lunes, 17 de marzo de 2008

- PELIGRO -



Una mirada a la amistad

entre intelectuales y politicos


Las relaciones peligrosas


El consejero del gobernante moviéndose entre bastidores, el poder detrás del trono, la “eminencia gris” fue la ambición de Nicolás Maquiavelo, en quien se inspiró Antonio Gramsci para su idea del “intelectual orgánico”. Pero Maquiavelo pudo escribir, en el destierro, un clásico del pensamiento político, El príncipe, porque su candidato político Cesar Borgia había sido derrotado.



Por Juan José Sebreli
Diario Perfil



El consejero del gobernante moviéndose entre bastidores, el poder detrás del trono, la “eminencia gris” fue la ambición de Nicolás Maquiavelo, en quien se inspiró Antonio Gramsci para su idea del “intelectual orgánico”. Pero Maquiavelo pudo escribir, en el destierro, un clásico del pensamiento político, El príncipe, porque su candidato político Cesar Borgia había sido derrotado.

Parecería que ese es el destino de todos los pensadores que tratan de comprometerse con la acción política. Si los gibelinos no hubieran sido vencidos –también Dante fue un desterrado– tal vez La divina comedia donde sus enemigos políticos, los güelfos, sufrían en el infierno, habría sido distinta. La república de Jean Bodin, primer pensador político francés, fue también un producto de la derrota.

El vizconde de Bonald, Joseph De Maestre y el conde de Saint Simon se ocuparon en pensar la sociedad de su tiempo como consecuencia de la decadencia de su clase de pertenencia, la nobleza, desplazada por la burguesía. Las obras teóricas de Karl Marx fueron el fruto de su exilio y de la derrota de la revolución de 1848.

Lo más importante de León Trotsky fue escrito en el destierro al que lo sometió Stalin.
Otro es el caso de los intelectuales que se vincularon con un príncipe triunfante: en la Antigüedad clásica fueron ejemplos emblemáticos Platón con Dion el tirano de Siracusa, Aristóteles con Alejandro y Séneca con Nerón; a ninguno le fue bien. Los tiempos modernos fueron fecundos en ese tipo de relaciones: Descartes con Cristina de Suecia, Voltaire con Federico de Prusia, Denis Diderot con Catalina de Rusia. La influencia no fue tanta y a veces se degradaron en cortesanos, juglares de la corte o bufones del rey.

En el siglo XX las relaciones fueron más complicadas, los regímenes totalitarios de todas las orientaciones tuvieron numerosos intelectuales que pretendieron ser sus mentores. Georg Lukacs con Stalin –al igual que Heidegger con Hitler– estaban convencidos de comprender mejor la naturaleza del hecho político que los propios dictadores. Ninguno de los dos logró su propósito; los dictadores ni siquiera repararon en su existencia y los burócratas los relegaron a papeles secundarios en regímenes en los que siguieron creyendo con reticencias y manteniendo sus críticas en silencio. Hitler prefería tener maestros de pensamiento tranquilizadoramente muertos como Schopenhauer y Nietzsche.

Giovanni Gentile como ministro de Educación de Mussolini fue el intelectual que estuvo más cerca del poder pero no pudo imponer su propia filosofía como doctrina oficial porque los compromisos del Duce con la Iglesia y la monarquía no se lo permitieron. Terminó su vida asesinado por los propios fascistas.
Los sistemas democráticos de la posguerra contaron con unos pocos ejemplos: André Malraux con Charles De Gaulle, Regis Debray con Francois Mitterrand, Jorge Semprún con Felipe González, y hubo un caso de intelectual y político unidos en una sola persona: Fernando Henrique Cardoso.

La Argentina conoció en el siglo XIX los raros casos del intelectual y el político fusionados: Sarmiento, Alberdi, Mitre. En el siglo XX no se repitieron esos casos ni siquiera el de intelectuales que incidieran en el poder. La excepción fue la del socialista José Ingenieros, que colaboró en el proyecto de modernización de la sociedad del presidente Roca, hoy injustamente denigrado.

Los gobernantes contemporáneos han sido remisos a la vinculación con los hombres del pensamiento. Perón desconfiaba de los intelectuales, aun de los peronistas; marginó a Scalabrini Ortiz y a Arturo Jauretche. Todavía se discute hoy quien fue el ghost writer de su famoso discurso en el Congreso de Filosofía de Mendoza de 1949: ¿Hernán Benítez, Carlos Astrada, Coriolano Alberini o Nimio de Anquin? Es probable que no haya sido sino un burócrata como Raúl Mendé.

Sin embargo los políticos, aun los más pragmáticos, no pueden carecer de ideas por rudimentarias que éstas sean, ni prescindir del intelectual para elaborar proyectos, escribir declaraciones, guiar los debates. El intelectual le es necesario al político en la etapa de la conquista del poder. En cambio, puede resultarle molesto cuando dirige el Estado; entonces le resultará más útil reemplazarlo por el técnico, el experto.

El vínculo conflictivo de intelectuales y políticos es una expresión de la relación entre la teoría y la práctica. El intelectual piensa sin actuar, la vacilación y la duda es su privilegio, es el hombre de la ambigüedad, se mueve en zonas grises, de claroscuros, medios tonos, sutilezas, matices, ironías. La necesidad de decidir en una situación que no admite dilaciones, en cambio, urge al político a actuar sin detenerse a teorizar sobre lo que está haciendo, más aún los dilemas de la acción lo obligan a ser maniqueo y parcial.

Jean-Jacques Rousseau, que llegó a influir en las repúblicas democráticas con su Contrato social, hizo una evaluación sensata sobre los vínculos entre pensadores y políticos, se definió a sí mismo como un reformador pausado, “por eso escribo acerca de la política. Si fuera príncipe o legislador no perdería el tiempo diciendo lo que es necesario hacer, lo haría o me callaría”.

El tiempo de la acción es vertiginoso, el de la reflexión, lento. Cierto escepticismo y aun pesimismo, en el intelectual, es favorable al espíritu crítico y evita caer en superticiones y prejuicios. Una dosis de optimismo es necesario, en cambio, para la voluntad de actuar del político.

El intelectual, como sostenía Ortega y Gasset, es un hombre preocupado –pensar es preocuparse antes de ocuparse– y el político es un hombre ocupado por las cosas. Las tareas son distintas: el intelectual indaga la verdad por medio de la reflexión, el político intenta modificar la realidad mediante la acción, pero ambas actitudes son igualmente necesarias.

La oposición excluyente entre teoría y práctica es una falsa disyuntiva; una teoría que no pueda ser llevada a la práctica, decía Kant, es una teoría equivocada; una práctica sin teoría es una acción guiada por una teoría que se ignora y que, en el fondo, es una mala teoría. No hay tampoco dependencia de la práctica a la teoría o viceversa, ambas interactúan recíprocamente,. las influencias mutuas son indirectas, oblícuas, mediatizadas.

Tanto la posición del intelectual como la del político tienen sus ventajas y sus desventajas. El político está en el lugar mismo donde ocurren los acontecimientos pero esta ubicación puede aislarlo y hacerlo ver sólo una parte de la realidad. En el intelectual, en cambio, la distancia le permite observar los sucesos en perspectiva y percibir las distintas posiciones en pugna con mayores posibilidades de ejercer el espíritu crítico.

Pero la distancia tiene también su costado negativo: al no estar obligado a dar cuenta de sus ideas, el intelectual no se preocupa demasiado por las dificultades de su realización ni prevé las consecuencias indeseadas. Es propenso a dejarse llevar por la imaginación sin trabas ni controles, en cuyo caso su influencia es nula.

Con frecuencia adopta una idea más por su belleza que por su veracidad, cae en la tentación de la estetización de la política que llevó a muchos intelectuales del siglo pasado a dejarse fascinar por las engañosas puestas en escena de los totalitarismos.

- MORAL -




Frases y citas


célebres sobre


La Moral







La moral es una ciencia
que enseña,
no como hemos de ser felices,
sino cómo hemos de llegar a ser
dignos de la felicidad.
Kant

No hay más realidad que
la imagen ni más vida
que la conciencia.
Azorín

El primer gran regalo
que podemos dar a otros
es un buen ejemplo.
Thomas Moreli

Esforcémonos en obrar bien:
he aquí el principio
de la moral.
Blaise Pascal

La conciencia vale
por mil testigos.
Quintiliano

Moral es lo que nos permite
ser fieles a nosotros mismos.
Jeanne Moreau

Todo está perdido cuando
los malos sirven de ejemplo
y los buenos de mofa.
Demócrates

La conciencia es la
voz del alma; las pasiones
son la voz del cuerpo.
Jean-Jacques Rousseau

Me interesa la moral,
a condición de que no
haya sermones.
Patricia Highsmith

La moral que no tiene
por objeto la felicidad
es una palabra vacía
de sentido.
Ludwig Feuerbach

Fuerte es el peso de
la propia conciencia.
Cicerón

La moral es la ciencia
por excelencia:
el arte de vivir bien
y ser dichoso.
Blaise Pascal

El desprecio de la muerte,
he ahí el principio de
la fuerza moral.
Lacordaire

Los moralistas son personas
que se rascan allí donde
a otros les pica.
Samuel Beckett

Los proverbios son los
gérmenes de la moral.
Plutarco

Para la política, el hombre
es un medio; para la moral,
es un fin.
Herder

La buena conciencia es
la mejor almohada para
dormir.
Sócrates

Todos somos iguales
ante el deber moral.
Kant

Los valores morales se
pierden sepultados por
los económicos.
José Luis López Araguren

La moral descansa
naturalmente en el
sentimiento.
Anatole France

domingo, 16 de marzo de 2008

- IRAK -




A 5 años de la invasión norteamericana

Irak: la guerra sin fin

El 20 de marzo de 2003, amparadas en el concepto de guerra preventiva que inauguró el 11-S y con la falsa excusa de eliminar las armas de destrucción masiva supuestamente en poder de Saddam, las tropas norteamericanas entraron en territorio iraquí. Cinco años y miles de muertos después, Irak se sigue desangrando en violencia, y EE.UU. no sabe cómo salir del pantano en que se ha convertido su aventura bélica

Por Hugo Alconada Mon
Enfoques– La Nación


Cinco años y tres semanas atrás, José María Aznar se acomodó en el sofá, miró al dueño de casa y le planteó: "Lo único que me preocupa de ti es tu optimismo". George W. Bush ahuyentó su temor como a un mosquito. "Soy optimista porque creo que estoy en lo cierto. Estoy en paz conmigo mismo", afirmó. Y así es como, líneas después, termina el memo de la conversación que mantuvieron en su rancho de Crawford, en febrero de 2003. Minutos antes, Bush le había anticipado que era el momento de deshacerse de Saddam Hussein, con o sin la venia de las Naciones Unidas, y que sus tropas entrarían en Bagdad para mediados de marzo. La Guerra en Irak estaba por comenzar.

