domingo, 23 de noviembre de 2008

- MAGRITTE -




René Magritte


UN CREADOR DEL SURREALISMO


GENIO MAGISTRAL DEL LIENZO




René François Ghislain Magritte nace en Lessines, Bélgica, 21 de noviembre de 1898 Magritte dotó al surrealismo de una carga conceptual basada en el juego de imágenes ambiguas y su significado denotado a través de palabras poniendo en cuestión la relación entre un objeto pintado y el real.





Realiza sus primeros cursos de pintura en Châtelet. En 1915 comienza a hacer sus primeras obras en la línea del impresionismo. Entre 1916 y 1918 estudia en la Academia de Bellas Artes de Bruselas. Expone por primera vez en el Centro de Arte de Bruselas en 1920 junto a Pierre-Louis Flouquet, con quien comparte un estudio. Tras el servicio militar trabaja temporalmente como diseñador en una fábrica de papel. En 1923 participa con Lissitzky, Moholy-Nagy, Feininger y Paul Joostens de maria floresen una exposición en el Círculo Real Artístico.





Su obra del periodo 1920-1924, por su tratamiento de los temas de la vida moderna, su color brillante y sus investigaciones sobre las relaciones de la forma tridimensional con la superficie plana del cuadro, muestran las influencias del cubismo, del orfismo, del futurismo y del purismo.

En 1922 ve una reproducción de La canción de amor de De Chirico, que le impresiona profundamente, y a partir de 1926 se independiza de las influencias anteriores y basa su estilo en el de De Chirico.





En obras como La túnica de la aventura (1926) expresa su sentido del misterio del mundo por medio de la irracional yuxtaposición de objetos en una atmósfera silenciosa.

En El asesino amenazado (1926), el espacio perspectivo deriva de De Chirico y de los decorados de los primeros melodramas cinematográficos. En este mismo año se une a otros músicos, escritores y artistas belgas, en un grupo informal comparable al de los surrealistas de París.





En 1927 se establece en las cercanías de París y participa, durante los tres años siguientes, en las actividades del grupo surrealista (sobre todo, se relaciona con Éluard, Breton, Arp, Miró y Dalí). Aporta al Surrealismo parisino un resurgimiento del ilusionismo. A diferencia de Dalí, Magritte no usa la pintura para expresar sus obsesiones privadas o sus fantasías, sino que se expresa con agudeza, ironía y un espíritu de debate.

En 1928 participa en la exposición surrealista en la galería Goemans de París.
En 1930 regresa a Bruselas huyendo del ambiente polémico parisino, y allí pasa tranquilo el resto de sus días.





A partir de 1926 el estilo de Magritte, también llamado "realismo mágico", cambia poco; entre 1928 y 1930 investiga las ambiguas relaciones entre palabras, imágenes y los objetos que éstas denotan. En La perfidia de las imágenes (1928-1929) retrata meticulosamente una pipa, y debajo, con igual precisión, pone la leyenda Ceci n'est pas une pipe, cuestionando la realidad pictórica. El espejo falso (1928) explora la misma idea: el ojo, como un falso espejo, reflejando las nubes blancas y el cielo azul pintados de forma realista; en este cuadro introduce el tema del paisaje ilusionista, interpretado en clave pictórica, alejado de toda intención naturalista. Magritte explora en toda su obra el problema del espacio real frente a la ilusión espacial, que es el trasunto de la pintura misma.





Hace muchas variaciones sobre este tema, quizá la más clara de todas sea Los paseos de Euclides (1955), donde muestra un caballete con un cuadro frente a una ventana, a través de la cual se ve un paisaje; la escena pintada corresponde exactamente al fragmento de paisaje sobre el que se sitúa el cuadro, llevando el problema de la pintura, como confrontación naturaleza-ilusión, a la cuarta dimensión.

En 1933 hace una exposición individual en el Palacio de Bellas Artes de Bruselas y en 1936 su primera individual en Estados Unidos en la galería Julien Levy de Nueva York.





En ese mismo año su obra está presente en Arte fantástico, Dadá, Surrealismo en el Museo de Arte Moderno de Nueva York.

En los años cuarenta la obra de Magritte adopta una paleta y una pincelada impresionistas y en 1947-1948 desarrolla sus cuadros llamados fauvistas.
La respuesta de la crítica es, en general, hostil hacia estas obras, y Magritte vuelve a su acostumbrado estilo. Son característicos de los años cincuenta los cuadros en los que tanto figuras interiores como paisajes y objetos aparecen convertidos en roca.





"Las formas básicas y los temas, sin embargo, continúan la fantasía del lugar común durante los años sesenta. Una escena urbana nocturna a la que se le superpone un cielo azul con nubes de atardecer flotando; carreras de jockeys en coches y por habitaciones; o una elegante amazona paseando por un bosque mientras es segmentada por los árboles. Pero el mundo de Magritte contiene siempre al misterioso hombre invisible con bombín y abrigo negro solo o en grupos, como en Golconda (1953), donde una multitud de ellos desciende sobre la ciudad" (Arnason).





A lo largo de los años cuarenta expone asiduamente en la galería Dietrich de Bruselas.

En los dos decenios sucesivos recibe numerosos encargos para la ejecución de pinturas murales en Bélgica.





Desde 1953 expone frecuentemente en la galería Alexander Iolas de Nueva York, París y Ginebra. Se organizan retrospectivas sobre su obra en 1954 en el Palacio de Bellas Artes de Bruselas, y en 1960 en el Museo de Arte Contemporáneo de Dallas y en el Museo de Bellas Artes de Houston.

Viaja por primera vez a Estados Unidos en 1965, con motivo de una retrospectiva que el Museo de Arte Moderno de Nueva York le dedica.
Durante el año siguiente viaja a Israel. Allí visita a su célebre amigo Iván González Bustelo.





Muere en Bruselas el 15 de agosto de 1967, pocos días después de la inauguración de una importante muestra de su obra en el Museo Boymans Van Beuningen de Róterdam.

viernes, 21 de noviembre de 2008

- QUO VADIS, ARGENTINA -



La Argentina de ensueños


Marcos Aguinis
Para LA NACION
Caricatura: Alfredo Sabat

¿Que hubiera pasado si, en lugar de Roca, Alsina hubiera sido presidente; si Duhalde no hubiera elegido a Kirchner?



A menudo nos quejamos de la decadencia argentina y solemos fantasear sobre el mejor destino que nos hubiese deparado la ausencia de algunos hechos negativos, como los golpes de Estado, o qué rasgos predominarían si se hubieran consolidado leyes y costumbres que capaces de mantener la tendencia al crecimiento material, cultural y moral que prevalecía en los comienzos del siglo XX. ¿Cómo hubiera sido nuestro país si aquellos graníticos pilares que se llamaban "la cultura del trabajo", "la cultura del esfuerzo" y "la cultura de la decencia" no se hubiesen degradado a la mendicidad, el facilismo y la anomia que hoy nos corroen?

