sábado, 14 de junio de 2008

- BORGES -




14 DE JUNIO

22 AÑOS SIN BORGES

JORGE LUIS BORGES




El 24 de agosto de 1899, a los ocho meses de gestación, nace en Buenos Aires Jorge Luis Borges en casa de Isidoro Acevedo, su abuelo paterno. Es bilingüe desde su infancia y aprenderá a leer en inglés antes que en castellano por influencia de su abuela materna de origen inglés.





Georgie, como es llamado en casa, tenía apenas seis años cuando dijo a su padre que quería ser escritor. A los siete años escribe en inglés un resumen de la mitología griega; a los ocho, La visera fatal, inspirado en un episodio del Quijote; a los nueve traduce del inglés "El príncipe feliz" de Oscar Wilde.

En 1914, y debido a su ceguera casi total, el padre se jubila y decide pasar una temporada con la familia en Europa. Debido a la guerra, se instalan en Ginebra donde Gerorgie escribirá algunos poemas en francés mientras estudia el bachillerato (1914-1918).








Su primera publicación registrada es una reseña de tres libros españoles escrita en francés para ser publicada en un periódico ginebrino. Pronto empezará a publicar poemas y manifiestos en la prensa literaria de España, donde reside desde 1919 hasta 1921, año en que los Borges regresan a Buenos Aires. El joven poeta redescubre su ciudad natal, sobre todo los suburbios del Sur, poblados de compadritos.

Comienza a escribir poemas sobre este descubrimiento, publicando su primer libro de poemas, Fervor de Buenos Aires (1923). Instalado definitivamente en su ciudad natal a partir de 1924, publicará algunas revistas literarias y con dos libros más, Luna de enfrente e Inquisiciones, establecerá ya en 1925 su reputación de jefe de la más joven vanguardia.





En los treinta años siguientes, Georgie se transforma en Borges; es decir: en uno de los más brillantes y más polémicos escritores de nuestra América. Cansado del ultraísmo (escuela experimental de poesía que se desarrolló a partir del cubismo y futurismo) que él mismo había traído de España, intenta fundar un nuevo tipo de regionalismo, enraizado en una perspectiva metafísica de la realidad.

Escribe cuentos y poemas sobre el suburbio porteño, sobre el tango, sobre fatales peleas de cuchillo "Hombre de la esquina rosada" ,"El Puñal". Pronto se cansará también de este ismo y empezará a especular por escrito sobre la narrativa fantástica o mágica, hasta punto de producir durante dos décadas, 1930-1950, algunas de las más extraordinarias ficciones de este siglo (Historia universal de la infamia,1935; Ficciones, 1935-1944; El Aleph, 1949; entre otros).





En 1961 comparte con Samuel Beckett el Premio Formentor otorgado por el Congreso Internacional de Editores, y que será el comienzo de su reputación en todo el mundo occidental. Recibirá luego el título de Commendatore por el gobierno italiano, el de Comandante de la Orden de las Letras y Artes por el gobierno francés, la Insignia de Caballero de la Orden del Imperio Británico y el Premio Cervantes, entre otros numerosísimos premios y títulos.

Una encuesta mundial publicada en 1970 por el Corriere della Sera revela que Borges obtiene allí más votos como candidato al Premio Nobel que Solzhenitsyn, a quien la Academia Sueca distinguirá ese año.

El 27 de Marzo de 1983 publica en el diario La Nación de Buenos Aires el relato "Agosto 25, 1983", en que profetiza su suicidio para esa fecha exacta. Preguntado tiempo más tarde sobre por qué no se había suicidado en la fecha anunciada, contesta lisamente: "Por cobardía". Ese mismo año la Academia sueca otorga el Premio Nobel a William Golding; uno de los académicos denuncia la mediocridad de la elección.





Todos siguen preguntándose por qué Borges es siste
máticamente soslayado. El premio a Golding parece dar la razón a los que dudan de que los académicos suecos sepan realmente leer.

Jorge Luis Borges murió en Ginebra el 14 de junio de 1986.


Fundación mítica de Buenos Aires

¿Y fue por este río de sueñera y de barro
que las proas vinieron a fundarme la patria?
Irían a los tumbos los barquitos pintados
entre los camalotes de la corriente zaina.

Pensando bien la cosa, supondremos que el río
era azulejo entonces como oriundo del cielo
con su estrellita roja para marcar el sitio
en que ayunó Juan Díaz y los indios comieron.

Lo cierto es que mil hombres y otros mil arribaron
por un mar que tenía cinco lunas de anchura
y aún estaba poblado de sirenas y endriagos
y de piedras imanes que enloquecen la brújula.





Prendieron unos ranchos trémulos en la costa,
durmieron extrañados. Dicen que en el Riachuelo,
pero son embelecos fraguados en la Boca.
Fue una manzana entera y en mi barrio: en Palermo.

Una manzana entera pero en mitá del campo
expuesta a las auroras y lluvias y suestadas.
La manzana pareja que persiste en mi barrio:
Guatemala, Serrano, Paraguay y Gurruchaga.

Un almacén rosado como revés de naipe
brilló y en la trastienda conversaron un truco;
el almacén rosado floreció en un compadre,
ya patrón de la esquina, ya resentido y duro.
El primer organito salvaba el horizonte
con su achacoso porte, su habanera y su gringo.

El corralón seguro ya opinaba Yrigoyen,
algún piano mandaba tangos de Saborido.
Una cigarrería sahumó como una rosa
el desierto. La tarde se había ahondado en ayeres,
los hombres compartieron un pasado ilusorio.

Sólo faltó una cosa: la vereda de enfrente.
A mí se me hace cuento que empezó Buenos Aires:
La juzgo tan eterna como el agua y como el aire.

Jorge Luis Borges

viernes, 13 de junio de 2008

- LUGONES -




13 de junio


Recordatorio del nacimiento de


Leopoldo Lugones




Nació en 1874 en Villa de María en el departamento cordobés del Río Seco. Fue el primogénito del matrimonio de Santiago Lugones y Custodia Argüello. En su niñez, la familia se trasladó primero a Santiago del Estero y posteriormente a Ojo de Agua, una villa con pocos habitantes, donde cursó sus estudios primarios.
A los diez años, se destacaba por su memoria, gusto por la lectura e interés por las ciencias naturales. Se cuenta que lo llamaban para amenizar las "tertulias" familiares. Sus padres decidieron enviarlo a Córdoba con su abuela materna para que siguiese los estudios superiores.





En 1892 Leopoldo volvió a vivir con su familia que se había trasladado a Córdoba después de haber perdido su estancia. La crítica situación económica lo llevó a tener que comenzar a trabajar y convertirse en un autodidacta.
En esta época dio con éxito sus primeros pasos en la vida pública. Recitó su primera composición en el Teatro Indarte, dirigió el periódico liberal y anticlerical "El Pensamiento Libre" y se alistó voluntariamente para enfrentar a las fuerzas radicales sublevadas en Rosario.

En Córdoba, Lugones se fue convirtiendo en un personaje popular capaz de ser contrapunto de los payadores del barrio, publicar versos controvertidos con el seudónimo Gil Paz, promover huelgas estudiantiles y fundar un centro socialista.





