viernes, 14 de marzo de 2008

- EL LIBRO -




El libro todavía le lleva ventaja a la cultura cibernética





La idea servirá de lema para la próxima Feria, que comenzará el 24 de abril



Según se ha informado, el lema de la próxima Feria Internacional del Libro de Buenos Aires será (de modo casi redundante pero siempre justificado): “El espacio del lector”, marco que convocará, además, a un Encuentro Internacional con reconocidos especialistas. Se sabe, al mismo tiempo, que en las mesas de debate de este importante acontecimiento cultural no faltará la discusión, últimamente reiterada, acerca de las cibertecnologías y su relación con la lectura y la escritura.

La edición número 34 de la Feria se desarrollará del 24 de abril al 12 de mayo, en el predio ferial de la Rural, en Palermo.

Ya van dejando de tener vigencia los vertiginosos pronósticos sobre la progresiva desaparición del libro impreso y editado en papel, y su reemplazo por experiencias intertextuales beneficiadas por una (supuesta) mejor interactividad, una (¿para qué?) mayor velocidad de aprehensión y una festiva correspondencia con la civilización de la imagen.

Con todo, debe reconocerse que la multiplicación de los blogs, la facilidad para cruzar links, las bibliotecas online, la enorme disponibilidad de información y las facilidades para la comunicación interpersonal han contribuido, entre otras cosas, a quitarle sacralidad al viejo libro, depositario de la Razón occidental, y a situarlo en una misma línea competitiva con los nuevos artefactos culturales. Sin embargo, todavía lleva una pequeña ventaja.

Una historia de cinco mil años habla, ante todo, de un pasado. El libro, sin duda, lo tiene, sea que incluyamos en él los rollos egipcios, los pergaminos del Asia Menor, los códices romanos y los devocionarios medievales, sea que nos limitemos –lo que sería injusto– a los libros salidos de la imprenta de tipos móviles, que inventó un caballero de Maguncia que se ocultó bajo el nombre de Juan Gutenberg, y a lo que sucedió después de este invento que, por lo demás, ya había sido inventado, como casi todo, por los chinos.

Seamos justos: una historia formidable, que no atesora quizá ninguna otra creación humana. En el comienzo de más de una religión universal, en la génesis de revoluciones políticas y científicas, está invariablemente un libro: la Biblia, el Corán, El Capital, de Marx; la Memoria sobre la teoría de la relatividad, de Einstein; la Interpretación de los sueños, de Freud. Para los que ejercemos, de una u otra forma, el vicio de la literatura, el libro es un inevitable fetiche: qué sería de nosotros sin los Demonios, de Dostoievski; sin De Profundis, de Wilde; sin las Iluminaciones, de Rimbaud; sin Pierre Ménard, Funes el memorioso o el sobrino de Wittgenstein…

Esta enumeración desordenada instala una perplejidad: ¿de qué hablamos cuando hablamos de libro? ¿Del objeto de papel y tinta, impreso y encuadernado, o de un singular producto cultural, cuyo valor y especificidad son más simbólicos que materiales? ¿Qué es un libro? ¿Un vehículo como tantos otros en el que se depositan, para desplegarse y transmitirse, la inteligencia y la emoción humanas? ¿Una mercancía o una reliquia? No resolvemos la cuestión, si decimos que es todo eso a la vez.

Un objeto que, en todo caso, requiere a un sujeto para su realización plena, sin el cual sería ganga inerte, materia sobrante sin destino. Objeto/sujeto, libros/lectores: densa proliferación de la intersubjetividad que, por ahora, sólo pálidamente pueden imitar las escrituras electrónicas y sus consumidores, aunque nada les prohíbe esmerarse en el futuro.

El espacio de los sujetos, es decir, de los lectores (quisiera decir, ante todo, de los lectores de libros), nos instala en otro mundo de problemas y de exigencias.

Una reflexión puramente descriptiva no es suficiente, y se extiende ahora a las políticas públicas y a las decisiones sociales. La educación de los más jóvenes se ha visto gravemente vulnerada por enseñanzas sin libros, y por la preeminencia de la improvisación y la facilidad frente a las complejidades de la lectura. A menudo, se ha ensalzado el brinco hacia las nuevas tecnologías sin haber tenido tiempo ni recursos para ejercitarse en las tradicionales, que están lejos de haberse marchitado.

Una de las más distinguidas expertas en lectura y escritura, la argentina Emilia Ferreiro, ha resumido así el problema: “El real desafío es el de la creciente desigualdad: el abismo que ya separaba a los no alfabetizados se ha ensanchado aún más. Algunos ni siquiera llegaron a los periódicos, los libros y las bibliotecas, mientras otros corren detrás de hipertextos, correos electrónicos y páginas virtuales de libros inexistentes. ¿Seremos capaces de darnos una política del acceso al libro, que incida sobre la superación de esta creciente desigualdad? ¿O nos dejaremos llevar por la vorágine de la competitividad y la rentabilidad, aunque la idea misma de democracia participativa perezca en el intento?”.

Una computadora por alumno. Una pequeña biblioteca (¿quién elige los títulos?) en cada vivienda social que se construya. El paternalismo iluminista es muy loable, siempre y cuando sus promesas se cumplan y formen parte de un auténtico proyecto educativo de inclusión. En caso contrario, esas computadoras podrían rápidamente dejar de funcionar por falta de mantenimiento, y esos libros terminar en la mesa de saldos o abandonados en un cajón, vírgenes de lecturas.

Si los libros no se leen, tanto da que estén en una casa humilde o en la mansión de un nuevo rico, como es el caso del protagonista de El gran Gatsby, la clásica novela de Francis Scott Fitzgerald, que se luce con sus estantes llenos de libros “auténticos”, no meras maquetas de cartón, pero a los que, discretamente, jamás ha leído ni ha llegado a separar sus páginas.

La historia de la lectura, transitada durante siglos por minorías privilegiadas, desemboca en la democrática epopeya de la alfabetización masiva, materia que aún se adeuda en muchos lugares del mundo, y cuyos efectos benéficos suelen verse restringidos por la aparición de la figura del analfabeto funcional, que incluso entre nosotros, orgullosa patria del legado sarmientino y la ley 1420, ha crecido en las últimas décadas.

Es obvio que el libro, el viejo libro, tiene aún un papel que desempeñar en esta crisis, y que reclama una política articulada entre el Estado y la industria editorial, que no se limite a la simple compra masiva de libros, tan apreciada por los editores, pero tan alejada de toda estrategia de futuro.

La creación de institutos del libro nacionales y provinciales, el impulso a una legislación de protección y fomento, el apoyo activo al autor nacional, son sólo algunos de los mojones de un largo camino en que deberían colaborar la decisión estatal y el ingenio privado.

Se ha mencionado una palabra algo desprestigiada en los recientes estudios socioculturales: autor.

Estos artesanos de la palabra, llámense poetas, novelistas, ensayistas, historiadores, dramaturgos, historiadores, filósofos, científicos, o, sencillamente, cualquier audaz ciudadano que se consagró a escribir un libro, han atravesado también los siglos con una cambiante mochila de jerarquías, desde el trabajo esclavo del escriba egipcio y la sufriente dedicación de los monjes medievales hasta la celebración de los actuales campeones del best seller.

Ellos también son lectores, situados en una red, que los vincula a través del tiempo, en sus propias lenguas y tradiciones. Algunos lo son de modo natural, otros de manera profundamente autoconsciente, como nuestro Jorge Luis Borges, que se consideró a sí mismo antes un lector que un autor, y cuyos mejores textos demuestran que era ambas cosas en grado superlativo.

Hay muchos textos literarios que se refieren a las consecuencias (pedagógicas y emocionales) de la lectura. Elegimos, para cerrar con un buen ejemplo, uno escrito hace un siglo, por O. Henry, el padre del moderno cuento norteamericano.

El relato se llama “El manual del himeneo” (hay una muy buena versión en nuestro idioma por Virginia Erhart) y trata de dos amigos, Sanderson Pratt e Idaho Green, más bien rústicos e incultos, que quedan cercados por la nieve en una cabaña, “más allá de la frontera de Montana”, durante varios meses. Afortunadamente, tienen provisiones y encuentran en la cabaña dos –nada más que dos– libros. Cada uno elige el suyo y lo lee y relee devotamente, puesto que no hay mucho por hacer.

A Sanderson le toca el Manual de Herkimer, una especie de guía sobre datos curiosos y primeros auxilios: desde cuántos dientes tiene un camello hasta la manera de revivir a un ahogado o un insolado. A Idaho le toca nada menos que las Rubaiyat, de Omar Khayyam, cumbre de la poesía persa. La opinión que los dos se forman acerca de sus respectivos tesoros, y el debate sobre cuál es mejor, alimentan sus jornadas solitarias.

Ya fuera de la cabaña, recalan en un pueblito, y allí intentan enamorar a la misma mujer, una viuda atractiva, cada uno con el bagaje adquirido en sus respectivas lecturas. La simpática viuda se espanta ante “las francachelas de la Rubia Yat”, y se conmueve oyendo las estadísticas de las minas de carbón, y las maneras de aplicar el torniquete en una herida. Gana el Manual de Herkimer y pierde la poesía persa. ¿Qué libro es más válido? ¿Y qué lectura es mejor?

La respuesta podría ser que un libro es pura magia, aunque sea un manual de primeros auxilios, y que la lectura es un espacio de libertad, siempre dispuesto a recibirnos y a rescatarnos, si hiciera falta, de otras tristezas cotidianas.


Por Luis Gregorich
Para LA NACION

jueves, 13 de marzo de 2008

- GOOGLE ES UNO -




Todos quieren parecerse a Google…

¿se puede? ¿vale la pena?



En otros tiempos se hablaba del modelo de Ford pero en la era de internet la mayoría se desvela por los modelos del Silicon Valley. Pero siempre sobrevuela la duda y la incredulidad. Aquí no es posible, eso pasa en otros lados. Debe haber alguna trampa. No pueden ser tan libres ni tan exitosos. Y para abordar el tema Infobrand se sumergió en la experiencia de Globant, una empresa argentina especialista en desarrollo y mantenimiento de productos de software que en menos de cinco años pasó a facturar u$s 40 millones y se codea con las grandes corporaciones de IT del mundo.

Es lo más parecido al modelo de Page y Brin. Se quedó con el último Premio Mercurio de Oro y ya se convirtió en una curiosidad para muchos que están por fuera del ámbito techie. Como los Grobo, que asombraron con su imperio sojero, los socios de Globant se destacan tanto por sus resulados económicos como por su formato friendly. Guibert Englebienne, uno de los socios más habituado a las RRPP, cuenta cómo es la vida de esta compañía, desde cómo se decidió el nombre hasta cuál fue la primera venta cuando solo contaban con cinco mil dólares en el bolsillo. Lo último, ahora hasta los convocan desde el Ministerio de Economía por tratarse de una empresa que lidera en el sector que pretende convertirse en el polo estratégico de desarrollo.