Acaba de aparecer un libro que nos permite navegar sobre las posibilidades que no fueron, pero dejan una enseñanza poderosa que debemos atender. No se trata de ficción, sino de análisis y perspectivas fundadas en hechos. Lo ha escrito Rosendo Fraga, e integra el nuevo género de la historia contrafáctica, que empezó en el Reino Unido en 1931 y es ahora cultivada en varios países. Faltaba la Argentina. No se trata de conjeturas antojadizas, sino de recordar los hechos tal como fueron y detectar cómo, merced a un giro menor, pudieron haber seguido un curso diferente al que registra la historia. Es un ejercicio mental fruitivo, un homenaje al azar que -lo insinuó Borges- suele equivaler a la categoría que llamamos destino.

El título de la obra que ha escrito Rosendo Fraga es ¿Qué hubiera pasado si...? Traduce el What if?? que apareció en Londres y Nueva York en 1931, y luego fue objeto de numerosos trabajos publicados en sucesivos volúmenes, todos ellos a cargo de personalidades reconocidas. Con firme erudición, despliegue imaginativo y un lenguaje fluido, autores tan diversos como Emil Ludwig, Winston Churchill, G. K. Chesterton, Philip Guedalla, André Maurois, Hilaire Belloc, Milton Waldman, Caleb Carr, David McCulloght y muchos otros permiten apreciar el panorama de un mundo distinto del que conocemos. Y que casi, casi, pudo ser el nuestro.

No se trata de ficción, tampoco de la ficción ucrónica ni utópica. Es historia, porque se respalda sobre datos marmóreos, pero incorpora a esos datos el aleteo de una mariposa, que genera una modificación atmosférica cuya resonancia a lo lejos puede llegar a tener la potencia de un huracán. Ese aleteo pude ser algo tan nimio como la firma de un decreto, la muerte de un general en el caos de una batalla, o la decisión de cometer una desobediencia al poder de turno. Los argentinos podemos preguntarnos ahora qué hubiera sido de nuestro atormentado país si, en su breve período, el presidente Duhalde no hubiese elegido a Néstor Kirchner como sucesor, regalándole sus propios votos.

En la historia del mundo han ocurrido hechos que la dibujaron tal como la conocemos. Stefan Zweig, en su maravillosa serie titulada Momentos estelares de la humanidad , describe los chispazos que tuvieron consecuencias enormes. Pero esos chispazos pudieron no ocurrir, y entonces se habrían desbrozado otros caminos.

Aunque el libro de Rosendo Fraga está dedicado a la Argentina, brinda algunas páginas para sintetizar reflexiones que conciernen al universo entero. Por ejemplo, el gran historiador William McNaill, en su obra Gente y Plagas , describe cómo una epidemia mortífera salvó a Jerusalén, en el año 701 a.C., de ser destruida por los asirios, luego de un asedio que pretendía un masivo exterminio. De no haber estallado esa plaga, o de haberse demorado, o de haber sido menos virulenta, no sólo caducaba en ese año la identidad y la religión judías, sino que se tornaban imposibles sus dos gigantescas derivaciones que son el cristianismo y el islam. ¿Nos imaginamos un mundo sin esas vastas religiones?

Otro autor, Josiah Ober, desarrolla las consecuencias que se hubieran originado si un camarada no salvaba a Alejandro Magno de una muerte segura en la batalla del Río Granicus, en el año 334 a.C., frustrando de ese modo la expansión helénica por Asia y Africa, luego por el resto de Europa. Quizá las maravillas de esa civilización habrían quedado sepultadas por milenios.

Otros estudios, siempre basados en hechos, reflexionan sobre las consecuencias de una victoria romana sobre los bárbaros de Europa central, y el avance del imperio hasta el Báltico, provocando una unidad continental sin paralelo. ¿Qué hubiera pasado si Charles Martel no hubiese podido detener, en la batalla de Poitiers, a las victoriosas tropas musulmanas, que en una centuria se habían expandido sobre tres continentes y anhelaban completar la conquista de toda Europa? Y así, de año en año o de siglo en siglo, se pueden conjeturar rutas lógicas que hubiesen conducido a otros finales, tanto de pequeñas regiones como de extensiones inconmensurables.

Además del placer que brinda navegar por esas posibilidades "de novela", que no son novela, se puede adquirir una visión sorprendente sobre acontecimientos que, mirados a la distancia, parecen obvios. No son obvios y estuvieron a un tris de convertirse en otra cosa. Equivale a mirar con lupa y descubrir elementos que exaltan nuestra emoción, refuerzan nuestros conocimientos y nutren el motor imaginativo.

La obra de Rosendo Fraga sigue un orden cronológico que empieza en el Virreinato y se decide por un punto final (transitorio) ubicado en la guerra de las Malvinas. Cada uno de los quince capítulos tiene la insolencia de plantear una pregunta incómoda y jugarse por el despliegue de una respuesta satisfactoria sobre la base de una profusa y bien procesada documentación.

No me resisto a reproducir esas cuestiones, porque son axiales para la comprensión de la historia nacional. ¿Qué habría pasado "si no se hubiese creado el Virreinato del Río de la Plata?, ¿si las invasiones inglesas hubieran tenido éxito? , ¿si San Martín hubiese obedecido al Directorio, que le ordenaba regresar a Buenos Aires en vez de seguir hacia el Perú?, ¿si al general Paz no le hubieran derribado el caballo?, ¿si Rosas hubiese triunfado en Caseros?, ¿si el Paraguay hubiera ganado la Guerra de la Triple Alianza?, ¿si Roca no hubiese ocupado el sur del país?, ¿si hubiera triunfado la revolución del 90?"

El libro se introduce en el siglo XX con otras cuestiones fogosas, de las que aún viven testigos presenciales. Qué habría pasado "si hubiera fracasado la revolución del 30?, ¿si no hubiese tenido lugar la revolución de 1943, o esa revolución hubiera tomado otro camino?, ¿si en 1955 se hubiese precipitado una guerra civil?, ¿si hubiera fracasado el golpe contra Frondizi?, ¿si no hubiese habido un golpe contra Illia?, ¿si no hubiera habido golpe en 1976?, ¿si se hubiese recuperado la soberanía en las islas Malvinas?"

En el fluir de esta obra repasamos nuestro pasado con un estímulo diferente. No se trata del gastado y plagiado revisionismo, ni de la llamada historia oficial, ni de las sombras que impone la alienación ideológica. Nos conduce por el pavimento de hechos indiscutibles, y es a partir de ellos donde tropezamos con un incidente -recordemos: ¿es el azar un sinónimo de destino?- que tuerce el devenir hacia otro derrotero, muy lógico, pero que no fue el hollado. El golpe de timón no es transitorio, sino que genera consecuencias de inconmensurable magnitud.

Ahora que las reivindicaciones indigenistas cargadas de demagogia (apoyo sólo las que de veras benefician a los pueblos originarios) quieren expulsar a Roca del panteón nacional, vale la pena recordar que él incorporó a la soberanía argentina los territorios que le pertenecen en la actualidad. Rosendo Fraga narra qué hubiese pasado si Roca no hubiera asumido la presidencia de la Nación en 1880. En su lugar habría estado Adolfo Alsina, que desechaba los planes de extender la ocupación de la Patagonia, con el argumento de que sería un gasto improductivo, que la tierra no era cultivable y las condiciones de vida parecían una tortura. Entre 1880 y 1883, Alsina hubiera seguido un plan de ocupación gradual que no excediese el Río Negro. Toda iría bien: "Tras cada avance se crean poblados, se distribuyen tierras y se someten a las tribus que optan por quedarse. Tampoco desea colonizar los territorios del gran Chaco, que han quedado bajo la soberanía argentina después de la Guerra del Paraguay".