Cinco años después, las consecuencias de aquella "guerra preventiva" -que, al decir del poderoso vicepresidente Dick Cheney, debía durar "semanas, más que meses"- son inabarcables. Modificó el statu quo político, cultural, económico y social en Estados Unidos. Sus secuelas se extienden al Medio Oriente -con obvia y dramática profundidad y alcance en Irak-, Europa y América latina. En rigor, a cada punto del planeta, de un modo u otro.

Pero la guerra resulta aún tan controvertida como desconocidos son aún los motivos que empujaron a Bush. ¿Consideró a Hussein una verdadera amenaza terrorista? ¿Fue por el petróleo? ¿Deseó superar a su padre y también presidente George H. W. Bush? ¿Pensó que la democracia florecería en el desierto? Acaso nunca obtendremos una respuesta certera. Pero han amanecido ya algunas verdades entonces ocultas.

Cinco años después, se sabe que el dictador no mantenía vínculo alguno con la red al-Qaeda, con su líder Osama ben Laden ni con los 19 secuestradores que atacaron el 11 de septiembre de 2001 y que llevaron a Bush a lanzar una advertencia urbi et orbe: "O están con nosotros, o están con los terroristas".

¿Por qué no se concentró en cazar a los terroristas en Afganistán u otros santuarios del Medio Oriente y Asia?

Una respuesta posible la aportó Henry Kissinger, el über-realista de la política internacional. "Porque Afganistán no era suficiente", según cita el periodista Bob Woodward en su último libro, Estado de Negación . En la guerra contra el radicalismo islámico, ellos quieren humillar a Estados Unidos, argumentó, y "nosotros debemos humillarlos a ellos". Era necesario enviar un mensaje: "No vamos a vivir en el mundo que ellos quieren para nosotros".

¿Por qué no atacar entonces Irán y Siria, patrocinadores del grupo terrorista Hezbollah? ¿Por qué no Arabia Saudita, donde nacieron Ben Laden y 15 de los 19 protagonistas del 11-S?

La respuesta quizá la tenga el presidente del centro conservador American Enterprise Institute, quien, ya con la guerra en Afganistán en marcha, convocó a un grupo de académicos a pedido de su amigo y entonces número dos del Pentágono, Paul Wolfowitz. Formaron el grupo "Bletchley II" y redactaron un reporte. "La conclusión general fue que Egipto y Arabia Saudita eran la clave, pero que los problemas allí eran insolubles". Con Irán ocurría algo similar, pero Irak era distinto, más débil. "Saddam tendría que dejar la escena antes de que se resolviera todo el asunto. Esa era la única forma de transformar la región". Es decir, crear el prometido "tsunami democrático" que Bush anunció para el Medio Oriente.

Cinco años después, también se sabe que no había armas de destrucción masiva en Irak. Tras la primera guerra del Golfo, en 1990, y las inspecciones de la ONU, interrumpidas a fines de esa década, Hussein sólo pudo reconstruir la ilusión de un arsenal para amedrentar a Irán, su eterno rival. Pero, ¿la administración Bush también cayó en la ilusión iraquí sobre los "tubos de aluminio" para un reactor, los "laboratorios móviles" o el "uranio de Níger"? ¿O sólo la aprovechó para sus propios fines?

La ciénaga iraquí

El enviado de la ONU para el desarme de Irak, Hans Blix, recordó que sus inspectores completaron más de 700 visitas a más de 500 lugares basados en los datos que la CIA les aportaba. Luego se preguntó: "Si ésta era la mejor información que tenían, ¿qué era lo demás? ¿Puede haber una certeza del 100 por ciento sobre la existencia de armas de destrucción masiva pero 0 por ciento sobre su ubicación?".

Por último, queda claro que la Casa Blanca confió en que la invasión sería un "paseo" y que serían "saludados como libertadores", como prometió Cheney. De esa convicción nació la falta de preparación para la ocupación y graves errores, como la disolución del Ejército iraquí y la expulsión de la administración de los afiliados al Partido Baath, alentando que miles se unieran a la insurgencia.

Pero si resulta relevante descubrir las causas de la guerra, más aún lo es evaluar sus consecuencias, que se extenderán por décadas, tanto en Estados Unidos como en Irak y el resto del Medio Oriente, el Grupo de los Ocho (con París y Berlín en las antípodas de Washington y Londres) y la ONU.

En este país, la primera secuela es el desgaste de la "guerra contra el terror", con la distracción de energías militares de la verdadera lucha contra Al-Qaeda y otros grupos, y el desvío de más de US$ 500.000 millones, más de dos veces el Producto Bruto Interno (PBI) argentino. Un desgaste que complicó su relación de fuerzas con Rusia y China, o Corea del Norte y Pakistán.

La dinámica política también viró su rumbo. Embanderados en su oposición a la guerra, los demócratas recuperaron el control del Congreso tras doce años bajo dominio republicano. Ahora aparecen bien posicionados para regresar a la Casa Blanca en enero de 2009, aunque la purga de quienes apoyaron el ataque también los alcanza. Si no, basta con ver los dardos que recibe Hillary Rodham Clinton de su rival Barack Obama, un opositor de la invasión desde la primera hora.

Al eje político se suma el filosófico. La corriente neoconservadora afronta un ciclo de ostracismo, tras unir fuerzas con los halcones de la administración Bush para sostener que Estados Unidos debía ejercer su superioridad moral para difundir -imponer por la fuerza si fuere necesario- la democracia liberal en el mundo árabe.

La elite periodística tampoco quedó exenta de las secuelas de la guerra, con una renovada desconfianza entre los norteamericanos luego de haber subordinado su misión a una ambigua idea de "patriotismo". ¿Cómo olvidar las coberturas de Bush a bordo del portaaviones Lincoln con su traje de piloto y un cartel anunciando, en mayo de 2003, "Misión cumplida"? ¿O los elogios mediáticos al "salvataje" que no fue tal de la soldado Jessica Lynch?

Más relevante es, sin embargo, el costo que se mide en sangre. Casi 4000 soldados estadounidenses murieron durante estos cinco años bajo el sol iraquí, junto a otros 29.000 heridos en combate, con el consiguiente impacto en sus familias, por lo general de clases media y baja de este país.

Las cuentas humanitarias son muchísimo más gravosas en Irak. Para fines de 2006, entre 150.000 y 600.000 iraquíes habían muerto, según su Ministerio de Salud o la Universidad John Hopkins. Otros 20.000 fallecieron desde entonces, según el respetado website Iraq Body Count. A estos deben sumarse los heridos, más de 2,2 millones de desplazados internos y otros 2 millones en el extranjero, según el Alto Comisionado para los Refugiados de la ONU.

Cuánto aumentarán esta cifras, en tanto, dependerá del tiempo que permanezcan allí las tropas norteamericanas, los resultados de la escalada dispuesta por el general David Petraeus y la voluntad de los líderes locales para arribar a un acuerdo o, cuando menos, detener la guerra civil.

¿De qué se trata esa lucha intestina? El ex embajador y experto del Centro para el Control de Armas de esta capital, Peter Galbraith, lo resumió así: "Los sunnitas objetan que Irak sea conducido por partidos religiosos chiitas, a los que ven instalados por Estados Unidos, leales a Irán y tratando de definir al país de un modo que los excluya". A su vez, "los chiitas creen que su mayoría democrática y su sufrimiento histórico bajo la dictadura bathista les da derecho a gobernar. No están dispuestos a negociar con los sunnitas, a los que ven como sus antiguos opresores". Y a ambos se suman los kurdos, en el norte, que quieren su independencia.

A esta ciénaga iraquí se suma el laberinto llamado Medio Oriente. En los meses que siguieron al discurso de Bush sobre el "eje del mal" de enero de 2002, Teherán le envió una oferta para negociar. Los iraníes creían que eran los primeros bajo la mira. Pero con lo ocurrido en Irak, ahora se sienten envalentonados. Ellos, Arabia Saudita y Turquía se involucrarán en Irak si la guerra civil muta en una confrontación total. Lo harán a favor de chiitas, sunnitas y kurdos, respectivamente.

Como en las muñecas rusas, este complejo panorama se combina con otro aún más amplio. Estados Unidos no sólo se desgastó como potencia militar y económica -ahora en recesión-. También su imagen se derrumbó alrededor del mundo. ¿Ejemplos? Las cárceles de Abu Ghraib y Guantánamo, los vuelos secretos de la CIA, la aplicación de torturas a detenidos -con Bush defendiendo en público las bondades del "submarino"-, la entrega de sospechosos a países con historiales negros de violaciones flagrantes de los derechos humanos, y hasta la inmunidad otorgada en Irak a los custodios privados de Blackwater.

Lo que vendrá

¿Hubo, acaso, algún saldo positivo para Washington durante estos años? Sí. Para empezar, reafirmó que, aun sin apelar a su arsenal nuclear, su poderío militar es inigualable. Y a diferencia de lo que ocurrió con Vietnam, esta vez su sociedad cobija a sus veteranos. También confirmó que sus acciones y omisiones -allí, en Afganistán, Irán, Pakistán, Siria, el Líbano o los Territorios Palestinos- son seguidas con atención alrededor del mundo. Continúa siendo un parámetro, para bien o para mal.

Aún queda por precisar, no obstante, si la doctrina de los "ataques preventivos" seguirá en pie cuando Bush se marche de la Casa Blanca. Es notable, por lo pronto, que sus aliados más cercanos que validaron esa teoría y lo acompañaron en el ataque hayan tenido que dar un paso al costado: el británico Tony Blair, Aznar, el italiano Silvio Berlusconi, el australiano John Howard.

Otra buena nueva para Washington es que, como lo demuestran las encuestas en la Argentina, América latina y otras partes del mundo, su imagen negativa tiene todo que ver con Bush y no tanto con el país en sí. Sin importar quién lo reemplace en enero de 2009, su salida renovará las esperanzas globales.

Qué ofrecerá el futuro, claro está, dependerá también de quién triunfe en las urnas de noviembre. Si gana Obama, o Clinton, podría darse una retirada por etapas, pero si vence el republicano John McCain, el plan será establecer una presencia militar, como en Corea del Sur o Alemania, durante "quizá 100 años", según adelantó.

Una fecha precisa de repliegue dependerá también de cómo continúe la escalada. Todas las variables negativas -ataques, muertes- han bajado, al igual que mejoraron otras -provisión de servicios públicos, producción petrolera y gestión federal-. Pero esos ejes tienen un límite preciso: la voluntad de avanzar unidos de sunnitas, chiitas y kurdos.