Primera sorpresa

No muchos saben que en Costa Salguero, además de un gran centro de convenciones hay edificios corporativos y ese fue el sitio elegido por Globant para instalar su Tech Park. Desde el propio nombre llama la atención. No es una fábrica ni es una oficina convencional. Es un gran piso (próximamente serán tres en cuanto terminen las obras que les permitirán triplicar el espacio) donde se despliegan montones de salas denominadas con nombres de caricaturas y espaciosas salas de reuniones con equipamiento de última generación para teleconferencias. El color verde domina en el ambiente. “Queríamos un color que nos identificara” recalcó Guilbert. Si hay un violeta Oca y un rojo Ferrari, ellos tienen su verde manzana.

Y lo más destacado, el salón que oficia de bar y lugar de esparcimiento. Es como el playroom o SUM (salón de usos múltiples) de Globant. Se trata de una gran sala donde conviven las mesas de ping pong con los juegos de metegol y los grandes plasmas sintonizados en canales de noticias o videoclips.

Un gran freezer para servirse a piacere comidas prehechas es un signo de libertad. “Tienen que depositar el vale en esta urna” dice Guilbert dejando en claro que nadie los controla. Justamente, se sabe: aquí nadie hace trampa. Todo esto parece ciencia ficción en un país que parece hasta vanagloriarse de “la picardía de robarse algo”.


Un combo de formas e ideas


Siguiendo el paneo por las instalaciones el verde sigue dominando. El gran salón de juegos, lugar elegido para hacer la entrevista con uno de los líderes de la organización, está plagado de mesas de diferentes formas, cuadradas o zigzageantes, y ubicadas a la altura de una barra de bar, así ofician de salas de reuniones informales. También son verdes, tanto como los platos y toda la vajilla y no se salvan ni las tapas de los potes para el azúcar que están prolijamente ubicados sobre las mesadas. Es como un enorme monoambiente con super kitchnette incluida que haría las delicias del primer hogar para un joven “moderno”.

“La mayoría de nuestros empleados son jóvenes” dirá en un momento de la charla el ejecutivo que hoy maneja una corporación de 600 personas. Pero si bien en su mayoría los “globers” son veinteañeros o treinteañeros también hay lugar para los que pintan canas. De hecho, en la mitad de la entrevista con Infobrand se acercó un cincuentón que necesitaba comentarle algo sobre algún proyecto a Guibert. Esto no parecía casual sino usual. El máximo ejecutivo de la compañía se cruzaba con unos o con otros, ya sea en sus boxes de trabajo o bien mientras jugaban al metegol, y todos lo conocían y viceversa. La horizontalidad, al menos en la comunicación, parece un rasgo distintivo de la organización.

Con solo acceder a este lugar ya se está diciendo mucho de esta marca Globant que está sonando cada vez más fuerte. Muchos la oímos nombrar por primera vez cuando lograron acceder al premio mayor de la Asociación Argentina de Marketing, el Mercurio de Oro. Para los que están sumergidos en el mundo tecnológico seguramente el nombre ya venía ganando popularidad desde hacía por lo menos tres años.


El tiempo no cuenta

Aquí no hay historias largas, no hay largas líneas del tiempo (timetable), como solemos ver en los sitios de las grandes corporaciones. En este caso basta ir para atrás un lustro. Y allí encontraremos a cuatro jóvenes ingenieros que trataban de darle vida a un proyecto independiente. Tres se conocían como estudiantes de la Universidad de la Plata, el cuarto, nuestro interlocutor, estudió en Tandil ingeniería de sistemas.

Pero su lugar en el mundo es Mar del Plata, donde pasó gran parte de su infancia y juventud y de allí viene su amor por los paisajes con agua.
“Necesito estar cerca del agua, del río” y así se explica que las oficinas de Globant no solo tienen un sitial privilegiado por ubicarse en una localización jerarquizada, incluso por la presencia contigua de la pujante Mercado Libre, sino que también responden a la añoranza de uno de los socios al que le gusta estar cerca de la costa porteña.


Proyecto en danza

¿Pero había al menos alguna idea de que esta empresa podría llegar a facturar unos u$s 40 millones en solo cinco años y que proyecta llegar a los 100 en dos años? Todo indica que sí. Desde el inicio pensaron en grande. Eso no quita que otras veces también pensaron en grande y no les fue bien. “Yo ya había fundado siete empresas antes de hacer esta” relata Guibert. Sorprende pensar que en tan poco tiempo pudo haber dado vida a otros emprendimientos, claro que se trataba de iniciativas propias de la era del boom de las punto com donde todo nacía, florecía y moría en un abrir y cerrar de ojos.

Reconoce cierto espíritu emprendedor que le viene de su familia asentada en Mar del Plata. Los negocios y el espíritu hacedor no le son ajenos.

Las premisas que sirvieron para montar Globant se sustentaron en algunos preceptos básicos. Ante el actual estado de desarrollo de la tecnología se puede trabajar desde cualquier lado para producir software. El talento es escaso y por eso también hay que salir a buscarlo en cualquier parte del planeta. Es importante estar cerca de los clientes por eso es vital instalar oficinas propias en otras partes del mundo como Londres o México y no valerse de representantes. Esa lógica también la implementaron a nivel local ya que se dieron el lujo de armar sedes tanto en La Plata, el lugar que los vio nacer, como en Tandil, la localidad argentina que pretende emular al “Silicon Valley”.

En Argentina se ubican los headquarters de la compañía, de hecho la localización es en otra oficina, en la Torre Laminar Plaza. Hoy siguen siendo socios mayoritarios aunque ya pasaron por su rueda de capitalización y van por más.

Pensaron en grande cuando sabían que a lo mejor debían contratar gente que ganara más que ellos. Así fue clave, por ejemplo, la contratación de un profesor de inglés afiatado en las presentaciones ejecutivas de tal modo que se sintieran seguros a la hora de salir a venderse al mundo. Ese es otro rasgo distintivo. Desde el vamos se imaginaron como empresa global que vendería sus servicios afuera, de hecho hoy un 95% de lo que hacen es materia exportable.


Tomar conciencia

Así iniciaron su primer “road show” para golpear puertas en el 2003. Guibert se tomó un avión a New York acompañado de Martín Migoya, el otro de los socios con mayor perfil vendedor. De Manhattan siguieron en auto hasta Washington y allí tuvieron su primera toma de conciencia de lo que estaban haciendo. Fue como un click cuando pararon en la ruta para comer algo. “Lo primero que nos llamó la atención fue el precio de Mc Donald´s, era 3 o 4 veces más caro de lo que salía aquí”. Era un mercado de gran escala. Era una oportunidad y un desafío. Y siguieron su ruta. En el primer lugar donde desembarcaron fue en EMC, una empresa líder en almacenamiento de datos. El éxito con este primer contrato fue clave para la continuidad del proyecto que había empezado con unas ideas esbozadas en un pizarrón y no más de cinco mil dólares.

“Conecto bien tecnología con negocio” dice Guibert por si quedara alguna duda. Pero la clave, según dice, a la hora de fundar una compañía es: “no caer en el error de juntarse con gente que tiene tu misma actitud de negocio”. O sea, buscar complementariedades. Compartir la visión es fundamental pero de ahí en más cada uno parte a lo que mejor sabe hacer.

“La clave son las relaciones personales” resalta Guibert. Es cierto, no caían de sopetón. Tenían una puerta entreabierta en los prospects porque habían acudido a sacarle el jugo a la lista de contactos. Tías, ex compañeros de trabajo o universidad, o cualquier pariente lejano apostado en algún lugar estratégico se convirtió en un atajo para darse a conocer. Envalentonados con el resultado que lograron en Estados Unidos se mandaron a Europa y allí lograron que Lastminute.com, el principal portal de viajes europeo, los contrate. En esa etapa incluso pedían que les adelantaran el pago de las facturas para poder mantener la rueda. Y así sigue la historia, claro que multiplicada por infinidad de viajes y por miles de proyectos. En tres meses ya eran 70 empleados.


A fuerza de hormigas y manzanas

Hay cosas que están desde el vamos, como el nombre. Uno podría suponer que contrataron a una agencia de branding. Pero no. Conocedores de las herramientas informáticas largaron a correr un software que les permitía elegir nombres solamente teniendo en cuenta que sonara a griego o a latín y que a su vez tuviera la posibilidad de contar con dominio “punto com” disponible. Pero esto los conducía a listas interminables de vocablos poco felices. Se dieron cuenta entonces que muchas empresas del sector terminan sus nombres con los vocablos “ant” o “ent”.

Y así surgió “Globant”. Lo curioso es que esto supuso durante algún tiempo la utilización de la imagen “ant”, que en inglés significa hormiga, como algo asociado a la marca.
En breve llegaría el símbolo que hoy los acompaña: la manzana. Todo sucedió en una feria de reclutamiento de talentos. En el medio de la exposición uno de los socios comía una fruta y Guibert, tirado en el piso acuciado por un dolor de espalda, se inspiró y dijo que esa manzana, verde como el color que ya tenía Globant, debía ser el símbolo de la compañía.

Ni cortos ni perezosos empezaron a repartir manzanas entre los asistentes. Y así lograron que miles de jóvenes portaran una inexplicable fruta que quedó indisolublemente ligada a la marca. Ya para la próxima descubrieron que era más barato e impactante que repartir bolsitas y les estamparon el logo, como si fuesen Moño Azul. Para el logo simplemente contaron con los servicios de una diseñadora.
Hoy el mix entre “frutas y puff” son un emblema de la compañía. Al menos es el kit básico de cualquier ambientación Globant.


¿Paraíso, burbuja o ambos?


Desde Globant están muy preocupados porque se sienta que son “el mejor lugar para trabajar”. Tienen una gran cantidad de servicios orientados a que la gente se sienta a gusto. Hay hasta un “Ministerio de la Fiesta y el Happy Hour”. Tienen salas de yoga y de gimnasia dentro de las instalaciones donde también se dan servicios de masajes. Pero en cada lugar se dirime cuál es el mejor modelo de esparcimiento. “En La Plata prefirieron un minigolf antes que un scalectric”. No casualmente reciben 1600 CV al mes, realizan 800 entrevistas e incorporan 50 nuevos “globers” por mes.


Cuestión de estado


Entre medio de la charla por las preferencias de los juegos aparecen como al pasar temas de gran escala como la reciente reunión con el ministro de economía y producción Martín Lousteau. Mientras visitábamos las instalaciones de la sala de brainstorming, que tiene iluminación que cambia de color según las preferencias de los ocupantes tanto como una batería para despuntar la inspiración musical, Guibert comentó que el joven y flamante ministro había planteado que el sector de IT era clave como proyecto de país. Esto los habilitó a “chapear” con el aval del funcionario a la hora de recibir algún prospect importante.