El año de 1896 fue decisivo para Lugones: se instaló en Buenos Aires y se casó con Juana González. En la gran ciudad se unió al grupo socialista de escritores integrado por José Ingenieros, Roberto Payró, Ernesto de la Cárcova, escribió en el periódico socialista "La Vanguardia" y en la "Tribuna", órgano del roquismo y se ganó al distinguido auditorio del Ateneo. A los 22 años comienza a escribir en "La Nación", promovido por su amigo Rubén Darío. Publicó su primer libro "Las montañas del oro" (1897), basado en una influencia tardía del Romanticismo Francés.

El "novecientos" fue una época de intensa producción en la que escribió muchas de sus obras más valoradas como "Crepúsculos del jardín" (1905) donde se acerca al modernismo hispanista y a las nuevas corrientes literarias francesas: simbolismo, decadentismo, parnasianismo. Esta tendencia alcanza su máxima expresión en "Lunario sentimental" (1909). En su obra "Las fuerzas extrañas" (1906). Lugones plasmará sus habilidades para escribir cuentos de misterio. Este trabajo junto con los "Cuentos fatales" (1926) renuevan el género de la forma breve e inician una fecunda tradición en el Río de la Plata, en la que se inscribirán escritores como Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares y Julio Cortázar.





En 1901 ocupó el cargo de inspector de secundaria y normal bajo las órdenes de Pablo A. Pizzurno y Virgilio Magnasco. Posteriormente asumió la inspección general donde concretó varias de las ideas plasmadas en su estudio sobre la "Reforma educacional": cursos especiales en vacaciones, fundación del Instituto Nacional del Profesorado Secundario, creación de las cátedras de Educación Física y Dibujo, reglamentación para el ingreso de alumnos a la enseñanza secundaria. Más adelante fue comisionado en viaje a Europa para estudiar las novedades pedagógicas. En 1915 se hizo cargo de la dirección de la Biblioteca Nacional de Maestros que ejerció hasta su muerte.
En 1910, la conmemoración del Centenario de Mayo representó el cenit del movimiento de afirmación de los valores y tradiciones nacionales. Bajo ese impulso, Lugones publicó varios trabajos: "Odas seculares" (1910) y la "Historia de Sarmiento" (1911).





En "El Payador" (1916), reúne una serie de conferencias sobre "Martín Fierro" de José Hernández que rescatan la obra, calificándola de "Cuento Homérico de la Cultura Argentina"... Este particular enfoque instaló en la crítica una fructífera polémica que se prolongó por décadas y cuyo resultado fue la aceptación del Poema como la obra emblemática de la identidad literaria argentina. La lectura que Lugones hace deja entrever otro de sus principales puntos de interés intelectual; la cultura clásica. En este campo su producción incluye las obras "Didáctica" (1910); "Las limaduras de Hephaestos" (1910), "Estudios Helénicos" (1924) y "Nuevos estudios Helénicos" (1928).

En Europa se vivía un tiempo de incertidumbre instalado con la guerra mundial, la revolución de los "soviet" y el fascismo italiano, mientras en Argentina se sentía la crisis económica y la inestabilidad política. Lugones fue un observador atento de la situación internacional y un hombre de acción en su país.
Lentamente, su visión socialista fue dando paso a un pensamiento nacionalista de originales matices, crítico del liberalismo y alejado de las posiciones católicas. Este Lugones maduro fue igual de controvertido que en sus posiciones juveniles al apoyar el militarismo de la década del treinta.





Su trabajo incesante se plasmó en numerosos escritos, artículos de prensa y conferencias que le merecieron el nombramiento en la Asamblea de Cooperación Intelectual de la Liga de las Naciones (1924), el Premio Nacional de Literatura (1926) y la presidencia de la Sociedad Argentina de Escritores, fundada con su impulso (1928).

En esta etapa, aumentó con ritmo vertiginoso su ya cuantiosa producción intelectual entre la que se encuentra "Poemas solariegos" (1928) uno de sus títulos más elogiados y los ensayos "La patria fuerte" (1930) y "La grande Argentina" (1930), indispensables para comprender la época y la generación de Lugones.
Puso fin voluntariamente a su vida en una isla del Tigre. Los boletines informativos sorprendieron a la opinión pública tanto como a quienes lo trataban cotidianamente en la Biblioteca Nacional de Maestros.





Lugones aún hoy genera controversias por su cambiante temperamento político. El tiempo, sin embargo, lo ha destacado como una figura central de la cultura argentina y como uno de sus más grandes escritores.

En su homenaje, este día, 13 de junio se conmemora como EL DÍA DEL ESCRITOR.

miércoles, 11 de junio de 2008

- MARECHAL -




ADAN BUENOSAYRES



Leopoldo Marechal nace en Humahuaca 464, Ciudad de Buenos Aires, el 11 de junio de 1900.

Poeta, narrador, dramaturgo y ensayista. Fue maestro y profesor de enseñanza secundaria. Durante el período 1944-1955 ocupó cargos oficiales. Esta última circunstancia lo llevó al enfrentamiento político con antiguos compañeros de generación literaria y relegó su propia obra al olvido durante dos décadas.





Las nuevas generaciones, en cambio, redescubren la obra de Leopoldo Marechal, precursora-sobre todo en la narrativa- de las búsquedas de la literatura latinoamericana. La estrecha relación vida-obra, el voluntario exilio espiritual, la firmeza de sus convicciones, deben sumarse a los datos concretos de su biografía.

La incidencia de lo autobiográfico en lo literario es, quizá un rasgo definitorio: la infancia en un barrio de Buenos Aires, los paseos por el campo, en Maipú, la labor de maestro que comienza a los veinte años, los viajes a Europa, elementos que Marechal recrea en su literatura, experiencia y vivencia que hacen no sólo a su formación sino al sentido de su obra.





A los doce años escribe sus primeros versos sin dejar por eso de deambular por las calles prefigurando al poeta que, años después, descubrirá sus símbolos.

Durante la década del 20 colabora en el periódico literario Martín Fierro y en la revista Proa. En 1926 viaja por primera vez a Europa, frecuenta en España a los redactores de La Gaceta Literaria y la Revista de Occidente, y se reúne en Francia, con los pintores y escultores del llamado "grupo de París": Butler, Basaldúa, Berni, Bigatti, Forner, Fioravanti, Spilimbergo. En 1929 realiza su segundo viaje a Europa. En 1930, en París, escribe los capítulos iniciales de Adán Buenosayres.





Se casa con María Zoraida Barreiro, quien habría de fallecer en 1947, y a quien dedica Laberinto de Amor. En 1948 viaja otra vez a Europa. En 1950, decide convivir con Elbia Rosbaco, inspiradora de algunos de sus poemas.

Muere en 1970 en Buenos Aires.


Entre sus obras figura:

Cinco poemas australes (1937)
Centauro (1940)
Sonetos a Sofía y otros poemas (1940)
José Fioravanti (1942)
Vida de Santa Rosa de Lima (1943)
Viaje de la primavera (1945)
Cántico espiritual (1944)
Adán Buenosayres (1948)





Prólogo indispensable
Antología Poética (1950)
Pequeña antología (1954)
Banquete de Severo Arcángelo (1966)
Heptamerón (1966)
Poema de Robot (1966)
Tres caras de Venus (1966)
Historia de la Calle Corrientes (1967)

martes, 10 de junio de 2008

- POBREZA -




La manipulación de la pobreza


Por Juan J. Llach
Para LA NACION



Más de tres millones de nuevos empleos, reducción del desempleo del 21 al 8%, 15 millones de personas que salen de la línea de pobreza y siete millones que superan la indigencia. Tan alentadores logros sociales, inducidos por la notable recuperación de la economía desde la crisis, están hoy en grave riesgo.