Para Bush, en tanto, el sentido de la guerra mutó por completo durante estos 5 años. Ya no expone los frutos de una victoria -un Irak estable, el colapso de Irán y Siria, la democracia germinando en la región-, sino los fantasmas de una derrota. "Las consecuencias de un fracaso en Irak serían muerte y destrucción en el Medio Oriente y aquí, en Estados Unidos", dijo en 2007. ¿Qué fue de aquel líder optimista que se ufanó de su paz de espíritu ante Aznar?

Algunas cifras

 El número de muertos en el frente iraquí varía según la fuente, con una oscilación que va desde 150.000 hasta 600.000. En el caso norteamericano, se calculan 4000 soldados muertos y 29.000 heridos desde el comienzo del conflicto.

 El 43 por ciento de los iraquíes vive en absoluta pobreza, de acuerdo con la organización humanitaria británica Oxfam, mientras que unos ocho millones necesitan asistencia humanitaria.

 Uno de los principales obstáculos para la reconstrucción del país es la corrupción. En el ranking internacional de corrupción elaborado por Transparencia Internacional, Irak figura tercero, entre los peores.

sábado, 15 de marzo de 2008

- DERECHOS DEL CONSUMIDOR -




El Día Mundial de los Derechos del Consumidor


Historia y propósitos


El Día Mundial de los Derechos del Consumidor es una ocasión anual de celebración para el movimiento de consumidores a nivel mundial. Es una jornada para promover los derechos fundamentales de todos los consumidores, para exigir que sus derechos sean respetados y protegidos, y para protestar contra los abusos del mercado y las injusticias sociales que los socavan.

El Día Mundial de los Derechos del Consumidor fue celebrado por primera vez el 15 de marzo de 1983, y desde entonces ha sido una ocasión importante para la movilización de la ciudadanía por sus derechos. En todo el mundo las organizaciones de consumidores utilizan los materiales producidos por Consumers International para propiciar iniciativas locales y lograr la cobertura de los medios de comunicación para su trabajo.

viernes, 14 de marzo de 2008

- EL LIBRO -




El libro todavía le lleva ventaja a la cultura cibernética





La idea servirá de lema para la próxima Feria, que comenzará el 24 de abril



Según se ha informado, el lema de la próxima Feria Internacional del Libro de Buenos Aires será (de modo casi redundante pero siempre justificado): “El espacio del lector”, marco que convocará, además, a un Encuentro Internacional con reconocidos especialistas. Se sabe, al mismo tiempo, que en las mesas de debate de este importante acontecimiento cultural no faltará la discusión, últimamente reiterada, acerca de las cibertecnologías y su relación con la lectura y la escritura.

La edición número 34 de la Feria se desarrollará del 24 de abril al 12 de mayo, en el predio ferial de la Rural, en Palermo.

Ya van dejando de tener vigencia los vertiginosos pronósticos sobre la progresiva desaparición del libro impreso y editado en papel, y su reemplazo por experiencias intertextuales beneficiadas por una (supuesta) mejor interactividad, una (¿para qué?) mayor velocidad de aprehensión y una festiva correspondencia con la civilización de la imagen.

Con todo, debe reconocerse que la multiplicación de los blogs, la facilidad para cruzar links, las bibliotecas online, la enorme disponibilidad de información y las facilidades para la comunicación interpersonal han contribuido, entre otras cosas, a quitarle sacralidad al viejo libro, depositario de la Razón occidental, y a situarlo en una misma línea competitiva con los nuevos artefactos culturales. Sin embargo, todavía lleva una pequeña ventaja.

Una historia de cinco mil años habla, ante todo, de un pasado. El libro, sin duda, lo tiene, sea que incluyamos en él los rollos egipcios, los pergaminos del Asia Menor, los códices romanos y los devocionarios medievales, sea que nos limitemos –lo que sería injusto– a los libros salidos de la imprenta de tipos móviles, que inventó un caballero de Maguncia que se ocultó bajo el nombre de Juan Gutenberg, y a lo que sucedió después de este invento que, por lo demás, ya había sido inventado, como casi todo, por los chinos.

Seamos justos: una historia formidable, que no atesora quizá ninguna otra creación humana. En el comienzo de más de una religión universal, en la génesis de revoluciones políticas y científicas, está invariablemente un libro: la Biblia, el Corán, El Capital, de Marx; la Memoria sobre la teoría de la relatividad, de Einstein; la Interpretación de los sueños, de Freud. Para los que ejercemos, de una u otra forma, el vicio de la literatura, el libro es un inevitable fetiche: qué sería de nosotros sin los Demonios, de Dostoievski; sin De Profundis, de Wilde; sin las Iluminaciones, de Rimbaud; sin Pierre Ménard, Funes el memorioso o el sobrino de Wittgenstein…

Esta enumeración desordenada instala una perplejidad: ¿de qué hablamos cuando hablamos de libro? ¿Del objeto de papel y tinta, impreso y encuadernado, o de un singular producto cultural, cuyo valor y especificidad son más simbólicos que materiales? ¿Qué es un libro? ¿Un vehículo como tantos otros en el que se depositan, para desplegarse y transmitirse, la inteligencia y la emoción humanas? ¿Una mercancía o una reliquia? No resolvemos la cuestión, si decimos que es todo eso a la vez.

Un objeto que, en todo caso, requiere a un sujeto para su realización plena, sin el cual sería ganga inerte, materia sobrante sin destino. Objeto/sujeto, libros/lectores: densa proliferación de la intersubjetividad que, por ahora, sólo pálidamente pueden imitar las escrituras electrónicas y sus consumidores, aunque nada les prohíbe esmerarse en el futuro.

El espacio de los sujetos, es decir, de los lectores (quisiera decir, ante todo, de los lectores de libros), nos instala en otro mundo de problemas y de exigencias.

Una reflexión puramente descriptiva no es suficiente, y se extiende ahora a las políticas públicas y a las decisiones sociales. La educación de los más jóvenes se ha visto gravemente vulnerada por enseñanzas sin libros, y por la preeminencia de la improvisación y la facilidad frente a las complejidades de la lectura. A menudo, se ha ensalzado el brinco hacia las nuevas tecnologías sin haber tenido tiempo ni recursos para ejercitarse en las tradicionales, que están lejos de haberse marchitado.

Una de las más distinguidas expertas en lectura y escritura, la argentina Emilia Ferreiro, ha resumido así el problema: “El real desafío es el de la creciente desigualdad: el abismo que ya separaba a los no alfabetizados se ha ensanchado aún más. Algunos ni siquiera llegaron a los periódicos, los libros y las bibliotecas, mientras otros corren detrás de hipertextos, correos electrónicos y páginas virtuales de libros inexistentes. ¿Seremos capaces de darnos una política del acceso al libro, que incida sobre la superación de esta creciente desigualdad? ¿O nos dejaremos llevar por la vorágine de la competitividad y la rentabilidad, aunque la idea misma de democracia participativa perezca en el intento?”.

Una computadora por alumno. Una pequeña biblioteca (¿quién elige los títulos?) en cada vivienda social que se construya. El paternalismo iluminista es muy loable, siempre y cuando sus promesas se cumplan y formen parte de un auténtico proyecto educativo de inclusión. En caso contrario, esas computadoras podrían rápidamente dejar de funcionar por falta de mantenimiento, y esos libros terminar en la mesa de saldos o abandonados en un cajón, vírgenes de lecturas.

Si los libros no se leen, tanto da que estén en una casa humilde o en la mansión de un nuevo rico, como es el caso del protagonista de El gran Gatsby, la clásica novela de Francis Scott Fitzgerald, que se luce con sus estantes llenos de libros “auténticos”, no meras maquetas de cartón, pero a los que, discretamente, jamás ha leído ni ha llegado a separar sus páginas.

La historia de la lectura, transitada durante siglos por minorías privilegiadas, desemboca en la democrática epopeya de la alfabetización masiva, materia que aún se adeuda en muchos lugares del mundo, y cuyos efectos benéficos suelen verse restringidos por la aparición de la figura del analfabeto funcional, que incluso entre nosotros, orgullosa patria del legado sarmientino y la ley 1420, ha crecido en las últimas décadas.

Es obvio que el libro, el viejo libro, tiene aún un papel que desempeñar en esta crisis, y que reclama una política articulada entre el Estado y la industria editorial, que no se limite a la simple compra masiva de libros, tan apreciada por los editores, pero tan alejada de toda estrategia de futuro.

La creación de institutos del libro nacionales y provinciales, el impulso a una legislación de protección y fomento, el apoyo activo al autor nacional, son sólo algunos de los mojones de un largo camino en que deberían colaborar la decisión estatal y el ingenio privado.

Se ha mencionado una palabra algo desprestigiada en los recientes estudios socioculturales: autor.

Estos artesanos de la palabra, llámense poetas, novelistas, ensayistas, historiadores, dramaturgos, historiadores, filósofos, científicos, o, sencillamente, cualquier audaz ciudadano que se consagró a escribir un libro, han atravesado también los siglos con una cambiante mochila de jerarquías, desde el trabajo esclavo del escriba egipcio y la sufriente dedicación de los monjes medievales hasta la celebración de los actuales campeones del best seller.

Ellos también son lectores, situados en una red, que los vincula a través del tiempo, en sus propias lenguas y tradiciones. Algunos lo son de modo natural, otros de manera profundamente autoconsciente, como nuestro Jorge Luis Borges, que se consideró a sí mismo antes un lector que un autor, y cuyos mejores textos demuestran que era ambas cosas en grado superlativo.

Hay muchos textos literarios que se refieren a las consecuencias (pedagógicas y emocionales) de la lectura. Elegimos, para cerrar con un buen ejemplo, uno escrito hace un siglo, por O. Henry, el padre del moderno cuento norteamericano.

El relato se llama “El manual del himeneo” (hay una muy buena versión en nuestro idioma por Virginia Erhart) y trata de dos amigos, Sanderson Pratt e Idaho Green, más bien rústicos e incultos, que quedan cercados por la nieve en una cabaña, “más allá de la frontera de Montana”, durante varios meses. Afortunadamente, tienen provisiones y encuentran en la cabaña dos –nada más que dos– libros. Cada uno elige el suyo y lo lee y relee devotamente, puesto que no hay mucho por hacer.

A Sanderson le toca el Manual de Herkimer, una especie de guía sobre datos curiosos y primeros auxilios: desde cuántos dientes tiene un camello hasta la manera de revivir a un ahogado o un insolado. A Idaho le toca nada menos que las Rubaiyat, de Omar Khayyam, cumbre de la poesía persa. La opinión que los dos se forman acerca de sus respectivos tesoros, y el debate sobre cuál es mejor, alimentan sus jornadas solitarias.