Y esto sucedió esta semana cuando visitaron nuevamente el despacho ministerial acompañados por Scout Taylor, representante de Electronic Arts, la empresa de desarrollo de videojuegos más importante del mundo, con una facturación de 3.400 millones de dólares anuales y más de 7 mil empleados. De este modo, esperan obtener la tercerización de los servicios de IT a través de su nueva área de Animation & VFX Studio. De parte de Globant, estuvieron presentes en la reunión tres de los socios fundadores: Martín Migoya, CEO; Guibert Englebienne, CTO; y Martín Umaran, COO. El único que faltaba era Néstor Nocetti.

Y lo más reciente en cuanto a ampliación de horizontes es que piensan instalarse en Brasil. El lugar elegido es Florianópolis. Para la mayoría de los argentinos suena como un lugar dilecto para disfrutar de la playa. Pero el ejecutivo de Globant nos advierte: “es una de las diez ciudades más dinámicas del mundo, hay 300 empresas del sector y tres universidades”.


Paralelismos


Así seguirá la rueda del mundo Globant. Ya llevan entre todos 500 vueltas al mundo. El parecido con Google llama la atención. De hecho, lo tienen como cliente. Y Guibert admite: “tenemos una cultura parecida”. Pero parece que no están enfocados en “parecerse a”. Si cruzamos la impresión que pudimos tener al charlar con la gente de Globant con lo que percibió el periodista Leandro Zanoni al visitar la sede de Google, tal como lo documenta en su blog (eblog.com) podemos decir que hay ciertos paralelismos. No casualmente Zanoni tituló “Los amos del Universo”. Hay cierta percepción casi mesiánica que trasciende el negocio.
Guibert dice no estar interesado en hacer política y tampoco siente que esté profetizando. Sin embargo, hay una cosa clara que supera el discurso estándar de un ejecutivo corporativo. “La empresa es un organismo vivo, es un vehículo de cambio, no es solamente un sustento de vida, y debe continuar aunque yo no esté más”.


Ladran Sancho…

Conocer el mundo Globant genera muchas cosas. Algunos lo miran con incredulidad y tratan de agudizar los radares para encontrar la falla. A estos, que andan con el lápiz rojo y la lupa, Guibert les aclara que no tienen una política de andar midiendo la rentabilidad minuto a minuto. “No calculamos cuánto tiempo pasa la gente jugando al ping pong pensando en que así estamos perdiendo plata”. La consigna es que todos sientan que van a enfrentar el lunes, la vuelta al trabajo, con placer.
En otros hay una sensación irresistible de querer pertenecer y para eso están los múltiples procesos de “recruitment” y selección. Para otros tantos es un modelo a copiar y están también los que sienten cierto escozor al percibir que allí adentro reina un supuesto “mundo perfecto” donde la gente es buena, inteligente y creativa, como imagen de postal de los countries o barrios privados.

Nada de esto parece importarles a ellos. Sino que creen adherir más bien al clásico lema: “ladran Sancho…” Entre medio, podemos dar fe que Guibert se muestra locuaz, calmo, atento a lo que pasa a su alrededor y no está obsesionado por saber cuántos mensajes le entraron en su Blackberry o en su Iphone mientras concede esta entrevista a Infobrand. El ejecutivo que maneja una gran corporación multinacional se toma su tiempo para la charla distendida y eso no es poca cosa.

Alicia Vidal
Revista Infobrand

miércoles, 12 de marzo de 2008

- ESCUDO -




DIA DEL ESCUDO NACIONAL


ASAMBLEA GENERAL CONSTITUYENTE - Sesión del 12 de Marzo de 1813

Hecha una moción en este día por uno de los ciudadanos representantes para que se designe al Supremo Poder Ejecutivo el sello que debe usar en sus diplomas y contestaciones oficiales, se acordó por unanimidad de votos lo siguiente


DECRETO:

La Asamblea General Constituyente ordena que el Supremo Poder Ejecutivo use el mis mo sello de este Cuerpo Soberano, con la sola diferencia de que la inscripción del Círculo sea la de: Supremo Poder Ejecutivo de las Provincias Unidas del Río de la Plata .

- Dr. TOMAS VALLE, Presidente.
- HIPOLITO VIEYTES, Diputado Secretario.


NOTA.- El redactor de la Asamblea Constituyente no publicó en sus columnas el decreto creando el sello ó escudo de la misma á que se refiere en el precedente, estableciendo el que debía usar el Poder Ejecutivo, pero en una ley posterior _13 de Abril_ mandando variar los troqueles de la moneda se refiere á los atributos de dicho sello ó escudo en los siguientes términos:

LEY:

La Asamblea General Constituyente ordena: que el Supremo Poder Ejecutivo comunique lo que corresponde al Superintendente de la Casa de Moneda de Potosí, á fin de que inmediatamente y bajo la misma ley y peso que ha tenido la moneda de oro y plata en los últimos reinados de Carlos IV y Fernando VII se abran y esculpan nuevos sellos por el órden siguiente:

Moneda de plata_ La moneda de plata que de aquí en adelante debe acuñarse en la casa de moneda de Potosí, tendrá por una parte el sello de la Asamblea General, quitado el sol que lo encabeza; y un letrero que diga alrededor: Provincias del Río de la Plata _ por el reverso un Sol que ocupe todo el centro, y alrededor la inscripción siguiente: En Unión y Libertad -debiendo además llevar todos los otros signos que expresan el nombre de los ensayadores, lugar de su amonedación, año y valor de la moneda y demás que han contenido las expresadas monedas.

Moneda de oro_ Lo mismo que la de plata, con solo la diferencia que al pie de la pica y bajo de las manos que la afianzan, se esculpan trofeos militares, consistentes en dos banderas de cada lado, dos cañones cruzados y un tambor al pie. De una y otra deberán sacarse dibujos en pergamino, que autorizados debidamente, acompañen la orden de la nueva amonedación.

- Dr. PEDRO AGRELO, Presidente.
- HIPÓLITO VIEYTES, Diputado Secretario

martes, 11 de marzo de 2008

- ATOCHA -




A 4 AÑOS

DEL ATENTADO

DE ATOCHA

lunes, 10 de marzo de 2008

- LA DANZA -





Breve Historia de la Danza


La danza ha formado parte de la Historia de la Humanidad desde el principio de los tiempos. Las pinturas rupestres encontradas en España y Francia, con una antigüedad de mas de 10.000 años, muestran dibujos de figuras danzantes asociadas con ilustraciones rituales y escenas de caza. Esto nos da una idea de la importancia de la danza en la primitiva sociedad humana.

Muchos pueblos alrededor del mundo ven la vida como una danza, desde el movimiento de las nubes a los cambios de estación. La historia de la danza refleja los cambios en la forma en que el pueblo conoce el mundo, relaciona sus cuerpos y experiencias con los ciclos de la vida. En la India, entre los hindúes, el Creador es un bailarín, Siva Nataraj hace bailar el mundo a través de los ciclos del nacimiento, la muerte y la reencarnación. En los primeros tiempos de la Iglesia en Europa, el culto incluia la danza mientras que en otras épocas la danza fué proscrita en el mundo occidental. Esta breve historia de la danza se centra en el mundo occidental.






La Danza en la Antigüedad

Desde el Egipto de los Faraones hasta Dionisio, los legados escritos, los bajorelieves, mosaicos.. nos permiten conocer el mundo de la danza en las antiguas civilizaciones egipcia, griega y romana. En el antiguo Egipto, las danzas ceremoniales fueron instituidas por los faraones. Estas danzas, que culminaban en en ceremonias representando la muerte y la reencarnación del dios Osiris se fueron haciendo cada vez mas complejas hasta el punto de que solo podian ser ejecutadas por profesionales altamente cualificados.

En la Grecia antigua, la influencia de la danza egipcia fué propiciada por los filósofos que habían viajado a Egipto para ampliar sus conocimientos. El filósofo Platón, catalizador de estas influencias, fué un importante teórico y valedor de la danza griega. Los rituales de la danza de los Dioses y Diosas del Panteón Griego han sido reconocidos como los orígenes del teatro contemporáneo occidental. Alrededor de Dionisio, el dios griego del vino y la embriaguez (conocido también como Baco), grupos de mujeres llamadas ménades iban denoche a las montañas donde, bajo los efectos del vino, celebraban sus orgías con danzas extásicas. Estas danzas incluían, eventualmente, música y mitos que eran representados por actores y bailarines entrenados.

A finales de siglo V antes de Cristo estas danzas comenzaron a formar parte de la escena social y poítica de la antigua Grecia. Entre los romanos, la aceptación de la danza por parte de los poderes públicos fué decayendo. Hasta el 200 a.c. la danza formó parte de las procesiones romanas, festivales y celebraciones. Sin embargo, a partir del 150 a.c. todas las escuelas romanas de baile cerraron sus puertas porque la nobleza romana consideró que la danza era una actividad sospechosa e incluso peligrosa. De todos modos, la fuerza del movimiento no se detuvo y bajo el mandato del emperador Augusto (63 a.c. 14 d.c.) surgió una forma de danza conocida actualmente como pantomima ó mímica en la que la comunicación se establece sin palabras, a través de estilizados gestos y movimientos y se convirtió en un lenguaje no verbal en la multicultural Roma.

La cristianización del Imperio Romano introdujo una nueva era en la que el cuerpo, la sexualidad y la danza resultaron unidas y fueron objeto de controversia y conflictos.






La danza en la Edad Media

La actitud de la Iglesia Cristiana hacia la danza, a partir del S IV y durante toda la Edad Media fué ambivalente. Por un lado encontramos el rechazo de la danza como catalizadora de la permisividad sexual, lascivia y éxtasis por líderes de la Iglesia como S. Agustín (354-430) cuya influencia continuó durante toda la Edad Media.

Por otro lado, antiguos Padres de la Iglesia intentaron incorporar las danzas propias de las tribus del norte, Celtas, Anglosajones, Galos.. en los cultos cristianos. Las danzas de celebracion estacional fueron a menudo incorporadas a las fiestas cristianas que coincidian con antiguos ritos de fin del Invierno y celebración de la fertilidad con la llegada de la Primavera. A principios del siglo IX Carlomagno prohibió la danza, pero el bando no fué respetado. La danza continuó como parte de los ritos religiosos de los pueblos europeos aunque camuflados con nuevos nombres y nuevos propósitos.Durante esta época surgió una danza secreta llamada la danza de la muerte, propiciada por la prohibición de la iglesia y la aparición de la Peste Negra.

