domingo, 20 de julio de 2008

- AMIGO -



20 DE JULIO


DIA DEL AMIGO



El Día del Amigo tuvo un antecedente histórico llamado Cruzada mundial de la amistad que es una campaña en favor de dar valor y realce a la Amistad entre los Seres Humanos, de forma que permita fomentar la Cultura de la Paz. Fue ideada por el Doctor Ramón Artemio Bracho en Puerto Pinasco, Paraguay en 1958.

A partir de dicha idea, se fijó el 20 de julio como Día de la Amistad y se celebra en varios países de Sudamérica. En Paraguay se celebra el 30 de julio. Su importancia reside en que favorece a los valores que permiten la concordia y el diálogo en la sociedad y en el mundo.





En Argentina se creó una fecha similar, una década despues como "Día Internacional del Amigo" con otro origen. Su creador fue Enrique Ernesto Febbraro (1924), profesor de psicología, filosofía, historia, músico y odontólogo, socio fundador del Rotary Club del barrio San Cristóbal y del barrio Once (Buenos Aires).

Cuando alunizó la Apolo XI, Febbraro vio que por una vez en la vida todo el mundo estaba unido, por lo que envió mil cartas a cien países de las cuales recibió 700 respuestas, a partir de este momento fundó el Día del Amigo.
FELIZ DÍA DEL AMIGO

sábado, 19 de julio de 2008

- NUEVOS AIRES -




No es el fin, sino el comienzo


Por José Claudio Escribano
De la redacción de LA NACION




He visto desde el corazón de este diario, en más de medio siglo, muchas desmesuras inexplicables en la vida pública de un país que está organizado constitucionalmente, pero pocas más extravagantes que la que he estado viendo ahora.

He visto, después de la Revolución Libertadora de 1955, a lo largo de casi cuatro años, una sucesión de más de treinta irrefragables, intermitentes planteamientos militares que terminaron por abatir el gobierno constitucional de Arturo Frondizi. Todavía no sé por qué y para qué lo derribaron; tal vez tampoco los actores lo hayan sabido nunca.

He visto cómo caía el gobierno de Arturo Illia, dechado de inspiración democrática, por la fuerza convergente de militares, empresarios ?algunos, de la industria farmacéutica extranjera y del negocio petrolero?, de sindicalistas e intelectuales.

He visto a parte de estos últimos reconvertidos más tarde, en asombroso giro, en el mal llamado progresismo, que se había hecho un lugar destacado en la sociedad de nuestros días (las derivaciones de la crisis con el campo han dejado, por lo menos, la suerte de ese espacio en suspenso). Con el derrocamiento de Illia quedó, en el balance central de los sesenta, el haber empedrado el camino a la violencia impiadosa de los años que siguieron.

La exacerbación de posiciones a raíz de la Guerra Fría contribuyó, por su parte, a petrificar aquella tarea.

He visto el delirio de bandas armadas de izquierda y de derecha, que en la década de los setenta mataban, robaban, depredaban con el impulso ciego y soberbio del fanatismo. Abrevaban en una diversidad ideológica que se hubiera dicho en crisis terminal al consumirse el comunismo soviético en su propia vacuidad, en 1989/90. No ha sido así por estos lados. América latina es el continente con el mayor número de gentes desentendidas de lo sucedido con aquella macabra experiencia del siglo XX.

He visto la saña con la cual al terror de las organizaciones civiles armadas se contestó desde el Estado con un terror no menos sangriento. He visto eso y más. Y, en todos los casos configurados por la irracionalidad, la furia o la intemperancia bruta, he percibido una ley invariable: los mayores de-

satinos en la vida pública del país han estado embalsamados en la pérdida de la conciencia humana sobre la pobre fragilidad de la condición última de todos los seres sin excepción.

La experiencia ha demostrado que cuando, por ignorancia o sobrevaloración de las propias fuerzas, hay un desenfreno voluptuoso en la fantasía de imponer el poder sobre otros, se encuentra, tarde o temprano, un límite infranqueable en el orden natural, sin el cual es imposible la convivencia civilizada entre los hombres. Algo tan simple como eso.

Estrepitosamente para unos, institucionalmente para todos, el límite del orden natural de las cosas se hizo sentir en la Cámara de Senadores de la Nación, anteayer de madrugada.

Lejos de estar ante un fin, estamos ante un renovado comienzo. Ahora, lo importante ha pasado a ser que, en adelante, a la sinrazón no se oponga la fuerza de los hechos, el desorden o el desprecio por el adversario, sino la reflexión serena y la grandeza de ánimo; que prevalezcan de una vez por todas la moderación, la prudencia, la reafirmación en la sabiduría instintiva condensada en instituciones probadas en sus bondades.

En situaciones extraordinarias como las de estas horas, cuando el péndulo de la política parecería haberse zafado al fin del punto de tensión máxima al que había sido llevado al cabo de cinco años, se corre el riesgo de precipitarse en exceso en dirección contraria. Los oportunistas son cazadores al acecho en este tipo de cambiantes circunstancias.

Las dos últimas administraciones gubernamentales se han distinguido hasta aquí por una tendencia a producir hechos de provocación nada habituales. Debe dejarse atrás este capítulo en que ha sido difícil encontrar, aquí y en el exterior, hombres, sectores, gobiernos, empresas, instituciones religiosas y laicas, civiles y militares a las que no se haya agraviado en algún grado de desconsideración. Esa tarea de reconstrucción de la convivencia exige contener gestos de aprovechamiento desleal de lo que ha de ser, sin duda, la hora más amarga en la carrera política ?signada por no pocos triunfos? de quienes han regido durante un lustro los destinos del país.

Debe tenderse la mano hacia quienes han sido por obcecación artífices de la propia derrota e invitarlos, una vez más, al diálogo con los adversarios. ?Ese diálogo ?recomendaba Octavio Paz? exige, simultáneamente, firmeza y ductilidad, flexibilidad y solidez.? Y un ex presidente argentino, experimentado tanto en la gestión y en los éxitos resonantes como en los reveses más graves de la política, se preguntaba hace horas, con ánimo de sugerencia: ?¿Qué ocurriría, qué no ocurriría, si la Presidenta llama a Cobos y, corrigiéndose, le confiesa: «Ha sido un precio duro, pero ha sido el precio de la democracia. Vale la pena pagarlo; sigamos adelante»??.

A veces, la historia enseña en vano sus lecciones. Bastó que el teniente general Lanusse desafiara en 1972 a Perón, diciéndole: ?No le da el cuero para volver al país?, para que volviera, aun sin saber con qué suerte final lo haría. Lanusse había cerrado a Perón toda puerta que no fuera la de contestar un desaire insostenible. Y en la desmesura cuyas consecuencias han conmovido ahora al país, bastó la notificación de que el Gobierno estaba dispuesto a poner al campo de rodillas para que éste redoblara una lucha en principio perdidosa.

Si el Estado, como decía también Paz, está para defender a los hombres de los hombres, y no para agredirlos, hay mucho por delante y urgente, para hacer con la ayuda fraterna de todos. Si lo logramos, se habrá dejado atrás un tiempo que no ha de figurar precisamente en la más grata antología de vivencias argentinas.

miércoles, 16 de julio de 2008

- CORDOBA -




NESTOR CORDOBA


UN MAESTRO DE LA ANIMACION




Néstor Córdoba, reconocido como uno de los pionero de la animación en Argentina, dedicó toda su vida a los dibujos animados y a la enseñanza del arte de animar,
Animador y director de producciones animadas, con una reconocida trayectoria de más de 50 años, reconocido en los estudios de animación de Argentina y del mundo, falleció el pasado 2 de julio.

Dio sus primeros pasos junto al profesor Juan Oliva y pronto comienza a realizar cortos animados para publicidad en Argentina y en EEUU para Robert Laurence, Famous Studios, entre otros.

Manuel García Ferré lo convoca para trabajar junto a él. Producen los primeros comerciales animados de la televisión argentina y la inolvidable serie “Las aventuras de Hijitus”. Posteriormente dirige cinco largometrajes para la Argentina y España: "Mil intentos y un invento", ganadora del Festival de Gijón (España 1972), "Trapito", primer premio en el Festival de Moscú (1975) "Ico, el Caballito Valiente", primer premio en los Festivales de Portugal, Moscú y Cobier (Francia) y los más recientes: "Manuelita" (éxito en Argentina y España) y "Corazón, las alegrías de Pantriste”.