Ya fuera de la cabaña, recalan en un pueblito, y allí intentan enamorar a la misma mujer, una viuda atractiva, cada uno con el bagaje adquirido en sus respectivas lecturas. La simpática viuda se espanta ante “las francachelas de la Rubia Yat”, y se conmueve oyendo las estadísticas de las minas de carbón, y las maneras de aplicar el torniquete en una herida. Gana el Manual de Herkimer y pierde la poesía persa. ¿Qué libro es más válido? ¿Y qué lectura es mejor?

La respuesta podría ser que un libro es pura magia, aunque sea un manual de primeros auxilios, y que la lectura es un espacio de libertad, siempre dispuesto a recibirnos y a rescatarnos, si hiciera falta, de otras tristezas cotidianas.


Por Luis Gregorich
Para LA NACION

jueves, 13 de marzo de 2008

- GOOGLE ES UNO -




Todos quieren parecerse a Google…

¿se puede? ¿vale la pena?



En otros tiempos se hablaba del modelo de Ford pero en la era de internet la mayoría se desvela por los modelos del Silicon Valley. Pero siempre sobrevuela la duda y la incredulidad. Aquí no es posible, eso pasa en otros lados. Debe haber alguna trampa. No pueden ser tan libres ni tan exitosos. Y para abordar el tema Infobrand se sumergió en la experiencia de Globant, una empresa argentina especialista en desarrollo y mantenimiento de productos de software que en menos de cinco años pasó a facturar u$s 40 millones y se codea con las grandes corporaciones de IT del mundo.

Es lo más parecido al modelo de Page y Brin. Se quedó con el último Premio Mercurio de Oro y ya se convirtió en una curiosidad para muchos que están por fuera del ámbito techie. Como los Grobo, que asombraron con su imperio sojero, los socios de Globant se destacan tanto por sus resulados económicos como por su formato friendly. Guibert Englebienne, uno de los socios más habituado a las RRPP, cuenta cómo es la vida de esta compañía, desde cómo se decidió el nombre hasta cuál fue la primera venta cuando solo contaban con cinco mil dólares en el bolsillo. Lo último, ahora hasta los convocan desde el Ministerio de Economía por tratarse de una empresa que lidera en el sector que pretende convertirse en el polo estratégico de desarrollo.


Primera sorpresa

No muchos saben que en Costa Salguero, además de un gran centro de convenciones hay edificios corporativos y ese fue el sitio elegido por Globant para instalar su Tech Park. Desde el propio nombre llama la atención. No es una fábrica ni es una oficina convencional. Es un gran piso (próximamente serán tres en cuanto terminen las obras que les permitirán triplicar el espacio) donde se despliegan montones de salas denominadas con nombres de caricaturas y espaciosas salas de reuniones con equipamiento de última generación para teleconferencias. El color verde domina en el ambiente. “Queríamos un color que nos identificara” recalcó Guilbert. Si hay un violeta Oca y un rojo Ferrari, ellos tienen su verde manzana.

Y lo más destacado, el salón que oficia de bar y lugar de esparcimiento. Es como el playroom o SUM (salón de usos múltiples) de Globant. Se trata de una gran sala donde conviven las mesas de ping pong con los juegos de metegol y los grandes plasmas sintonizados en canales de noticias o videoclips.

Un gran freezer para servirse a piacere comidas prehechas es un signo de libertad. “Tienen que depositar el vale en esta urna” dice Guilbert dejando en claro que nadie los controla. Justamente, se sabe: aquí nadie hace trampa. Todo esto parece ciencia ficción en un país que parece hasta vanagloriarse de “la picardía de robarse algo”.


Un combo de formas e ideas


Siguiendo el paneo por las instalaciones el verde sigue dominando. El gran salón de juegos, lugar elegido para hacer la entrevista con uno de los líderes de la organización, está plagado de mesas de diferentes formas, cuadradas o zigzageantes, y ubicadas a la altura de una barra de bar, así ofician de salas de reuniones informales. También son verdes, tanto como los platos y toda la vajilla y no se salvan ni las tapas de los potes para el azúcar que están prolijamente ubicados sobre las mesadas. Es como un enorme monoambiente con super kitchnette incluida que haría las delicias del primer hogar para un joven “moderno”.

“La mayoría de nuestros empleados son jóvenes” dirá en un momento de la charla el ejecutivo que hoy maneja una corporación de 600 personas. Pero si bien en su mayoría los “globers” son veinteañeros o treinteañeros también hay lugar para los que pintan canas. De hecho, en la mitad de la entrevista con Infobrand se acercó un cincuentón que necesitaba comentarle algo sobre algún proyecto a Guibert. Esto no parecía casual sino usual. El máximo ejecutivo de la compañía se cruzaba con unos o con otros, ya sea en sus boxes de trabajo o bien mientras jugaban al metegol, y todos lo conocían y viceversa. La horizontalidad, al menos en la comunicación, parece un rasgo distintivo de la organización.

Con solo acceder a este lugar ya se está diciendo mucho de esta marca Globant que está sonando cada vez más fuerte. Muchos la oímos nombrar por primera vez cuando lograron acceder al premio mayor de la Asociación Argentina de Marketing, el Mercurio de Oro. Para los que están sumergidos en el mundo tecnológico seguramente el nombre ya venía ganando popularidad desde hacía por lo menos tres años.


El tiempo no cuenta

Aquí no hay historias largas, no hay largas líneas del tiempo (timetable), como solemos ver en los sitios de las grandes corporaciones. En este caso basta ir para atrás un lustro. Y allí encontraremos a cuatro jóvenes ingenieros que trataban de darle vida a un proyecto independiente. Tres se conocían como estudiantes de la Universidad de la Plata, el cuarto, nuestro interlocutor, estudió en Tandil ingeniería de sistemas.

Pero su lugar en el mundo es Mar del Plata, donde pasó gran parte de su infancia y juventud y de allí viene su amor por los paisajes con agua.
“Necesito estar cerca del agua, del río” y así se explica que las oficinas de Globant no solo tienen un sitial privilegiado por ubicarse en una localización jerarquizada, incluso por la presencia contigua de la pujante Mercado Libre, sino que también responden a la añoranza de uno de los socios al que le gusta estar cerca de la costa porteña.


Proyecto en danza

¿Pero había al menos alguna idea de que esta empresa podría llegar a facturar unos u$s 40 millones en solo cinco años y que proyecta llegar a los 100 en dos años? Todo indica que sí. Desde el inicio pensaron en grande. Eso no quita que otras veces también pensaron en grande y no les fue bien. “Yo ya había fundado siete empresas antes de hacer esta” relata Guibert. Sorprende pensar que en tan poco tiempo pudo haber dado vida a otros emprendimientos, claro que se trataba de iniciativas propias de la era del boom de las punto com donde todo nacía, florecía y moría en un abrir y cerrar de ojos.

Reconoce cierto espíritu emprendedor que le viene de su familia asentada en Mar del Plata. Los negocios y el espíritu hacedor no le son ajenos.

Las premisas que sirvieron para montar Globant se sustentaron en algunos preceptos básicos. Ante el actual estado de desarrollo de la tecnología se puede trabajar desde cualquier lado para producir software. El talento es escaso y por eso también hay que salir a buscarlo en cualquier parte del planeta. Es importante estar cerca de los clientes por eso es vital instalar oficinas propias en otras partes del mundo como Londres o México y no valerse de representantes. Esa lógica también la implementaron a nivel local ya que se dieron el lujo de armar sedes tanto en La Plata, el lugar que los vio nacer, como en Tandil, la localidad argentina que pretende emular al “Silicon Valley”.

En Argentina se ubican los headquarters de la compañía, de hecho la localización es en otra oficina, en la Torre Laminar Plaza. Hoy siguen siendo socios mayoritarios aunque ya pasaron por su rueda de capitalización y van por más.

Pensaron en grande cuando sabían que a lo mejor debían contratar gente que ganara más que ellos. Así fue clave, por ejemplo, la contratación de un profesor de inglés afiatado en las presentaciones ejecutivas de tal modo que se sintieran seguros a la hora de salir a venderse al mundo. Ese es otro rasgo distintivo. Desde el vamos se imaginaron como empresa global que vendería sus servicios afuera, de hecho hoy un 95% de lo que hacen es materia exportable.


Tomar conciencia

Así iniciaron su primer “road show” para golpear puertas en el 2003. Guibert se tomó un avión a New York acompañado de Martín Migoya, el otro de los socios con mayor perfil vendedor. De Manhattan siguieron en auto hasta Washington y allí tuvieron su primera toma de conciencia de lo que estaban haciendo. Fue como un click cuando pararon en la ruta para comer algo. “Lo primero que nos llamó la atención fue el precio de Mc Donald´s, era 3 o 4 veces más caro de lo que salía aquí”. Era un mercado de gran escala. Era una oportunidad y un desafío. Y siguieron su ruta. En el primer lugar donde desembarcaron fue en EMC, una empresa líder en almacenamiento de datos. El éxito con este primer contrato fue clave para la continuidad del proyecto que había empezado con unas ideas esbozadas en un pizarrón y no más de cinco mil dólares.

“Conecto bien tecnología con negocio” dice Guibert por si quedara alguna duda. Pero la clave, según dice, a la hora de fundar una compañía es: “no caer en el error de juntarse con gente que tiene tu misma actitud de negocio”. O sea, buscar complementariedades. Compartir la visión es fundamental pero de ahí en más cada uno parte a lo que mejor sabe hacer.

“La clave son las relaciones personales” resalta Guibert. Es cierto, no caían de sopetón. Tenían una puerta entreabierta en los prospects porque habían acudido a sacarle el jugo a la lista de contactos. Tías, ex compañeros de trabajo o universidad, o cualquier pariente lejano apostado en algún lugar estratégico se convirtió en un atajo para darse a conocer. Envalentonados con el resultado que lograron en Estados Unidos se mandaron a Europa y allí lograron que Lastminute.com, el principal portal de viajes europeo, los contrate. En esa etapa incluso pedían que les adelantaran el pago de las facturas para poder mantener la rueda. Y así sigue la historia, claro que multiplicada por infinidad de viajes y por miles de proyectos. En tres meses ya eran 70 empleados.


