogación de los superpoderes. "Kirchner sólo entiende el idioma del rigor y no se notificará de ningún apuro con meros argumentos teóricos", explicaron. Una comprobable furia crecía entre los disidentes.

El peronismo está pendiente de dos datos electorales del domingo: la resurrección del radicalismo y la consolidación de populares figuras políticas en el espacio no peronista. "El peronismo ya no tiene la hegemonía del electorado y puede perder elecciones en cualquier momento y lugar", aceptó un importante dirigente del partido oficialista.

El sistema de poder que creó Kirchner, conduciendo un equipo asustado que se niega a llevarle malas noticias, está profundizando su aislamiento. Por ejemplo, Kirchner repitió hasta la mañana del domingo que ganaría la provincia de Buenos Aires por más de 10 puntos. Nadie lo contradecía, aunque ya nadie le creía. Ahora, Kirchner sigue dando órdenes e imaginando vanas estrategias políticas desde la casona de Olivos. Nadie tomó ni toma la decisión de advertirle que la sublevación está tocando las puertas de su palacio.

miércoles 1 de julio de 2009

- PERON -





JUAN DOMINGO PERON



A 35 DE SU MUERTE




Juan Perón nació el 8 de Octubre de 1895 en Saladillo, Provincia de Buenos Aires.





Entró en el Colegio Militar a los 16 años y realizó un progreso incomparable en los rangos militares. Sirvió en Italia durante los últimos años de la década de 1930 como observador militar observando el éxito de los fascistas y nazis. Tuvo mucho interés en la historia y en la filosofía política y publicó diversos trabajos sobre esos tópicos.





En 1943 se unió a un complot militar que derrocó al gobierno civil de Argentina. El régimen militar que subió al poder los siguientes tres años tuvieron mucha influencia de Perón, quien prudentemente solicitó un puesto menor como Secretario de Trabajo y Bienestar Social. En 1945 se convirtió en vice Presidente y Ministro de Guerra. Poco a poco fue ganando más respeto y notoriedad, sobre todo por el apoyo que obtuvo de los trabajadores no privilegiados llamados "descamisados" y por su popularidad y autoridad en el ejército.





A principios de Octubre de 1945, Perón fue sacado de su puesto por un levantamiento civil y militar. Pero su hermosa y dinámica amante, Eva Duarte, y los compañeros de uniones de trabajadores reunieron a los trabajadores de todo el Gran Buenos Aires, y con esa presión, Perón fue liberado de la custodia el 17 de Octubre de 1945. Esa noche, desde el balcón de la casa Rosada (Casa de Gobierno), Perón habló para 300,000 personas, y sus palabras fueron retransmitidas por radio a todo el país.





Prometió conducir a la gente a la victoria en la elección presidencial pendiente y a construir una nación fuerte y justa. Unos días después se casó con Eva, o Evita, como era popularmente llamada, quien lo ayudó a dirigir la Argentina en los años que siguieron. Perón fue elegido Presidente en Febrero de 1946 con el 56 por ciento de los votos.





Perón puso a la Argentina en un curso de industrialización e intervención de la economía, calculada para proveer mejores beneficios sociales para la clase obrera. También adoptó una fuerte política anti-Estados Unidos y anti-Británica, predicando las virtudes de la llamada Tercera Posición, entre el comunismo y el capitalismo.





Si bien, él no revolucionó estructuralmente a la Argentina, transforma a la Nación. Basando su gobierno en una doctrina llamada Justicialismo, Perón mostró beneficios a los trabajadores, a través de aumentos y otros beneficios. Nacionalizó los trenes y financió grandes obras públicas.





Reelegido luego en 1951, Perón modificó algunas de sus políticas. Pero fue depuesto y enviado a Paraguay el 19 de Septiembre de 1955, luego de un levantamiento de la armada y el ejército quienes se justificaron por el descontento popular por la inflación, corrupción y opresión.





Perón finalmente se instaló en Madrid. Ahí, en 1961 se casó por tercera vez (su primera esposa murió de cáncer, al igual que Evita en 1952); su nueva esposa fue María Estela Martínez, una bailarina argentina. En España, Perón trabajó para asegurar, si no era su regreso a la Argentina, que iba perdurar como líder de millones de seguidores Peronistas, cuya memoria del régimen de Perón mejoraba día a día.





Elecciones tras elecciones, el Peronismo emergía como más y más importante. Ni los regímenes civiles ni los militares que gobernaron la Argentina luego de 1955, pudieron resolver los problemas de la Argentina.





El régimen militar del General Alejandro Lanusse, quien tomó el poder en Marzo de 1971, proclamó su intención de restaurar la democracia constitucional a fines de 1973 y permitir el reestablecimiento de los partidos políticos, incluyendo al Partido Peronista. Luego de una invitación del Gobierno Militar, Perón volvió a la Argentina por un corto tiempo en Noviembre de 1972.
En las elecciones de Marzo de 1973, los candidatos peronistas ganaron las elecciones y la mayoría en la legislatura, y, en Junio, Perón fue invitado a regresar a la Argentina.





En Octubre, en una elección especial, fue una vez más, reelecto presidente, y por su insistencia, su esposa -a quien los argentinos no le tenían mucho cariño- se convirtió en Vicepresidente.

Murió el 1 de Julio de 1974 con todos los honores y habiéndose convertido en un estadista sabio y reflexivo.