También están en peligro logros referidos a una concepción más amplia e integral de la pobreza, como la analizada periódicamente en los excelentes informes del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina. Insólito, porque ocurre en medio de la más grande oportunidad de desarrollo que el mundo le ha ofrecido a la Argentina en los últimos cien años.

Son dos las principales amenazas. Aunque se habla poco de ella, una es la fuerte desaceleración de la creación de empleos, del 4,1% anual entre 2003 y 2007 al escaso 1,6% en el último año, sólo un poco más que la oferta de trabajo. La segunda, obvia, amenaza, es la inflación. Nadie sabe cuánto es, por la distorsión de las estadísticas oficiales. Pero todo indica que los precios al consumidor están creciendo más del 20% anual, y no menos del 10%, como dice el Indec.

Esto conduce a otra manipulación: la de anunciar un 20,7% de personas en situación de pobreza y un 5,9% en indigencia, cuando desde lugares disímiles y creíbles de la sociedad -la CTA, la SEL- se estiman valores superiores, de diez y cinco puntos más para las líneas de pobreza e indigencia, respectivamente. El hecho es que, como consecuencia de la menor creación de empleos y sobre todo de la mayor inflación, está aumentando la proporción de personas en situación de pobreza e indigencia respecto de 2007. Otro motivo de preocupación que surge de esta manipulación estadística de la pobreza es que las autoridades puedan creer que los números oficiales son la realidad.

Por cierto, la atención debería concentrarse hoy en discutir seriamente qué hay que hacer para revertir la tendencia al aumento de la pobreza, y actuar al respecto rápida y eficazmente. "Los olvidados de siempre, los pobres, no están en la agenda", ha dicho Juan Carr, de la Red Solidaria. Al menos, es seguro que ocupan un lugar menor del que deberían tener.

Cabe distinguir al respecto tres estrategias. A corto plazo, una buena política asistencial. Hay bastante consenso en que el plan Jefas y Jefes de Hogar, en su momento imprescindible, que llegó a asistir a dos millones de personas y hoy alcanza a 670.000, debe ser reemplazado por mejores alternativas, centradas en superar para siempre el denigrante clientelismo, para otorgar un papel central a las políticas de reinserción laboral y educativa.

Como lo destacó un editorial reciente de este diario, no merece sino elogios el plan impulsado por el ministro Juan Carlos Tedesco, y anunciado por la Presidenta, para permitir que 1.200.000 personas terminen sus estudios primarios y otros cinco millones finalicen la escuela media.

Lo propio cabe decir del seguro de capacitación y empleo del ministerio de Trabajo, más aun si se concretara su generalización, aparentemente en estudio. Quedaría, de todos modos, la necesidad de seguir atendiendo con políticas asistenciales a muchas familias y personas. Ha tenido aspectos positivos la transición del plan Jefas y Jefes de Hogar al Plan Familias, que llega hoy a 568.000 hogares.

El más reciente programa del Ministerio de Desarrollo Social, los centros integradores comunitarios, que proveen diversos servicios, tales como la atención sanitaria, la recreación y también capacitación laboral, generan dudas por su potencial clientelismo. Ellas podrían despejarse si, como mínimo, estos centros se colocaran bajo la órbita conjunta de la Nación, las provincias, los municipios y entidades de la sociedad civil y se transformaran en agentes genuinos del desarrollo local de los barrios y de los lugares más pobres. El gesto sería muy bien visto, de más está decirlo, por toda la sociedad, y probaría la bondad de las intenciones oficiales.

Pero el combate profundo contra la pobreza requiere otras dos condiciones esenciales: el crecimiento económico sostenible, con baja inflación, y la educación de las nuevas generaciones, incluida la formación para el trabajo. Hay que lamentar que ambas condiciones aparezcan hoy con serias dificultades para jugar cabalmente su papel.

Es bien sabido que el peor impuesto a la pobreza es la inflación. Hasta hace un par de años, parecía que nuestro país había aprendido, muy duramente, esta lección. Hoy parece que no es así. La verdadera inflación en la Argentina de hoy ya está reduciendo el ingreso real de muchos jubilados, trabajadores informales y aun asalariados formales.

Por otro lado, a la mencionada desaceleración del crecimiento del empleo se agrega ahora un enfriamiento de la economía, en parte inducido por el largo conflicto con el campo, que no hará sino agravar las cosas. Aunque no es un riesgo inminente, ha vuelto a aparecer el fantasma de los violentos ciclos económicos que nuestro país ha sufrido desde hace varias décadas y que han sido la causa principal del empobrecimiento y del aumento de la desigualdad.

También la educación afronta renovados riesgos. Pese a la promisoria ley de financiamiento educativo, la distribución actual de la renta fiscal, muy concentrada en la Nación, plantea a las provincias dificultades insalvables para construir y desarrollar sistemas educativos a las alturas de las exigencias de la inclusión social y de los desafíos de la sociedad del conocimiento del siglo XXI.

Más allá de los esfuerzos de muchos gobernadores dispuestos a dar las respuestas necesarias, y de proyectos muy valiosos de la sociedad civil, en las actuales condiciones seguirán siendo realidad las "escuelas pobres para los pobres", desprovistas de condiciones básicas para brindar una educación digna.

Mientras tanto, escandalosamente, entre exenciones impositivas injustificadas y alimentos y servicios públicos artificialmente abaratados, los sectores pudientes reciben hoy subsidios del orden de 15.000 millones de pesos al año. Nadie lo sabe con precisión, porque seguimos discutiendo de oído el impacto de las políticas tributarias y de gastos públicos sobre la distribución del ingreso, ya que el último estudio al respecto tiene más de diez años.

La manipulación de las cifras de pobreza es deplorable. Pero más aun lo es arriesgar el crecimiento económico y la estabilidad de precios en aras de las pasiones políticas, para subsidiar a los sectores de ingresos elevados y distribuir unitariamente las rentas fiscales que impiden brindar educación de calidad para todos.

El autor es economista y sociólogo; profesor del IAE - Universidad Austral.

lunes, 9 de junio de 2008

- LENNON -




John Lennon


Compromiso de música y paz


Un recuerdo permanente


Por Ricardo A. Carrasquet




John Winston Lennon nace en Liverpool, un 9 de octubre de 1942, en medio de los bombardeos alemanes de la segunda guerra.
Sus padres, Fred y Julia Lennon se separan al poco tiempo, y el pequeño John, de cinco años, se va a vivir con su tía Mary Smith: "Mimí".
Rebelde desde chico, escucha a Elvis Presley y nunca más se separa del rock y la música.
La tía Mimí le compra una guitarra de segunda mano, que aprende a tocar solo, a partir de las lecciones de banyo de su madre.





Con unos amigos de la escuela funda "The Quarrymen", su primera banda. En julio de 1957 se integra Paul Mac Cartney y siete meses más tarde, George Harrison.
En la Escuela de Arte de Liverpool, John conoce a Stuart Sutcliffe, quien se convierte en uno de sus mejores amigos y en otro integrante de The Quarrymen.
Con Pete Best en la batería y el flamante nombre de "Los Silver Beatles", en 1960 se van a tocar al distrito rojo de Hamburgo, Alemania. Allí graban con Tony Sheridan un álbum como grupo soporte regresando un año más tarde ya convertidos en músicos profesionales. Algunos los creían germanos.