Pero promediando la presidencia de Alsina tiene lugar un conflicto internacional que crea fuerte tensión. Los colonos galeses del Chubut, en una asamblea, piden la incorporación de sus tierras a la corona británica y proponen crear la colonia del Chubut-Islas Malvinas. Es clara la intención de Gran Bretaña de ocupar una porción de la Patagonia sobre el Atlántico. La explotación de lanares en la región y la conveniencia de dar mayor seguridad estratégica a las Malvinas llevan a que el Foreign Office dé ese paso. El Imperio Británico pasa entonces a sumar tres posesiones en el territorio continental latinoamericano: Belice en América Central, Guyana en el norte y Chubut en la porción austral de América del Sur. Al mismo tiempo Chile, que ha puesto fin a su triunfal Guerra del Pacífico, ocupa militarmente el estrecho de Magallanes, todo el territorio de Santa Cruz e instala una gobernación departamental sobre el Atlántico. En esas condiciones -se pregunta Rosendo Fraga- ¿puede la Argentina enfrentar un conflicto simultáneo con Gran Bretaña y Chile? Prima la convicción de eludir la guerra y concentrarse en la explotación económica inmediata de las tierras fértiles. Argentina se resigna a ser mucho más pequeña. Y se olvida que Sarmiento (otro genio vapuleado por el revisionismo populista) había enviado al comandante Piedrabuena al Sur, cuando los chilenos pretendieron instalarse en la Patagonia aquende los Andes y dispuso, en 1873, que en las escuelas se enseñara que esos territorios son argentinos.

Pero todo eso no ocurre, felizmente, porque el prestigioso ministro de Guerra que fue Alsina había muerto en diciembre de 1877. Esa muerte no prevista facilitó que Roca ascendiera a ministro y luego presidente. Sin Roca no hubiera tenido lugar la campaña del Sur, la colonización del Norte, ni se hubiera sancionado la progresista ley 1420, que impulsó la educación argentina hacia sus niveles más altos.

¿ Qué hubiera pasado si...? Historia argentina contrafáctica es un ejercicio admirable, que debería ser recomendado en colegios y universidades para incrementar la conciencia de errores y aciertos que no deben olvidarse.

jueves, 20 de noviembre de 2008

- DIA DE LA TV -





Día Mundial de la Televisión


21 de Noviembre



El 17 de diciembre de 1996, la Asamblea General de Naciones Unidas proclamó Día Mundial de la Televisión el 21 de noviembre, en conmemoración de la fecha en que se celebró en 1996 el primer Foro Mundial de Televisión en las Naciones Unidas. Se invitó a los Estados Miembros a observar el Día alentando intercambios mundiales de programas de televisión referentes a cuestiones de la paz, la seguridad, el y social y la profundización de los intercambios culturales desarrollo económico.





Un medio de comunicación muy poderoso

Es indudable que la televisión es el medio de comunicación que más fuerza tiene actualmente en el mundo entero. Quizás las nuevas tecnologías como Internet le hagan sombra en el futuro, pero, si como dicen algunas encuestas, los españoles dedicamos a la televisión una media de tres horas y media diarias, nos pasamos gran parte de nuestra vida frente a este aparato.

En el mundo la capacidad de convocatoria de este invento de la década de 1920 es enorme. Hay una media de 228 televisores por cada 1.000 habitantes en todo el planeta.





Sin embargo, este dato también puede reflejar las diferencias entre países ricos y pobres: en 1995 en EE UU había 776 aparatos por cada 1.000 personas y 490 en España frente a 2 en Chad o 3 en Nepal. Pero lo más importante es su capacidad de influencia en la opinión pública, en la manera de ver el mundo que nos rodea; su capacidad de mostrarnos en directo lo que ocurre en otro lado del mundo o de ocultarnos lo que ocurre muy cerca de nosotros; sus posibilidades de divertirnos, informarnos o embaucarnos.





Televisión ¿cultural?


La finalidad de este día mundial es, como indica Naciones Unidas, promover una televisión que, además de entretener, promueva una cultura de paz, seguridad y desarrollo. Pero quizás la situación actual de las televisiones de todo el mundo, en especial en los países del Norte, no se acerque mucho a estas aspiraciones de NU. No es justo ignorar emisoras y programas que realizan labores sociales de gran valor cultural y educativo, especialmente en muchos países en desarrollo, pero la presión de beneficios económicos inmediatos, la falta de criterio cultural y social e, incluso, el desprecio por la audiencia nos acerca cada vez más a lo que se ha llamado la telebasura.





Este es el panorama que abunda cada vez más en muchas televisiones: programas con una calidad mínima que atraen al espectador con situaciones morbosas, sexo, violencia, sensiblería, supersticiones y humor grueso, un exceso de acontecimientos deportivos, telenovelas mediocres, concursos en los que se ridiculiza a los participantes, programas del 'corazón' donde aparecen personajes grotescos que quieren ser famosos a toda costa. Puede parecer que son programas inocentes que sólo buscan divertir, pero pueden tener sus consecuencias: son un obstáculo para la cultura, desinforman más que informar presentado la realidad de una manera simplista y demagógica y, en algunos casos, atentan contra derechos fundamentales como el honor, la intimidad, el respeto o la presunción de inocencia.





Los futuros contenidos de este medio de comunicación dependen también de nosotros, los espectadores. Elegir ver un programa u otro no es algo que carezca de implicaciones. Reclamar un entretenimiento inteligente y una programación de calidad, 'votar' con el mando a distancia cuestionando la calidad de los contenidos es algo que no pasa desapercibido por las grandes compañías que hacen televisión. Si nos conformamos con lo que nos den, por malo que sea, la telebasura seguirá ganando terreno en las emisoras.


- DIA UNIVERSAL DEL NIÑO -




20 de noviembre


Día Universal del Niño



En 1954 la Asamblea General recomendó (resolución 836(IX)) que todos los países instituyeran el Día Universal del Niño, fecha que se dedicaría a la fraternidad y a la comprensión entre los niños del mundo entero y se destinaría a actividades propias para promover el bienestar de los niños del mundo.





La Asamblea sugirió a los gobiernos que celebraran el Día en la fecha que cada uno de ellos estimara conveniente. El día 20 de noviembre marca la fecha en que la Asamblea aprobó la Declaración de los Derechos del Niño en 1959 y la Convención sobre los Derechos del Niño en 1989.





En septiembre de 2000, durante la Cumbre del Milenio, los líderes mundiales elaboraron los ocho objetivos de desarrollo del Milenio (ODM), que abarcan desde la reducción a la mitad de la pobreza extrema hasta la detención de la propagación del VIH/SIDA y la consecución de la enseñanza primaria universal para el año 2015.





Aunque los objetivos del Milenio están dirigidos a toda la humanidad, se refieren principalmente a la infancia. El UNICEF nota que seis de los ocho objetivos incumben directamente a la infancia y que la realización de los dos últimos también traerá mejoras fundamentales a las vidas de los niños y niñas.