A fuerza de hormigas y manzanas

Hay cosas que están desde el vamos, como el nombre. Uno podría suponer que contrataron a una agencia de branding. Pero no. Conocedores de las herramientas informáticas largaron a correr un software que les permitía elegir nombres solamente teniendo en cuenta que sonara a griego o a latín y que a su vez tuviera la posibilidad de contar con dominio “punto com” disponible. Pero esto los conducía a listas interminables de vocablos poco felices. Se dieron cuenta entonces que muchas empresas del sector terminan sus nombres con los vocablos “ant” o “ent”.

Y así surgió “Globant”. Lo curioso es que esto supuso durante algún tiempo la utilización de la imagen “ant”, que en inglés significa hormiga, como algo asociado a la marca.
En breve llegaría el símbolo que hoy los acompaña: la manzana. Todo sucedió en una feria de reclutamiento de talentos. En el medio de la exposición uno de los socios comía una fruta y Guibert, tirado en el piso acuciado por un dolor de espalda, se inspiró y dijo que esa manzana, verde como el color que ya tenía Globant, debía ser el símbolo de la compañía.

Ni cortos ni perezosos empezaron a repartir manzanas entre los asistentes. Y así lograron que miles de jóvenes portaran una inexplicable fruta que quedó indisolublemente ligada a la marca. Ya para la próxima descubrieron que era más barato e impactante que repartir bolsitas y les estamparon el logo, como si fuesen Moño Azul. Para el logo simplemente contaron con los servicios de una diseñadora.
Hoy el mix entre “frutas y puff” son un emblema de la compañía. Al menos es el kit básico de cualquier ambientación Globant.


¿Paraíso, burbuja o ambos?


Desde Globant están muy preocupados porque se sienta que son “el mejor lugar para trabajar”. Tienen una gran cantidad de servicios orientados a que la gente se sienta a gusto. Hay hasta un “Ministerio de la Fiesta y el Happy Hour”. Tienen salas de yoga y de gimnasia dentro de las instalaciones donde también se dan servicios de masajes. Pero en cada lugar se dirime cuál es el mejor modelo de esparcimiento. “En La Plata prefirieron un minigolf antes que un scalectric”. No casualmente reciben 1600 CV al mes, realizan 800 entrevistas e incorporan 50 nuevos “globers” por mes.


Cuestión de estado


Entre medio de la charla por las preferencias de los juegos aparecen como al pasar temas de gran escala como la reciente reunión con el ministro de economía y producción Martín Lousteau. Mientras visitábamos las instalaciones de la sala de brainstorming, que tiene iluminación que cambia de color según las preferencias de los ocupantes tanto como una batería para despuntar la inspiración musical, Guibert comentó que el joven y flamante ministro había planteado que el sector de IT era clave como proyecto de país. Esto los habilitó a “chapear” con el aval del funcionario a la hora de recibir algún prospect importante.

Y esto sucedió esta semana cuando visitaron nuevamente el despacho ministerial acompañados por Scout Taylor, representante de Electronic Arts, la empresa de desarrollo de videojuegos más importante del mundo, con una facturación de 3.400 millones de dólares anuales y más de 7 mil empleados. De este modo, esperan obtener la tercerización de los servicios de IT a través de su nueva área de Animation & VFX Studio. De parte de Globant, estuvieron presentes en la reunión tres de los socios fundadores: Martín Migoya, CEO; Guibert Englebienne, CTO; y Martín Umaran, COO. El único que faltaba era Néstor Nocetti.

Y lo más reciente en cuanto a ampliación de horizontes es que piensan instalarse en Brasil. El lugar elegido es Florianópolis. Para la mayoría de los argentinos suena como un lugar dilecto para disfrutar de la playa. Pero el ejecutivo de Globant nos advierte: “es una de las diez ciudades más dinámicas del mundo, hay 300 empresas del sector y tres universidades”.


Paralelismos


Así seguirá la rueda del mundo Globant. Ya llevan entre todos 500 vueltas al mundo. El parecido con Google llama la atención. De hecho, lo tienen como cliente. Y Guibert admite: “tenemos una cultura parecida”. Pero parece que no están enfocados en “parecerse a”. Si cruzamos la impresión que pudimos tener al charlar con la gente de Globant con lo que percibió el periodista Leandro Zanoni al visitar la sede de Google, tal como lo documenta en su blog (eblog.com) podemos decir que hay ciertos paralelismos. No casualmente Zanoni tituló “Los amos del Universo”. Hay cierta percepción casi mesiánica que trasciende el negocio.
Guibert dice no estar interesado en hacer política y tampoco siente que esté profetizando. Sin embargo, hay una cosa clara que supera el discurso estándar de un ejecutivo corporativo. “La empresa es un organismo vivo, es un vehículo de cambio, no es solamente un sustento de vida, y debe continuar aunque yo no esté más”.


Ladran Sancho…

Conocer el mundo Globant genera muchas cosas. Algunos lo miran con incredulidad y tratan de agudizar los radares para encontrar la falla. A estos, que andan con el lápiz rojo y la lupa, Guibert les aclara que no tienen una política de andar midiendo la rentabilidad minuto a minuto. “No calculamos cuánto tiempo pasa la gente jugando al ping pong pensando en que así estamos perdiendo plata”. La consigna es que todos sientan que van a enfrentar el lunes, la vuelta al trabajo, con placer.
En otros hay una sensación irresistible de querer pertenecer y para eso están los múltiples procesos de “recruitment” y selección. Para otros tantos es un modelo a copiar y están también los que sienten cierto escozor al percibir que allí adentro reina un supuesto “mundo perfecto” donde la gente es buena, inteligente y creativa, como imagen de postal de los countries o barrios privados.

Nada de esto parece importarles a ellos. Sino que creen adherir más bien al clásico lema: “ladran Sancho…” Entre medio, podemos dar fe que Guibert se muestra locuaz, calmo, atento a lo que pasa a su alrededor y no está obsesionado por saber cuántos mensajes le entraron en su Blackberry o en su Iphone mientras concede esta entrevista a Infobrand. El ejecutivo que maneja una gran corporación multinacional se toma su tiempo para la charla distendida y eso no es poca cosa.

Alicia Vidal
Revista Infobrand

miércoles, 12 de marzo de 2008

- ESCUDO -




DIA DEL ESCUDO NACIONAL


ASAMBLEA GENERAL CONSTITUYENTE - Sesión del 12 de Marzo de 1813

Hecha una moción en este día por uno de los ciudadanos representantes para que se designe al Supremo Poder Ejecutivo el sello que debe usar en sus diplomas y contestaciones oficiales, se acordó por unanimidad de votos lo siguiente


DECRETO:

La Asamblea General Constituyente ordena que el Supremo Poder Ejecutivo use el mis mo sello de este Cuerpo Soberano, con la sola diferencia de que la inscripción del Círculo sea la de: Supremo Poder Ejecutivo de las Provincias Unidas del Río de la Plata .

- Dr. TOMAS VALLE, Presidente.
- HIPOLITO VIEYTES, Diputado Secretario.


NOTA.- El redactor de la Asamblea Constituyente no publicó en sus columnas el decreto creando el sello ó escudo de la misma á que se refiere en el precedente, estableciendo el que debía usar el Poder Ejecutivo, pero en una ley posterior _13 de Abril_ mandando variar los troqueles de la moneda se refiere á los atributos de dicho sello ó escudo en los siguientes términos:

LEY:

La Asamblea General Constituyente ordena: que el Supremo Poder Ejecutivo comunique lo que corresponde al Superintendente de la Casa de Moneda de Potosí, á fin de que inmediatamente y bajo la misma ley y peso que ha tenido la moneda de oro y plata en los últimos reinados de Carlos IV y Fernando VII se abran y esculpan nuevos sellos por el órden siguiente:

Moneda de plata_ La moneda de plata que de aquí en adelante debe acuñarse en la casa de moneda de Potosí, tendrá por una parte el sello de la Asamblea General, quitado el sol que lo encabeza; y un letrero que diga alrededor: Provincias del Río de la Plata _ por el reverso un Sol que ocupe todo el centro, y alrededor la inscripción siguiente: En Unión y Libertad -debiendo además llevar todos los otros signos que expresan el nombre de los ensayadores, lugar de su amonedación, año y valor de la moneda y demás que han contenido las expresadas monedas.

Moneda de oro_ Lo mismo que la de plata, con solo la diferencia que al pie de la pica y bajo de las manos que la afianzan, se esculpan trofeos militares, consistentes en dos banderas de cada lado, dos cañones cruzados y un tambor al pie. De una y otra deberán sacarse dibujos en pergamino, que autorizados debidamente, acompañen la orden de la nueva amonedación.

- Dr. PEDRO AGRELO, Presidente.
- HIPÓLITO VIEYTES, Diputado Secretario

martes, 11 de marzo de 2008

- ATOCHA -




A 4 AÑOS

DEL ATENTADO

DE ATOCHA

lunes, 10 de marzo de 2008

- LA DANZA -





Breve Historia de la Danza


La danza ha formado parte de la Historia de la Humanidad desde el principio de los tiempos. Las pinturas rupestres encontradas en España y Francia, con una antigüedad de mas de 10.000 años, muestran dibujos de figuras danzantes asociadas con ilustraciones rituales y escenas de caza. Esto nos da una idea de la importancia de la danza en la primitiva sociedad humana.

Muchos pueblos alrededor del mundo ven la vida como una danza, desde el movimiento de las nubes a los cambios de estación. La historia de la danza refleja los cambios en la forma en que el pueblo conoce el mundo, relaciona sus cuerpos y experiencias con los ciclos de la vida. En la India, entre los hindúes, el Creador es un bailarín, Siva Nataraj hace bailar el mundo a través de los ciclos del nacimiento, la muerte y la reencarnación. En los primeros tiempos de la Iglesia en Europa, el culto incluia la danza mientras que en otras épocas la danza fué proscrita en el mundo occidental. Esta breve historia de la danza se centra en el mundo occidental.






La Danza en la Antigüedad

Desde el Egipto de los Faraones hasta Dionisio, los legados escritos, los bajorelieves, mosaicos.. nos permiten conocer el mundo de la danza en las antiguas civilizaciones egipcia, griega y romana. En el antiguo Egipto, las danzas ceremoniales fueron instituidas por los faraones. Estas danzas, que culminaban en en ceremonias representando la muerte y la reencarnación del dios Osiris se fueron haciendo cada vez mas complejas hasta el punto de que solo podian ser ejecutadas por profesionales altamente cualificados.