Poco después, Sutcliffe muere de un derrame cerebral, hecho que afecta profundamente a Lennon quien ya había perdido a su madre a la edad de 17 años. Indudablemente la vida del joven John no fue nada fácil.
En Liverpool comienzan a tocar en "The Cavern" y crecen rápidamente en popularidad. Es ahí donde son descubiertos por Brian Epstein, vendedor de discos en la tienda de su padre y quien se convierte luego en "manager" de The Beatles (se lo llamaba el quinto Beatle)





Luego de ser rechazados por el sello Decca, en junio de 1962 firman un contrato con la EMI.

El productor musical George Martin, pieza clave en el desarrollo del grupo, rechaza a Pete Best. En su lugar ingresa otro conocido de The Beatles en su temporada en Hamburgo: Ringo Starr (Richard Starkey).
El 4 de septiembre graban su primer simple: "Love Me Do". La canción llega al puesto 17 de la cartelera británica.

En 1963, John se casa con su novia Cynthia. De esta unión nace su hijo Julian.
Mientras tanto, aumenta la devoción indeclinable por The Beatles, con una seguidilla de temas número uno, como "Please, please me". En 1964 llega la conquista del público estadounidense con su debut en New York donde por primera vez en la historia de la música se llena un estadio y sus presentaciones en el mítico show de Ed Shullivan por TV.





A mediados de los años 60, The Beatles es la banda más famosa del mundo y el tándem compositor de los geniales Lennon-Mac Cartney alcanza grados de virtuosismo singular.

Siguen los éxitos, las películas, la popularidad y también la polémica, por ejemplo, cuando reciben de manos de la reina Isabel II de Inglaterra el título de "Miembro de la Orden del Imperio Británico" en 1965, o cuando Lennon declara que "The Beatles eran más populares de Jesucristo".

Tras dejar las presentaciones en vivo, donde casi no se podía escuchar su música por los gritos histéricos de los fans, The Beatles inician su etapa más madura, se van a meditar a la India e ingresan en la sicodelia. Revalorizan la música clásica y sinfónica con estilo propio.





En 1967 se edita "Sargent Pepper's Lonely Hearts Club Band". El mismo año, el representante del grupo, Brian Epstein, muere por una sobredosis de droga.

La vida de John Lennon también ingresa en un torbellino. Conoce a la artista japonesa Yoko Ono; Cynthia le pide el divorcio por adulterio.
El 20 de marzo de 1969 John y Yoko se casan en Gibraltar, y emprenden su famosa serie de "bed-ins" o protestas en cama, una de sus tantas campañas con el objetivo de promover la paz en el mundo.

Ambos editan el "Álbum de casamiento", con certificado, foto de pastel y jadeos incluidos, tras lo cual Lennon deja de ser "Sir John" al devolver la distinción otorgada años atrás por la corona.
A esa altura, las relaciones entre cuatro de Liverpool se hacen cada vez más tensas, y ya ni siquiera graban juntos en el estudio.





El 10 de abril de 1970, Paul Mac Cartney anuncia la separación del grupo. Poco después se edita "Abbey Road", con el registro en vivo del concierto sorpresa que The Beatles hicieron en la azotea de las oficinas de Apple, su sello fonográfico.Tras la ruptura de The Beatles, Lennon se dedica de lleno a su carrera solista, ya sobre ruedas tras la edición del álbum "Cold Turkey" de la "Plastic Ono Band", en el que describe sus tormentos al abandonar la heroína.
John y Yoko también se involucran más y más en causas políticas radicales a favor de la paz.

En 1971 se mudan a Nueva York, y editan dos discos solistas aclamados por la crítica: "Plastic Ono Band" e "Imagine", cuyo tema principal se transformaría en el símbolo de Lennon por excelencia. Su lucha por la paz se acentúa.
Tras una breve separación, la pareja se reúne nuevamente en 1974. Más tarde nace su hijo Sean, por lo que Lennon se toma un período sabático de cinco años para criarlo.





En 1980 Lennon regresa al frente musical con el álbum "Double Fantasy", que llega al número uno en varias partes del mundo.
Sin embargo, el augurio de una nueva etapa de prolífica creación es truncado por un fanático, Mark David Chapman, que le descarga cinco disparos a quemarropa el 8 de diciembre de 1980, a la entrada del Edificio Dakota de Nueva York. Tenía solo cuarenta años.
Los medios de información comienzan a difundir la noticia poco antes de la medianoche. El mundo no lo puede creer. John Lennon ha muerto. ¡El mundo está de duelo!

Compositor, poeta, músico, dibujante, realizador, creador y fundamentalmente un importante referente de varias generaciones, John Lennon nos dejó hace un cuarto de siglo, aunque sigue indeleblemente presente su pensamiento y su imborrable legado musical.

domingo, 8 de junio de 2008

- NEUSTADT -




Bernardo Neustadt


HOMENAJE AL PERIODISTA


Sitio web www.BernardoNeustadt.org



Bernardo Neustadt (Iaşi, Rumania, 9 de enero de 1925 - Martínez, Buenos Aires, Argentina, 7 de junio de 2008) fue un periodista argentino nacido en Rumania. Fue conductor durante 30 años del programa periodístico Tiempo Nuevo, junto a Mariano Grondona.

A los 14 años de edad ingresó al periódico El Mundo. En 1964 fundó la revista Todo y en 1965 el semanario Extra. En 1975 publicó Creer, revista de economía y negocios.





Condujo también diversos programas de radio: En privado, El clan del aire, Belgrano Show, Nuevo día, De vuelta, Prohibido para hombres y Despertando con Bernardo Neustadt. En sus emisiones se dieron a conocer otros periodistas de renombre como ser Daniel Hadad, Miguel Bonasso, Horacio Verbitsky, Magdalena Ruiz Guiñazú, Marcelo Longobardi, Juan Carlos De Pablo y Clara Mariño.

Entre las personalidades nacionales e internacionales que entrevistó se encuentran Charles De Gaulle, Erhard Ben Gurion, David Rockefeller, Juan Domingo Perón, Arturo Frondizi, Raúl Ricardo Alfonsín, Carlos Saul Menem, Henry Kissinger, Mijail Gorbachov, Yasser Arafat, Simon Peres, Isaac Rabin, Juan XXIII, Arthur Miller, José María Aznar, Felipe González, Collin Powell, Saburo Okita, Michael Porter, Fernando Henrique Cardoso, George Bush, Bill Gates, Gary Becker, Rudiger Dornbusch, Peter Ferdinand Drucker, Regis Mc Kenna, Lee Iacocca, Mario Vargas Llosa y Tom Peters, entre otros.





En 1998 fundó FM Milenium, señal radial que fue distinguida con el premio Martín Fierro, un premio Santa Clara de Asís y, en el año 2000, fue premiado con dos medallas por "Mensaje ecológico" y "Mejor mensaje religioso" en el Festival de Radio Internacional de Nueva York.

Durante el gobierno de Raúl Alfonsín y Carlos Menem, se convirtió en uno de los periodistas políticos más importantes e influyentes de la Argentina, conocido también por sus ideas antiperonistas, aunque su carácterística más notable fue siempre estar políticamente del lado del poder, teniendo antecedentes desarrollistas, radicales, peronistas, liberales, militaristas, etc.





Mostró en numerosas oportunidades su apoyo indudable a los gobiernos de facto sucedidos durante las etapas pos peronistas. También en se refirio a los asesinatos cometidos por dichos gobiernos como razonables y justificables. En el programa televisivo "Tiene la palabra" se comparó con Ghandi y con Diego Armando Maradona.