Nacida como danza secreta y extásica durante los siglos XI y XII la danza de la muerte comenzó como respuesta a la Peste Negra que mató a mas de 50 millones de personas en 200 años. Esta danza se extendió desde Alemania a Italia en los siglos XIV y XV y ha sido descrita como una danza a base de saltos en la que se grita y convulsiona con furia para arrojar la enfermedad del cuerpo.






El Renacimiento y el nacimiento del Ballet

El advenimiento del Renacimiento trajo una nueva actitud hacia el cuerpo, las artes y la danza.
Las cortes de Italia y Francia se convirtieron en el centro de nuevos desarrollos en la danza gracias a los mecenazgos a los maestros de la danza y a los músicos que crearon grandes danzas a escala social que permitieron la proliferación de las celebraciones y festividades. Al mismo tiempo la danza se convirtió en objeto de estudios serios y un grupo de intelectuales autodenominados la Pléyade trabajaron para recuperar el teatro de los antiguos griegos, combinando la música, el sonido y la danza. En la corte de Catalina de Medici (1519-1589), la esposa italaiana de Enrique II, nacieron las primeras formas de Ballet de la mano del genial maestro Baltasar de Beauyeulx.

En 1581, Baltasar dirigió el primer ballet de corte, una danza idealizada que cuenta la historia de una leyenda mítica combinando textos hablados, montaje y vestuario elaborados y una estilizada danza de grupo. En 1661, Luis XIV de Francia autorizó el establecimiento de la primera Real Academia de Danza. En los siglos siguientes el ballet se convirtió en una disciplina artística reglada y fué adaptándose a los cambios políticos y estéticos de cada época. Las danzas sociales de pareja como el Minuet y el Vals comenzaron a emerger como espectáculos dinámicos de mayor libertad y expresión.

En el siglo XIX, la era del ballet romántico refleja el culto de la bailarina y la lucha entre el mundo terrenal y el mundo espiritual que trascende la tierra, ejemplarizado en obras tales como Giselle (1841), Swan Lake (1895), y Cascanueces (1892). Al mismo tiempo, los poderes políticos de Europa colonizaron Africa, Asia y Polinesia donde prohibieron y persiguieron las danzas y los tambores por considerarlos bastos y sexuales. Esta incomprensión de la danza en otras culturas parece cambiar al final de la Primera Guerra Mundial y las danzas de origen africano y caribeño crean nuevas formas de danza en Europa y en América.





La Danza en el siglo XX


Después de la I Guerra Mundial, las artes en general hacen un serio cuestionamiento de valores y buscan nuevas formas de reflejar la expresión individual y un camino de la vida mas dinámico. En Rusia surge un renacimiento del ballet propiciado por los mas brillantes coreógrafos, compositores, artistas visuales y diseñadores. En esta empresa colaboraron gentes como: Ana Pavlov, Claude Debussy, Stravinsky, Pablo Picasso... Paralelamente a la revolución del Ballet surgieron las primeras manifestaciones de las danzas modernas. Como reacción a los estilizados movimientos del ballet y al progresivo emancipamiento de la mujer surgió una nueva forma de bailar que potenciaba la libre expresión. Una de las pioneras de este movimiento fué Isadora Duncan.





A medida que la danza fué ganando terreno, fué rompiendo todas las reglas. Desde los años 20 hasta nuestros dias nuevas libertades en el movimiento del cuerpo fueron los detonantes del cambio de las actitudes hacia el cuerpo. La música con influencias latinas, africanas y caribeñas inspiraron la proliferación de las salas de baile y de las danzas como la rumba, la samba, el tango ó el cha cha.

El renacer del Harlem propició la aparicón de otras danzas como el lindy-hop ó el jitterbug. A partir de la década de los 50 tomaron el relevo otras danzas mas individualistas como el rock and roll, el twist y el llamado free-style; luego apareció el disco dancing, el breakdancing...La Danza, con mayúsculas, sigue formando parte de nuestras vidas al igual que lo hizo en la de nuestros antepasados. Es algo vivo que evoluciona con los tiempos pero es consustancial con la naturaleza humana.

domingo, 9 de marzo de 2008

- SOCIEDAD -




Ranchadas juveniles: la ley de la calle

Los más chicos tienen 6 años, los más grandes pueden pasar los 20. Casi no ven a sus familias, hace mucho que dejaron la escuela y viven en distintos puntos de la ciudad, protegiéndose entre ellos de los peligros de vivir a la intemperie social. Son las "ranchadas", grupos de chicos y chicas jaqueados por la pobreza, las drogas y la indiferencia. LA NACION estuvo con ellos y recogió sus testimonios. Estas son sus historias

Por Gustavo Barco
Foto: Ricardo Pristupluk



Es un día de calor insoportable en la ciudad, el sol está que pincha.

La gente que camina por la sombra ni los mira, ya acostumbrada al paisaje. Tirados en esas enormes esponjas que alguna vez fueron colchones, los chicos de la ranchada conocida como "la jaula", en Pompeya, parecen no sentir los aguijonazos calientes ni el sonido grueso del tren que llega a la estación, tal vez anestesiados por el paco y el pegamento de la tarde anterior, en uno de los tres días que LA NACION compartió con ellos.

A la ranchada la llaman "la jaula" porque los pibes duermen en el estacionamiento de un supermercado, al aire libre, delimitado por unas rejas y el borde del alambrado de las vías del tren que va de Pompeya al corazón del Conurbano, de donde son la mayoría de los chicos que deambulan y ranchean en la ciudad.

Hacen la calle juntos, duermen juntos, se protegen entre ellos de los peligros de vivir a la intemperie social, de otras ranchadas, de "la gorra", como llaman a la policía, y, a veces, hasta de ellos mismos, cuando el consumo no los deja "rescatarse". Eso es una ranchada infantil: grupos de chicos que abandonaron sus casas y los institutos de menores y se juntan en los grandes centros urbanos, en Capital y el Conurbano; también en los del interior, como Santa Fe y Córdoba, donde hay más para repartir.

Suelen reunirse en las cabeceras y las periferias de las estaciones de trenes de Retiro, Once, Constitución, Pompeya, el microcentro, por la avenida Paseo Colón, y en barrios de gran circulación de gente como Caballito y Palermo, entre otros. Sólo hace falta afinar la mirada para verlos, juntos, en esos espacios abandonados de la ciudad que ellos han convertido en lugar de pertenencia. Allí forman sus ranchadas, término de origen "tumbero", ligado a la jerga carcelaria: ranchadas son los grupos que forman los presos para defenderse de los demás.

"Acá nos cuidamos el culo, como quien dice ¿no?, nos protegemos, bolsiamos ", dice "el negrito", 21 años, líder de la ranchada "la jaula", integrada por otros seis pibes de 10 a 16 años; a veces son más, a veces menos. Dice que se crió en la calle, que en las ranchadas siempre hay uno más grande que es el que manda y que en la de él no se permite el paco. "Por acá, en el barrio, se consigue a un peso", comenta al pasar. "Sí querés entrar a la ranchada, tenés que venir bien, no de prepo, porque si no los pibitos te cagan a palos. Cuando se arma, tenés que saltar por tu ranchada, acá se comparte todo. Antes había una piba, pero se mandó una macana y cayó presa, bardió", afirma.

Las ranchadas infantiles son una herida social que no deja de profundizarse. Así las describe María Sonderéguer, del Centro de Derechos Humanos de la Universidad de Quilmes, donde funcionan talleres para chicos de esa ribera. Desde la década del 90, y acentuado por la crisis de 2001, con la pauperización de la sociedad argentina que desarticuló muchas redes sociales, la formación de ranchadas fue ganando espacio, dice Sonderéguer. "Que se vean o no en la calle no evita el fenómeno, porque hay una política represiva. Por más que haya una buena situación económica hoy, el tejido social no se recompone de inmediato; recomponerlo es muchísimo más lento y trabajoso que destruirlo".

Con paco y pegamento

"La ranchada de Perito [Moreno, a un par de cuadras] está muy bardera, que pasa una señora y la roban, pasa un flaco y le roban, un colectivo y le sacan los aluminios, muy bardo, lo hacen para comprar paco. Con eso subensubensuben y después cuando bajan, salen a robar para comprar porque quieren más ¡quieren más! y la policía nos mete a todos en la misma bolsa", cuenta Ariel, 14 años, flaquísimo, con más de cuatro años en "la jaula". Es una de las pocas veces que Ariel se pone serio para hablar. En otra ocasión lo hizo para hablar de los paraguayos que le deben plata por hacer de campana: "Son los que hacen el juego de la pelotita escondida en los vasitos; si viene la cana yo les aviso; pero no me pagaron por lo del sábado", cuenta tirado en el suelo, medio en broma, medio en serio, mientras se toca el dedo gordo del pie derecho que le sale de la zapatilla, varios números más grande. Por la tarde, cuando el sol se pierda del lado de las vías, ya no podrá enhebrar frases, la bolsa de pegamento lo llevará de viaje por ahí.

Ariel dice que en su casa, en Villegas, son "como 100" y que tiene siete hermanos. Uno de ellos es Pablo, de 10, que se pasa el día limpiando vidrios en Sáenz y Perito Moreno. Trigueño, de grandes ojos marrones, Pablo no quiere saber nada con la lata de pegamento, ni la bolsita ni el paco, tal vez porque ve cómo le hacen daño a sus hermanos mayores. "Tengo que ir a la escuela para ayudar a mi abuela", dice, e intenta no atragantarse con unas medialunas "de ayer" que les regalaron. Pero Pablo tiene bronca acumulada, o tristeza, quién sabe. Chicos de otra ranchada le sacaron la gorrita: "Me tuve que agarrar a trompadas", cuenta. Es el único del grupo que anda sin gorrita. "Ya los voy a agarrar a ésos", desafía.

Por ahí está Claudia, la "mamu", una piba de 14 años (después dirá no recordar cuántos años tiene) que dice ser de González Catán y que ranchea en "la jaula" y otras ranchadas de la zona. Un cigarrillo descansa en su oreja izquierda y sobresale de su bolsillo una pipeta negra, necesaria para las dosis de paco. "Me doy un toque y te cuento de mi novio", dice, y se va un rato para volver, acelerada y sonriente, a contar que tiene 15 hermanos y vuelve de vez en cuando a su casa, y que a su novio, Martín, lo conoció en la calle y que lo que más le gusta de él es que es "un gato relindo".

A la "mamu" no la tratan mejor por ser mujer. De hecho nadie se acordó de ella en el momento de englutir las medialunas. Para poner las cosas en su lugar con otros chicos, adolescentes y más grandes que pasan a saludar, ella tiene en sus puños y su voz el pinchazo paralizante. "Vos calláte, salí de acá, maldito drogón, fisura. Si querés piñas vas a tener, ¿eh?, enano de mierda", le grita a un chiquilín rubión al que llaman Polaquito, que la molesta y escapa riéndose como una ardilla. El Polaquito goza de la impunidad de ser el hijo del "negrito", líder de la ranchada.

