martes, 10 de marzo de 2009

- EL COLEGIO -





Real Colegio de San Carlos


Luego Nacional Buenos Aires



El virrey Vértiz fundó el Real Colegio de San Carlos bajo la protección de San Carlos Borromeo y del Real Patronato que ejercía en nombre del Rey de España. En las Constituciones, Vértiz anuncia haberlo erigido para paliar los extravíos de la juventud por falta de reclusión, con 80 colegiales que vistieron la veca en la víspera de San Carlos, por falta de cuartos donde alojar mayor número.





El colegio fue erigido para eternizar la memoria de Carlos III, y sus armas reales fueron colocadas sobre la entrada.

En sus Constituciones se establecía que al frente del colegio habría un rector, a cuyo cargo quedaba el cobro de las pensiones anuales de los colegiales. Debía llevar libros, para asentar los colegiales que ingresaban y los gastos. El vicerrector ayudaría al rector y lo supliría en caso de licencia o enfermedad.





El prefecto de estudios dirigía las funciones interiores del colegio. También habría pasantes de gramática y latinidad. Se establecían dos tipos de estudiantes: a) el colegial, que sería pensionista y debía regirse por todas las disposiciones internas; b) el manteista (capista), que sería externo y sólo asistiría a las clases.





Las clases duraban una hora, de la que el profesor dedicaba 3/4 a dictarla, y el 1/4 restante a extraer la conclusión. Otras veces, durante 1/2 hora contestaba preguntas de los alumnos. El pasante tenía obligación de tomar la lección antes de la clase, ayudando a comprender su significado para que no se la memorizara.





Si algún estudiante debía sostener una conferencia o una función literaria, se lo ejercitaba en el púlpito del refectorio, mientras los otros comían y le replicaban otros dos. Lo usual era que al final de los cursos, los alumnos más brillantes sostuvieran un acto público de los principales puntos de las materias del año, que solía realizarse en la iglesia de San Ignacio.





Los dos meses de verano había vacaciones para los estudiantes y en ese tiempo se iba a la Chacarita, donde se permitía todo tipo de diversiones al aire libre.
Chorroarín demostraría en sus interinatos gran capacidad de iniciativa, y era materia hábil y dispuesta a organizar un sinnúmero de cuestiones que los anteriores rectores no habían sabido llevar.





Recibía de sus antecesores una herencia de indisciplina estudiantil, que según las prácticas de la época era combatida con diversos castigos heredados del medioevo, entre ellos ellos la palmeta y los azotes. Su innovación estuvo dada justamente en que supo inculcar en los estudiantes un sentido diferente de la vida escolar, logrando atemperar en gran parte los ánimos caldeados y las periódicas rebeliones.

Con Chorroarín la disciplina del colegio mejoró bastante, aunque siempre existieron cuestiones de excepción que supo enfrentar resueltamente.





Desde hace mucho tiempo existe una controversia sobre el carácter de la orientación político-ideológica que primó en el Real Colegio de San Carlos en esos años. Algunos se inclinaron a creerlo un bastión de revolucionarios, porque allí se forjó la casi totalidad de patriotas de nuestra emancipación nacional, la llamada Generación de Mayo: Mariano Moreno, Cornelio Saavedra, Juan José Paso, Manuel Alberti, Juan José Castelli, Pedro José de Agrelo, Vicente López y Planes, Manuel Moreno, Manuel Belgrano, Hipólito Vieytes, Nicolás Rodríguez Peña, José de Darragueira, Antonio Sáenz, Bernardino Rivadavia, Juan Martín de Pueyrredón, Manuel Dorrego, Francisco Narciso de Laprida, Juan; etc.