Frecuentemente en sus columnas o editoriales construía sus argumentos en forma de diálogo con una ciudadana común, a la que llamaba Doña Rosa. La cual representaba a la típica ama de casa con opiniones politicamente correctas basadas en el denominado saber popular.





Falleció el 7 de junio (Día del Periodista) de 2008 de un paro cardíorespiratorio mientras almorzaba en su casa en Martínez, a los 83 años de edad. Durante las primeras horas posteriores a su muerte circuló el rumor que por medio de autoridades policiales y luego de una exhaustiva autopsia se habría descubierto que el peridodista habría fallecido por ahogo, ya que habría entrado en un estado similar al del coma y habría caído boca abajo sobre su plato de sopa.

Neustadt acababa de presentar su último libro, Escribir sobre el agua.

sábado, 7 de junio de 2008

- PERIODISTAS -




7 de Junio


Día del Periodista



El Día del Periodista fue establecido en 1938 por el Primer Congreso Nacional de Periodistas celebrado en Córdoba, en recuerdo del primer medio de prensa con ideas patrióticas.

El 7 de junio de 1810 Mariano Moreno fundó la "Gazeta de Buenos Ayres", primer periódico de la etapa independentista argentina. La Primera Junta indicó por decreto su fundación por ser necesario anunciar al público los actos oficiales y las noticias exteriores y locales. Sus primeros redactores fueron Mariano Moreno, Manuel Belgrano y Juan José Castelli.





Saludemos a todos los periodistas en su día y aboguemos por la irrenunciable libertad de expresión, tan promulgada y muchas veces silenciada.





A los comunicadores sociales todos: Felicidades!!!

viernes, 6 de junio de 2008

- LANIN -




Pasaje hacia el arte argentino


Se inaugura en Barracas la obra-museo del plástico Marino Santa María, en la que incorporó el trabajo de los mejores artistas del país, en una intervención urbana para todos


Una calle transformada en museo. Un museo que es, en realidad, una gran obra de arte. Todo eso se funde en la Intervención Urbana del artista plástico Marino Santa María, en el Pasaje Lanín del barrio de Barracas.





A partir de mañana, el público podrá recorrer este trabajo a cielo abierto en el que Santa María, pionero en el arte de la instalación urbana, incorpora a treinta obras de consagrados artistas argentinos. Carlos Alonso, León Ferrari, Marta Minujín, Guillermo Kuitca y Eduardo Pla son sólo algunos de los nombres que construyen esta gran obra-museo, que consta de 30 cuadros digitalizados dispuestos en un paredón.

La muestra fue organizada por el Ente Turismo de Buenos Aires y el ministerio de Cultura de la Ciudad y estará abierta todos los viernes, sábados y domingos de 10 a 17, en el Pasaje Lanín a la altura de Brandsen al 2000.

La lista de artistas convocados para este museo se completa con Eduardo Stupía, Clorindo Testa, Rogelio Polesello, Diana Ares, Miguel Bengochea, Carlos Cañas, Nicola Costantino, Juan Doffo, Ana Eckell, Carlos Gorriarena, Nora Iniesta, Andrés Labake, Juan Lecuona, Jorge Macchi, Matilde Marín, Eduardo Medici, Luis Felipe Noé, Marcelo Pelissier, Carlos Pérez Celis, Diego Perrota, Duilio Pierri, Jorge Pietra, Josefina Robirosa, Daniel Santoro, Pablo Siquier, Luis Wells, Horacio Zabala y el mismo Santa María.





El Pasaje Lanín es una pequeña calle de Barracas de tres cuadras de extensión, que incluye uno de los paredones del ex Ferrocarril Roca. En este espacio, el artista plástico Marino Santa María tiene una importante parte de su vida y su obra. Este terraplén lo vio nacer y en él realizó un importante proyecto artístico: intervino la fachada de las cuarenta casas que habitan sus veredas "no sólo con la autorización sino con el pedido de la mayoría de los vecinos", cuenta.

En 1998 comenzó a trabajar sobre las fachadas intervenidas con la técnica de cerámica partida utilizando mosaico veneciano y azulejo trencadís. De esta manera, en 2001, Santa María inauguró su obra como "Espacio de arte del Pasaje Lanín", una intervención posmoderna y permanente "cuyo único antecedente es el de Quinquela Martín en ‘Caminito’", afirma el plástico.

Pero el artista va por más. La segunda etapa del proyecto es este museo al aire libre, público y gratuito, que Santa María describe como la más conceptual de sus obras. Treinta de los artistas argentinos más reconocidos pasan a formar parte de este espacio a través de su mano. Por medio de la digitalización, el artista rinde homenaje a colegas y amigos con obras que "no son una copia, sino una nueva interpretación."





¿En qué consiste este formato de obras digitalizadas?

Las obras originales fueron escaneadas, ploteadas y puestas en marcos dorados, que son una imitación de marcos antiguos. Además, todas tienen la misma medida con lo cual se pierde la dimensión de la obra original. Si bien la digitalización de las obras permite mantener la calidad (incluso pueden advertirse los relieves de las pinceladas), no estoy buscando la imitación, es una obra nueva, que además es un homenaje.

¿Cómo fue la convocatoria a tantos y tan importantes artistas?

Con todos ellos compartí experiencias artísticas. Con Kuitka fuimos compañeros en la Escuela de Bellas Artes, Carlos Cañas fue mi maestro, con Nora Iniesta y Eduardo Plá somos viejos amigos. Los treinta aceptaron con gusto formar parte de esta obra. Con todos me une alguna razón artística, de amistad y, siempre, de calidad.

¿Cómo definiría su obra?

La obra es conceptual y especial por varios motivos. Primero el espacio elegido, la calle. Segundo, ese juego que hay con el museo clásico de cuadros colgados en marcos iguales, pero que está en la vía pública y es para todos. Por otro lado, mi objetivo es alejarme del típico homenaje de artista a artista, en el que uno retrata a otro, dándole una vuelta de tuerca a través de la fotografía. Además, claro, hay algo pedagógico en el sentido de que allí se está mostrando parte del trabajo de los mejores artistas contemporáneos del país.

¿Cómo fue la concreción del proyecto con el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires?

Lombardi había visto mi trabajo en el pasaje Lanín antes de asumir. Le comenté la idea de la obra-museo y se entusiasmó mucho, por lo que consiguió los fondos para poder hacerlo.

Ver la obra de Marino Santa María desencadena múltiples sensaciones. Sin duda una de ellas es la idea de que este artista logró su propósito: un arte no separado de la vida cotidiana que supera el momento "especializado" del museo, aunque con la misma calidad artística.

Maia Jastreblansky
adncultura*com

jueves, 5 de junio de 2008

- MEDIO AMBIENTE -




Día mundial del medio ambiente


5 DE JUNIO


"Tenemos un solo planeta por ahora..."



Desde 1972, los 5 de junio de cada año se celebra en todo el mundo el Día Mundial del Medio Ambiente, establecido por la Asamblea General de Naciones Unidas, en su Resolución 2994 (XXVII) del 15 de diciembre de 1972 dando inicio de esta forma, a la Conferencia de Estocolmo, Suecia,sobre el Medio Humano. También ese mismo día la Asamblea General de la ONU aprobó la creación del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). El Día Mundial del Medio Ambiente es un vehículo por medio de los cual la Organización de Naciones Unidas sensibiliza a la opinión mundial en relación a temas ambientales, intensificando la atención y la acción política.