Después la "mamu" se dispersa y juega con un perro perdido, al que llamaron "Quieto", un cruza de mantonegro que se les acovachó en la ranchada y chumba a todos los perros-mascota que pasean los vecinos. "A ese perro lo voy a matar ¿por qué no se vuelven para ´la jaula ?", les grita un señor enfurecido por los ladridos. (Con el temor de la inseguridad, son muchos los vecinos que pierden los estribos y ven en el desamparo de los chicos una forma de amenaza. "Esto se soluciona con un lanzallamas", le dijo una vez un vecino de Palermo a Roberto Mariani, de la Asociación Civil El Armadero, un centro que trabajaba con 250 chicos de la calle y fue cerrado por recorte presupuestario en febrero.)

Al día siguiente, Marcelo, 15 años, camiseta de Boca, está de visita en "la jaula", otra vez en Pompeya, la ranchada que supo integrar hasta hace poco. Son casi las 11 de la mañana y "el negrito", Pablo, Ariel y Horacio duermen. Marcelo es de San Justo, cuenta que estuvo en varios centros de día y comedores infantiles, define a los operadores de calle del gobierno (empleados municipales que son el nexo entre la vida de los chicos en la calle y las oficinas de gobierno) como "unas ratas, transas", pero no dice por qué; y que en el comedor "Don Bosquito", se "moría de hambre".

Marcelo sonríe al hablar, pero lo que cuenta no es para reír: "Yo viví en varias ranchadas, como en una de San Telmo y otra en Caballito; está lleno de ranchadas, por todos lados, debajo de los puentes, por todos lados. Una vez vino un puto y se quiso llevar a uno de los más chiquitos. Terrible violín, le metí un fierrazo en la cabeza. Es que le ofrecen un plato de comida caliente, ropa, son muy zarpados algunos, terrible violín ", repite el pibe, y se ríe cuando el cronista dice que les cree a los chicos de "la jaula" cuando dicen que no consumen paco. "¡Estos, son re-paqueros!", exclama, y su risotada empieza a despertar a la ranchada, los cuerpos molidos comienzan a estirarse. "¿Dónde está la lata?", es lo primero que se preguntan al despertar.

En Pompeya, dice Mariani, es donde se están dando las muestras de peor daño a causa del paco, porque la zona está rodeada por la realidad del narcotráfico, la villa 1-11-14, la villa de Zabaleta. "El Estado está ausente -dice-, hace falta mucho trabajo de fortalecimiento de la familia. La voluntad de trabajo se ve cuando recortás presupuesto."

Mientras llovizna en la ciudad, Roque, 12 años, de Ezpeleta, camina envuelto en una frazada por el hall de Constitución. Invita a almorzar con su ranchada, ubicada en alguno de los vericuetos que hay debajo de los cruces de las autopistas de la zona. Después de negociar con "Tati", el líder, Roque vuelve con la negativa para compartir el almuerzo que humea unos metros más allá. "Están repasados , mejor otro día", se disculpa. Antes de despedirse, dice que tiene seis hermanos, que se fue de su casa porque no había para comer y que reparte estampitas en los trenes, que no sabe lo que le gustaría ser cuando sea grande. "Nada", dice, al tiempo que levanta sus hombros y pega media vuelta.

En otra de estas cuevas está la ranchada de "La Pato", una señora con varias cicatrices en la cara, las manos, la nariz achatada. A metros de las camas, los improvisados armarios, la cocina y la nube de moscas, hay un altar del Gauchito Gil. Algunos pibes la llaman "mamá", dicen que es una de las mujeres perversas que da lugar a cambio del "diezmo". Dos chicos duermen en el fondo, en donde hay más colchones. La mujer niega todo y mejor no insistir. "Los quiero como a mis hijos", grita, y el grito se escucha pese al zumbido de los autos que van y vienen por la autopista.

En la última tarde que LA NACION pasa con los chicos de "la jaula", el aire está enrarecido. Se nota que no pasaron bien la noche, la policía los vino a sacar. Hoy está de "visita" otro ex de la ranchada. Es "Charango", más de 30 años, que llega agitando un caño galvanizado y tiende la mano para saludar. Charango compara las ranchadas de antes y las de ahora: "Antes yo rancheaba acá. Ranchada significa amistad, estar juntos, ser amigos de la calle. Ahora son muy cachivache , con el paco no hay más códigos, por un paco te meten una puñalada".

¿Se rompieron los códigos en las ranchadas? Y sí, se rompieron, dice Gabriel Rolando, con cinco años como operador de calle del Servicio de Paz y Justicia, la organización que preside el premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel. "Antes había otros consumos, hoy el paco vino a quebrar todo eso. Los lima totalmente.

Es muy común ver cómo se garcan entre ellos, se garcan plata, se garcan ropa, y, de ahí, a pelar una faca... el nivel de agresividad aumentó muchísimo. Antes había códigos; por ejemplo, si venía un nene muy chico a la ranchada, la misma ranchada lo inducía a volver a su casa. Lo que pasa es que si llegan a toparse con un adulto perverso de calle, que les da lugar, les da comida, les da una cama... después, con el tiempo, aprenden a pedir, después a robar y, después del robo, lo que viene es dejar el diezmo a ese adulto que les dio un lugar. Eso sigue existiendo y las víctimas son los pibes".

Horacio, el de 16, dice que vive en Laferrere (antes había dicho que vivía en Villegas) con su mamá y sus siete hermanos, que en su casa son 30 personas, todos en la misma casa. Fue hasta los 13 años a la escuela y llegó hasta quinto grado, recuerda. ...l se la rebusca cuidando coches del supermercado. Con "el negrito" y Ariel, su hermano, se pelean por la lata de pegamento. Todos están como borrachos, la bolsa se infla y se desinfla y pasa de mano en mano. Horacio dice que está cansado y aburrido, ve la cámara de video que lleva el cronista y pide que lo filmen: "La policía nos molesta, anoche vino la brigada y nos sacó los colchones.

Tal vez vayamos a dormir a la iglesia de Pompeya, pero de ahí también nos rajaron, nos rajan de todos lados". Horacio aclara que la madre lo mandó a la ranchada para cuidar a sus hermanitos. "¿Pero qué voy a hacer? Este está pegado a la bolsa y no puedo hacer nada", cuenta resignado. Horacio ve una pelota de plástico, dice que él juega de 11 y que juega bien. Sin embargo hace jueguito con la derecha y la zurda parece no responderle, no coordina.

Mientras vuelve a pasar el tren repleto de gente hacia el Conurbano, unos metros más allá, su hermano y el negrito se siguen peleando por la lata.

sábado, 8 de marzo de 2008

- DIA DE LA MUJER -




Día Internacional de la Mujer Trabajadora


Ésta es una celebración que las Naciones Unidas declararon en el año 1975, pero que tiene sus orígenes en el año 1908 en Nueva York.




El Día Internacional de la Mujer Trabajadora se refiere a las mujeres corrientes como artífices de la historia y hunde sus raíces en la lucha plurisecular de la mujer por participar en la sociedad en pie de igualdad con el hombre. En la antigua Grecia, Lisístrata empezó una huelga sexual contra los hombres para poner fin a la guerra; en la Revolución Francesa, las parisienses que pedían "libertad, igualdad y fraternidad" marcharon hacia Versalles para exigir el sufragio femenino.

Ésta es una celebración que las Naciones Unidas declararon en el año 1975, pero que tiene sus orígenes en el año 1908 en Nueva York. A comienzos de siglo, muchas mujeres se incorporaron al trabajo en las fábricas en unas condiciones muy duras: jornadas laborales larguísimas, de doce y más horas, recibiendo salarios inferiores a los de los hombres.

A medida que las mujeres se iban incorporando al mundo laboral, se hacía más evidente que aquella situación no era justa, y poco a poco empezaron a organizarse. Una de las protestas reivindicando mejores condiciones laborales fue la que protagonizaron las trabajadoras de la fábrica textil Cotton de Nueva York, en Estados Unidos.

Era el 8 de marzo de 1908 y las trabajadoras se encerraron en el interior para pedir que se les redujera su jornada laboral a 10 horas. El propietario de la fábrica decidió incendiar el edificio para hacerlas salir de allí, pero el resultado fue de 129 trabajadoras muertas.

Estos son los hechos puntuales, que nos sirven de referencia concreta para conmemorar este día, pero el 8 de marzo es mucho más que la celebración de unos hechos concretos. Por eso, en este día dedicamos una jornada de reflexión sobre el largo camino que las mujeres han tenido que recorrer para ver reconocidos sus derechos.

Solo tenemos que fijarnos que, entre el año 1908, en que se sucedieron los hechos de la fábrica Cotton en Nueva York, y 1975 cuando Naciones Unidas declara el 8 de marzo "Día Internacional de la Mujer", han pasado cien años...

jueves, 6 de marzo de 2008

- OTRA DE GOOGLE -



Descubren restos arqueológicos a través de Google Earth


Investigadores de la Universidad de La Rioja hallaron una superficie prehispánica de unas 500 hectáreas al oeste de la provincia, mediante el navegador de imágenes satelitales



Varios sitios arqueológicos, de probable función ritual, fueron ubicados en el oeste riojano por investigadores del Departamento Arqueología del Museo de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de La Rioja (UNLAR), informó esa casa de estudios.

La detección se realizó mediante el uso del navegador gratuito de imágenes satelitales de Internet Google Earth, en el marco de un proyecto que incluye el relevamiento de la red vial "inka".

Las imágenes satelitales indicaron la existencia de un sistema de sitios arqueológicos, lo que luego fue corroborado en el campo, señala un documento de los investigadores.

El hallazgo consistió en al menos una decena de estructuras circulares de hasta 12 metros de diámetro, en algunos casos construidas sobre plataformas sobreelevadas y delimitadas con paredes de piedras.

Algunas de las estructuras parecen estar revestidas por combinaciones de piedras rojas, negras y blancas, que formaban aparentes diseños geométricos, en gran parte borrados por el paso del tiempo.

Los arqueólogos Claudio Revuelta y Sergio Martín remarcaron que este tipo de restos fueron hallados en varias regiones del noroeste y Cuyo, pero aclararon que la concentración en un espacio de unas 500 hectáreas, convierte al yacimiento en un reservorio patrimonial especial.

También resaltaron que contiene un importante potencial para indagar cuestiones vinculadas a actividades simbólicas y rituales de las sociedades que las construyeron.

Los arqueólogos del Museo de la UNLAR prefirieron no dar detalles sobre la ubicación exacta del sitio, mientras no se realicen estudios sistemáticos, a los fines de no comprometer la conservación patrimonial del bien.

martes, 4 de marzo de 2008

- SCHUBERT -




Un grande de todos los tiempos


Franz Peter Schubert nace un 31 de enero de 1797.