Creador de “Vagui Lu y la Ecopandilla” y co-creador de personajes como Hijitus, Neurus, Trapito, Ico, Pichichus, El Comisario, y de los cortos de animación comercial de Anteojito y Antifaz, participó en importantes series de televisión y films didácticos, destacándose por su labor en importantes productoras como García Ferré Entertaiment, Cartoon Films Internacional, M.C. Films, C.P.D producciones.

Trabajó en el estudio “Jaime Díaz Producciones” para las multinacionales productoras de animación como: Walt Disney, Hanna Barbera, Rick Reinert Pictures. Fue reconocido por su labor en las series de animación: The Richie Rich, Scooby and Scrappy-Doo Show , Los Pitufos, Los Picapiedra, Los Supersónicos, Shirt Tales, The Snorkels y The Pac-Man, las "Disney" Series Aladino y El Rey León, y El Coyote y El Correcaminos - Warner Brothers-





Su creatividad y desarrollo profesional le valieron el desempeño excepcional en producciones nacionales como los largometrajes “Las aventuras de Teo” de Shazám Producciones y en “Patorucito II” e “Isidoro” de “Indiecito Estudios”. Brasil y Canadá también conocieron su arte.

Sin dejar de producir, dirigir y enseñar, encara la tarea de escribir un libro que titula “Animar es dar vida”, en el que refleja no solo sus conocimientos sino también su rica y vasta experiencia de toda una vida dedicada al arte de la animación.





La formación de artistas animadores fue siempre uno de sus objetivos al que le dedica gran parte de su tiempo. Creó escuelas de animación: “Mover no es Animar” y “¿Pensaste en Animación?” con su productora “Animaclick”.
En 2008 continúa su producción y funda la escuela “Fortmedia Animation" junto a la productora Fort Media. Sus hijos, que siguen su camino, serán ahora quienes consolidarán su sueño de Maestro.

Néstor Córdoba, un argentino, un artista, pero sobretodo, un gran hombre que se ha llevado muchas sonrisas en su último viaje.

martes, 15 de julio de 2008

- VERDAD -




El valor de la verdad


Preocupa hondamente la reiteración de los datos falsos del Indec, destinados a manipular la realidad de nuestro actual proceso inflacionario y las cifras de pobreza e indigencia. Inquieta también el actual deterioro institucional, que se pretende encubrir con palabras que de ningún modo alcanzan para justificar el silencio cómplice de muchos legisladores nacionales. ¿Cómo aceptar que el Congreso de la Nación delegue sus atribuciones al Ejecutivo y quiebre, así, el compromiso contraído con el pueblo que lo eligió? Por otro lado, desalienta y duele, en el interminable conflicto con los productores rurales, el sistemático ocultamiento de la verdad y la reiterada acumulación de falsedades en que incurre constantemente el Gobierno.

Junto a todo eso, no hay algo que pueda indignar más que las falsas denuncias sobre intentos golpistas que permanentemente difunden el matrimonio Kirchner y no pocos de sus adláteres.

Una premisa aceptada y conocida establece que la verdad es la coincidencia del pensamiento con los datos de la realidad. En una interpretación más próxima a la vida cotidiana, se suele afirmar, con razón, que la población más sana de cualquier nación desea vivir en una comunidad respetuosa de la verdad. Por eso, tanto en el núcleo hogareño como en el plano laboral y en el ámbito de las actividades industriales y comerciales, la sociedad reclama, en su inmensa mayoría, una conducta que permita convivir, compartir y obrar lejos de todo aquello que signifique negar o distorsionar la verdad.

Por el contrario, la exaltación de la mentira y la entronización de falsedades con la intención de confundir, dividir o mover a error al prójimo son vistas como actitudes deleznables que afectan la convivencia, la participación y la credibilidad general.

Sorprende y perturba comprobar que, en la mayoría de los casos, quienes comunican públicamente "una mentira" o una "falsedad" han sabido primero cómo es la verdad para luego deformarla deliberadamente. Ese "mentir a sabiendas" mueve a suponer que el comportamiento de aquellos gobernantes o funcionarios que distorsionan los hechos es comparable al de los menores que usan la mentira para defenderse, para ocultar una frustración o para no reconocer una falta.

Si esas personas se condujeran como adultas, sabrían que la calidad moral del ser humano se eleva cuando se reconoce el error cometido y se enmienda la falta en que se ha incurrido. En cambio, quien persiste obstinadamente en desconocer su mentira o en modificar un comportamiento errado, suele verse llevado a utilizar argumentos ambiguos, a menudo turbios y rebuscados, que sólo sirven para enrarecer aún más un clima social de por sí contradictorio y perturbado.

Lograr que en el seno de una sociedad prevalezca la verdad es el objetivo más alto y noble de toda cultura. Para llegar a ese objetivo, se requiere mucho cuidado y mucha vigilia, ya que la veracidad no es una cortesía del pensamiento, sino una necesidad del espíritu de cada persona. Cuando no existe ese respeto por la verdad, se desvalorizan las palabras, se empobrece la calidad de la vida social y se van prostituyendo las propuestas que se anuncian desde los diferentes sectores de la comunidad; esas propuestas en las cuales no creen ni aquellos que las formulan ni aquellos que las escuchan.

Si quienes más pueden hacer en beneficio del conjunto social escamotean la verdad, se derrumban las claves de la confianza que debe presidir el desarrollo de una sociedad y de un país. Los gobernantes asumen una misión de alta jerarquía moral, en la cual la conciencia y el deber imponen la necesidad de observar el predominio de la verdad, de rehusar el camino del engaño, de dejar de lado las argumentaciones capciosas, de renunciar al uso de palabras seductoras, pero irreales y al empleo de falacias que ya los griegos habían puesto al desnudo hace 25 siglos.

Un breve trozo de un poema de Gandhi expresaba algo valioso para todos y muy especialmente para quienes han contraído altas responsabilidades en la vida pública: "Cuida tus pensamientos, porque más tarde se volverán palabras. Esfuérzate para que tus palabras contengan verdades". Quienes hoy gobiernan la Argentina deberían tener presentes esas frases.

lunes, 14 de julio de 2008

- HOMERO -




HOMERO MANZI


UNO QUE LE DIÓ LETRA AL TANGO



Homero Nicolás Manzione Prestera, nació en Añatuya, Santiago del Estero, un 1 de noviembre de 1907. Fue un eximio letrista y director de cine argentino, autor de varios tangos y milongas muy famosos, entre ellos Barrio de tango, Malena, Milonga sentimental y Sur.





Manzi, hijo de un modesto hacendado argentino y madre uruguaya, se crió en Santiago del Estero hasta cumplir los nueve años; a esa edad su familia lo envió a Buenos Aires. De su infancia en el barrio de Pompeya data su familiaridad con la cultura del arrabal porteño, sistemáticamente representada en su obra. Sin embargo, Manzi destacó siempre su filiación del interior; en ocasiones firmó con el seudónimo Arauco ("rebelde" en quichua), enfatizando su afinidad con la identidad santiagueña.
En Buenos Aires, Manzi trabó amistad con Julián Centeya y con Cátulo Castillo, quien sería también un destacado letrista de tango. Bajo la influencia de éste, y sobre todo de su padre José González Castillo, un escritor de cierto renombre, decidió dedicarse a la literatura.





Aún adolescente se introdujo en el teatro, escribiendo, dirigiendo y actuando en producciones locales. Mientras tanto comenzó su actividad de letrista; en 1922 escribió la primera de sus obras que se conserva, ¿Por qué no me besás?, grabada por Ignacio Corsini en 1926. De esa época data también el tango Viejo ciego, que presentó al concurso de la revista "El alma que canta".

Tras una breve incursión en el periodismo, Manzi trabajó como profesor de literatura y castellano en los colegios nacionales Mariano Moreno y Domingo Faustino Sarmiento hasta 1930. Afiliado a la Unión Cívica Radical, por su apoyo militante al derrocado Hipólito Irigoyen, y activista de la Reforma Universitaria, el gobierno de facto de Uriburu lo encarceló brevemente y lo expulsó de ambas cátedras. Exonerado de sus responsabilidades docentes, optó por dedicarse por entero al arte; organizó una compañía de danza con la que salió de gira por el interior del país, por Chile y por Perú.





El renovado contacto con los géneros folclóricos lo estimuló, junto con Sebastián Piana, a revalorizar el alicaído género de la milonga. Su Milonga del 900 (1932) marcó la renovación del género, al que aportó una complejidad poética sin precedentes; la Milonga sentimental, poco posterior, fue grabada por Carlos Gardel.