En la Grecia antigua, la influencia de la danza egipcia fué propiciada por los filósofos que habían viajado a Egipto para ampliar sus conocimientos. El filósofo Platón, catalizador de estas influencias, fué un importante teórico y valedor de la danza griega. Los rituales de la danza de los Dioses y Diosas del Panteón Griego han sido reconocidos como los orígenes del teatro contemporáneo occidental. Alrededor de Dionisio, el dios griego del vino y la embriaguez (conocido también como Baco), grupos de mujeres llamadas ménades iban denoche a las montañas donde, bajo los efectos del vino, celebraban sus orgías con danzas extásicas. Estas danzas incluían, eventualmente, música y mitos que eran representados por actores y bailarines entrenados.

A finales de siglo V antes de Cristo estas danzas comenzaron a formar parte de la escena social y poítica de la antigua Grecia. Entre los romanos, la aceptación de la danza por parte de los poderes públicos fué decayendo. Hasta el 200 a.c. la danza formó parte de las procesiones romanas, festivales y celebraciones. Sin embargo, a partir del 150 a.c. todas las escuelas romanas de baile cerraron sus puertas porque la nobleza romana consideró que la danza era una actividad sospechosa e incluso peligrosa. De todos modos, la fuerza del movimiento no se detuvo y bajo el mandato del emperador Augusto (63 a.c. 14 d.c.) surgió una forma de danza conocida actualmente como pantomima ó mímica en la que la comunicación se establece sin palabras, a través de estilizados gestos y movimientos y se convirtió en un lenguaje no verbal en la multicultural Roma.

La cristianización del Imperio Romano introdujo una nueva era en la que el cuerpo, la sexualidad y la danza resultaron unidas y fueron objeto de controversia y conflictos.






La danza en la Edad Media

La actitud de la Iglesia Cristiana hacia la danza, a partir del S IV y durante toda la Edad Media fué ambivalente. Por un lado encontramos el rechazo de la danza como catalizadora de la permisividad sexual, lascivia y éxtasis por líderes de la Iglesia como S. Agustín (354-430) cuya influencia continuó durante toda la Edad Media.

Por otro lado, antiguos Padres de la Iglesia intentaron incorporar las danzas propias de las tribus del norte, Celtas, Anglosajones, Galos.. en los cultos cristianos. Las danzas de celebracion estacional fueron a menudo incorporadas a las fiestas cristianas que coincidian con antiguos ritos de fin del Invierno y celebración de la fertilidad con la llegada de la Primavera. A principios del siglo IX Carlomagno prohibió la danza, pero el bando no fué respetado. La danza continuó como parte de los ritos religiosos de los pueblos europeos aunque camuflados con nuevos nombres y nuevos propósitos.Durante esta época surgió una danza secreta llamada la danza de la muerte, propiciada por la prohibición de la iglesia y la aparición de la Peste Negra.

Nacida como danza secreta y extásica durante los siglos XI y XII la danza de la muerte comenzó como respuesta a la Peste Negra que mató a mas de 50 millones de personas en 200 años. Esta danza se extendió desde Alemania a Italia en los siglos XIV y XV y ha sido descrita como una danza a base de saltos en la que se grita y convulsiona con furia para arrojar la enfermedad del cuerpo.






El Renacimiento y el nacimiento del Ballet

El advenimiento del Renacimiento trajo una nueva actitud hacia el cuerpo, las artes y la danza.
Las cortes de Italia y Francia se convirtieron en el centro de nuevos desarrollos en la danza gracias a los mecenazgos a los maestros de la danza y a los músicos que crearon grandes danzas a escala social que permitieron la proliferación de las celebraciones y festividades. Al mismo tiempo la danza se convirtió en objeto de estudios serios y un grupo de intelectuales autodenominados la Pléyade trabajaron para recuperar el teatro de los antiguos griegos, combinando la música, el sonido y la danza. En la corte de Catalina de Medici (1519-1589), la esposa italaiana de Enrique II, nacieron las primeras formas de Ballet de la mano del genial maestro Baltasar de Beauyeulx.

En 1581, Baltasar dirigió el primer ballet de corte, una danza idealizada que cuenta la historia de una leyenda mítica combinando textos hablados, montaje y vestuario elaborados y una estilizada danza de grupo. En 1661, Luis XIV de Francia autorizó el establecimiento de la primera Real Academia de Danza. En los siglos siguientes el ballet se convirtió en una disciplina artística reglada y fué adaptándose a los cambios políticos y estéticos de cada época. Las danzas sociales de pareja como el Minuet y el Vals comenzaron a emerger como espectáculos dinámicos de mayor libertad y expresión.

En el siglo XIX, la era del ballet romántico refleja el culto de la bailarina y la lucha entre el mundo terrenal y el mundo espiritual que trascende la tierra, ejemplarizado en obras tales como Giselle (1841), Swan Lake (1895), y Cascanueces (1892). Al mismo tiempo, los poderes políticos de Europa colonizaron Africa, Asia y Polinesia donde prohibieron y persiguieron las danzas y los tambores por considerarlos bastos y sexuales. Esta incomprensión de la danza en otras culturas parece cambiar al final de la Primera Guerra Mundial y las danzas de origen africano y caribeño crean nuevas formas de danza en Europa y en América.





La Danza en el siglo XX


Después de la I Guerra Mundial, las artes en general hacen un serio cuestionamiento de valores y buscan nuevas formas de reflejar la expresión individual y un camino de la vida mas dinámico. En Rusia surge un renacimiento del ballet propiciado por los mas brillantes coreógrafos, compositores, artistas visuales y diseñadores. En esta empresa colaboraron gentes como: Ana Pavlov, Claude Debussy, Stravinsky, Pablo Picasso... Paralelamente a la revolución del Ballet surgieron las primeras manifestaciones de las danzas modernas. Como reacción a los estilizados movimientos del ballet y al progresivo emancipamiento de la mujer surgió una nueva forma de bailar que potenciaba la libre expresión. Una de las pioneras de este movimiento fué Isadora Duncan.





A medida que la danza fué ganando terreno, fué rompiendo todas las reglas. Desde los años 20 hasta nuestros dias nuevas libertades en el movimiento del cuerpo fueron los detonantes del cambio de las actitudes hacia el cuerpo. La música con influencias latinas, africanas y caribeñas inspiraron la proliferación de las salas de baile y de las danzas como la rumba, la samba, el tango ó el cha cha.

El renacer del Harlem propició la aparicón de otras danzas como el lindy-hop ó el jitterbug. A partir de la década de los 50 tomaron el relevo otras danzas mas individualistas como el rock and roll, el twist y el llamado free-style; luego apareció el disco dancing, el breakdancing...La Danza, con mayúsculas, sigue formando parte de nuestras vidas al igual que lo hizo en la de nuestros antepasados. Es algo vivo que evoluciona con los tiempos pero es consustancial con la naturaleza humana.

domingo, 9 de marzo de 2008

- SOCIEDAD -




Ranchadas juveniles: la ley de la calle

Los más chicos tienen 6 años, los más grandes pueden pasar los 20. Casi no ven a sus familias, hace mucho que dejaron la escuela y viven en distintos puntos de la ciudad, protegiéndose entre ellos de los peligros de vivir a la intemperie social. Son las "ranchadas", grupos de chicos y chicas jaqueados por la pobreza, las drogas y la indiferencia. LA NACION estuvo con ellos y recogió sus testimonios. Estas son sus historias

Por Gustavo Barco
Foto: Ricardo Pristupluk



Es un día de calor insoportable en la ciudad, el sol está que pincha.

La gente que camina por la sombra ni los mira, ya acostumbrada al paisaje. Tirados en esas enormes esponjas que alguna vez fueron colchones, los chicos de la ranchada conocida como "la jaula", en Pompeya, parecen no sentir los aguijonazos calientes ni el sonido grueso del tren que llega a la estación, tal vez anestesiados por el paco y el pegamento de la tarde anterior, en uno de los tres días que LA NACION compartió con ellos.

A la ranchada la llaman "la jaula" porque los pibes duermen en el estacionamiento de un supermercado, al aire libre, delimitado por unas rejas y el borde del alambrado de las vías del tren que va de Pompeya al corazón del Conurbano, de donde son la mayoría de los chicos que deambulan y ranchean en la ciudad.

Hacen la calle juntos, duermen juntos, se protegen entre ellos de los peligros de vivir a la intemperie social, de otras ranchadas, de "la gorra", como llaman a la policía, y, a veces, hasta de ellos mismos, cuando el consumo no los deja "rescatarse". Eso es una ranchada infantil: grupos de chicos que abandonaron sus casas y los institutos de menores y se juntan en los grandes centros urbanos, en Capital y el Conurbano; también en los del interior, como Santa Fe y Córdoba, donde hay más para repartir.

Suelen reunirse en las cabeceras y las periferias de las estaciones de trenes de Retiro, Once, Constitución, Pompeya, el microcentro, por la avenida Paseo Colón, y en barrios de gran circulación de gente como Caballito y Palermo, entre otros. Sólo hace falta afinar la mirada para verlos, juntos, en esos espacios abandonados de la ciudad que ellos han convertido en lugar de pertenencia. Allí forman sus ranchadas, término de origen "tumbero", ligado a la jerga carcelaria: ranchadas son los grupos que forman los presos para defenderse de los demás.

"Acá nos cuidamos el culo, como quien dice ¿no?, nos protegemos, bolsiamos ", dice "el negrito", 21 años, líder de la ranchada "la jaula", integrada por otros seis pibes de 10 a 16 años; a veces son más, a veces menos. Dice que se crió en la calle, que en las ranchadas siempre hay uno más grande que es el que manda y que en la de él no se permite el paco. "Por acá, en el barrio, se consigue a un peso", comenta al pasar. "Sí querés entrar a la ranchada, tenés que venir bien, no de prepo, porque si no los pibitos te cagan a palos. Cuando se arma, tenés que saltar por tu ranchada, acá se comparte todo. Antes había una piba, pero se mandó una macana y cayó presa, bardió", afirma.

Las ranchadas infantiles son una herida social que no deja de profundizarse. Así las describe María Sonderéguer, del Centro de Derechos Humanos de la Universidad de Quilmes, donde funcionan talleres para chicos de esa ribera. Desde la década del 90, y acentuado por la crisis de 2001, con la pauperización de la sociedad argentina que desarticuló muchas redes sociales, la formación de ranchadas fue ganando espacio, dice Sonderéguer. "Que se vean o no en la calle no evita el fenómeno, porque hay una política represiva. Por más que haya una buena situación económica hoy, el tejido social no se recompone de inmediato; recomponerlo es muchísimo más lento y trabajoso que destruirlo".