Fue un gran compositor austríaco. Escribió alrededor de 600 canciones, nueve sinfonías y trece óperas, incluyendo su primer trabajo en alemán, Die Bürgaschaft. Schubert ha sido particularmente admirado por su genio, su original melodía y por sus armónicas composiciones.

Aún, durante su vida, la apreciación pública de su trabajo estuvo, en su mayoría, limitada a lo mejor. El nunca fue capaz de asegurarse un empleo permanente y la mayor parte de su carrera fue sostenida por sus familiares y amigos. Sin embargo, el interés en sus trabajos se incrementó dramáticamente luego de la muerte de éste en 1828.





A los cinco años, Franz comenzó a recibir instrucción regular a través de su padre y un año después se matriculó en la escuela Himmelp Fortground. Su formal educación musical también comenzó durante la misma época. Su padre continuó enseñándole rudimentariamente la ejecución del violín.

A los siete años, Schubert fue colocado bajo la instrucción de Michael Holzer. Las lecciones de Holzer parecían consistir principalmente en conversaciones y expresiones de admiración, y el joven se hizo más conocido con un amigable aprendiz de carpintero quien solía llevarlo al almacén de pianos de un vecino donde se le dio la oportunidad de practicar con mejores instrumentos. Desafortunadamente, la precaria educación musical de Schubert nunca fue enteramente suficiente.

El año 1815 fue el período más prolífico de la vida del autor; en 1816 su suerte cambió repentinamente. Cierta vez, Spaun lo sorprendió en la composición de Erlkönig (D.328, publicado como el Opus 1). Unas pocas semanas después Franz von Schober, un estudiante de una buena familia y algo tacaño, que había escuchado algo de las canciones de Schubert en la casa de Spaun, fue a visitar al compositor y le propuso abandonar su vida de escuela y darle su libertad para practicar su arte en paz.





La propuesta era particularmente oportuna para Schubert pues había pedido el puesto de Kapellmeister en Laibach (el nombre alemán para Ljubljana) el cual le había sido negado, y además, le sirvió para darse cuenta de la extrema esclavitud del aula. El padre le dio su consentimiento y antes del fin de la primavera estaba instalado como invitado en los aposentos de Schober. Por un tiempo, él intentó incrementar sus recursos hogareños dando lecciones musicales, pero fueron prontamente abandonadas, y se dedicó devotamente a la composición.

“Escribo todo el día” le comentó él a un visitante, “Y cuando he acabado con una obra, comienzo otra”. En el medio de su actividad creativa, su salud se fue deteriorando. El luchaba contra la sífilis desde 1822. La enfermedad final tal vez halla sido fiebre tifoidea, si bien otras causas habían sido propuestas; algunos de sus síntomas finales cuadran con los de envenenamiento por mercurio (el mercurio era un tratamiento muy común contra la sífilis, a comienzos del siglo XIX). A pesar de ello, no había evidencia suficiente como para hacer un diagnóstico definitivo. Su consolación durante su enfermedad terminal era la lectura, y se convirtió en un fan apasionado de los escritos de James Fenimore Cooper.





Schubert murió a lo 31 años, el 19 de Noviembre de 1828 en el apartamento de su hermano Ferdinand en Viena.

lunes, 3 de marzo de 2008

- PREJUICIOS -




Oposición o caza de brujas

Las críticas a la cultura macrista
por Flavia y Quintín



Cuando falta definir quién será el próximo titular del Bafici (o al menos, no lo conocemos en LLP) nos llega un mail de Eamonn McDonagh, en el que caricaturiza con acierto esta especie de caza de brujas que se ha despertado en la cultura porteña:

Propongo el fusilamiento instantáneo de todo cipayo que se atreva a colaborar de cualquier manera con el gobierno neoliberalimperialistafascista de Macri, impuesto al pueblo de Buenos Aires en contra de su voluntad en los últimos comicios municipales. Propongo también la formación de un Comité para la Protección de la Cultura presidido por Casabé, con cargos vitalicios, para que puedan tomar decisiones libremente en todas las cuestiones ligadas al quehacer cultural sin consultar con nadie fuera de comíté.

Efectivamente, a partir de un supuesto desplazamiento abrupto de la ex directora del Festival de Teatro Graciela Casabé, se ha generado una campaña que tiene incluso derivaciones internacionales. Mientras críticos de nuestra máxima confianza nos confirman que las personas designadas por Lombardi en los Festivales de Tango y Jazz no sólo son idóneas sino que llegan con propuestas renovadoras y creativas a sus respectivos cargos (las mismas fuentes nos advierte que el nombramiento de Sanguinetti en el Colón es una medida reaccionaria), recibimos mails desde el exterior preguntando qué cosa tan terrible está pasando en Buenos Aires.

A nuestro juicio, lo único terrible que está pasando en Buenos Aires es que el gobierno de Macri es confundido por ciertos sectores de la cultura argentina con el de Hitler. Se niega que haya sido elegido democráticamente, se simula que su plataforma es extremista, se le niega en nombre de un discutible statu-quo el derecho de nombrar sus funcionarios y se trata de demonios y traidores a los que asumen una función en la actual administración municipal.

No hemos votado por Macri y no tenemos especiales expectativas en su gestión (y menos aun en participar de ella), pero nos gustaría que fuera lo mejor posible. La persecución ideológica y la intimidación colectiva sólo lograrán que los funcionarios y sus gestiones sean lo que sus adversarios le adjudican de antemano en el marco de un boicot absolutamente sectario.

Se apuesta a que la gestión de Lombardi va a destruir la cultura y el caso de los festivales intenta ser la prueba de esa profecía. Nos gustaría que hubiera tiempo para saber si esa profecía ha sido un vaticinio correcto y no el resultado de una campaña que comienza por la descalificación anticipada. En el área de festivales, los reemplazos efectuados hasta el momento no avalan esa predicción, pero la próxima conducción y la política a seguir en el Bafici serán una pequeña muestra de lo que nos espera. De uno y otro lado.

Material que circula por Internet

domingo, 2 de marzo de 2008

- IDEA -








Frases y citas


célebres


sobre la Idea






Una idea fija siempre
parece una gran idea,
no por ser grande,
sino porque llena
todo un cerebro.
Jacinto Benavente

Las convicciones son
como las camisas:
para que estén
siempre limpias,
hay que mudarlas.
Michel Corday

Toda idea nueva pasa
inevitablemente por
tres fases:
primero es ridícula,
después es peligrosa,
y después...
¡todos la sabían!
Henry George

Las ideas envejecen
más deprisa que los hombres.
Gustave Le Bon

Desgraciados los hombres
que tienen todas
las ideas claras.
Louis Pasteur

No teniendo ideas que cambiar,
se cambian cartas y se
procura sacarse mutuamente
los cuartos.
Arthur Schopenhauer

Trincheras de ideas
valen más que
trincheras de piedra.
José Martí

No son las locomotoras,
sino las ideas,
las que llevan y
arrastran al mundo.
Victor Hugo

Las opiniones no se deben
combatir sino por
medio del raciocinio.
A las ideas no se
las fusila.
Rivarol

La idea que no trata de
convertirse en palabras
es una mala idea; la palabra
que no trata de convertirse
en acción es, a su vez,
una mala palabra.
Gilbert Keith Chesterton

Toda idea que triunfa
marcha hacia su perdición.
André Breton

Nunca debemos de obsesionarnos
excesivamente con la
idea que perseguimos.
Claude Bernard

La violencia es miedo a las
ideas de los demás y poca
fe en las propias.
Antonio Fraguas

Las ideas son capitales
que sólo ganan intereses
entre las manos del talento.
Rivarol

Es bueno para los hombres
creer en las ideas y
morir por ellas.
Jean Anquilh

lunes, 25 de febrero de 2008

- NUEVO PERIODO -




Ciudadanos y también clientes




Por Norberto Montero
Para LA NACION



El comienzo de una nueva gestión de gobierno representa una oportunidad inmejorable para hacer reformas en distintas áreas de la administración pública. Luego de años de crecimiento económico sostenido, y como ocurre en los países que han logrado un grado aceptable de desarrollo, los ciudadanos comienzan a hacer demandas respecto de una mejora en los servicios que reciben. "No quiero hacer colas para pagar las multas"; "no es posible que comenzar un negocio requiera iniciar el trámite en siete ventanillas diferentes"; "no puedo seguir pagando las roturas que los baches provocan en mi auto"; "mi tiempo también vale"... Estas demandas ciudadanas son y serán cada vez más frecuentes.

El gran cambio que se impone en los servicios públicos controlados por el Estado es orientar la atención hacia el ciudadano como un cliente al que hay que escuchar, satisfacer y captar. Las empresas privatizadas no han cambiado el personal, sino que han reconvertido su cultura centrándola en el cliente, y es esa cultura, esa nueva orientación, la que el Estado (municipal, provincial, nacional) debe imprimirle a cada una de las empresas o áreas que brindan servicios públicos.

Este cambio depende sólo de una decisión política: no se trata de pensar en grandes sumas de dinero, sino que es necesaria una vocación de cambio. Ya la tuvieron países como Holanda, Finlandia, Inglaterra. Pero también iniciaron este proceso de mejoras países como Honduras, Brasil, Chile y la India .

Uno de los requisitos clave que deberían contemplar los gobiernos en este camino de mejorar la prestación de los servicios públicos en manos del Estado es conocer el perfil de sus usuarios. De esta manera se logra lo que llamamos "la centralidad del ciudadano", el ciudadano como centro del servicio que se brinda. De ahí surgen claramente las necesidades, las demandas, las insatisfacciones del público.

Otra cuestión por tener en cuenta es la creación de capacidades. Se trata de cambiar la forma en que los organismos del sector público actúan, la manera en que perciben sus papeles y cómo comparten información, tanto entre sí como con empresas y usuarios. Para ello es fundamental mejorar y/o reformular los procesos del sector público, contemplando estándares de productividad y eficiencia y capacitando al personal para administrar la transformación.

La innovación y la mejora continuas son esenciales para la sustentabilidad de la reforma del Estado. En algunos ámbitos parece existir la percepción de que como el sector público no opera en un entorno competitivo no está sujeto a los criterios de éxito o fracaso que motivan la innovación en el sector privado. Claramente, éste ha dejado de ser el caso. Los organismos del sector público deben tratar de asimilar las mejores prácticas de otras organizaciones para promover la innovación.

Los cambios que hacen falta no son imposibles ni tampoco excesivamente costosos. Contrariamente a la percepción generalizada de que mejorar la atención al público se logra sólo comprando más computadoras o invirtiendo grandes sumas en tecnología, pequeñas modificaciones pueden ir logrando mejoras sustanciales.