Posteriormente se convierte en el Nacional Buenos Aires.

lunes, 9 de marzo de 2009

- MAKIAVELO -




Un príncipe en medio de la República



Por Mariano Grondona
Noticias de Opinión
La Nación






Se puede ser "maquiavelista" o "maquiavélico". Los "maquiavelistas" son intelectuales que en sus clases o en sus libros enseñan la doctrina de Maquiavelo. Los "maquiavélicos" son, en cambio, aquellos que, hayan leído a Maquiavelo o no, en la prácica hacen lo que él dice que hay que hacer para acumular poder. Autores maquiavelistas como el italiano Gaetano Mosca escribieron a fines del siglo XIX, cuando empezaba a expandirse la democracia, que ella es una ilusión porque en el fondo siempre mandan las minorías.

Que los maquiavelistas sostengan este tipo de teorías no significa que ellos mismos sean maquiavélicos. Al contrario, como intelectuales que son, muchas veces resultan en los hechos tan "chambones" como lo fue Maquiavelo cuando administró a Florencia. El propio florentino, cuando le tocó evaluar a dos grandes de su época, César Borgia y Fernando el Católico, juzgó a éste superior a aquél porque, a la inversa de Borgia, la falta de escrúpulos de los maquiavélicos no se le notaba.

Se suele citar a Maquiavelo como el autor de El príncipe , algo así como el manual del perfecto maquiavélico. Su obra principal versa, sin embargo, sobre las repúblicas, en las que el desenfreno de la ambición ilimitada está contenido por las instituciones. Todos los políticos tiene algo de maquiavélicos, pero allí donde hay instituciones fuertes, ellas se encargan de canalizar la pasión del poder en dirección del bien común de los ciudadanos.

Para incurrir en una última cita, recordemos que Mosca sostenía que en todo sistema político, se declare democrático o no, una minoría organizada siempre prevalece sobre la mayoría desorganizada. Por lo que acabamos de ver "el príncipe", esto es el amante insaciable del poder, contrasta con el político republicano en cuanto éste, a la inversa del príncipe, se detiene ante la saludable valla de las instituciones.

Nuestro "príncipe"
Si aplicáramos esta introducción a la Argentina actual, resultaría que entre nosotros conviven dos clases de políticos. Uno entre ellos es "principesco". Los otros, republicanos, se adaptan por vocación o por necesidad a los límites que nuestra Constitución impone a la ambición desmedida. El espíritu republicano de la Constitución brilla como en ninguna otra parte en su artículo 29, cuando dice que el Congreso no puede conceder al Poder Ejecutivo "la suma del poder público" y que quienes lo hagan "quedarán sujetos a la pena de los infames traidores a la patria". Escrito en 1853, este terrible anatema conserva aún fresco el recuerdo de Rosas, pero, como continúa vigente hoy, podría traducirse al lenguaje que hemos empleado hasta ahora de la siguiente manera: "En la República no se admiten príncipes".

La anomalía que estamos viviendo es que en medio de nuestra República sobrevive un príncipe. Maquiavelo distinguía entre los "príncipes hereditarios" y los "príncipes nuevos". Aquellos estaban moderados en cierta forma por la tradición que les habían transmitido sus padres. Estos, en cambio, no tenían precedentes ni reglas que los sujetaran, por lo cual su incompatibilidad con los principios republicanos era absoluta. Naturalmente, todo príncipe nuevo vive rodeado de una corte de subordinados incondicionales. Si el príncipe nuevo conduce un principado, su poder es tan ilimitado como su ambición, pero existe aun así cierta coherencia entre el sistema y su protagonista. Lo anómalo entre nosotros es que el principe nuevo que nos gobierna lo hace en medio de una república. Los que lo siguen, lo aplauden ciegamente. Los que no lo siguen, aún no han logrado que lo contengan las limitaciones republicanas. El nombre de nuestro autotitulado príncipe es, obviamente, Néstor Kirchner. Su ambición, que todavía no ha consumado, es conquistar esa suma del poder público que fulmina nuestra Constitución.