En 1935, insatisfecho con la dirección alvearista de la UCR participó de la fundación de FORJA (Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina) junto con Arturo Jauretche, Luis Dellepiane y Raúl Scalabrini Ortiz. FORJA, un movimiento que preconizaba el retorno a los principios federalistas de la Constitución, hispanoamericanista y antiimperialista, criticó activamente la política del gobierno durante la llamada Década Infame por su sumisión a los intereses del capital internacional.





No menos crítico con la oposición de Alvear, cuya complicidad con los intereses de la burguesía porteña era patente, Manzi resaltó los efectos perniciosos de la introducción de capitales extranjeros para con el interior; de acuerdo a una conocida definición suya, "Santiago del Estero no es una provincia pobre, sino una provincia empobrecida". Sus acciones le valieron ser expulsado de la Facultad de Derecho.

Durante esos años redobló su producción literaria, e incursionó en el cine. Ya había musicalizado algunas películas, pero produjo en estos años varios guiones, entre ellos el de Nobleza gaucha, de Sebastián Naón —la película muda de más éxito de la historia del cine argentino—, Escuela de campeones, Todo un hombre (con Francisco Petrone), Donde mueren las palabras y Rosa de América. Adaptó también para el cine, en colaboración con Ulyses Petit de Murat la novela La guerra gaucha, de Leopoldo Lugones, que dirigiría Lucas Demare con el mismo nombre en 1942. Ese año fundó la Artistas Argentinos Asociados, junto con Petrone, Demare, Sebastián Chiola y el productor García Smith, que sería uno de los pilares de la cinematografía nacional.





En 1945, tras la aparición del Partido Peronista de Juan Domingo Perón, Manzi y toda la plana de FORJA apoyaron su causa, lo que le valió poco después la expulsión de la UCR. Manzi afirmó que "Perón es el reconductor de la obra inconclusa de Yrigoyen.

Mientras siga siendo así, nosotros continuaremos creyéndole, seremos solidarios con la causa de su revolución que es esencialmente nuestra propia causa. Nosotros no somos ni oficialistas ni opositores: somos revolucionarios". Su admiración por Perón y su acción al frente del estado argentino durante los años 1946-1956 quedó plasmada en su poema Versos de un payador a Juan Perón.





En 1948 fue electo presidente de la Sociedad Argentina de Autores y Compositores, S.A.D.A.I.C. Ese mismo año dirigió Pobre mi madre querida, sobre guión propio.
En 1950 repitió con El último payador. Para ese entonces, sin embargo, se encontraba ya gravemente enfermo de cáncer. Seguía escribiendo, colaborando sobre todo con Aníbal Troilo, pero su deterioro fue acelerado.

El 3 de mayo de 1951 falleció en Buenos Aires.

domingo, 13 de julio de 2008

- SER O NO SER -




Encrucijadas de la centroizquierda


Con la bandera de los derechos humanos, la renovación de la Corte y su discurso setentista, el primer kirchnerismo logró enamorar a buena parte del arco "progre". Pero el abrazo con el PJ y los deslices autoritarios que siguieron a la crisis con el campo provocaron rupturas y actualizaron una pregunta incómoda: ¿qué es hoy ser progresista?


Por Laura Di Marco
Noticias de Enfoques - La Nación
Diseño de tapa: Silvina Nicastro



Contra Menem estábamos mejor", dice un chiste que circula por ahí y que resulta muy funcional a la hora de explicar por qué intelectuales y políticos que, en los noventa estaban unidos y en bloque, enfrentando al neoliberalismo de Carlos Menem, que encarnaba al perfecto enemigo, hoy están dispersos entre "progres" alineados, moderados y abiertamente enfrentados al oficialismo K. En una palabra, si en los noventa lo progresista era simplemente oponerse al neoliberalismo, en la era K las cosas no son tan fáciles. Y parecen serlo menos todavía después de la pelea con el agro, donde el mapa de la centroizquierda volvió a reconfigurarse una vez más entre los que quedaron de un lado y del otro de la línea divisoria frente al mundo K.

Recordemos: en aquella, ya vieja, postal de los noventa decían whisky juntos, y para la misma foto, intelectuales como Beatriz Sarlo y José Pablo Feinmann, hoy enfrentados pública y duramente por la interpretación del modelo K; políticos como Aníbal Ibarra, Lilita Carrió, Eduardo Macaluse, Martín Sabbatella, "Chacho" Alvarez, la CTA de Víctor De Gennaro y Claudio Lozano y todo el arco de las ONG anticorrupción y entidades defensoras de los derechos humanos: todo ese bloque está hoy enfrentado, algunos con el kirchnerismo; otros, entre sí: la larga pulseada con el campo parece haber empujado al amplio espectro progresista a las definiciones políticas concretas y a producir diagnósticos sobre el ahora. Las batallas en la izquierda democrática se actualizaron con las múltiples y opuestas lecturas para interpretar el mismo conflicto. Un conflicto que desnudó el hecho de que la mirada común sobre el pasado ya no resultaba suficiente.

Pero, ¿por qué? ¿Por qué un gobierno que reclama para sí la calificación de progresista -y que muchos ven de ese modo- terminó fragmentando y confundiendo a la misma centroizquierda que quería volver a enamorar, después del fracaso de la Alianza?

Los voceros políticos del kirchnerismo más leal no ven errores en nada durante la última pulseada con los "estancieros", como le gusta decir a la Presidenta; sí ven, en cambio, que esta batalla sirvió para demarcar bien la cancha. Señaló dónde están los propios y los ajenos, unos y otros. Acercó más a los "nuestros" e hizo visible a una especie de progresismo "bobo", discursivo, de café, sin sustancia. Así lo describe, en nombre de los K más puros, el politicólogo y funcionario Juan Manuel Abal Medina: "Muchos no tuvieron el coraje de definirse refugiándose en llamados intermedios al diálogo. Además de esa centroizquierda discursiva, hay un progresismo gorila, que cuando ve un morocho, se pone mal".

Aguas divididas

El periodista y escritor Jorge Sigal, proveniente de una familia comunista y conocedor de los avatares progresistas, también cree que la pulseada con el campo dividió aguas, pero en un sentido diferente. El kirchnerismo, dice Sigal, siempre fue como un hijo extramatrimonial: tiene algunos componentes genéticos en los que el progresismo se reconoce -básicamente, la política hacia los derechos humanos del pasado-, pero fue educado fuera de la familia; pertenece a otra cultura.

Sigal es uno de los que pregunta: "¿Moyano y D Elía son los nuevos referentes de la política progresista argentina? Aníbal Ibarra o Luis Juez podían aceptar a un líder como Carlos "Chacho" Alvarez -que se ofrecía como referente del posperonismo-, pero difícilmente puedan digerir el discurso violento de D Elía. Ese sector no puede soportar el viejo verticalismo peronista. ¿Cómo van a aceptar que la Federación Agraria, tradicionalmente vinculada a la izquierda, sea ahora, como afirma el Gobierno, expresión de la oligarquía? ¿Por qué deberían creer que Aníbal Fernández o Díaz Bancalari o Curto son ahora partidarios de la reforma agraria?"

Precisamente, en este mapa nuevamente reconfigurado de la izquierda democrática, aliados independientes del kirchnerismo, como el socialista Hermes Binner, el cordobés Luis Juez o el frentista Aníbal Ibarra tomaron distancia del Gobierno. "A mí no me van a venir a convencer de que 44 es el número mágico, y que 41 es ser un traidor a la patria -dirá Ibarra a este diario, en alusión a la discusión por el porcentaje de las retenciones agropecuarias-. Acá ya no hay un tema de objetivos sino de poder y esto se vio claramente cuando el Gobierno no defendió a Luis Juez en la elección que le robaron, y apoyó a Schiaretti, aunque esté lejos del progresismo."

En esa batalla por el poder que ve Ibarra, antiguo aliado estratégico del kirchnerismo en la Capital, no sólo se escucha ahora el crujido del progresismo sino el del propio PJ, ya no tan obediente con sus jefes K. Es que cuando el tiburón ve sangre, dice Ibarra, va y ataca. El desgaste innecesario del Gobierno con el conflicto del campo dañó fuertemente el vínculo con la sociedad. Ibarra duda de que esa relación pueda recomponerse algún día.

Pero, ¿por qué el kirchnerismo se termina refugiando en el aparato del PJ y no pudo construir -hasta ahora, al menos- un posperonismo capaz de incluir al progresismo no peronista? ¿Por qué la irrupción del campo, como inesperado actor de peso en el escenario político argentino terminó de tensar aún más este escenario confundido? ¿Qué sería ser progresista hoy, cuando ya no está el "enemigo deseado", como Sigal llama a Menem?