Los objetivos son darle un contexto humano, motivar que las personas se conviertan en agentes activos del desarrollo sustentable y equitativo, promover el papel fundamental de las comunidades en el cambio de actitud hacia temas ambientales, y fomentar la cooperación, la cual garantizará que todas las naciones y personas disfruten de un futuro más prospero y seguro.

El Día Mundial del Medio Ambiente es un evento en el cual se realizan múltiples actividades: concentraciones en calles, conciertos ecológicos, ensayos y competencias de carteles en escuelas, plantaciones de árboles, campañas de reciclado y de limpieza, etc.





Es un suceso multimedial que lleva a periodistas a escribir y hacer reportajes críticos acerca del ambiente. Documentales televisivos, exhibiciones fotográficas, eventos intelectuales para aquellos que organizan y participan en seminarios, mesas redondas, conferencias y mucho más.

En muchos países esta celebración brinda una oportunidad de firmar o ratificar convenios internacionales y, algunas veces, establece estructuras gubernamentales permanentes relacionadas con el manejo ambiental y la planificación económica.
El tema elegido para el Día Mundial del Medio Ambiente 2006 fue "Desiertos y Desertificación" y el lema ¡No Abandones a los desiertos! En 2007 el lema fue "El deshielo, un asunto candente".

Las principales celebraciones internacionales 2006 se llevaron a cabo en Argelia. El lema enfatiza la importancia de proteger a las tierras áridas, las cuales cubren más del 40% de la superficie del planeta.

En 2007 las principales celebraciones se llevaron a cabo en Tromsø (Noruega).
En Perú se celebra esta fecha realizando diferentes actividades como: arbolización de las calles y cerros deserticos, limpieza de calles, campañas de reciclaje,concientización a la población, cuidado de la utilización y la contaminación del agua y de los arboles,donde se involucran las diferentes autoridades municipales, instituciones educativas,maestros y alumnos mediante el desarrollo de pancartas y la participación en las diferentes actividades, donde los medios de comunicación difunden la importancia que tiene el cuidado del medio ambiente para nuestros descendientes.





Este 2008 la sede sera Nueva Zelanda, el tema es: Deje el habito! Hacia una economia baja en carbono.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires adhiere a la iniciativa con acciones y una campaña que se ha de extender por el término de una semana, para la concientización sobre las bondades y beneficios del conocimiento de “la onda verde”.

martes, 3 de junio de 2008

- ENERGIA -




El corralito energético


Por Daniel Gustavo Montamat
Para LA NACION
Caricatura: Alfredo Sabat




El nuevo inversor, el que descubre las potencialidades de la Argentina en un mundo de alimentos caros, está acorralado por la escasez y los precios de la nueva energía que tiene que conseguir. Si desiste de instalarse, el país pierde capital, empleo y nueva producción.

El visitante llega a Ezeiza porque ya ha decidido apostar por el futuro argentino. No conoce el país, pero su pujante emprendimiento en Asia lo llevó a valorar la bonanza agropecuaria argentina. Sabe que arriba a un país bendecido por una de las tierras más aptas del mundo y donde la tecnología de siembra directa, con la introducción de variedades transgénicas, generó una de las mayores productividades comparadas del mundo. Quiere agregar valor a la materia prima argentina pensando en el mercado mundial, a partir de la plataforma que ofrece el mercado regional. Por eso, hizo una escala en Brasil antes de llegar a la Argentina.

Cuando alquila un auto en el aeropuerto para desenvolverse con autonomía durante su breve estada, empiezan sus desventuras energéticas. Opta por un automóvil "gasolero" de la misma marca que el que le provee la empresa en su país de origen. En la agencia le recomiendan un "naftero" porque va a tener menos problemas para conseguir nafta que gasoil. Insiste y deja el aeropuerto conduciendo el "gasolero" que eligió, pero con el tanque a la mitad.

Previsor se detiene en la primera estación de servicio que encuentra. En un español castizo que practicó en España, pide que le llenen el tanque; el empleado, con una sonrisa, le aclara que tiene suerte porque recién llegó un camión a aprovisionar la estación. Hasta ese día había habido algún racionamiento (una carga por el valor de no más de $ 30 por cliente). No puede pagar con la tarjeta, pero ya había conseguido cambiar dólares por pesos en Ezeiza. Hombre de números, no puede resistirse a las comparaciones. En Brasil había pagado por el mismo litro de gasoil $3.50; aquí, $1.70
Ya en el hotel, sus potenciales socios locales le aclaran que los combustibles argentinos están atados a un precio de barril de petróleo de 42 dólares, lejos del petróleo de más de 130 dólares que no cesaba de subir. Al principio, lo toma como una ventaja, hasta que cae en la cuenta de que su experiencia en el surtidor estaba asociada a la escasez del producto. Le explican que la refinación local ya había alcanzado su techo y había necesidad de importar gasoil a los precios de referencia internacional.

La escasez recrudece cuando hay siembra o cosecha y, ahora también, porque se utiliza gasoil para generar electricidad. Como los comercializadores no quieren importar perdiendo plata (traer un litro sin impuestos a $ 2.6 para venderlo en surtidor -una vez descontados los impuestos- a $1.10, no es negocio para nadie) falta producto y crece la especulación y el mercado informal. O se ajustan los precios internos o algún subsidio debe afrontar la diferencia. También acotan que el Estado ya está haciendo frente a un amplio abanico de subsidios energéticos.

Al día siguiente, el extranjero y sus socios locales visitan el lugar del posible emplazamiento de la futura planta. Le gusta la zona y valora el cómodo acceso a la infraestructura vial. Pregunta primero por la infraestructura portuaria (piensa en el mercado externo) e inmediatamente empieza a formular las preguntas de rigor sobre el suministro energético. El sitio está próximo a redes de interconexión del sistema eléctrico. Como se trata de un nuevo emprendimiento (no tenía antecedentes de consumo) tiene que negociar el suministro con un potencial proveedor de nueva energía. Tienen como alternativa generar su propia electricidad y vender excedentes al sistema. Decide, sin embargo, que una vez instalado podría analizar esa opción, pero que, en principio, no ha venido a la Argentina a producir energía.

Comentan al extranjero que, para los que están dentro del sistema, la electricidad consumida hasta los volúmenes de 2005 se paga a un precio más que razonable: unos 35 dólares promedio el MW/hora. El inversor, que por nuevo se asume sin antecedentes de consumo, se inquieta por la alternativa de conseguir un proveedor eléctrico confiable.

Los socios lo previenen de que el tema energético está complicado en el país. Aseguran haber hablado con potenciales oferentes de electricidad que fueron elusivos en negociar contratos de largo plazo y precios. Uno de los consultados se sincera y le dice que la nueva electricidad va a generarse con gasoil, y que el precio del MW/hora estaría en los 180 dólares. Allí recuerda su experiencia en el surtidor. Pero no entiende la relación de los 35 dólares promedio para los que están en el sistema, con estos 185 de los nuevos consumos. Le dicen que, para la "energía vieja", el precio toma como referencia la generación a gas natural a precios domésticos, aunque ya no haya suficiente gas para generar electricidad.

La diferencia entre el verdadero costo del combustible para producir los electrones y el precio del gas virtual de referencia también la subsidia el Estado. Peor aún, los promedios esconden diferencias significativas. El consumidor residencial paga sólo 10 dólares el MW/hora y es el segmento privilegiado de la energía vieja (aunque se beneficien más los ricos que los pobres).