Por eso estamos viviendo una contradicción. De un lado, nuestro príncipe nuevo emite todos los signos asociados al desenfreno del poder. Al digitar a su esposa como presidenta, buscó que entre ambos pudieran desbordar los plazos republicanos. Mediante mecanismos como los llamados "superpoderes", maneja a su antojo los recursos del Estado mediante la tristemente famosa "caja". Ya tiene, casi, la suma del poder. Este "casi", ¿hacia dónde se encaminará?

Es que, como el sistema que estamos viviendo es anómalo, la República, aunque herida, no ha muerto. Es más, diríamos que resiste cada día más. Cada vez menos seguro para Kirchner, el Congreso ha dado señales de vida desde el ya famoso rechazo de la resolución 125. La diáspora de la militancia kirchnerista, por su parte, se acentúa. Y, como la nuestra no es sólo una "república" sino además una "república democrática", el pueblo tendrá en octubre la última palabra.

La "voluntad de poder"
Quizá nadie describió tan claramente lo que él llamaba "la voluntad de poder" como Friedrich Nietzsche. Para escapar del nihilismo que lo amenazaba, el pensador alemán imaginó que, después de tantas dudas y refutaciones a lo largo de la historia, al hombre moderno no le quedaba otra salida que aferrarse, no ya a la razón de los filósofos y los teólogos que según él lucía agotada, sino a su última reserva vital que no era otra que la voluntad. Pero no simplemente una voluntad individual sino la voluntad de poder dionisíaca que debería mostrarse capaz de engendrar a un hombre nuevo, al superhombre . Dios, para Nietzsche, había muerto. En un mundo ya sin Dios, sólo quedaría el superhombre.

Los políticos que todavía hoy sueñan con el poder ilimitado de un "príncipe nuevo", aun sin saberlo pretenden seguir a Nietzsche. Su empresa probará ser finalmente utópica, pero hasta que esta demostración se concrete deberemos reconocer que la energía que destilan es sorprendente. Es como si supiéramos que un atleta ha decidido alcanzar alturas nunca vistas con su garrocha. Su empresa es irrealizable, pero mientras la intenta sus acciones cobran una fuerza aparentemente incontenible, una superioridad sobre sus rivales que, en la fase ascendente de su carrera, les hacen creer a sus admiradores y a él mismo que ha sido elegido por los dioses.

Ya es abundante el testimonio de psicólogos y psiquiatras que han destacado el carácter patológico de esta desmedida pretensión. Algunos se atreven a sostener que los poseídos por ella no son personas "normales". Los anormales al fin pierden, pero el impacto, el daño que pueden hacer mientras libran su combate es inmenso. Nada parece contenerlos hasta ese último momento en que terminan por asfixiar incluso a aquellos que los seguían ciegamente. No basta entonces con decir que los psicópatas del poder están condenados. Si la República no logra contenerlos, su resistencia al inevitable deterioro será colosal.

Véase sino el combate electoral que hoy se libra en Catamarca. Dividiéndose como se dividía la provincia entre el "cobismo", al que se ha sumado el propio gobernador, y tres peronismos al parecer irreconciliables, la jornada de hoy incluye hechos insólitos como, por ejemplo, la reconciliación entre el desprestigiado Saadi y el zigzagueante Barrionuevo en función de la "caja" kirchnerista y, todavía más allá, el auxilio de grupos kirchneristas movilizados desde el Gran Buenos Aires. Si hoy la alianza entre los kirchneristas de siempre y los kirchneristas de ocasión pierde, la República habrá vencido. En caso contrario, la eventual victoria de Kirchner y sus adeptos demostrará que, antes de rendirse, el "príncipe nuevo" peleará hasta el final.

domingo, 8 de marzo de 2009

- DIA DE LA MUJER -




Día Internacional de la Mujer


Una merecida celebración





El Día Internacional de la Mujer Trabajadora o también Día Internacional de la Mujer se celebra el día 8 de marzo y está reconocido por las Naciones Unidas. En este día se conmemora la lucha de la mujer por su participación, en pie de igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo integro como persona. Es fiesta nacional en algunos países y es conmemorada por Naciones Unidas.