El econonomista de la CTA, Lozano, se niega directamente a tildar de progresista al Gobierno y su argumento hace blanco en el centro mismo de todas las justificaciones del kirchnerismo en su batalla por las retenciones: la igualdad social, valor central por el que puede definirse a la izquierda y por el cual el oficialismo defendió públicamente su guerra contra el campo. Es que para este referente de la CTA -central sindical que no ha sido reconocida por el kirchnerismo, pese a su clara definición progresista-, "el crecimiento económico del modelo K no sólo se asentó sobre la base de la desigualdad social sino que la ensanchó".

Y, vos, ¿de qué lado estás?


Para complicar aún más un universo de por sí complicado, tenemos el caso de quienes se sitúan en el campo de la centroizquierda -adhiriendo, incluso, a valores clave de esa tradición, como es la reivindicación del rol del Estado en la redistribución de la renta-, pero están en otros espacios, nuevos, o poco tradicionales, o directamente opuestos, a priori, al campo progresita.

Pero entonces, ¿por dónde pasa ser progre hoy? ¿Es la ética lo que importa, la alianza de las conductas, como sostiene Lilita Carrió, en un país con altos niveles de corrupción y en búsqueda de calidad institucional? Sigal agrega: "Hace poco, viendo un documental sobre Chile, algo me terminó de quedar claro: la clave en Salvador Allende fue su ética y su moral. Es decir: no se puede ser progresista y tener de funcionarios a ciertos personajes del PJ bonaerense".

El debate sobre la forma de construir y los objetivos enciende pasiones en el campo "progre" y es una de las verdaderas claves de la pelea de fondo. El peronismo kirchnerista y sus intelectuales afines declaran que postular una construcción política totalmente nueva resulta utópico y hasta apolítico porque también, dicen, se construye con escombros.

Pero, ¿cuál sería el porcentaje de toxicidad política permitido para preservar la "pureza" del proyecto popular? Abal Medina define: "Dividir la política entre buenos y malos, ángeles o demonios, no es progresista ni conservador: sencillamente es premoderno. Justamente, porque la política moderna supone la aparición de la ideología, y la formulación de un sistema de ideas para formular un proyecto".

Macaluse cree que la ética no es suficiente y su ruptura con Carrió tiene que ver con eso: en el ARI autónomo le cuestionaban a Lilita los coqueteos con López Murphy o la inclusión de otros políticos de centroderecha. Macaluse coincide con Sabbatella en la idea de que los medios no sólo son importantes sino que van configurando el fin. Da un ejemplo: "No vale pelear por la redistribución de la riqueza usando el clientelismo". En una palabra, el sector de la centroizquierda no peronista está convencido hoy de que el kirchernismo nunca va a ampliar su base progresista usando el aparato del PJ para la construcción política.

El ministro de Educación de Mauricio Macri, el pedagogo Mariano Narodowski, que viene de la experiencia de la Alianza de "Chacho" Alvarez (en su primera adolescencia estuvo en el PC). "Yo soy judío, enseño a Foucault, leí a Marx, me analizo; es decir, califico en todas para reconocerme en esa cultura, en la que reconozco."

Narodowski explica en sus propios términos por qué hoy se puede ser progresita y estar con Macri: "La inclusión social debe darse a través de políticas concretas, no sólo en lo lexical: entre 2000 y 2007, en las administraciones supuestamente progresistas de Ibarra y Telerman, creció un 16 por ciento la educación privada y sólo un 3 la educación estatal: ¿es eso progresita? Nosotros aumentamos un 30 por ciento el presupuesto para un plan dirigido al sur de la ciudad para lograr retener más años en la escuela a los chicos más pobres, ¿no es eso progresista"?

La calidad democrática también es, para el ministro de Macri, un indicador para medir el grado de centroizquierda en sangre. Y desde ese punto de vista -dice- oponerse duramente nunca puede ser leído en términos de golpe de Estado.

Un peronismo dicotómico y cenil. De eso habla el escritor y filósofo Santiago Kovadloff para explicar la fractura del progresismo, que no quiere cederle la calificación de "progresista" a un "peronismo dicotómico y senil", que usa categorías viejas para explicar fenómenos nuevos. "Así como no puede categorizar a un sindicalismo progresita, porque no cuenta con los dispositivos conceptuales necesarios, termina confundiendo a De Angeli con la oligarquía y a la clase media urbana y campesina con un movimiento conservador. En lugar de ver que existen transformaciones que están surgiendo a partir de las clases medias urbanas y rurales, ve una derechización y un complot antidemocrático. Hay una idea de que, en la clase media, está el germen del mal; un prejuicio que se asemeja mucho a la creencia de que los judíos siempre están en alguna conspiración internacional", reflexiona.

Kovadloff le apunta al grupo de intelectuales nucleados en el Foro Gandhi, quienes, precisamente, vieron en el desarrollo del conflicto con el campo el surgimiento de una "nueva derecha", en la que incluyen a los medios de comunicación, alianza que, según diagnostican, empuja un "clima destituyente". El filósofo Ricardo Forster lo puso blanco sobre negro esta semana: aquí se están debatiendo dos proyectos de país, afirmó, mientras que la "ficción mediática" muestra a "buenos ciudadanos pidiendo diálogo" y, por otro lado, a "personajes de piel oscura, como sátrapas de la política".

En este punto, no está de más tener en cuenta que, aun los aliados del espacio progre que quedaron del "lado correcto", según la escala de valores de Abal Medina, cuestionan -y mucho- las formas que eligió el Gobierno para debatir con el campo; no las razones políticas de la pelea, ni el contenido en sí. Tal es el caso del intendente de Morón, Martín Sabbatella, y de "Chacho" Alvarez, que todo lo miró desde afuera, pero con muchas críticas que masticó en silencio. Sabbatella, por ejemplo, dirá: "Este gobierno es progresista porque sigue parte de nuestra agenda. Compartimos el piso, pero no el techo, que tiene como cepo al PJ". El moronense delimita a sus aliados naturales entre dos coordenadas políticas: el kirchnerismo no pejotizado y el ARI no derechizado.

Pero desde el bloque Solidaridad e igualdad -el ARI "no derechizado", según la definición de Sabbatella compartida ampliamente por el espectro progresista-, Eduardo Macaluse, su líder, no coincide ni con el diagnóstico de su potencial socio ni con la forma de construcción que propone. Resulta que para Macaluse, este gobierno significa la continuidad del saqueo menemista, pero con ruptura del discurso, y es por eso que genera tanta confusión. "La discusión no es entre oligarquía y pueblo, esa división es artificial: dividió al progresismo entre subordinados y enemigos." Macaluse ya habla de discutir el poskirchnerismo, pero no como propone Sabbatella, del modo tradicional, es decir, tejiendo diálogos entre las distintas culturas del campo progresista, sino con la gente.

Un documento interno elaborado por el politólogo Edgardo Mocca para la Fundación Ebbert -grupoalemán tradicionalmente ligado a la centroizquierda que está trabajando políticamente en la Argentina- ofrece algunas pistas más que sugerentes. "La actitud ante el gobierno nacional divide aguas en el interior de la constelación política de la izquierda reformista", escribió Mocca -director de la revista Umbrales , editada por el Cepes, el think tank de "Chacho" Alvarez-, en un documento elaborado en marzo de este año.

A la hora de evaluar la situación de los cuadros políticos y de los dirigentes que formaron parte del Frepaso y que hoy están en el gobierno nacional, explica: "Este sector político sufre la ausencia de una personalidad política y un liderazgo propio, en el contexto de un gobierno fuertemente concentrado y personalizado. La etapa actual, en la que se ha colocado en el centro de la reorganización del Partido Justicialista, genera incertidumbre sobre el futuro de la concertación política enunciada desde el kirchnerismo".

La que ya no parece ser considerada dentro del campo progresista por sus pares -menos por Macaluse, su ex socio político-, es Elisa Carrió y su Coalición, quien, con el desembarco K, que tomó algunas de sus banderas, debió extenderse hacia el centro para encontrar un lugar nuevo. Sus ex compañeros de foto la acusan de haberse derechizado.

A Kovadloff, que participó de la campaña del ARI en 2007, no lo asusta definirse como de centroderecha. Lo explica: "Es que para mí el centro no está asociado a lo conservador sino al orden institucional, a un proyecto de transformación que pasa por las clases medias. La vida republicana es, para mí, la garantía sobre la que se asienta un desarrollo económico progresivamente equitativo. Caído el radicalismo, el centro está ganando la sensibilidad de la clase media argentina, y no expresa lo conservador sino la capacidad convivencial. No hay equidad sin antes orden institucional", dice.