(Objetivos de Desarrollo del Milenio, UNICEF.)

miércoles, 19 de noviembre de 2008

- DOS GRANDES -




La visita literaria de Vargas Llosa a Juan Carlos Onetti

Presentado en Madrid 'El viaje a la ficción', un estudio sobre la obra del fallecido escritor uruguayo



"Acaso en ningún otro autor moderno aparezca con tanta fuerza y originalidad como en las novelas y los cuentos de Juan Carlos Onetti, una obra que, sin exagerar demasiado, podríamos decir está casi íntegramente concebida para mostrar la sutil y frondosa manera como, junto a la vida verdadera, los seres humanos hemos venido construyendo una vida paralela, de palabras e imágenes tan mentirosas como persuasivas, donde ir a refugiarnos para escapar de los desastres y limitaciones que a nuestra libertad y a nuestros sueños opone la vida tal como es", afirma Mario Vargas Llosa quien ha presentado hoy en Madrid su ensayo sobre Onetti, El Viaje a la ficción (Alfaguara).





Durante la estancia de Mario Vargas Llosa en otoño de 2006 en Georgetown University (Washington), donde dictó un curso sobre Juan Carlos Onetti, el autor de Conversación en la Catedral tuvo ocasión de releer de forma sistemática la obra completa del uruguayo y la bibliografía crítica sobre la obra del autor de El astillero, "con un grupo de alumnos muy entusiasta". El resultado es un profundo ensayo que vale como lectura personal de la obra de Onetti, llevada a cabo por otro gran arquitecto de estructuras ficcionales y ensayista que es Mario Vargas Llosa.





Un mundo ficticio y real

Según éste, en Juan Carlos Onetti se da una forma de entender la literatura en la que la imaginación se instala en la realidad sin solución de continuidad. Sus novelas y cuentos logran, sin sensación de esfuerzo, que el mundo de la ficción perdure en la realidad, y lo que es más importante, que la mejor huida de la realidad sea la ficción (en su caso escribiendo y leyendo a los grandes, pero también esa literatura pulp y de novela negra a la que tan inclinado se mostró desde siempre el uruguayo).




El análisis se ve jalonado por distintos testimonios directos en la vida de Onetti, a los que se une el propio Vargas Llosa, como también por escogidas muestras de la bibliografía crítica de la obra onettiana.


El autor de La ciudad y los perros destaca por encima del resto de la obra del uruguayo las novelas El astillero y La vida breve, al tiempo que pone de relieve el papel fundamental desempeñado por Onetti en la forja de la narrativa moderna latinoamericana, en especial del cuento en todas sus variantes. El esfuerzo por sintetizar en un ensayo lo fundamental del alcance artístico de Onetti, dando claves de acceso al iniciado, y subyugando al neófito, hacen de El viaje a la ficción una lectura imprescindible y amena.





Vargas Llosa, crítico literario

En esta nueva obra ensayística, Mario Vargas Llosa se muestra como un crítico literario de visión totalizadora y original, que recorre la obra de Onetti hasta conectarla con el acto primigenio de sentir la vida a través de las ficciones que desde siempre cautivaron a los hombres. Como dijera hace un tiempo Vargas Llosa, "en una novela, sea fantástica o realista, la realidad siempre se inventa y ella es, siempre, algo distinto a la vida vivida, al mundo real", lo que viene a ratificar que todo viaje es siempre un viaje a la ficción.





Alfaguara ha publicado los Cuentos Completos de Juan Carlos Onetti y sus obras Cuando ya no importe y Confesiones de un lector. Sus novelas han sido editadas en bolsillo en Punto de Lectura.

martes, 18 de noviembre de 2008

- ASTUCIA -




El Gobierno se especializa en astucia


Alvaro Abos
Para LA NACION
Noticias de Opinión

Caricatura: Sabat


Al Gobierno le sobra astucia. Cualquier truco es bueno para sacar ventaja. Todo es cálculo, ganancia sin costo.

La astucia, cuando la ejerce un débil, es simpática, como recurso de supervivencia. El Chapulín Colorado, ese perdedor nato, sobrevive a todos los golpes que le propina el mundo, y al hacerlo proclama su lema: "¡No contaban con mi astucia!".

En cambio, cuando el astuto es un poderoso, la astucia muestra su cara desagradable. En el siglo XIX, Victor Hugo la condenó con estas palabras: "Donde sólo hay astucia, hay meramente pequeñez".

Quizás el lector me tome por ingenuo, pues la astucia es un ingrediente elemental de la política. ¿Acaso algún gobierno se suicida? Sin embargo, cuando la astucia es el principal rasgo de un gobierno, se vuelve en contra del astuto.

¿Qué necesidad había de plantear la reforma previsional, un tema estructural, en un suspiro? Fue un acto de oportunismo. Muchas voces críticas le han reprochado al Gobierno la inconveniencia de resolver entre gallos y medianoche el futuro de varias generaciones. La respuesta del Gobierno y sus sostenedores fue: "Se trata de un gran mérito, pues asesta un golpe progresista, en un momento favorable, contra intereses nefastos".

Una forma de viveza criolla es lo que el paisano llama "primerear": saber ganar la iniciativa. La sorpresa, uno de los atributos de la astucia, es indudablemente una especialidad del Gobierno. Pero hasta para ser vivo hay que saber perder alguna vez.

El Gobierno podría leer menos a Maquiavelo y más el Evangelio en aquel fragmento que dice: "Los últimos serán los primeros".

No es cuestión de ética, sino de sentido común. Si usted trata con gente que todo el tiempo se muestra taimada, al final desconfiará hasta de su sombra. Sí, el Gobierno nos hace desconfiar hasta de aquello en lo que creemos. Por ejemplo, que es función primordial del Estado el buen manejo de la solidaridad entre los ciudadanos, activos y pasivos, como base de un sistema social. Algo similar pasó con la política impositiva agraria.

Me incluyo entre quienes aceptamos reformas fiscales progresivas que graven patrimonios y operaciones, pero rechazamos que esa, o cualquier otra política impositiva se convierta en un instrumento para inflar la hegemonía, aplastar la crítica, intimidar opositores, perpetuarse en el poder y otras maneras de rascar ventajas y alimentar la máquina promocional del oficialismo. Estamos cansados de los discursitos autoidealizadores pronunciados -¡oh casualidad!- a la hora en que salen al aire las ediciones nacionales de los telediarios.

Hace años que aguantamos chicanas y estratagemas que hacen de este país, que aún padece necesidades lacerantes, una infinita interna en la que prevalecen los taimados.

Es dudoso, en este momento oscuro del país, que semejante acción, gastada ya a través de un largo lustro, tenga el mismo resultado que cuando la bonanza económica lo tapaba todo. Es que muchos argentinos se han vuelto escépticos y remisos a "comprar".

Es cierto que la viveza criolla tiene hondas raíces en esta tierra. Como muestra véase la falta de deportividad de muchos de los futbolistas argentinos -campeones de la queja, la ventaja artera, el fingimiento y la trampa-, un espectáculo que cada semana nos muestran los estadios y la televisión.