Con paco y pegamento

"La ranchada de Perito [Moreno, a un par de cuadras] está muy bardera, que pasa una señora y la roban, pasa un flaco y le roban, un colectivo y le sacan los aluminios, muy bardo, lo hacen para comprar paco. Con eso subensubensuben y después cuando bajan, salen a robar para comprar porque quieren más ¡quieren más! y la policía nos mete a todos en la misma bolsa", cuenta Ariel, 14 años, flaquísimo, con más de cuatro años en "la jaula". Es una de las pocas veces que Ariel se pone serio para hablar. En otra ocasión lo hizo para hablar de los paraguayos que le deben plata por hacer de campana: "Son los que hacen el juego de la pelotita escondida en los vasitos; si viene la cana yo les aviso; pero no me pagaron por lo del sábado", cuenta tirado en el suelo, medio en broma, medio en serio, mientras se toca el dedo gordo del pie derecho que le sale de la zapatilla, varios números más grande. Por la tarde, cuando el sol se pierda del lado de las vías, ya no podrá enhebrar frases, la bolsa de pegamento lo llevará de viaje por ahí.

Ariel dice que en su casa, en Villegas, son "como 100" y que tiene siete hermanos. Uno de ellos es Pablo, de 10, que se pasa el día limpiando vidrios en Sáenz y Perito Moreno. Trigueño, de grandes ojos marrones, Pablo no quiere saber nada con la lata de pegamento, ni la bolsita ni el paco, tal vez porque ve cómo le hacen daño a sus hermanos mayores. "Tengo que ir a la escuela para ayudar a mi abuela", dice, e intenta no atragantarse con unas medialunas "de ayer" que les regalaron. Pero Pablo tiene bronca acumulada, o tristeza, quién sabe. Chicos de otra ranchada le sacaron la gorrita: "Me tuve que agarrar a trompadas", cuenta. Es el único del grupo que anda sin gorrita. "Ya los voy a agarrar a ésos", desafía.

Por ahí está Claudia, la "mamu", una piba de 14 años (después dirá no recordar cuántos años tiene) que dice ser de González Catán y que ranchea en "la jaula" y otras ranchadas de la zona. Un cigarrillo descansa en su oreja izquierda y sobresale de su bolsillo una pipeta negra, necesaria para las dosis de paco. "Me doy un toque y te cuento de mi novio", dice, y se va un rato para volver, acelerada y sonriente, a contar que tiene 15 hermanos y vuelve de vez en cuando a su casa, y que a su novio, Martín, lo conoció en la calle y que lo que más le gusta de él es que es "un gato relindo".

A la "mamu" no la tratan mejor por ser mujer. De hecho nadie se acordó de ella en el momento de englutir las medialunas. Para poner las cosas en su lugar con otros chicos, adolescentes y más grandes que pasan a saludar, ella tiene en sus puños y su voz el pinchazo paralizante. "Vos calláte, salí de acá, maldito drogón, fisura. Si querés piñas vas a tener, ¿eh?, enano de mierda", le grita a un chiquilín rubión al que llaman Polaquito, que la molesta y escapa riéndose como una ardilla. El Polaquito goza de la impunidad de ser el hijo del "negrito", líder de la ranchada.

Después la "mamu" se dispersa y juega con un perro perdido, al que llamaron "Quieto", un cruza de mantonegro que se les acovachó en la ranchada y chumba a todos los perros-mascota que pasean los vecinos. "A ese perro lo voy a matar ¿por qué no se vuelven para ´la jaula ?", les grita un señor enfurecido por los ladridos. (Con el temor de la inseguridad, son muchos los vecinos que pierden los estribos y ven en el desamparo de los chicos una forma de amenaza. "Esto se soluciona con un lanzallamas", le dijo una vez un vecino de Palermo a Roberto Mariani, de la Asociación Civil El Armadero, un centro que trabajaba con 250 chicos de la calle y fue cerrado por recorte presupuestario en febrero.)

Al día siguiente, Marcelo, 15 años, camiseta de Boca, está de visita en "la jaula", otra vez en Pompeya, la ranchada que supo integrar hasta hace poco. Son casi las 11 de la mañana y "el negrito", Pablo, Ariel y Horacio duermen. Marcelo es de San Justo, cuenta que estuvo en varios centros de día y comedores infantiles, define a los operadores de calle del gobierno (empleados municipales que son el nexo entre la vida de los chicos en la calle y las oficinas de gobierno) como "unas ratas, transas", pero no dice por qué; y que en el comedor "Don Bosquito", se "moría de hambre".

Marcelo sonríe al hablar, pero lo que cuenta no es para reír: "Yo viví en varias ranchadas, como en una de San Telmo y otra en Caballito; está lleno de ranchadas, por todos lados, debajo de los puentes, por todos lados. Una vez vino un puto y se quiso llevar a uno de los más chiquitos. Terrible violín, le metí un fierrazo en la cabeza. Es que le ofrecen un plato de comida caliente, ropa, son muy zarpados algunos, terrible violín ", repite el pibe, y se ríe cuando el cronista dice que les cree a los chicos de "la jaula" cuando dicen que no consumen paco. "¡Estos, son re-paqueros!", exclama, y su risotada empieza a despertar a la ranchada, los cuerpos molidos comienzan a estirarse. "¿Dónde está la lata?", es lo primero que se preguntan al despertar.

En Pompeya, dice Mariani, es donde se están dando las muestras de peor daño a causa del paco, porque la zona está rodeada por la realidad del narcotráfico, la villa 1-11-14, la villa de Zabaleta. "El Estado está ausente -dice-, hace falta mucho trabajo de fortalecimiento de la familia. La voluntad de trabajo se ve cuando recortás presupuesto."

Mientras llovizna en la ciudad, Roque, 12 años, de Ezpeleta, camina envuelto en una frazada por el hall de Constitución. Invita a almorzar con su ranchada, ubicada en alguno de los vericuetos que hay debajo de los cruces de las autopistas de la zona. Después de negociar con "Tati", el líder, Roque vuelve con la negativa para compartir el almuerzo que humea unos metros más allá. "Están repasados , mejor otro día", se disculpa. Antes de despedirse, dice que tiene seis hermanos, que se fue de su casa porque no había para comer y que reparte estampitas en los trenes, que no sabe lo que le gustaría ser cuando sea grande. "Nada", dice, al tiempo que levanta sus hombros y pega media vuelta.

En otra de estas cuevas está la ranchada de "La Pato", una señora con varias cicatrices en la cara, las manos, la nariz achatada. A metros de las camas, los improvisados armarios, la cocina y la nube de moscas, hay un altar del Gauchito Gil. Algunos pibes la llaman "mamá", dicen que es una de las mujeres perversas que da lugar a cambio del "diezmo". Dos chicos duermen en el fondo, en donde hay más colchones. La mujer niega todo y mejor no insistir. "Los quiero como a mis hijos", grita, y el grito se escucha pese al zumbido de los autos que van y vienen por la autopista.

En la última tarde que LA NACION pasa con los chicos de "la jaula", el aire está enrarecido. Se nota que no pasaron bien la noche, la policía los vino a sacar. Hoy está de "visita" otro ex de la ranchada. Es "Charango", más de 30 años, que llega agitando un caño galvanizado y tiende la mano para saludar. Charango compara las ranchadas de antes y las de ahora: "Antes yo rancheaba acá. Ranchada significa amistad, estar juntos, ser amigos de la calle. Ahora son muy cachivache , con el paco no hay más códigos, por un paco te meten una puñalada".

¿Se rompieron los códigos en las ranchadas? Y sí, se rompieron, dice Gabriel Rolando, con cinco años como operador de calle del Servicio de Paz y Justicia, la organización que preside el premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel. "Antes había otros consumos, hoy el paco vino a quebrar todo eso. Los lima totalmente.

Es muy común ver cómo se garcan entre ellos, se garcan plata, se garcan ropa, y, de ahí, a pelar una faca... el nivel de agresividad aumentó muchísimo. Antes había códigos; por ejemplo, si venía un nene muy chico a la ranchada, la misma ranchada lo inducía a volver a su casa. Lo que pasa es que si llegan a toparse con un adulto perverso de calle, que les da lugar, les da comida, les da una cama... después, con el tiempo, aprenden a pedir, después a robar y, después del robo, lo que viene es dejar el diezmo a ese adulto que les dio un lugar. Eso sigue existiendo y las víctimas son los pibes".

Horacio, el de 16, dice que vive en Laferrere (antes había dicho que vivía en Villegas) con su mamá y sus siete hermanos, que en su casa son 30 personas, todos en la misma casa. Fue hasta los 13 años a la escuela y llegó hasta quinto grado, recuerda. ...l se la rebusca cuidando coches del supermercado. Con "el negrito" y Ariel, su hermano, se pelean por la lata de pegamento. Todos están como borrachos, la bolsa se infla y se desinfla y pasa de mano en mano. Horacio dice que está cansado y aburrido, ve la cámara de video que lleva el cronista y pide que lo filmen: "La policía nos molesta, anoche vino la brigada y nos sacó los colchones.

Tal vez vayamos a dormir a la iglesia de Pompeya, pero de ahí también nos rajaron, nos rajan de todos lados". Horacio aclara que la madre lo mandó a la ranchada para cuidar a sus hermanitos. "¿Pero qué voy a hacer? Este está pegado a la bolsa y no puedo hacer nada", cuenta resignado. Horacio ve una pelota de plástico, dice que él juega de 11 y que juega bien. Sin embargo hace jueguito con la derecha y la zurda parece no responderle, no coordina.

Mientras vuelve a pasar el tren repleto de gente hacia el Conurbano, unos metros más allá, su hermano y el negrito se siguen peleando por la lata.

sábado, 8 de marzo de 2008

- DIA DE LA MUJER -




Día Internacional de la Mujer Trabajadora


Ésta es una celebración que las Naciones Unidas declararon en el año 1975, pero que tiene sus orígenes en el año 1908 en Nueva York.




El Día Internacional de la Mujer Trabajadora se refiere a las mujeres corrientes como artífices de la historia y hunde sus raíces en la lucha plurisecular de la mujer por participar en la sociedad en pie de igualdad con el hombre. En la antigua Grecia, Lisístrata empezó una huelga sexual contra los hombres para poner fin a la guerra; en la Revolución Francesa, las parisienses que pedían "libertad, igualdad y fraternidad" marcharon hacia Versalles para exigir el sufragio femenino.

Ésta es una celebración que las Naciones Unidas declararon en el año 1975, pero que tiene sus orígenes en el año 1908 en Nueva York. A comienzos de siglo, muchas mujeres se incorporaron al trabajo en las fábricas en unas condiciones muy duras: jornadas laborales larguísimas, de doce y más horas, recibiendo salarios inferiores a los de los hombres.

A medida que las mujeres se iban incorporando al mundo laboral, se hacía más evidente que aquella situación no era justa, y poco a poco empezaron a organizarse. Una de las protestas reivindicando mejores condiciones laborales fue la que protagonizaron las trabajadoras de la fábrica textil Cotton de Nueva York, en Estados Unidos.