No es lo mismo ni es igual

Es indudable que el discurso de Néstor, y ahora el de Cristina, ha tomado algunas banderas tradicionales de la izquierda y del pensamiento progresista, lo que en un primer momento les dio un enorme crédito para unificar ese campo de ideas. Seguramente, el punto más fuerte fue la política de los derechos humanos que, más allá de las discusiones sobre si es genuina u oportunista, lo cierto es que hizo suya una reivindicación muy cara y antigua para la agenda progresista: eso, más la renovación de la Corte, le trajo al kirchnerismo un enorme rédito en las filas de la centroizquierda, sobre todo al principio.

Pero, como admite el politólogo Abal Medina, el gobierno actual no es "progresista" sino "peronista progresista". Suena parecido, pero no lo es en absoluto: por el contrario, he ahí una decisiva diferencia con raíces históricas muy profundas, hoy actualizadas.

Precisamente, el estudio que preparó Mocca para la Fundación Ebbert - think tank que, en el pasado, ayudó a la construcción del PT de Lula, en Brasil, y del Frente Amplio, en Uruguay- bucea en las dos vertientes enfrentadas de la izquierda democrática reformista, la "liberal-socialista", con raíces en los partidos socialista y comunista, y la tradición "nacional-popular", que nació con el advenimiento del peronismo, a mediados de la década del cuarenta del siglo pasado. El surgimiento del peronismo marcó a fuego la experiencia de la izquierda en la Argentina y la hizo culturalmente mucho más heterogénea y compleja que las de Chile y Uruguay.

"La tajante divisoria de aguas entre peronistas y antiperonistas siguió -y en buena medida sigue- circulando en el interior del territorio político de la izquierda", afirma el politólogo del Cepes, para quien la centroizquierda tiene estas dos "almas", que conviven pero también luchan, y es imposible hacer una apreciación del actual estado de cosas en el mundo "progre" que esté libre de estas profundas huellas históricas.

Lo cierto es que parte de la centroizquierda que crujió en la pulseada con el campo no sólo está desorientada sino que, también, parece haber retomado las exploraciones para ver si hay vida fuera del planeta K.

Y, claro, nadie sabe si la aventura les deparará algún fruto político, pero, dicen, algo hay que hacer.

sábado, 12 de julio de 2008

- LATINFOTOARTE -




Mapa Fotográfico Latinoamericano


ARTE LATINOAMERICANO


Latinoamérica desembarca en Europa


La fotografía contemporánea de America Latina llega a Europa de la mano del Instituto Cervantes y Editorial Lunwerg, que han organizado una amplia muestra en el Palais des Beaux Arts de Bruselas. Se presenta como la exposición de fotografía latinoamericana más ambiciosa organizada en Europa. Titulada Mapas abiertos: fotografía contemporánea en América Latina, se puede visitar desde el 27 de junio al 21 de septiembre.





Del Río Bravo a la Patagonia

La muestra reúne más de 200 imágenes y ofrece una perspectiva única sobre los temas que, del Río Bravo (frontera entre Estados Unidos y México) a la Patagonia (extremo austral del continente), abren los mapas a una nueva geografía de la identidad. El comisario y responsable de la selección fotográfica es Alejandro Castellote, que se ha trabajado durante años con fotógrafos, artistas, críticos, historiadores y responsables de instituciones culturales en los distintos países americanos, de América Central a la del sur, pasando por el Caribe.





Debate identitario

La exposición se centra en la última década de la creación fotográfica latinoamericana, desde 1991 a 2002. Un periodo en el que el debate sobre las identidades culturales ha sido especialmente activo, y que ha hecho también evidente la progresiva desaparición de algunas fronteras en lo referente a la economía, la información y la cultura. La fotografía ha captado todo este proceso; de hecho ha sido en esta última década cuando se ha producido la definitiva integración de este medio en el panorama del arte.





Deshacer tópicos

Una de las teorías que explican esta evolución sería el intento de un amplio colectivo de artistas por separarse del conjunto de tópicos que han estado adheridos crónicamente a las artes plásticas latinoamericanas. Usar la fotografía se ha convertido en un símbolo de contemporaneidad para toda una generación de creadores. Atendiendo, además, a premisas como la lengua y las herencias compartidas, es posible intentar establecer una serie de hilos conductores que permitan aproximarse y conocer las dimensiones de ese complejo mosaico de culturas que conviven en Centroamérica, Caribe, Sudamérica y que se expanden a EE UU y Europa.

jueves, 10 de julio de 2008

- REFUGIADOS -




El drama de los refugiados


El drama de las personas que huyen legalmente de sus países debido a temores fundados de ser perseguidos por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un determinado grupo social u opiniones políticas excede largamente una fecha en particular. En su caso, el 20 de junio, Día Internacional de los Refugiados.

Ese día, casi todos los medios de comunicación recuerdan sus penosas historias. Luego, casi nadie se acuerda de ellos. Es necesario saber que los refugiados no abandonan su país por elección propia sino porque en sus propios países se encuentran amenazados. Por esa razón cruzan las fronteras, dejan sus bienes y pertenencias, y buscan seguridad en otro país.

El número de refugiados y desplazados internos en todo el mundo ha alcanzado al término del año pasado la cifra récord de 37,4 millones, según un informe presentado en Londres por el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (Acnur), una cantidad similar a la población argentina.

Es una cifra sin precedente que se ha elaborado con información de 150 países. En 2007 había 11,4 millones de refugiados (aquellos que han cruzado la frontera internacional huyendo de la persecución) frente a los 9,9 millones de 2006. Había también 26 millones de desplazados internos (obligados a dejar sus hogares dentro de su propio país) frente a los 24,4 millones del estudio anterior.

Las principales causas de este aumento son los conflictos armados, la degradación del medio ambiente por el cambio climático, la creciente competencia por los recursos cada vez más escasos y el espectacular encarecimiento de los precios de los alimentos, que golpea sobre todo a los pobres y crea inestabilidad en muchos lugares.

Entre los refugiados, el informe destaca que los afganos (unos tres millones, principalmente en Paquistán e Irán) y los iraquíes (unos dos millones, principalmente en Siria y Jordania) han sido los más afectados en 2007, seguidos por los colombianos (552.000), sudaneses (523.000) y somalíes (457.000).

En cuanto a los desplazados, Acnur ofrece actualmente protección y asistencia directa o indirecta a 13,7 millones en 23 países, frente a 12,8 millones en 2006. El informe cita a tres millones en Colombia; 2,4 millones en Irak; 1,3 millones en la República Democrática del Congo; 1,2 millones en Uganda, y un millón en Somalia.

Hace apenas tres años, los índices exhibían una curva descendente en el arribo de refugiados a la Argentina. Pero, según datos del Acnur, la situación se invirtió drásticamente: en 2007, las solicitudes aumentaron un 40 por ciento. Para fin de este año se espera un crecimiento equivalente y se prevé que, en los próximos años, la tendencia seguirá en alza. En ello influye el endurecimiento de las políticas inmigratorias de Europa y los Estados Unidos.

Según los registros de solicitudes presentadas ante el Comité de Elegibilidad para los Refugiados (Cepare), entre enero y septiembre de 2007 arribaron al país 435 personas provenientes de 40 naciones. De ellos, 175 de origen africano y 130 de origen colombiano.

El fenómeno de la globalización, la migración masiva y los cambios en la naturaleza de los conflictos establecieron otros escenarios y modificaron criterios frente al problema de los refugiados. Será menester, entonces, instrumentar nuevas estrategias basadas sobre la cooperación internacional y la solidaridad que permitan encontrar la forma de liberar a los refugiados genuinos de la creciente red de controles migratorios, de manera de asegurarles la protección necesaria sin socavar el derecho de cada Estado a regular el flujo migratorio.

- KAFKA -




Franz Kafka


Un genio de la literatura



Escritor judío checo, cuya desasosegadora y simbólica narrativa, escrita en alemán, anticipó la opresión y la angustia del siglo XX. Está considerado como una de las figuras más significativas de la literatura moderna; de hecho, el término 'kafkiano' se aplica a situaciones sociales angustiosas o grotescas, o a su tratamiento en la literatura.





Kafka nació en Praga (que entonces pertenecía al Imperio Austro-húngaro) el 3 de julio de 1883, en una familia de clase media.

Su padre, un comerciante, fue una figura dominante cuya influencia impregnó la obra de su hijo y (según Kafka) agobió su existencia. En Carta al padre, escrita en 1919, pero publicada, como casi toda su obra, póstumamente, Kafka expresa sus sentimientos de inferioridad y de rechazo paterno. A pesar de lo cual, Kafka vivió con su familia la mayor parte de su vida y no llegó a casarse, aunque estuvo prometido en dos ocasiones. Su difícil relación con Felice Bauer, una joven alemana a la que pretendió entre 1912 y 1917, puede ser analizada en Cartas a Felice (1967).