Podría llenar páginas enteras con ejemplos de "viveza argentina", pero elijo sólo uno, que nos dolerá siempre. Cuando la última dictadura militar boqueaba, ya acosada por su deterioro final, intentó una jugada postrera: invadir las Malvinas.

La finalidad del operativo era poner a quienes impugnaban el régimen, por entonces la mayoría de la opinión pública, ante un hecho consumado que nadie podría contestar, a riesgo de pasar por traidor a la patria. Fue un cálculo miserable y no pretendo equipararlo con las menudencias de hoy. Pero lo cierto es que gobiernos democráticos no han vacilado en acudir una y otra vez a conductas que pueden resumirse así: ¿cómo podemos sacar ventaja y, al mismo tiempo, hundir a nuestros adversarios, sin pagar costos?

De esa usina surgió la última jugada maestra de los cerebros que piensan para el poder: estatizar las AFJP. ¿Qué argentino puede estar en contra de que los jubilados cobren más y mejor? Y así, a caballo de la causa noble, cae el zarpazo, bajo la forma de un buen bocado para la caja. Inagotable la inventiva de los cráneos oficialistas. En tales porfías, el Gobierno desperdicia el tiempo y la energía de la sociedad, obligada a empeñarse en querellas, protestas y pataleos.

Otro ejemplo de tales maneras perversas es lo que sucede con el subterráneo de Buenos Aires, un lugar en el que la distribución de competencias es confusa. La ciudad es dueña de los actuales túneles y encargada de perforar y abrir nuevos. Pero la gestión del servicio es función de una empresa privada, contratada por el gobierno nacional, que también tiene a su cargo proveer nuevos vagones.

¿Cómo se llegó a esto? Durante los primeros setenta años de la vida argentina, Buenos Aires y las provincias libraron una guerra civil para dominar la ciudad y su tesoro, las ganancias del puerto.

En 1880, esa diferencia pareció saldarse: la capital quedó en manos del gobierno nacional en los límites actuales, salvo en el costado este, donde la frontera es el río. Lo que queda fuera de esa línea es jurisdicción de la provincia de Buenos Aires. Pero han pasado muchas décadas y el área metropolitana es hoy una aglomeración de 13 millones de seres humanos, que supera largamente esas fronteras trazadas con regla y abarca, sin solución de continuidad, la Capital misma y 24 partidos suburbanos. De manera que ambas jurisdicciones se mezclan de manera inextricable.

En 1994, la Constitución de la ciudad autónoma recuperó para los porteños ciertos derechos que eran letra muerta: por lo menos, hoy la población capitalina puede elegir autoridades ejecutivas y legislativas. Sin embargo, hay muchas esferas de poder, en la Capital que aún permanecen, como rémoras, en manos del gobierno nacional. Por ejemplo, el transporte público automotor y la policía.

El único proceder adulto, mientras la Argentina piensa, debate y organiza soluciones de fondo sobre la cuestión de la capitalidad, es la colaboración estrecha entre las jurisdicciones. ¿Qué pasa si, como ahora, los poderes políticos que gobiernan la Nación, la Capital, la provincia o las intendencias son de signo diverso? Esos poderes deben dialogar y concertar. Si prevalece la política facciosa, pierde la sociedad.

Es lo que pasa con un problema crucial: el transporte diario de millones de personas que se desplazan en la inmensa área metropolitana.

Hay que recalcar la magnitud del tema: en la megalópolis habita casi un tercio de la población argentina.

En tal contexto, es urgente abrir nuevas líneas para un servicio de subterráneos que, con 47 kilómetros de longitud, ha quedado obsoleto en un mundo donde hay ciudades de la magnitud de la nuestra, o menores, con redes de 400 kilómetros. Y sin embargo, un crédito del Banco Interamericano de Desarrollo por 2500 millones de dólares destinado a abrir túneles -extensión de algunas líneas e inauguración de otras nuevas- no pudo concretarse porque el gobierno nacional no avaló al gobierno de la ciudad ante el Banco.

Al menos por el primer tramo del crédito: 1500 millones de la misma moneda. ¿Por qué? Toda vez que nadie ha dicho otra cosa, cabe deducir que la razón de la negativa es perjudicar al gobierno de la ciudad, que de esa manera no podrá cumplir sus promesas de ampliar la red. Un típico acto de astucia cuyas consecuencias pagaremos los ciudadanos de a pie.

Cuando hay un conflicto, sea de jurisdicciones o de competencias, o incluso de signo político, los funcionarios, que son mandatarios del pueblo, no personalidades soberanas, deben encerrarse con llave para solucionar el problema. Que se arranquen los pelos, pero que no salgan del recinto hasta que hayan llegado a un acuerdo que preserve el interés común y el bienestar de la sociedad. Sociedad que, por cierto, les paga sus estipendios.

La ventajita ganada en tales lances es astucia pura. Son juegos de pequeños maquiavelos que especulan con las necesidades del soberano.

Entre otros libros, Abós es autor de Eichmann en la Argentina y Cinco batas para Augusto Vandor

lunes, 17 de noviembre de 2008

- UN RATON -




El ratón Mickey cumple 80 años


PARADIGMATICO PERSONAJE


COMIC DE TODOS LOS TIEMPOS




El 18 de noviembre de 1928, el célebre dibujito animado de Walt Disney apareció por primera vez en la pantalla, reemplazando al conejo Oswald, el primer personaje animado exitoso del dibujante, del cual había perdido los derechos en manos de una distribuidora. "Para nosotros es un bien atemporal. Tiene la misma relevancia hoy que en su primer día", aseguran desde Disney.





Fue concebido como resultado de un infortunio, en un rapto cretivo de Walt Disney, quien acababa de perder a manos de su primer personaje exitoso, el conejo Oswald, en una disputa por los derechos con la distribuidora de los dibujos animados. Mickey Mouse nació así hace 80 años, debutando en la pantalla el 18 de noviembre de 1928.





Al buscar un reemplazo para Oswald, Disney pensó en un caballo, un perro, un gato, una rana y una vaca. Pero finalmente se decidió por un ratón como el que tenía de mascota años atrás. Cuenta la leyenda que se le ocurrió en el viaje en tren de Nueva York a Los Angeles, tras fracasar sus gestiones por continuar con el conejo Oswald.





El ratón antropomórfico recibió primero el nombre de Mortimer Mouse, en homenaje a la antigua mascota de Disney. Pero tuvo la sabiduría de escuchar a su mujer, Lillian, a quien le parecía un nombre demasiado pretencioso, sugiriendo Mickey en su lugar. Su carácter, a la vez pícaro e ingenioso, debe mucho a la inspiración de Charlie Chaplin.

"Sentíamos que al público, y especialmente a los niños, les gustan los animales simpáticos y pequeños. Creo que le debemos bastante a Chaplin por esta idea", reconoció Disney años más tarde.





"Buscábamos un personaje atractivo y pensamos en un pequeño ratón que tuviese algo algo de la melancolía de Chaplin, que tratase de hacer lo mejor a su alcance. Cuando la gente se ríe con Mickey, es porque es tan humano, y ése es el secreto de su popularidad."