La consecuencia de no atender estas demandas en tiempo y en forma de un modo satisfactorio para el ciudadano es la misma que en las empresas privadas: se perderán clientes que, en el caso de las personas, se manifiestan a través de su voto y, en el caso de las empresas, en la búsqueda de lugares más amigables donde invertir.

El autor es integrante de PriceWaterhouseCoopers, consultora especializada en servicios gubernamentales.

domingo, 24 de febrero de 2008

- LOS CORALES ECLESIASTICOS -




El canto Gregoriano


En la segunda mitad del siglo IV, San Ambrosio de Milán recopila un importante corpus litúrgico musical, siendo dos siglos depués, el papa San Gregorio Magno quien realiza la definitiva obra de codificación y síntesis de tal música, purificándola de elementos exóticos y profanos, dando lugar a lo que desde entonces se conoce como “canto Gregoriano”.

Durante el primer milenio de la era cristiana se desarrollaron varios tipos de canto llano cristiano. En Roma se desarrolló un repertorio separado, que con el tiempo se difundió por Europa y se impuso a los demás.

Ahora se le conoce como canto gregoriano, en honor del papa Gregorio I, también llamado el Grande, que tuvo un papel activo en la recopilación de cantos romanos, a los que asignó un sitio específico dentro de la liturgia, pudiendo ver cómo eran adoptados por las iglesias de otras ciudades y naciones. Hoy día se conocen cerca de 3.000 melodías gregorianas.

El canto gregoriano es música vocal, esto es, que se canta a capella (sin acompañamiento musical).

Se canta al unísono —una sola nota a la vez— lo cual quiere decir que todos los cantores entonan la misma melodia. A esta manera de canto se le denomina monodia. Muchos autores afirman que no debería admitirse el canto de coro mixto (o sea, con hombres y mujeres), ya que los hombres y las mujeres no pueden cantar las mismas alturas, por cuanto se estaría interpretando a dos voces en octava.





Se canta con ritmo libre, según el desarrollo del texto literario y no con esquemas medidos, como podrían ser los de una marcha, una danza o una sinfonía (véase la sección en que se trata detalladamente el ritmo).

Es una música modal escrita en escalas particulares de sonidos. Los antiguos griegos creían que estas escalas (y no la música creada a partir de ellas, como es la creencia actual) servían para despertar variados sentimientos, como recogimiento, alegría, tristeza, serenidad, etc.

Su melodía a veces es silábica (cuando a cada sílaba del texto le corresponde un sonido) y a veces melismática cuando a una sílaba corresponden varios sonidos. Hay melismas que contienen más de 50 sonidos para una sola sílaba.

El texto está en latín, la lengua oficial del Imperio romano extendida por Europa (aún no existían las lenguas romances). Estos textos fueron tomados de los salmos y otros libros del Antiguo Testamento; algunos provenían de los evangelios y otros eran de inspiración propia, generalmente anónima. Sin embargo existen algunas piezas litúrgicas en lengua griega: Kyrie eleison (Señor, ten piedad), Agios ó Theós (Santo Dios) (para la liturgia del Viernes Santo), etc.





Escritura: el canto gregoriano está escrito sobre tetragramas, es decir sobre 4 líneas, a diferencia del pentagrama (de cinco líneas) de la música actual. Sus notas se denominan cuadradas (punctum quadratum o punto cuadrado) o virgas si aparecen individualmente, o neumas si aparecen agrupadas; tienen igual valor en cuanto a su duración, a excepción de: las que tienen epicema horizontal, la nota precedente al quilisma y la segunda nota del sálicus cuya duración se prolonga ligeramente más con un sentido expresivo y las notas que llevan punto el cual tiene la duración de una nota simple (esto se explicará en detalle en la sección notación).

Entre las denominaciones no católicas, sólo la iglesia de Inglaterra ha impulsado un uso amplio del canto llano. Su repertorio, que está armonizado, se conoce como canto anglicano. El texto del salmo se canta con una corta melodía armonizada de dos o tres frases, que se repite tantas veces como sea necesario hasta finalizar el texto. Dentro de cada frase, la mayor parte del texto está cantado con una misma armonización antes de una breve fórmula de cadencia de unos pocos acordes, hacia el final.

Su lectura es sencilla y el sistema del solfeo suele estar indicado al principio del libro “usualis”.





Las formas primeras fueron: el organum, el discantus y el motete. Es para voz masculina pues solo hombres tenían derecho a cantar en la iglesia. Su repertorio está dividido en canto silávico (o recreativo) y canto adornado (o melódico).

El canto occidental Gregoriano es de carácter meditativo y comunitario, que contrasta con el canto religioso oriental de los Griegos y Judios, de carácter triunfal e individualizado.

sábado, 23 de febrero de 2008

- LUIS BUÑUEL -




Buñuel:

El ojo en la cerradura


El Festival de Berlín consagró al cineasta español un homenaje, que mostró la vigencia de sus films. El director pensaba que el mundo solo podía ser corregido por el sueño, y el surrealismo le reveló que el arte, en ese sentido, es como el sueño. Lo atraían el catolicismo, las herejías y las paradojas de la caridad. La noción de pecado fue un motor esencial en su obra



En 1929, Luis Buñuel llegó al estreno de su primera película, Un perro andaluz , con piedras en los bolsillos. Estaba seguro de que el público odiaría los veintisiete minutos que había concebido en compañía de Salvador Dalí. Para su sorpresa, la première fue un éxito. Poco después, la obra alcanzaría el repudio anhelado por el autor.

En la escena más emblemática de la película, una navaja rebana un ojo. La metáfora condensa el cine de Buñuel y acaso remite a un recuerdo. De niño, Luis iba la playa de San Sebastián y hacía agujeros en las casetas donde se desvestían las bañistas. Cuando una de ellas lo sorprendía, encajaba una aguja en el agujero: el precio de la mirada era una herida.

A los 29 años, Buñuel tenía el porte atlético de un boxeador y la sensibilidad de un dandy . Un perro andaluz fue la tarjeta de presentación de un rebelde convencido de que el mundo es imperfecto y solo puede ser corregido por el sueño.

Con el tiempo, las disconformidades del cineasta se volverían más precisas. Buñuel se opuso a las simulaciones de una sociedad hipócrita, pero sobre todo a Dios y a las arañas.





El niño que acariciaba ratas y el joven que quiso ser entomólogo desarrolló una certera fobia a las arañas. Estas adversarias le parecían tan admirables que decidió que un personaje de El fantasma de la libertad enmarcara una en un cuadro, como una temida obra de arte.

La fobia de Buñuel a las arañas se fundó en un sólido respeto. Lo mismo ocurrió con la idea de Dios, esencial en películas como Nazarín , Simón del desierto o La Vía Láctea . Pocas cosas atrajeron tanto al director como el catolicismo y las paradojas de la bondad. Cuando Simón devuelve la movilidad a un tullido, este comete una fechoría. En Viridiana , la caridad cristiana hace que unos pordioseros ocupen una mansión y se dediquen a los pecados que hasta entonces no habían podido cometer por falta de medios. Buñuel necesitaba el orden religioso para oponérsele: "No reniego, lo profano", afirmó con elocuencia.

En Mi último suspiro , su excepcional autobiografía, comenta que pasó la niñez en la Edad Media. Nacido en el pueblo de Calanda el 22 de febrero de 1900, recibió una férrea educación católica. En esas tierras del Bajo Aragón solo se producía aceite de oliva. Todo lo demás venía de afuera.

Aunque la familia se mudó a Zaragoza, Buñuel creció en un entorno aislado, donde el calendario dependía de las fiestas religiosas. Hasta los catorce años no vio a un negro ni a un chino: "Nosotros éramos los últimos representantes de un muy antiguo orden de cosas".

El padre de Buñuel había hecho fortuna en Cuba, no trabajaba y nunca cargó un bulto más pesado que una lata de caviar. Es posible imaginar al actor Fernando Rey en el papel del padre que camina por Zaragoza, con una mueca de pícara distinción y una cajita en las manos donde su hijo ha puesto un insecto.





Educado por los jesuitas, Luis jugaba a decir misa en el granero, con sus hermanas como feligresas. A lo largo de su vida, disfrutó la teatralidad de los rituales: en París fue a La Closerie des Lilas disfrazado de monja y en Viridiana colocó a los mendigos en la pose de la Última cena de Leonardo.

Solo se profana lo que existe, de modo que la lucha de Buñuel con la religión no estuvo carente de fe. Si, como afirmó su coguionista Jean-Claude Carrière, la herejía es un error que se elige voluntariamente sin salir del orden religioso, el director se comportó como hereje ejemplar, fusilando al Papa en La Vía Láctea . En esa misma película se produce un incierto milagro: Cristo devuelve la vista a dos ciegos, pero ellos se refieren a lo que "ven" por datos auditivos y reconocen a un pájaro por el batir de sus alas. ¿Sucedió o no sucedió el milagro? Como en la liturgia, se trata de un "misterio de la fe". A propósito de la religiosidad de Buñuel comentó Orson Welles: "Es un hombre profundamente cristiano que odia a Dios como solo puede hacerlo un cristiano".

Uno de sus mejores amigos en México, el sacerdote dominico Julián Pablo, comenta que sus creencias religiosas se reforzaron en las pláticas en las que Buñuel despreciaba a Dios y alababa a la Virgen María.

La noción del pecado potenció en Buñuel los enigmas del placer. Cuando la sexualidad se prohíbe, todo se sexualiza. Esta paradoja explica la carga erótica que determina ciertas escenas que abordan circunstancias y objetos cotidianos: los zapatos en Diario de una camarera o el ordeño de una vaca en Viridiana . Consciente de que todo roce es transgresión, los contemporáneos de Buñuel se excitaban al ver un centímetro de piel: "Sin asomo de duda, un español experimenta en la cópula un placer superior al de un chino o un esquimal".

Para romper el agobio de Zaragoza, a los 17 años Buñuel se mudó a Madrid. Se instaló en la Residencia de Estudiantes, donde también vivieron Salvador Dalí, Federico García Lorca y Rafael Alberti. Ahí se volvió popular por el violín, que tocaba con más entusiasmo que habilidad, y la fortaleza que lo hizo competir en un par de peleas de box con el nombre del León de Calanda. Durante siete años Buñuel cultivó la bohemia madrileña, conoció burdeles y dudó entre las vocaciones de escritor y entomólogo. Otra afición profetizaba su verdadero oficio: el hipnotismo. Su habilidad era tan grande que logró poner en trance a una persona que estaba en la habitación de al lado. En las fotografías que le tomó Man Ray, Buñuel aparece con unos ojos de los que resulta difícil sustraerse y la quijada cuadrada de quien impone sus caprichos. Un hipnotizador salvaje.