Queriendo recobrar el optimismo que lo decidió por estos pagos pregunta por el gas natural que utilizará la futura planta. Le responden que tampoco hay contratos en firme ni seguridad de suministro. Recuerdan que cuando empezaron a analizar el proyecto, era un hecho que el país resolvería su déficit con gas de Bolivia. Ahora, el suministro boliviano tiene fecha incierta y su precio es más de 5 veces mayor que el promedio que se paga en las cuencas argentinas (7.8 dólares el MM/BTU contra 1.4 si se incluye el precio del gas residencial). La Argentina está importando este año gas por barco para atender el pico de demanda invernal, a 17 dólares la unidad técnica. El inversor les observa que ése es el precio marginal que refleja la escasez de gas. Los argentinos le contestan que, como nuevos consumidores del sistema, deberán arreglar un precio con los potenciales productores de gas nuevo, que es libre, pero no tanto y que será menor que el del gas natural líquido importado por barco. Como por el momento no habían encontrado interesados en proveerles gas nuevo, habían pensado en hacer funcionar la planta con fueloil, que también habría que costear a precios de importación (la oferta interna también es deficitaria), sin preocuparse demasiado por los controles ambientales.

Luego de un almuerzo fugaz y de largas horas de conversaciones, que no despejan sus dudas, el extranjero regresa a su hotel. Al día siguiente, sin sus interlocutores locales, quiere imponerse de la realidad energética argentina. Se entera de que una canasta energética hipotética (petróleo, gas y electricidad) que en la región cuesta en promedio 100 pesos, en la Argentina cuesta 31, pero que esa canasta ya no está disponible para los nuevos consumidores y se está volviendo insostenible para los "viejos". Los subsidios públicos crecen exponencialmente y erosionan la solidez fiscal. Los productores de energía, rehenes del capital hundido, desconfían de la convocatoria a producir energía nueva bajo otras reglas. Si hasta el régimen de estabilidad minera fue ultrajado. Por la tarde, en una única visita semioficial, algunos funcionarios tratan de alentarlo: el Estado va a sustituir con inversión pública toda la inversión privada que no se hace para que no falte energía.

El extranjero adelanta un día su regreso. Quiere volver a pasar por Brasil, país con menos ventajas comparadas en los negocios que proyecta, pero devenido en gran actor energético, según todos le comentan. Los interlocutores argentinos lo despiden en el hotel. Saben que perdieron un socio y que se frustró una nueva inversión.

El relato es ficticio, pero los argumentos y los números traducen la realidad.

El autor fue presidente de YPF y secretario de Energía.

lunes, 2 de junio de 2008

- MAHLER -






Gustav Mahler


CLASICO CASI CONTEMPORANEO


Compositor y director austriaco cuya obra marca el cenit de la evolución de la sinfonía romántica. Ejerció gran influencia en compositores del siglo XX como los austriacos Arnold Schönberg y Alban Berg.

Nacido el 7 de julio de 1860 en Kalischt (Kaliste en la actual República Checa), estudió en el Conservatorio de Viena y filosofía en la universidad de esta capital. En el Conservatorio siguió los cursos de Alfred Epstein y asistió a clases de Anton Bruckner.





En 1880 fue nombrado director asistente en Bad Hall, Austria. Posteriormente trabajó como director de ópera en diversas ciudades europeas como Kassel, Praga, Leipzig, Pest o Hamburgo. En 1897 fue nombrado director artístico de la Ópera Imperial de Viena. Gracias a su tesón consiguió que en la década siguiente Viena gozara de un gran prestigio internacional como centro de ópera con representaciones ejemplares de obras de Christoph-Willibald Gluck, Wolfang Amadeus Mozart y Richard Wagner.





En 1907 Mahler viajó a Nueva York, donde entre 1908 y 1910 dirigió la Ópera Metropolitana y de 1910 a 1911 la Filarmónica. Falleció el 18 de mayo de 1911 en Viena. De entre sus sinfonías, la sinfonía no numerada Das Lied von der Erde (El canto de la tierra, 1908) y cuatro de las nueve numeradas incluyen voces solistas con o sin coro.

De los ciclos de canciones Kindertotenlieder (Canciones de los niños muertos, 1902) y de la colección de canciones titulada Des Knaben Wunderhorn (1888) hay versiones con acompañamiento orquestal y de piano. Las Lieder eines fahrenden Gesellen (Canciones de un camarada errante, 1883) tienen acompañamiento orquestal. También compuso canciones para voz y piano y una décima sinfonía, que dejó inacabada pero de la que existen varias versiones terminadas por otros músicos.





En las sinfonías de Mahler se aprecian influencias de Ludwig van Beethoven y Johannes Brahms así como de Richard Wagner y Anton Bruckner. Mahler utilizó la música coral y vocal en la sinfonía de forma similar a Beethoven, en su Novena Sinfonía en re menor, opus 125, con textos de la Oda a la Alegría de Friedrich Schiller, consiguiendo una unión musical y dramática como la que Wagner buscaba en sus dramas musicales. Al igual que Wagner y Bruckner, Mahler utilizó amplios recursos orquestales y su orquestación se anticipó al siglo XX en cuanto a la búsqueda del color en los diferentes instrumentos, la utilización de pequeñas combinaciones instrumentales y la inclusión de algunos poco comunes como la mandolina y el armonio.





Su música es siempre de tipo contrapuntístico. Para él la orquestación era una herramienta para obtener la mayor claridad posible en las diferentes líneas musicales. La obra de Mahler supone la máxima evolución de la sinfonía romántica "Para mí", solía decir, "componer una sinfonía equivale a un acto de creación del mundo". Sus sinfonías más breves (nº 1 y nº 4) tienen una duración de una hora y la más larga (la nº 3 en seis movimientos) de más de hora y media, con un primer movimiento de 35 minutos. Al mismo tiempo, a principios del siglo XX, Jean Sibelius también se replanteaba la forma musical de la sinfonía, aunque en dirección opuesta: condensando y destilando la materia musical.

Con la misma libertad que permitió a Wagner y a Bruckner llevar casi al límite el sistema tradicional de tonalidades y armonías, Mahler se mantuvo dentro de este sistema, aunque alterando su premisa básica, por lo que la mayor parte de sus sinfonías presentan esquemas tonales progresivos que finalizan en una tonalidad diferente a la inicial. Mahler se sitúa en el límite mismo de los recursos de la herencia tradicional.

Fue consciente de la desintegración de los valores armónicos y formales que vivió. Las sinfonías de Mahler constituyen un viaje psicológico, por lo general en forma de batalla titánica entre el optimismo y la desesperación expresados de forma irónica. Esta mezcla de alegría y desesperación, cuyo origen son tristes recuerdos de infancia, fue identificada por Sigmund Freud como la faceta central del carácter del compositor. Sin embargo, todas las sinfonías, excepto la nº 6, finalizan en un ambiente de alegría o al menos de serena resignación. Su música transmite en último término una mezcla de vulnerabilidad humana y consumada.





Fallece en Viena, un 18 de mayo de 1911.