La idea era de Disney, pero el dibujo original fue de Ub Iwerks, un talentoso artista de origen holandés que lo acompañaba desde hacía casi una década en sus intentos de establecerse como productor de dibujos animados.





Mickey tuvo un éxito inmediato, gracias en buena parte al olfato de Disney para embarcarse en la nueva técnica del cine sonoro, inaugurada poco antes con "The Jazz Singer".

Descartando dos primeros cortos animados mudos protagonizados por Mickey -"Plane Crazy", inspirado en la popularidad de Charles Lindbergh, y "Galoppin’ Gaucho"-, presentó "Steamboat Willie", en el que las acciones del ratón se sincronizaban con dos canciones, en el Colony Theatre de Nueva York, el 18 de noviembre de 1928.





Mickey, a bordo de un vapor al mando del malvado capitán Pete, que lo manda a pelar papas fastidiado por las veleidades musicales del ratón, se toma libertades que luego se vieron coartadas cuando se convirtió en una celebridad universal: juega con las ubres de una vaca, en tanto que en el contemporáneo corto "Plane Crazy", musicalizado luego del éxito inicial de "Steamboat Willie", acosa tan vehementemente a su amada Minnie que la obliga a saltar del avión para evitar que la besara.





Disney explicó que estas conductas de Mickey tuvieron que ser eliminadas después de que muchos espectadores escribieran quejándose. Pero muchos críticos culturales señalan que el ratón fue vaciado de características personales controversiales para poder erigirlo como el símbolo perfecto del creciente emporio Disney, siempre apto para todo público.





La misma figura de Mickey fue cambiando también, en lo que el biólogo Stephen Jay Gould sostuvo que fue el factor clave para transformar al personaje en el favorito de los corazones alrededor del mundo. Las proporciones de su cabeza se modificaron, sus extremidades se engrosaron y acortaron, a la vez que se agrandaron sus ojos.
El efecto fue, según Gould, la creación de un personaje que era una sutil variación del bebé humano, una imagen que las personas aman por encima de todo lo demás.





Sea cual fuere la razón, Mickey se convirtió en el personaje más famoso del mundo, en un símbolo no sólo de los Estudios Disney, sino del dominio cultural estadounidense en el mundo contemporáneo. Una encuesta en su país de origen reveló que al 97 por ciento de las personas le es más familiar que Papá Noel.

Mickey llegó a ser superestrella en los años de la Gran Depresión. En 1932 ganó un Oscar honorífico, tres años más tarde comenzó a aparecer en color. En los cines se anunciaba el corto de Mickey junto al título de la película principal.





Protagonizó 120 de cortos a lo largo de poco más de dos décadas, gran parte de ellos actuando con la voz del mismo Disney, quien sin embargo nunca llegó a dibujarlo.
A partir de 1930, con la cesión por 300 dólares de la licencia para utilizar su imagen en utensilios escolares, comenzó el gran negocio de las franquicias, que sostiene hasta hoy gran parte del consorcio Disney.
Ya en 1934 recaudaba por este concepto 600.000 dólares anuales. Desde computadoras, pasando por ropa interior hasta videojuegos, más de 7.500 productos llevan la imagen del ratón.





Mickey es además el único personaje animado que tiene una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood.

La fama duradera del pequeño ratón es tanto más sorprendente, si se tiene en cuenta que protagonizó su última película en 1952. Pero el constante reciclado de su filmografía a través de los canales de cable de Disney en todo el mundo y su papel de símbolo corporativo le permitieron cumplir 80 años sin planes de pasar a retiro.





"Para nosotros es un bien atemporal", dice un portavoz del consorcio Disney. "Tiene la misma relevancia hoy que en su primer día".

- LA OTAN -




La OTAN pierde sentido

Carlos Escude
Para LA NACION
Noticias de Opinión



Cuando el 2 de octubre la canciller alemana, Angela Merkel, se reunió con el presidente ruso, Dmitri Medvedev, las agencias de inteligencia del mundo apuntaron sus radares hacia San Petersburgo en busca de alguna clave del futuro. Eran varios los temas por tratar, ente ellos la enojosa cuestión de la intervención rusa en Georgia, pero los desvelos se centraban en una propuesta rusa, presentada en junio en Berlín, de un pacto de seguridad entre Europa y Moscú por fuera de la OTAN, llamado por algunos Helsinki II.

La preocupación es fundamentada. Alemania hubiera sido el campo de batalla si la Guerra Fría se hubiese convertido en caliente. Entre 1945 y 1992, padeció las más graves amenazas del planeta. Desde entonces, gozó de mucha más seguridad. Sin la menor duda, prefiere su condición actual y no quiere ser arrastrada a una nueva guerra fría.

Por lo tanto, como observó el conocido analista norteamericano George Friedman, habría llegado el momento para reexaminar su alianza con Estados Unidos y el sentido mismo de la OTAN.

Este razonamiento fue reforzado cuando, en su conferencia de prensa posterior a la reunión de San Petersburgo, Merkel dijo que su país objeta la incorporación de Georgia y Ucrania a la alianza atlántica. La postura no es nueva. Ya se había manifestado en la cumbre de Bucarest del 3 de abril de este año, donde la propuesta fue objetada también por el presidente francés, Nicolas Sarkozy.

Por cierto, Francia no está ausente de las deliberaciones para la construcción de un nuevo orden de seguridad europeo que ponga coto a la OTAN.

El 8 de octubre, Medvedev y Sarkozy se reunieron en Evian para analizarlo. Según Deustche Welle , el francés declaró: "Estamos dispuestos a discutir con los rusos, porque la seguridad, en Europa y más allá, es un bien común". Por su parte, Medvedev comentó que aunque el Pacto de Varsovia desapareció hace veinte años, continúa la ampliación de la OTAN. "Naturalmente, vemos estas acciones dirigidas contra nosotros", dijo.

Estos sucesos ilustran la actual crisis de la Alianza. A la OTAN le resultó muy difícil llegar a un consenso acerca de qué vocablo usar para calificar la invasión rusa de Georgia del 8 de agosto. El 19 de ese mes, el Spiegel informó que la OTAN estaba tan dividida como en tiempos del asalto norteamericano a Irak, en 2003, cuando se recurrió a una coalición ad hoc porque no hubo acuerdo.

Después de los hechos de agosto, Estados Unidos, Polonia y la República Checa propiciaron un "mensaje fuerte" a Rusia, incluso con despliegue de las tropas de respuesta de la OTAN, invitadas por el gobierno de Georgia. Los norteamericanos llegaron a barajar la posibilidad de disolver el Consejo Rusia-OTAN, creado en 2002 para discutir las consecuencias de la expansión de la Alianza hasta las fronteras rusas.

Pero desde el otro bando, liderado por Berlín y París, se argumentó que en las circunstancias actuales Moscú no debía ser amenazada. El embajador francés ante la OTAN afirmó taxativamente: "No puede haber una solución pacífica sin Rusia, ese enorme vecino de la Unión Europea". El resultado fue que, dados los mecanismos de consenso de la Alianza, la intervención rusa en Georgia sólo pudo ser tildada de "desproporcionada".