Los temas de la obra de Kafka son la soledad, la frustración y la angustiosa sensación de culpabilidad que experimenta el individuo al verse amenazado por unas fuerzas desconocidas que no alcanza a comprender y se hallan fuera de su control. En filosofía, Kafka es afín al danés Sören Kierkegaard y a los existencialistas del siglo XX. En cuanto a técnica literaria, su obra participa de las características del expresionismo y del surrealismo.

El estilo lúcido e irónico de Kafka, en el que se mezclan con naturalidad fantasía y realidad, da a su obra un aire claustrofóbico y fantasmal, como sucede por ejemplo en su relato La metamorfosis (1915). Gregorio Samsa, el protagonista, un voluntarioso corredor de seguros, descubre al despertar una mañana que se ha convertido en un enorme insecto; su familia lo rechaza y deja que muera solo.





Otro de sus relatos, En la colonia penitenciaria (1919), es una escalofriante fantasía sobre las cárceles y la tortura. Contraviniendo el deseo de Kafka de que sus manuscritos inéditos fuesen destruidos a su muerte, el escritor austriaco Max Brod, su gran amigo y biógrafo, los publicó póstumamente.

Entre esas obras se encuentran las tres novelas por las que Kafka es más conocido: El proceso (1925), El castillo (1926), y América (1927). Pese a haber estudiado Derecho en la Universidad de Praga, Kafka encontró un trabajo en una compañía de seguros hasta que la tuberculosis le obligó a abandonarlo.





Intento reponerse primero junto al lago de Parda y después en Meramo, hasta que en 1920 tuvo que internarse en el sanatorio de Kierling, cerca de Viena, donde murió el 3 de junio de 1924.

domingo, 6 de julio de 2008

- NACIONAL BUENOS AIRES -




Una foto del país


Los pobres chicos que esta semana tomaron el Colegio Nacional de Buenos Aires durante varios días, ¿son unos pobres chicos, o apenas resultado y producto de otros designios?

Por Pepe Eliaschev
Diario Perfil



La más recalcitrante visión reaccionaria vio siempre en la militancia joven la carne de cañón de activistas más provectos y distantes, y en no pocas guerrillas sus comandantes salvaron el pellejo mientras los perejiles eran enviados al cadalso. Pero en lo que sus ex alumnos reivindicamos sin prejuicios como el Colegio de la Patria, se han venido consumando una vez más unos criterios y unas prácticas repelentes que derivan de un maximalismo ridículo y pernicioso. No hay que temer puntualizarlos.

Ocuparon el Colegio estos adolescentes, en réplica demorada del desastre que el año pasado se llevó al rector de la Escuela Carlos Pellegrini (“País Pelle” en El Observador, 17 de junio de 2007), al solo efecto de imponer un bizarro cogobierno entre ellos, los docentes y el personal de maestranza.

La situación del Colegio Nacional de Buenos Aires, el más importante y prestigioso establecimiento público de enseñanza media de la Argentina, evoca y patentiza muchos de los males profundos del país.

Organización laica y estatal dependiente de la Universidad de Buenos Aires, encarna ideales de excelencia académica, ambición de conocimiento universal y rigor docente que le dieron savia a la Reforma de 1918. Es, para decirlo sin estériles pudores, un colegio de elite, escuela de cuadros, ámbito para que se formen los más dotados, estudiosos, aplicados e inteligentes. Funciona aplicando criterios de selección derivados del mérito, no del origen social ni del poder económico.

Los que en él nos formamos y graduamos éramos hijos de la pequeña burguesía progresista y hacendosa que quería, simplemente, una vida mejor, un mayor disfrute de los bienes terrenales y espirituales.

Eso era, eso fue, durante las varias décadas transcurridas desde que el Colegio ocupa las monumentales instalaciones de Bolívar 263, donde la gestión de Amadeo Jacques brilló de manera singular. Ya no es así.

Atravesado hace varios años por algunos de los más deletéreos vientos de la época, inflados por un sedicente igualitarismo social cuya principal consecuencia es nivelar para abajo, el Colegio, en el que no más de cincuenta militantes del Partido Obrero pujan por lograr un disparatado cogobierno, padece falencias edilicias y deficiencias similares a las que plagan hoy a toda la Universidad de Buenos Aires, esa UBA estatal a la que jamás atendieron ni Néstor ni Cristina Kirchner.

El estado de la situación docente es acorde a la penuria general y esto por visible déficit de la propia Universidad e incluso del Colegio. Las cátedras no se concursan y todos los reclamos convergen en “regularizar” designaciones de profesores, la mayor parte de los cuales no han competido con nadie, ni en conocimientos ni en nivel docente.

Los ocupantes del Colegio han querido reiterar la hazaña del Pellegrini, una escuela a la que finalmente le torcieron el pulso obligando a la vergonzosa salida del rector Juan Carlos Viegas. Se trata de un activismo que sólo se explica y justifica por su necesidad de provocar una generación incesante de conflictos.

Participan de un criterio impuesto hace ya años en la Argentina, de acuerdo con el cual los espacios públicos son propiedad privada de quienes trabajan o estudian en ellos. Responden al mismo catecismo ideológico de quienes dejan a la ciudad sin subte por una puja de caja con otro sindicato, u ocupan escuelas y aulas cancelando la misión central de estos lugares, que es enseñar y aprender.

Plantean un disparate insostenible: que menores de edad con limitaciones legales explícitas y sin plena autonomía civil administren o ejecuten presupuestos y resuelvan la elección de profesores, jefes de departamento e incluso rector, un delirio perfecto. En su ambición de cogobernar el Colegio, sin embargo, se cuidan de dejar afuera a los graduados: no quieren ex alumnos en la vida del Colegio, olvidando que somos los ciudadanos de a pie que en él hemos abrevado y a quienes el pueblo nos pagó nuestra educación quienes debemos contribuir con experiencia, amor y sabiduría a su constante evolución.

Parecen querer un Colegio surtido de cuadros políticos, punteros sindicales y docentes mediocres a los que espantan los concursos, mano de obra para convertir a las aulas en semilleros de semiletrados militantes profesionales.

Son arropados por un lenguaje incendiario y a la vez retrógrado, maquillado de una vaporosa “democratización” y en lucha contra supuestas “castas”.

El kirchnerismo no ha sido ajeno a muchos de estos asuntos. Cuando Horacio Sanguinetti culminó su (excesivamente) larga gestión al frente del Colegio, dos brillantes ex alumnos aparecieron como candidatos lógicos para la sucesión, Pablo Jacovkis y Agustín Zbar. A Zbar lo vetó directamente el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, alegando que, como era procurador general de la Ciudad en la gestión de su “enemigo” Jorge Telerman, había que cerrarle el camino. Sin mayoría el otro candidato, se optó por la primera mujer en asumir el cargo, Virginia González Gass, a quien toca hoy defender principios, sostener valores y hacer valer la ley en toda su majestad, porque el Colegio ha sido usurpado y ello constituye un delito flagrante.

Un incomprensible “buenismo” lleva a muchos adultos a exaltarse con este simulacro de “militancia” de los adolescentes. Deben ser padres mortificados por no haber movido un dedo en su juventud, pero alguien tiene que levantar hoy su voz en la Argentina en defensa de criterios de excelencia, mérito, aplicación y exigencia académica. Alguien tiene que cortar esta secuencia eterna de justificaciones políticas montadas en un relativismo ético abominable.

Mientras, la Universidad estatal y pública agoniza, en una mediocridad material vergonzosa. El Colegio Nacional de Buenos Aires viene mendigando hace mucho y sin éxito los ocho millones de pesos que se necesitan para poner en valor su fachada y arreglar las mamposterías caídas de sus gloriosos patios. El cheque debe firmarlo Julio De Vido, que ni debe saber qué es la Manzana de las Luces, ni qué significa el Colegio de la Patria.

En la UBA no menos de seis facultades carecen hoy de gas natural y su presupuesto 2008 ya está exhausto al terminar el primer semestre.

¿Gobierno tripartito codirigido por adolescentes? ¿Por qué no defienden en serio a la educación pública y laica? Lo del Colegio Nacional Buenos Aires es una foto del país.

- JOBIM -




Antonio Carlos Jobim


Un padre de la voz nueva


Garota – Una nota - Desafinado




Antônio Carlos Brasileiro de Almeida Jobim (Río de Janeiro, 25 de enero de 1927 - Nueva York, 8 de diciembre de 1994), Antonio Carlos Jobim (también conocido como Tom Jobim), compositor, cantante, guitarrista y pianista brasileño de bossa nova.