Sus obras:

1885 - Lieder eines fahrende Gesellen - Ich hab ein gluehend Messer
1908 - El canto de la tierra - Der Abschied
1889 - Sinfonía nº 1 "Titán" - 2º Movimiento 3º Movimiento
1895 - Sinfonía nº 2 "Resurrección" - 4º Movimiento 5º Movimiento
1901 - Sinfonía nº 4 - 3º Movimiento 4º Movimiento
1902 - Sinfonía nº 3 - 4º Movimiento
1904 - Sinfonía nº 5 - 1º Movimiento 3º Movimiento 4º Movimiento - Adagieto 5º
1906 - Sinfonía nº 6 "Trágica" - 3º Movimiento
Sinfonía nº 7 (1909)
Sinfonía nº 8 (1909)
Sinfonía nº 9 (1910)

domingo, 1 de junio de 2008

- MEMORIAS -




Pequeño diario de un gran hombre


Por Tomás Eloy Martínez
Para LA NACION



En muy pocas ocasiones es posible contemplar, a plena luz, los desgarramientos de una conciencia intelectual sin disimulos ni poses: voces que surgen desde lo más hondo esforzándose por explicar lo inexpresable, por revelar los pensamientos más dolorosos, por verter los llantos que a nadie se pueden mostrar. El diario íntimo de Angel Rama, que acaba de publicar Ediciones El Andariego, ve la luz veinticinco años después de la muerte de su autor en un accidente aéreo cerca del aeropuerto de Barajas, en el que también perecieron su esposa, Marta Traba –novelista y crítica de arte–, y los novelistas Manuel Scorza y Jorge Ibargüengoitia. La última línea del diario se detiene meses antes, en abril de 1983, con una frase de esperanza: “El pasado empieza a pesar menos”.

Rama murió a los 57 años cuando había escrito un libro que haría época en los estudios latinoamericanos, La ciudad letrada, después de ganar celebridad en todos los congresos y las conferencias sobre literatura por sus discusiones ácidas e implacables con otro uruguayo brillante como él, Emir Rodríguez Monegal: “Angel, más sociológico y político –como los definió Mario Vargas Llosa–; Emir, más literario y académico; aquél, más a la izquierda; éste, más a la derecha” y, sin embargo, ávidos ambos del mismo aliento de libertad, a tal punto que Rama decidió alejarse de la revolución cubana apenas advirtió en ella las primeras señales de dogmatismo.

En la Universidad de Maryland –donde junto con el gran José Emilio Pacheco ocupé su cátedra desde enero de 1984: hacíamos falta dos para un vacío tan amplio–, los discípulos de Rama, con los cuales había creado él un diálogo fértil que no ha cesado, solían decir que Angel y Emir, como los teólogos de Borges, seguían enzarzados en una discusión que duraría toda la eternidad y en la que siempre saldrían igualados.

En el Diario, Angel revela que, a pesar de su talento inmenso –o acaso porque ese talento era intolerable para otros–, nunca pudo hacer pie en parte alguna: los contratos de trabajo le duraban seis meses o un año, y la angustia de saber qué le sucedería después, dónde llevar los libros y los muebles, era una espina permanente en el espíritu.

Cuando al fin encontró la paz, con un cargo como profesor titular con permanencia en Maryland, dos años antes de que la muerte saliera a su encuentro, le fue negado el derecho a residir en los Estados Unidos por una ley absurda de los tiempos del senador Joe McCarthy –la ley McCarran-Walter, que lo condenaba como “subversivo comunista”, sin el menor derecho a defenderse–, por acusaciones infundadas y viscerales de intelectuales a los que él mismo había protegido y ayudado, como Reinaldo Arenas, del que rescató en Cuba su primera novela y se la llevó clandestinamente a Montevideo, donde la publicó y la promovió.

En el Diario jamás se queja de esas bajezas. Los apuntes abundan en comentarios lúcidos y claramente no destinados a la publicación sobre Cortázar, Vargas Llosa y García Márquez.

El catálogo de sus angustias incluye diez puntos, todos los cuales comienzan con la palabra inseguridad: falta de certezas sobre los proyectos, los trabajos, las enfermedades que de pronto se encarnizan en Marta, sobre el pasaporte que le niega la dictadura uruguaya –convirtiéndolo en un apátrida–, sobre los ensayos literarios que no ha podido terminar, sobre la xenofobia que le muerde los talones en Venezuela y lo priva de la columna fija que escribía en el diario El Nacional.

Hay en esa lista de incertidumbres una pregunta cuyo eco de angustia aún resuena a la vuelta de los años: “Si no hay empleo para enero (faltan menos de tres meses), ¿dónde ir? Trasladarnos a Bogotá parecería la única salida, visto que allí tendríamos casa, y siempre algún trabajo se conseguiría. O irse a España, a la aventura”.

Esa declaración de desamparo en uno de los pensadores de estatura superior en América latina define bien las mezquindades de la época (octubre de 1974) y el precio que debían pagar por su independencia los mejores hijos del continente.

Una de las frases del Diario explica con claridad la hondura de la depresión de Rama. Ha estado con Cortázar dando vueltas por Caracas esa tarde de octubre, luchando contra las vociferaciones del tránsito, las esperas interminables para que se muevan los vehículos, el asalto de los vendedores callejeros, el sol despiadado de la autopista. Entonces escribe: “Deseo de estar en casa tranquilo, bebiendo, leyendo, escribiendo este diario”.

Lo conocí en el invierno austral de 1958, cuando yo era un crítico de cine en estado de aprendizaje y no he olvidado las primeras horas que pasé con él, el esplendor de su carcajada, el interés con que atendía mis comentarios seguramente triviales, como si su interlocutor fuera, en ese momento, la persona más importante del mundo. Bastaba que yo lanzara al aire una palabra para que él, con fruición, la cazase al vuelo y la devolviera envuelta en un ropaje de significados. Para Rama, enseñar y aprender formaban parte de una misma ceremonia dialéctica, y nunca conocí a otra persona que se internara con tanta pasión en las dos aguas a la vez.

Entre 1975 y 1979 lo visité con frecuencia en su departamento de Colinas de Bello Monte, cuando estaba sumido en la magna empresa de la Biblioteca Ayacucho, que debía reunir en doscientos volúmenes las obras imprescindibles de la cultura latinoamericana, incorporando por primera vez los clásicos brasileños, relegados por la cruel brecha de la lengua.

Junto con los libros que escribió, la Biblioteca es su obra más perdurable. Le valió no pocos ataques, recelos y expulsiones en Venezuela, hasta que las zancadillas y las excomuniones lo obligaron a bajar los brazos y a marcharse a otra parte, aunque no sin melancolía.

Lo vi por última vez a fines de 1982, en su departamento de Washington, abrumado por las cajas de una mudanza inminente. Fue poco después de que el Departamento de Inmigración lo forzara a otra estación de su vida nómade, que continuaría en París y luego en el infortunado avión que se desplomó en Caracas. Como siempre, Rama llevaba en alto su inquebrantable humor, su curiosidad por el futuro, el hambre por todas las palabras y todos los sentimientos de este mundo. En alguna parte de aquel día sonaba el Concierto Nº 21 de Mozart.

Los diarios de escritores son un género infrecuente. Algunos los escriben para que se los admire por sus epigramas sagaces, por frases que pretenden la inmortalidad, por la erudición que ostentan. Es el caso de autores como André Gide, que ha dejado en los diarios lo mejor de sí. Otros lo hacen para crear escándalo, sentirse vivos, llamar la atención, o dar rienda suelta a su narcisismo, como Anaïs Nin. Unos pocos para dejar testimonio de su desdicha, como Ana Frank. En Angel Rama el diario era una necesidad de las vísceras, el oxígeno de su inteligencia, la confirmación cotidiana de que la vida merece siempre ser vivida.