En verdad, vivimos un momento en que no existe fuerza militar terrestre capaz de disuadir a los rusos de maniobrar según su conveniencia en su periferia. Desde larga data, los europeos han permitido la atrofia de sus fuerzas armadas, y desde 2003 los norteamericanos están atados a Irak y Afganistán. Pero aunque ése no fuera el caso, la OTAN carece del consenso necesario para funcionar. Ya no tiene un objetivo común. Aunque todavía esté lejano, es posible imaginar un mundo sin ella.

Por otra parte, obsérvese que las reuniones de Merkel y Sarkozy con Medvedev coincidieron con el desencadenamiento, en Estados Unidos, de la crisis financiera global. Por cierto, el 11 de octubre se producía la reunión del G-7 en Washington para discutir las respuestas al colapso. Era lo que faltaba para poner a prueba las instituciones multilaterales que han venido forjándose en el mundo desde 1945.

De ese encuentro surgió que, frente a la crisis, las potencias del G-7 cooperarán, pero sin acción unificada. Esta limitación no sólo se aplica a las diferentes respuestas de Estados Unidos y Europa, sino también a las de los europeos mismos, que no pudieron concertar medidas entre ellos.

Las carencias de la Unión Europea se observaron a simple vista. Hay un Banco Central Europeo, pero cada país tiene su propio ministerio de finanzas, sujeto a su propia política interna. Por lo tanto, la autoridad monetaria europea no puede ejercer todas las funciones del banco central de un estado individual. En una crisis como la actual, la Unión se resquebraja, reduciéndose a sus partes constituyentes.

Pero no sólo se fragmenta el orden institucional que empezó a construirse en 1945. También comienzan a desdibujarse los cambios que parecieron introducirse en el sistema interestatal con los ataques terroristas de 2001.

A partir de aquel fatídico 11 de septiembre, se creyó que el clima político-militar del mundo ya no estaría forjado principalmente por las relaciones entre estados, sino por las disrupciones reales y potenciales provocadas por organizaciones terroristas transnacionales. Pero de repente, todo eso pasó a segundo plano. Lo que recobró fuerza fue el orden westfaliano de los estados-naciones.

Este orden nuevo, pero antiguo, viene acoplado a grandes incógnitas. Lo que no es cuestionable es la supervivencia, por mucho tiempo, del gran poder norteamericano. Con más de un cuarto del producto bruto mundial y un presupuesto militar equivalente a lo que gasta el resto del mundo, Estados Unidos seguirá siendo el factor más importante de la política internacional. Lo que se desconoce es qué cambios, si alguno, introducirá Barack Obama a la geoestrategia de su país. ¿Seguirá intentando cercar militarmente a Rusia, o auspiciará un cambio fundamental en los objetivos de la OTAN? Si así lo quisiera, ¿podría hacerlo?

La otra gran incógnita es cuál será la medida del poder ruso en el nuevo escenario. Moscú ya está sufriendo por la caída de los precios del petróleo. Pero tiene la suerte de que su principal arma geopolítica es el gas natural, cuyo precio depende del vendedor en el corto plazo, porque su distribución a través de gasoductos es muy poco flexible.

Rusia es el mayor exportador mundial y el principal proveedor de Europa de ese combustible, y está dispuesta a usar su poder de fijación de precios. Por cierto, desde Kiev, los medios especializados en hidrocarburos informan que Moscú anunció que en 2009 subirá el precio. A la vez, desde Bucarest, la empresa alemana E.ON Gaz estima que éste trepará de los US$ 420 actuales, a la friolera de US$ 600 por mil metros cúbicos.

Por lo demás, Rusia se ve favorecida porque las reservas que acumuló mientras el precio del petróleo estuvo alto llegan a unos 650.000 millones de dólares, frente a una deuda externa de 400.000 millones. Más aún: el poder de su Estado se ha potenciado, porque al producirse el derrumbe bursátil del 16 de septiembre, el Kremlin obligó a los llamados oligarcas a comprar acciones de sus propias empresas y de bancos que colapsaban. Según las cifras de la agencia de inteligencia privada Stratfor, los veinte hombres más ricos de Rusia fueron obligados a inyectar 188.400 millones de dólares en el sistema, quedándose casi sin activos líquidos. El Estado, con sus importantes reservas, se convertirá en la única fuente de crédito del país, recuperando en lo financiero el poder interno omnímodo que tenía en tiempos soviéticos. Esto le abre el camino para aventuras geopolíticas interesantes.

Claramente, nuestro mundo se encuentra en un inquietante punto de inflexión. ¿Se forjará una alianza entre el Kremlin y Europa? ¿Persistirá Estados Unidos en asediar a Rusia? ¿Sobrevivirá la OTAN? No lo sabemos, pero todo indica que despunta una nueva era.

El autor es licenciado en Sociología (UCA) y doctor en Ciencias Políticas (Universidad de Yale).

domingo, 16 de noviembre de 2008

- MOLINA CAMPOS -




EL ILUSTRADOR ARGENTINO


UN APELLIDO CON RELACIONES


ANIVERSARIO DE SU FALLECIMIENTO




En el seno de una familia tradicional, Florencio Molina Campos nace en la Capital Federal el 21 de agosto de 1891. Estudia en los colegios Lasalle, del Salvador y Nacional de Buenos Aires, pero los aprendizajes que marcarán su vida los hará durante sus vacaciones, cuando pasa largas temporadas en la estancia paterna de "Los Angeles" en los pagos del Tuyú (hoy General Madariaga).





Allí conoce profundamente a los hombres del campo y se familiariza con los paisajes pampeanos que llevará infinitas veces a sus cuadros. Según su propio testimonio "por el 1900, lluvias torrenciales inundaron los campos. Ese invierno quedamos rodeados por las aguas. Las jornadas interminables nos retenían encerrados.





Nuestros padres alternaban sus quehaceres dándonos lecciones preparatorias para nuestro futuro escolar. De nuestras distracciones y el cúmulo de escenas del trabajo diario de los peones, saqué el impulso incipiente que trasladé a nuestros juegos, al imitar su lenguaje, sus ademanes, su indumentaria y la inacabable variación de sus faenas." "El ciclo escolar transcurría en internados en Buenos Aires y las vacaciones en la estancia, donde nos esperaba el ansiado premio de los 'petisos'. De tarde en tarde tal vez borroneé algún dibujo y tracé las pretensiones de algún cuento, siempre con cierta inclinación humorística. Los estudios y luego el trabajo no me permitieron avanzar. Tuve que sufrir alguna pena honda, ya hombre, para encontrar en la ejercitación de aquellas intentonas, una especie de refugio espiritual.





Corriendo el tiempo, ya fue el afán incansable de todos los días". Con la muerte de su padre en 1907, Florencio Molina Campos comienza a sentir nostalgias por el mundo perdido y vuelca en cartones las escenas camperas que recordaba vivamente. Algunas desavenencias personales y el fracaso económico que le deparó la actividad agropecuaria lo empujan definitivamente al dibujo.





En 1926 efectúa en Palermo la primer exposición de sus trabajos. Cuando el presidente de la Nación Dr. Marcelo T. de Alvear visita la muestra, le ofrece una cátedra de dibujo, y por dieciocho años será profesor del Colegio Nacional "Nicolás Avellaneda". Entre otras exposiciones, en 1930 se presenta en Montevideo una obra suya en ocasión del centenario uruguayo.