Considerado como uno de los grandes exponentes de la música brasileña, Jobim es el artista que internacionaliza la bossa nova y, con la ayuda de importantes artistas estadounidenses, la fusiona con el jazz para crear en los años sesenta un nuevo sonido cuyo éxito popular fue muy destacable. Jobim está considerado como uno de los grandes compositores de música popular del siglo XX.





Las raíces de Jobim en el jazz están en sus admiradas grabaciones de Gerry Mulligan, Chet Baker, Barney Kessel y otros músicos del West Coast jazz o cool de los años cincuenta. Además, el mismo Jobim apuntó que el compositor impresionista francés Claude Debussy tuvo una influencia decisiva en sus armonías, así como el samba brasileño proporcionó a su música un original ritmo exótico siempre presente. Como pianista, su toque es sencillo y melódico, al estilo de un Claude Thornhill, aunque en algunas de sus grabaciones llegase a demostrar que podía ser sumamente inventivo. Su guitarra está limitada principalmente a un acompañamiento apacible a los ritmos sincopados del jazz; su voz, suave, sencilla y ligeramente ronca, subraya los aspectos emocionales de las letras.





Jobim estaba encaminado en principio a la carrera de arquitecto. Sin embargo, al cumplir los veinte años, la llamada de la música se hizo tan poderosa que empezó a tocar el piano en los nightclubs y a trabajar en estudios de grabación. Hizo su primera grabación en 1954, acompañando al cantante Bill Farr como líder de "Tom e a sua banda". Su primer gran éxito le llegó en 1956 cuando, junto con el poeta Vinícius de Moraes, elaboró parte de la música de una obra teatral llamada Orfeo da Conceição (más tarde convertida en película, Orfeo negro). En 1958, Jobim produce un disco, por su particular estilo "bossa nova" (port. bossa = aptidão, tendência, vocação; equivalente a nueva tendencia o new wave), al guitarrista y cantante João Gilberto, grabando algunas de las canciones de Jobim con arreglos musicales del mismo, dando comienzo al género musical de la bossa nova, siendo "Chega de Saudade" el éxito bossa nova por antonomasia.





El despegue de Jobim fuera de Brasil se produjo en 1962 cuando Stan Getz y Charlie Byrd consiguieron un sorprendente éxito con su tema "Desafinado"; un año después, Jobim y varios músicos brasileños más fueron invitados a participar en un espectáculo en el Carnegie Hall, donde es estrenada "Garota de Ipanema (The Girl from Ipanema), y por ende, el éxito de la música brasileña. Empujada por las canciones de Jobim, la bossa nova se convirtió en un éxito internacional, y los músicos de jazz se acercaron a ella, grabándose númerosos discos hasta agotar su tirón comercial a finales de los sesenta.





Jobim prefirió los estudios de grabación a las giras, grabando varios discos de su música como pianista, guitarrista y cantante para Verve, Warner Bros., Discovery, A&M, CTI y MCA en los sesenta y setenta, volviendo a Verve en los últimos años de su vida. En principio, comenzó a colaborar con el arreglista y director Claus Ogerman. Al agotarse el éxito de la música brasileña en Estados Unidos, Jobim se concentró en el cine y en la televisión brasileña. Pero hacia 1985, con el auge de las llamadas músicas del mundo y de una segunda ola de música brasileña, Jobim comenzó una gira con un grupo en el que estaba su segunda mujer, Ana Lontra, su hijo Paulo, su hija Elizabeth, y varios músicos amigos.





Composiciones más famosas

Garota de Ipanema
Samba de uma nota só
Insensatez
Desafinado
Chega de saudade
Triste
Fotografía
Águas de março
Wave

miércoles, 2 de julio de 2008

- BEATLES -



FOREVER BEATLES

La BBC recupera una entrevista de 1964 con los Beatles


Los nueve minutos de charla con Lennon y McCartney serán emitidos esta semana en la radio pública de Reino Unido

Richard Jeffs, un coleccionista británico de cintas de vídeo antiguas, ha encontrado una grabación que contiene una entrevista con John Lennon y Paul McCartney en un trastero del sur de Londres.

La cinta, que ha estado perdida durante más de 44 años, contiene nueve valiosos minutos de charla con los dos integrantes de la banda. En el vídeo, Lennon y McCartney hablan del día que se conocieron y cuentan cómo escribían sus canciones.

La entrevista, que fue grabada por la Televisión Escocesa en abril de 1964, será emitida en Reino Unido a través de la radio de la BBC, ya que las imágenes no se han podido recuperar.

En una parte de la entrevista, John Lennon cuenta que forma parte de un grupo skiffle, es decir, una banda con influencias folk, jazz y blues, y que toca a las afueras de Liverpool.

En 1964, el tema de los Beatles Love me do era número uno en ventas en Estados Unidos.

martes, 1 de julio de 2008

- CORTAZAR -



JULIO CORTAZAR



UNA VIDA DE ENTRAMADAS RAYUELAS

Y BESTIARIOS CRONOPIOS




Nació en la embajada de Argentina en Bélgica, en Ixelles, distrito de Bruselas, el 26 de agosto de 1914. "Mi nacimiento fue un producto del turismo y la diplomacia", declaró años después. En ese entonces Bruselas estaba ocupada por los alemanes.

Hacia fines de la Primera Guerra Mundial, los Cortázar lograron pasar a Suiza gracias a la condición alemana de la abuela materna de Julio, y de allí, poco tiempo más tarde a Barcelona, donde vivieron año y medio. Jugó con frecuencia en el Parque Güell con otros niños y las mayólicas coloridas perduraron en su memoria. A los cuatro años volvieron a Argentina y pasó el resto de su infancia en Banfield, Buenos Aires, junto a su madre, una tía y Ofelia, su única hermana (un año menor que él). Vivió en una casa con fondo (Los Venenos, Deshoras, están basados en sus recuerdos infantiles), pero no fue totalmente feliz. “Mucha servidumbre, excesiva sensibilidad, una tristeza frecuente”. (Carta a Graciela M. de Sola, París, 4 de noviembre de 1963). Conoció, gracias a su madre, al escritor a quien admiraría por el resto de su vida: Julio Verne.





Declaró: ”Mi madre dice que empecé a escribir a los ocho años, con una novela que guarda celosamente a pesar de mis desesperadas tentativas por quemarla” (revista Siete Días, Buenos Aires, 12/l973). Leía tanto que algún médico llegó a recomendarle leer menos durante cinco o seis meses y salir más a tomar un poco de sol. Muchos de sus cuentos son autobiográficos, como Bestiario, Final del juego, Los venenos o La Señorita Cora, entre otros.

Se recibe de Maestro Normal en 1932 y Profesor Normal en Letras en 1935 en la Escuela Normal de Profesores Mariano Acosta, de aquellos años surgieron La Escuela de Noche (Deshoras). En aquella época, comenzó a frecuentar los estadios a ver box, donde ideó una especie de filosofía del box “eliminando el aspecto sangriento y cruel que provoca tanto rechazo y cólera” ("La fascinación de las palabras"). Admiraba al hombre que siempre iba para adelante y a pura fuerza y coraje conseguía ganar (Torito, Final del juego)





Un día caminando por el centro de Buenos Aires, se topó con un libro de Jean Cocteau, un total desconocido para él hasta aquel momento, titulado Opio, Diario de una desintoxicación. Aquella lectura lo marcaría para el resto de su vida: “sentí que toda una etapa de vida literaria estaba irrevocablemente en el pasado… desde ese día leí y escribí de manera diferente, ya con otras ambiciones, con otras visiones” (“La fascinación de las palabras”, 1997)

Comenzó en la Universidad de Buenos Aires la carrera de Filosofía y Letras, pero comprendió que debía utilizar el título que ya tenía para trabajar y ayudar a su madre. Dictó clases en Bolívar y luego en Chivilcoy. Vivió en cuartos solitarios de pensiones aprovechando todo el tiempo libre para leer y escribir. En el año 1938, con una tirada de 250 ejemplares, editó el poemario Presencia bajo el seudónimo de Julio Denis.





En una entrevista con Elena Poniatowska para la revista el nº 44 México de mayo de 1975 confesó: ”fueron mis años de mayor soledad. Fui un erudito, toda mi información libresca fue de esos años, mis experiencias fueron siempre literarias. Vivía lo que leía, no vivía la vida. Leí millares de libros encerrado en la pensión: estudié, traduje. Descubrí a los demás solo muy tarde”. A partir de Julio de 1944 enseñó en Mendoza literatura francesa y de Europa septentrional en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Cuyo.