Era el 8 de marzo de 1908 y las trabajadoras se encerraron en el interior para pedir que se les redujera su jornada laboral a 10 horas. El propietario de la fábrica decidió incendiar el edificio para hacerlas salir de allí, pero el resultado fue de 129 trabajadoras muertas.

Estos son los hechos puntuales, que nos sirven de referencia concreta para conmemorar este día, pero el 8 de marzo es mucho más que la celebración de unos hechos concretos. Por eso, en este día dedicamos una jornada de reflexión sobre el largo camino que las mujeres han tenido que recorrer para ver reconocidos sus derechos.

Solo tenemos que fijarnos que, entre el año 1908, en que se sucedieron los hechos de la fábrica Cotton en Nueva York, y 1975 cuando Naciones Unidas declara el 8 de marzo "Día Internacional de la Mujer", han pasado cien años...

jueves, 6 de marzo de 2008

- OTRA DE GOOGLE -



Descubren restos arqueológicos a través de Google Earth


Investigadores de la Universidad de La Rioja hallaron una superficie prehispánica de unas 500 hectáreas al oeste de la provincia, mediante el navegador de imágenes satelitales



Varios sitios arqueológicos, de probable función ritual, fueron ubicados en el oeste riojano por investigadores del Departamento Arqueología del Museo de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de La Rioja (UNLAR), informó esa casa de estudios.

La detección se realizó mediante el uso del navegador gratuito de imágenes satelitales de Internet Google Earth, en el marco de un proyecto que incluye el relevamiento de la red vial "inka".

Las imágenes satelitales indicaron la existencia de un sistema de sitios arqueológicos, lo que luego fue corroborado en el campo, señala un documento de los investigadores.

El hallazgo consistió en al menos una decena de estructuras circulares de hasta 12 metros de diámetro, en algunos casos construidas sobre plataformas sobreelevadas y delimitadas con paredes de piedras.

Algunas de las estructuras parecen estar revestidas por combinaciones de piedras rojas, negras y blancas, que formaban aparentes diseños geométricos, en gran parte borrados por el paso del tiempo.

Los arqueólogos Claudio Revuelta y Sergio Martín remarcaron que este tipo de restos fueron hallados en varias regiones del noroeste y Cuyo, pero aclararon que la concentración en un espacio de unas 500 hectáreas, convierte al yacimiento en un reservorio patrimonial especial.

También resaltaron que contiene un importante potencial para indagar cuestiones vinculadas a actividades simbólicas y rituales de las sociedades que las construyeron.

Los arqueólogos del Museo de la UNLAR prefirieron no dar detalles sobre la ubicación exacta del sitio, mientras no se realicen estudios sistemáticos, a los fines de no comprometer la conservación patrimonial del bien.

martes, 4 de marzo de 2008

- SCHUBERT -




Un grande de todos los tiempos


Franz Peter Schubert nace un 31 de enero de 1797.

Fue un gran compositor austríaco. Escribió alrededor de 600 canciones, nueve sinfonías y trece óperas, incluyendo su primer trabajo en alemán, Die Bürgaschaft. Schubert ha sido particularmente admirado por su genio, su original melodía y por sus armónicas composiciones.

Aún, durante su vida, la apreciación pública de su trabajo estuvo, en su mayoría, limitada a lo mejor. El nunca fue capaz de asegurarse un empleo permanente y la mayor parte de su carrera fue sostenida por sus familiares y amigos. Sin embargo, el interés en sus trabajos se incrementó dramáticamente luego de la muerte de éste en 1828.





A los cinco años, Franz comenzó a recibir instrucción regular a través de su padre y un año después se matriculó en la escuela Himmelp Fortground. Su formal educación musical también comenzó durante la misma época. Su padre continuó enseñándole rudimentariamente la ejecución del violín.

A los siete años, Schubert fue colocado bajo la instrucción de Michael Holzer. Las lecciones de Holzer parecían consistir principalmente en conversaciones y expresiones de admiración, y el joven se hizo más conocido con un amigable aprendiz de carpintero quien solía llevarlo al almacén de pianos de un vecino donde se le dio la oportunidad de practicar con mejores instrumentos. Desafortunadamente, la precaria educación musical de Schubert nunca fue enteramente suficiente.

El año 1815 fue el período más prolífico de la vida del autor; en 1816 su suerte cambió repentinamente. Cierta vez, Spaun lo sorprendió en la composición de Erlkönig (D.328, publicado como el Opus 1). Unas pocas semanas después Franz von Schober, un estudiante de una buena familia y algo tacaño, que había escuchado algo de las canciones de Schubert en la casa de Spaun, fue a visitar al compositor y le propuso abandonar su vida de escuela y darle su libertad para practicar su arte en paz.





La propuesta era particularmente oportuna para Schubert pues había pedido el puesto de Kapellmeister en Laibach (el nombre alemán para Ljubljana) el cual le había sido negado, y además, le sirvió para darse cuenta de la extrema esclavitud del aula. El padre le dio su consentimiento y antes del fin de la primavera estaba instalado como invitado en los aposentos de Schober. Por un tiempo, él intentó incrementar sus recursos hogareños dando lecciones musicales, pero fueron prontamente abandonadas, y se dedicó devotamente a la composición.

“Escribo todo el día” le comentó él a un visitante, “Y cuando he acabado con una obra, comienzo otra”. En el medio de su actividad creativa, su salud se fue deteriorando. El luchaba contra la sífilis desde 1822. La enfermedad final tal vez halla sido fiebre tifoidea, si bien otras causas habían sido propuestas; algunos de sus síntomas finales cuadran con los de envenenamiento por mercurio (el mercurio era un tratamiento muy común contra la sífilis, a comienzos del siglo XIX). A pesar de ello, no había evidencia suficiente como para hacer un diagnóstico definitivo. Su consolación durante su enfermedad terminal era la lectura, y se convirtió en un fan apasionado de los escritos de James Fenimore Cooper.





Schubert murió a lo 31 años, el 19 de Noviembre de 1828 en el apartamento de su hermano Ferdinand en Viena.

lunes, 3 de marzo de 2008

- PREJUICIOS -




Oposición o caza de brujas

Las críticas a la cultura macrista
por Flavia y Quintín



Cuando falta definir quién será el próximo titular del Bafici (o al menos, no lo conocemos en LLP) nos llega un mail de Eamonn McDonagh, en el que caricaturiza con acierto esta especie de caza de brujas que se ha despertado en la cultura porteña:

Propongo el fusilamiento instantáneo de todo cipayo que se atreva a colaborar de cualquier manera con el gobierno neoliberalimperialistafascista de Macri, impuesto al pueblo de Buenos Aires en contra de su voluntad en los últimos comicios municipales. Propongo también la formación de un Comité para la Protección de la Cultura presidido por Casabé, con cargos vitalicios, para que puedan tomar decisiones libremente en todas las cuestiones ligadas al quehacer cultural sin consultar con nadie fuera de comíté.

Efectivamente, a partir de un supuesto desplazamiento abrupto de la ex directora del Festival de Teatro Graciela Casabé, se ha generado una campaña que tiene incluso derivaciones internacionales. Mientras críticos de nuestra máxima confianza nos confirman que las personas designadas por Lombardi en los Festivales de Tango y Jazz no sólo son idóneas sino que llegan con propuestas renovadoras y creativas a sus respectivos cargos (las mismas fuentes nos advierte que el nombramiento de Sanguinetti en el Colón es una medida reaccionaria), recibimos mails desde el exterior preguntando qué cosa tan terrible está pasando en Buenos Aires.

A nuestro juicio, lo único terrible que está pasando en Buenos Aires es que el gobierno de Macri es confundido por ciertos sectores de la cultura argentina con el de Hitler. Se niega que haya sido elegido democráticamente, se simula que su plataforma es extremista, se le niega en nombre de un discutible statu-quo el derecho de nombrar sus funcionarios y se trata de demonios y traidores a los que asumen una función en la actual administración municipal.

No hemos votado por Macri y no tenemos especiales expectativas en su gestión (y menos aun en participar de ella), pero nos gustaría que fuera lo mejor posible. La persecución ideológica y la intimidación colectiva sólo lograrán que los funcionarios y sus gestiones sean lo que sus adversarios le adjudican de antemano en el marco de un boicot absolutamente sectario.

Se apuesta a que la gestión de Lombardi va a destruir la cultura y el caso de los festivales intenta ser la prueba de esa profecía. Nos gustaría que hubiera tiempo para saber si esa profecía ha sido un vaticinio correcto y no el resultado de una campaña que comienza por la descalificación anticipada. En el área de festivales, los reemplazos efectuados hasta el momento no avalan esa predicción, pero la próxima conducción y la política a seguir en el Bafici serán una pequeña muestra de lo que nos espera. De uno y otro lado.

Material que circula por Internet

domingo, 2 de marzo de 2008

- IDEA -








Frases y citas


célebres


sobre la Idea






Una idea fija siempre
parece una gran idea,
no por ser grande,
sino porque llena
todo un cerebro.
Jacinto Benavente

Las convicciones son
como las camisas:
para que estén
siempre limpias,
hay que mudarlas.
Michel Corday

Toda idea nueva pasa
inevitablemente por
tres fases:
primero es ridícula,
después es peligrosa,
y después...
¡todos la sabían!
Henry George

Las ideas envejecen
más deprisa que los hombres.
Gustave Le Bon

Desgraciados los hombres
que tienen todas
las ideas claras.
Louis Pasteur

No teniendo ideas que cambiar,
se cambian cartas y se
procura sacarse mutuamente
los cuartos.
Arthur Schopenhauer

Trincheras de ideas
valen más que
trincheras de piedra.
José Martí

No son las locomotoras,
sino las ideas,
las que llevan y
arrastran al mundo.
Victor Hugo

Las opiniones no se deben
combatir sino por
medio del raciocinio.
A las ideas no se
las fusila.
Rivarol

La idea que no trata de
convertirse en palabras
es una mala idea; la palabra
que no trata de convertirse
en acción es, a su vez,
una mala palabra.
Gilbert Keith Chesterton

Toda idea que triunfa
marcha hacia su perdición.
André Breton

Nunca debemos de obsesionarnos
excesivamente con la
idea que perseguimos.
Claude Bernard

La violencia es miedo a las
ideas de los demás y poca
fe en las propias.
Antonio Fraguas

Las ideas son capitales
que sólo ganan intereses
entre las manos del talento.
Rivarol

Es bueno para los hombres
creer en las ideas y
morir por ellas.
Jean Anquilh