En los días en que descubría el vino y el tabaco, Buñuel ignoraba que sus aptitudes de ilusionista lo llevarían al cine. Años después, en 1958, en una conferencia en la Universidad de México, diría: "La noche paulatina que invade la sala equivale a cerrar los ojos: entonces comienza en la pantalla, y en el hombre, la incursión por la noche de la inconsciencia".

En 1925 el hipnotizador se mudó a París, donde el surrealismo le reveló que el arte puede asumir la condición del sueño, libre de las censuras que impone la vigilia. La ciudad también le ofreció el espectáculo -para él, escandaloso- de las parejas que se besaban en la calle. La pulsión erótica, que en España se acrecentaba al ser suprimida, encontró en París una gramática más compleja que lo llevaría a abordar los celos y el voyeurismo ( ...l ), el fetichismo ( Diario de una camarera ) y el masoquismo ( Belle de jour ).







El incómodo testigo del inconsciente se negó a explicar sus películas; su mundo secreto afloraba con tal fuerza que le parecía impúdico aclararlo. Los periodistas nunca pudieron arrebatarle el misterio de lo que Catherine Deneuve contempla en la caja que le muestra un cliente del prostíbulo en Belle de jour . Aunque las razones del deseo resultan insondables, para Buñuel casi siempre conducen a los muslos de las mujeres. Baste pensar en los detalles que les agrega: leche de burra en Los olvidados , huevos rotos en Susana , sangre en Ensayo de un crimen , caracoles en Diario de una camarera . En sus memorias, escritas a los 81 años, afirma sin aspavientos que la pérdida del apetito sexual le pareció una liberación.

Breton declaró que Un perro andaluz era la máxima encarnación del "amor loco", pero su autor llevó una vida más bien monacal. Las claves de su talento dependen de observar a sus personajes sin juzgarlos: "En un cine refinado lo mejor sería dar una cerradura a cada espectador para que viese más a gusto la película", afirmó. Cada uno de sus fotogramas es una cerradura: vemos a traición, sin que nadie lo sospeche.

Un invento difícil de entender

Contemporáneo del cine, a Buñuel le costó trabajo entender que se trataba de un arte. En su juventud le resultaba difícil descifrar lo que ocurría en la pantalla. Tan novedoso y raro era ese medio.

Finalmente, Der Müde Tod ( Las tres luces ), de Fritz Lang, lo volvió cinéfilo. Otra influencia decisiva fue Buster Keaton. Sin embargo, no siguió estudios formales ni fue erudito en el género. Sade y Wagner le interesaban más que cualquier cineasta. Su originalidad dependió, en buena medida, de acercarse al cine con una mirada excéntrica para proyectar en la pantalla los trabajos del inconsciente. Así tocó una esencia inexplorada en ese medio. Después de ver La edad de oro , Henry Miller escribió: "Por primera vez tuve la sensación de que presenciaba una película que era cine puro y nada más que cine".

De 1931 a 1934, Buñuel trabajó en París en el doblaje de películas. Después del triunfo de la República en España, rodó Las Hurdes , documental de cuarenta minutos sobre un pueblo cercano a Salamanca donde se desconocía la existencia del pan. El crudo retrato de una realidad atroz molestó incluso a las autoridades izquierdistas. Buñuel se dedicó entonces a una fructífera carrera como productor de pésimas películas comerciales. Para no poner en entredicho su prestigio surrealista, excluyó su nombre de los créditos.

Al poco tiempo, volvió a París como representante del gobierno republicano. Se inició así la fase menos estimulante de su vida. El director había hecho tres películas breves, contundentes y novedosas. Su aprendizaje esencial había quedado atrás. Sin embargo, pasarían quince años para que volviera a situarse detrás de una cámara y dieciocho para que eso valiera la pena.

La Guerra Civil cortó sus vínculos con España. Fue a Hollywood, donde lo consideraron un simpático rebelde inútil (su mayor logro fue que Greta Garbo lo echara de un estudio). De ahí pasó a la filmoteca del Museo de Arte Moderno de Nueva York, donde hizo un montaje resumido de El triunfo de la voluntad de Leni Riefenstahl, que le pareció admirable en la técnica y abyecta en el mensaje.

Casado y con dos hijos, aceptó un trabajo en la Warner Brothers para supervisar el doblaje al español de películas de éxito. Así vivió de 1944 a 1946.

El escritor José Moreno Villa, que había coincidido con él en la Residencia de Estudiantes de Madrid, se sorprendió de encontrar en Los Ángeles a un hombre derruido, que miraba fijamente la pared.

Sobresaltos

Buñuel tenía un sueño recurrente: trataba de subir a un tren que se ponía en marcha. Al perder el vagón, gritaba en sueños. El guionista Jean-Claude Carrière solía oír ese alarido cuando compartía una habitación vecina a la de su amigo. "El tren se ha ido", se decía a sí mismo, acostumbrado al sobresalto del director, y seguía durmiendo.

En 1946, Buñuel encontró la oportunidad de abandonar Estados Unidos. Esta vez el tren no se le escaparía. Fue a México para dirigir una adaptación de La casa de Bernarda Alba , de García Lorca, que finalmente no se realizó, y en cambio dirigió Gran Casino , producción comercial que fracasó en taquilla.

Buñuel detestaba el turismo y solo se desplazaba si era imperioso. En México encontró un raro estímulo y fue ahí donde hizo veinte de sus treinta y dos películas. "Volví a mí mismo con Los olvidados ", dijo al escritor Max Aub.

Breton afirmó que en México el surrealismo existe en la vida diaria. Los olvidados captura una realidad alucinatoria con fuerza documental.

La película inició el trabajo de Buñuel con el fotógrafo Gabriel Figueroa. El éxito de la relación dependió de las visiones contrapuestas de los artistas: Figueroa captaba el paisaje mexicano con insólito preciosismo y Buñuel detestaba el arte decorativo, convencido de que la estética no depende de la belleza de los objetos sino de la forma de mirarlos. En sus Memorias , Figueroa habla de los encuadres poco comunes del cineasta. En una ocasión el director le pidió una toma donde solo se vieran piernas. "Te apuesto mil pesos a que no encuentras una pintura célebre donde solo se vean piernas", le dijo el fotógrafo. A los pocos días Buñuel llegó con una reproducción de Van Dyck. Figueroa le dio la razón, pero, fiel a su concepción plástica, se negó a pagar la apuesta.

Con admirada paciencia, el fotógrafo buscó la forma de acercarse a los criterios del director. El pintor Arnaldo Coen, que aparece como extra en Simón del desierto , cuenta que Buñuel no estaba satisfecho con el travelling en la fiesta final. Para lograr una toma más íntima, Figueroa consiguió una silla de ruedas y pidió que lo empujaran.

La trama de agravios y pobreza de Los olvidados fue considerada denigrante por el gobierno mexicano y un coguionista pidió que no se incluyera su nombre en los créditos. Uno de sus solitarios defensores fue Octavio Paz, que vivía en París y viajó al Festival de Cannes para distribuir un texto después de la proyección. Ahí el poeta declara: "La puerta del sueño parece cerrada para siempre; solo queda abierta la de la sangre". La película obtuvo el principal premio de Cannes y abrió el camino posterior de Buñuel.

A los 51 años, el hipnotizador despertaba.

La mezcla perfecta

A partir de Los olvidados , Buñuel filmó hasta tres películas por año. Instalado en Cerrada de Félix Cuevas, en la Ciudad de México, recibía a sus amigos a tomar su bebida favorita, el dry martini. El sitio de encuentro era el bar, presidido por una tosca heladera. La casa estaba decorada con descuido. En la pared convivían un mapa del subterráneo de París y una foto del golpista Tejero, personaje detestable que solo por humor negro estaba allí. En una columna cuadrada, sitio poco privilegiado, colgaba el retrato que Dalí había hecho del dueño de casa. Nadie recuerda haber visto ahí huellas del Oscar ganado en 1973 por El discreto encanto de la burguesía .

Muchas veces Buñuel se refirió a la mezcla perfecta para lograr un martini. La combinación es transparente y puede ser traspasada por la luz, como se dice que el Espíritu Santo traspasó el himen de la Virgen María. Las tramas de Buñuel tienen la misma dosis de misterio y transparencia.

Después de haber perfeccionado sus recursos en México, Buñuel regresó a España a los 61 años a filmar Viridiana . Los exiliados vieron con malos ojos que un disconforme trabajara para la industria franquista, pero el desenlace fue como un guión de su autoría: la película triunfó en Cannes y fue prohibida por la censura española.

De nuevo en México, el director rodó el El ángel exterminador , donde un grupo de burgueses se ve impedido de abandonar un cuarto. Ahí llevó al extremo la paranoica necesidad de exclusión de la burguesía. Solo un niño vulnera el encierro y atraviesa el umbral que ha estado abierto sin que los adultos logren traspasarlo.

Los niños ocupan un caso especial en la imaginación de Buñuel. En El fantasma de la libertad , una niña desaparece y sin embargo se halla ante sus padres. No es otra cosa para ellos que un malentendido.

De acuerdo con Buñuel, sus mejores actores fueron los niños y los enanos. De las cosas que escuchó en su infancia, ninguna lo cautivó como los tambores de Calanda, que se tocaban hasta que sangraran las manos. La sostenida percusión producía una especie de trance y fue utilizada en Nazarín .

La filmografía de Buñuel representa un redoble de ese tipo. De los 50 a los 77 años solo produjo obras maestras. En las ocho películas que escribió con Carrière ganó en ironía y levedad. En esta última etapa conquistó el suave flujo de la hipnosis y aplicó ciertas claves del surrealismo a la vida diaria, demostrando que nada es tan sorpresivo como lo cotidiano. Por ejemplo, en El discreto encanto de la burguesía lo irracional no proviene de un hipopótamo que cae del techo sino del absurdo realismo de los personajes que no logran cenar juntos.

En 1977, el prestidigitador se despidió con un título que resumía su programa de trabajo: Ese oscuro objeto del deseo . La actriz que iba a protagonizar la cinta tuvo problemas. El productor y el director dudaban entre otras dos actrices. Después de beber un martini, Buñuel tuvo una iluminación: "¿Por qué no las dos?". Nada más terrible para un seductor que ser doblemente rechazado.

La última imagen de Ese oscuro objeto del deseo registra la explosión de una bomba en plena calle. El actor Fernando Rey sigue de largo, con elegante indiferencia por el mundo que le tocó en suerte, al modo del padre del director, que no sostenía nada más pesado que una lata de caviar. La realidad está asediada por el terror y el rechazo amoroso, pero el protagonista no se detiene.

Luis Buñuel se despidió con un estallido, la seña con que el hipnotizador revela que el trance ha terminado y que, más allá del cine, comienza el territorio en el que es necesario despertar.

Por Juan Villoro
Para LA NACION