Pocos meses después renunció a su cargo por desavenencias con el peronismo y su política universitaria. Se empleó en la Cámara del Libro en Buenos Aires y realizó trabajos de traducción. Hacia 1947 escribió "Casa tomada", el primer cuento de la serie de Bestiario, que una amiga le envió a Jorge Luis Borges, quien lo publicó en la revista Anales de Buenos Aires (con dos dibujos de su hermana Norah) comenzando así una relación infrecuente con él.





Luego le solicitaría más textos para su revista, siendo publicados “Los Reyes” y “Las puertas del cielo”. Cortázar manifestó en diversas ocasiones que comenzó a escribir cuentos por Edgar Allan Poe, quien “me enseñó lo que es la gran literatura y lo que es el cuento” (Plural n° 44, México, 5/1975). En el año 1948 se recibió de traductor público de inglés y de francés. En 1950 terminó de escribir “El examen”, que ningún editor se animó a publicar por su lenguaje ofensivo. En 1951, a los 37 años de edad, se instaló definitivamente en París, ya que había recibido una beca del gobierno francés para estudiar 10 meses en París, de octubre a julio de 1952. Dicha beca consistía en investigar la novela y la poesía francesa contemporánea en sus conexiones con las letras inglesas. Tenía una vasta experiencia como traductor, había traducido a Gilbert Keith Chesterton, André Gide, las cartas de Keats, Marguerite Yourcenar, entre otros. Obtuvo trabajo de traductor en la UNESCO y de ello vivió varios años.





Se casó con Aurora Bernárdez en 1953, una traductora argentina. Vivían en París en condiciones económicas penosas y le surgió el ofrecimiento de traducir la obra completa, en prosa, de Edgar Allan Poe para la Universidad de Puerto Rico. Dicho trabajo sería considerado luego por los críticos como la mejor traducción de la obra del escritor estadounidense. Juntos se fueron a vivir a Italia por el año que demoró el trabajo y luego viajaron a Buenos Aires en barco y se pasó el trayecto escribiendo en su máquina portátil para una nueva novela. “La revolución cubana… me mostró de una manera cruel y que me dolió mucho el gran vacío político que había en mí, mi inutilidad política… los temas políticos se fueron metiendo en mi literatura...” ("La fascinación de las palabras")

En 1963 visitó Cuba invitado por Casa de las Américas para ser jurado en un concurso. Ya nunca dejaría de interesarse por la política latinoamericana. En ese mismo año aparece lo que sería su mayor éxito editorial y le valdría el reconocimiento de ser parte del boom latinoamericano Rayuela, la que se convirtió en un clásico de la literatura argentina.





Según declaró en una carta a Manuel Antín en agosto de 1964, ese no iba a ser el nombre de su novela sino Mandala: "de golpe comprendí que no hay derecho a exigirle a los lectores que conozcan el esoterismo búdico o tibetano"; pero no estaba arrepentido por el cambio.
En 1967, rompe su vínculo con Bernárdez y toma por pareja a la lituana Ugné Karvelis, con quien nunca contrajo matrimonio, pero quien le inculcó un gran interés por la política.

En 1971 fue "excomulgado" por Fidel Castro, junto a otros escritores, por pedir información sobre el arresto del poeta Heberto Padilla. A pesar de su desilusión con la actitud de Castro, siguió de cerca la situación política de latinoamérica. En 1973, fue galadornado con el Premio Médicis por su Libro de Manuel y destinó sus derechos a la ayuda de los presos políticos en Argentina.





En 1974, fue miembro del Tribunal Bertrand Russell II reunido en Roma para examinar la situación política en América Latina, en particular las violaciones de los Derechos Humanos.
A pesar de ser reconocido por su prosa, escribió gran cantidad de poemas; colaboró en muchas publicaciones en distintos países, grabó sus poemas y cuentos, escribió letras de tangos y le puso textos a libros de fotografías e historietas.

Con su tercera pareja y segunda esposa, la escritora canadiense Carol Dunlop, realizó numerosos viajes, uno de los primeros fue a Polonia, donde participó de un congreso de solidaridad con Chile. Otro de los viajes que hizo junto a Carol Dunlop fue plasmado en el libro Los Autonautas de la Cosmopista que cuenta el trayecto de la pareja por la autopista París-Marsella.

En agosto de 1981 sufrió una hemorragia gástrica y salvó su vida por milagro. Nunca dejó de escribir, fue su pasión aún en los momentos más difíciles. Carol Dunlop falleció el 2 de noviembre de 1982 y Cortázar falleció el 12 de febrero de 1984 a causa de una leucemia. Fue enterrado en el cementerio de Montparnasse, en la misma tumba donde yacía Carol; es tradicional dejar una copa o un vaso de vino y una hoja de papel o un tiquete de metro con una rayuela dibujada junto a la tumba de Cortázar.





En Buenos Aires, la pequeña plaza situada en la intersección de las calles Serrano y Honduras también lleva su nombre. En 2006 los alumnos de la escuela secundaria básica Nº 13 mediante un voto, deciden nombrar a la institución "Julio Cortázar", en honor a él. La escuela pertenece al partido de Ituzaingó, Gran Bs.As., zona oeste.

En 2007 el alcalde socialista de París, Bertrand Delanoë dio oficialmente el nombre de Plaza Julio Cortázar a la pequeña plazoleta en el extremo occidental de la Île Saint Louis donde transcurre el relato Las Babas del Diablo.

- DARWIN -




Cambió el mundo y nadie lo oyó...


Lawrence Pollard
BBC




Entre papeles y en medio del aburrimiento, el estudio de Darwin pasó sin penas ni glorias en 1858.
Una de las más radicales ideas de la historia reciente se expuso al público por primera vez hace ahora siglo y medio, aunque sin fanfarria.





El 1º de julio de 1858, los asistentes a una reunión de la Sociedad Linneana de Londres conocieron detalles de la obra que en esos momentos desarrollaba el naturalista Charles Darwin.
Su gran obra, "El Origen de las Especies", en la que expuso sus ideas sobre la selección natural y la teoría de la evolución, no se publicaría hasta un año más tarde.
Y a pesar del interés que la obra despertó desde la misma aparición del libro, la primera exposición de la teoría darwinista en 1858 atrajo poca atención.





Sin penas ni glorias

De todo el ideario que dio forma al mundo moderno, ninguno ha perdurado tanto como el darwinista.
"El Origen de las Especies" se publicó una año después de la lectura en la Sociedad Linneana.
Se supondría que la aparición de una teoría que desacreditaba la intervención divina en la creación de la diversidad natural hubiese generado una enorme controversia.





Pero no fue así. De hecho, hoy se debaten más las ideas del naturalista inglés que cuando por primera vez fueron expuestas al público.
En el principio, había un museo
Aquella primera vez apenas se entendieron sus ideas.

Uno más...

La Sociedad Linneana, dedicada al estudio y la difusión de la taxonomía, es la más antigua de su tipo en el mundo.
La Sociedad Linneana se dedica al estudio y la difusión de la taxonomía.
Aquel 1º de julio, los miembros de la sociedad presentes en la reunión leyeron estudios científicos sobre temas como la vegetación de Angola o un nuevo tipo registrado de melón.
Y entre ellos, como uno más, se leyó el estudio de Darwin "Sobre la tendencia de las especies a formar variedades".
Muy poco antes de la reunión, Darwin había perdido a su hijo víctima de escarlatina y por esa razón no estuvo presente y otras personas procedieron a la lectura de su estudio.



Nueva era, vieja rutina


Entre papeles y palabras, en una larga reunión, las ideas darwinianas pasaron inadvertidas.
El reconocimiento, así como la fuerte controversia, vino después.
Así, el aburrimiento y la confusión convirtieron lo que luego se denominó como el nacimiento de una nueva era del pensamiento humano en un evento nada especial y sí muy rutinario.
Más tarde, Darwin recordaría la única crítica que se hizo de su trabajo expuesto en la Sociedad Linneana.

Según el crítico, el trabajo del padre de la Teoría de la Evolución estaba errado en todas sus ideas originales, y sólo valía por aquello en lo que no rompía con los moldes tradicionales.
No sería hasta un año más tarde, con la publicación de "El origen de las especies mediante la selección natural o la conservación de las razas favorecidas en la lucha por la vida" que la teoría de la selección natural comenzara a revolucionar el mundo.
Y que se le llegara incluso a calificar en el campo científico como "la mejor idea de todos los tiempos".