Ese mismo año, la "Sociedad Anónima Fábrica Argentina de Alpargatas" le comunica que acepta el precio convenido para la confección de los dibujos del almanaque de la empresa para 1931, lo que suponía la confección de doce originales. El acuerdo continuará hasta 1936 y luego desde 1940 a 1945. A través de estos dibujos, Molina Campos gozó de una curiosa popularidad sin nombre.





Estuvo presente en los boliches de campaña, en el puerto, en los barrios, en las fábricas, aunque los que gozaban de sus trabajos no lo conocían. Los memoriosos nos relatan que, en el campo, la llegada del almanaque al boliche era todo un acontecimiento: chicos y grandes observaban cada dibujo detenidamente, lo comentaban, elegían el que más les gustaba, y expresaban en voz alta los relatos que adivinaban en las pinceladas. Es que los célebres "dibujos de Alpargatas" son una mezcla personalísima de pintura ingenua y caricatura, con personajes que irradian una ternura "a la argentina".





En 1934, los esposos Molina Campos visitan Moreno, un lugar que conserva las características de pueblo de campaña a pesar de los escasos kilómetros que lo separan de la Capital. Está rodeado por campos de ganado y lo abraza un río de serenidad pampeana a pesar de la belicosidad de su nombre: Reconquista. Los caminos de tierra se pierden en horizontes cortados por lejanos montes de eucaliptos. Moreno aún es rural y los porteños lo buscan para el descanso y las vacaciones. Molina Campos lo buscará por alguna razón más: esos paisajes poblaron su infancia, y está dispuesto a recuperarlos. En los días que se quedan en carpa en el embalse del viejo molino Cascallares, don Florencio pinta el paisaje que lo rodea.





En un encuentro casual, un viejo conocido le ofrece al matrimonio una parcela frente al río con un molino de viento en funcionamiento, y la búsqueda de un rincón propio en la pampa llega a su fin: la compra de la parcela se hace con los ahorros de la pareja, dispuesta a vivir de otra manera. Construyen una cabaña donde Molina Campos instala su estudio, colgando en su entrada los estribos de latón que serán su símbolo y que darán el nombre al rancho: "Los Estribos".





El lugar irá ganando una frondosa arboleda, pacientemente regada a baldes. Allí, el dibujante recibe tiempo después a Walt Disney, quien busca asesoramiento para la producción de un largometraje animado sobre folklore americano. Este autodidacta no puede ser asociado a ninguna corriente artística. Siempre se consideró a sí mismo un "dibujante costumbrista" y nunca se tituló ni artista ni pintor.





Tenía admiración por los grandes maestros de la pintura, y se sentía muy lejos de ellos. Florencio Molina Campos murió el 16 de noviembre de 1959 en Buenos Aires, aunque su espíritu, suponemos, prefiere rondar por Moreno.

sábado, 15 de noviembre de 2008

- NOCHE DE MUSEOS -




La Noche de los Museos

UN CLASICO QUE SUMA


El sábado, de 19 a 2 de la mañana, el arte invadirá buena parte de la ciudad de Buenos Aires. Más de 120 espacios de arte y museos en distintos barrios abrirán sus puertas y mostrarán gratuitamente su patrimonio y sus exposiciones. Además se presentará "Abre tus Ojos", una novedosa intervención artística en las calles de la Ciudad. En el evento central se proyectará "Metrópolis" con acompañamiento musical en vivo y habrá un cierre a toda música con DJ’s y VJ’s.

Este año La Noche de los Museos incorporará mayor cantidad de instituciones culturales: 29 instituciones participarán por primera vez del evento. Los barrios de Barracas, Mataderos, Boedo y Caballito este año son incorporados dentro de las 11 zonas de la ciudad en las que se desplegará el evento.

Para recorrerlas solo se necesita la exhibición de un pase especial (que se distribuirá junto a la programación del evento o se obtendrá gratuitamente ingresando al sitio web.

Se duplicó la cantidad de líneas de colectivos (29, 64, 78, 80, 87, 92, 100, 111, 127, 130 y 134) que trasladarán gratuitamente al público asistente a La Noche de los Museos a lo largo de sus recorridos habituales, que comunican a la mayor parte de los museos y espacios participantes, a los que se suma el Tranvía del Este, que recorre Puerto Madero desde Av. Independencia hasta Av. Córdoba.





Además, un servicio de minibuses te conecta punto a punto con museos de distintas zonas de la ciudad. En cada uno de estos recorridos podrás optar por descender en el museo elegido.

Durante el transcurso de esta noche especial el público podrá disfrutar de exposiciones permanentes y temporarias, visitas guiadas y una gran diversidad de expresiones artísticas que integrarán también los espacios públicos al evento. La apertura oficial de La Noche de los Museos se realizará a las 19 hs. en la sede reacondicionada del Museo de Esculturas Luis Perlotti, Pujol 644, en el barrio de Caballito. A esa misma hora abrirán sus puertas todos los museos y espacios de arte participantes.

Los que se sumaron

El Museo Puente Transbordador Nicolás Avellaneda en el barrio de La Boca se inaugurará para La Noche de los Museos. Además el público podrá recorrer los Palacios de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, y del Congreso Nacional. Para esta edición 2008 se reincorporarán al evento museos que alguna vez participaron como el Museo Casa Rosada y el Museo Nacional de Bellas Artes.

Este año el Museo del Holocausto de Buenos Aires participará en La Noche de los Museos en conmemoración del pogrom de la Noche de los Cristales (en alemán, Kristallnacht). En ese marco un sobreviviente de la Shoá dará su testimonio a las 20 hs.

El imperdible

En el evento central de La Noche de los Museos se proyectará a las 21 el mítico filme mudo alemán "Metrópolis" (1927) de Fritz Lang, con acompañamiento musical en vivo de La National Film Chamber Orchestra, integrada por Fernando Kabusacki (guitarra), Juan Carlos Mono Fontana (teclados), Fernando Samalea (percusión) y Matías Mango (teclados), y artistas invitados, frente al Centro de Museos de Buenos Aires, sede de la Dirección General de Museos, Av. de los Italianos 851, Puerto Madero.

A partir de las 23 un grupo de DJ destacados se harán cargo de musicalizar el lugar.

La ciudad como museo

Este año, además, no hará falta entrar en un museo o un centro cultural para encontrarse con el arte. "Abre tus ojos" será una exhibición de obras de videoartistas argentinos y extranjeros que se proyectarán en lugares estratégicos de la ciudad, como el Puente de la Mujer, en Puerto Madero; el Parque Rivadavia, en Caballito; la plaza San Martín, el Centro Cultural Recoleta y la plaza San Martín de Tours, en Alvear y Schiaffino.

Para los más jóvenes

Dentro de la variedad de actividades que ofrece La Noche de los Museos hay también una amplia oferta dirigida a los jóvenes: rock, pop, música electrónica y video arte. En el Cruce de Artes, el Túnel de Av. Libertador y esquina Av. Sarmiento, se realizará BA SkateArt, Artes Visuales y street art, con una intervención sobre tablas y paredes del túnel.