La idea de un día internacional de la mujer surgió al final del siglo XIX en plena revolución industrial y auge del movimiento obrero. La celebración recoge una lucha ya emprendida en la antigua Grecia por Lisístrata, quien empezó una huelga sexual contra los hombres para poner fin a la guerra, y reflejada en la Revolución Francesa, las parisienses que pedían "libertad, igualdad y fraternidad" marcharon hacia Versalles para exigir el sufragio femenino, pero no fue hasta los primeros años del siglo XX cuando se comenzó a proclamar, desde diferentes internacionales de izquierda, la celebración de una jornada de lucha específica para la mujer y sus derechos.





"Los derechos humanos de la mujer y de la niña son parte inalienable, integrante e indivisible de los derechos humanos universales. La plena participación, en condiciones de igualdad, de la mujer en la vida política, civil, económica, social y cultural en los planos nacional, regional e internacional y la erradicación de todas las formas de discriminación basadas en el sexo son objetivos prioritarios de la comunidad internacional."





Declaración y Programa de Acción de Viena, parte I, párrafo 18 - ONU 1075.

Felicidades a todas las mujeres en su día!


sábado, 7 de marzo de 2009

- COMO SOMOS -




Tendencia en la web


Buenos Aires y sus habitantes, según los bloggers extranjeros
Dicen que el porteño es cálido, pero pesimista


Noticias de Información general
La Nación



Uno de los blogs que "pintan" a los argentinos

Los hombres se saludan con un beso, a las mujeres les gritan piropos, la escalera mecánica del subte no funciona y la mayoría de las cosas dulces están rellenas de dulce de leche.

Estas cosas de todos los días para los habitantes de Buenos Aires son noticia para los extranjeros que residen en la Capital

En sus blogs registran con asombro "curiosidades" como ésas y comparten con familiares y amigos cómo es su vida en la "París de Sudamérica", como muchos siguen llamando a Buenos Aires.

El sitio Bloggers in Argentina muestra un buen registro de lo que piensan de los porteños y lo que sorprende de ellos. Ahí están desde los blogs más serios, que explican cómo homologar un título universitario, hasta los que elaboran rankings de las mejores empanadas y pizzas de la ciudad y describen con detalle cómo es la típica mujer argentina ("¡muy linda, pero demasiado flaca y preocupada por su físico!").

Los autores coinciden también en su visión del típico porteño: alguien demostrativo, sociable, amable, orgulloso, quejoso y extremadamente pesimista.

Entre los blogs consultados por LA NACION, está el de Mike,http://yanquimike.blogspot.com , que es una mezcla entre información útil y curiosidades porteñas. Aquí se puede encontrar una lista de los bares para tomar la mejor cerveza y tips para los recién llegados.

"Hice el blog porque quería dejar en claro cuál era la diferencia entre Buenos Aires y «Yanquilandia» y también, ayudar a la gente que viene a vivir acá", cuenta Mike, de 51 años. Mike es de Chicago, pero está casado con una ciudadana argentina. Vive desde hace cinco años en la ciudad y se define como un fanático de nuestro país.

Mezcla de shock y confort

"Buenos Aires me sorprende día a día. Es una mezcla de shock y confort. Uno camina por la vereda y se siente como en cualquier ciudad europea. Pero, de pronto, llega a la esquina y hay una montaña de basura o una manifestación", cuenta Mike mientras ríe.

Para Karine, francesa de 33 años y dueña del blog Buenos Aires Dayly ( www.akworld.net/webblog ), la ciudad es un "quilombo". Lo dice así, sin tapujos, y en un español muy decente. Karine vive desde hace casi cuatro años en nuestro país porque está de novia con un argentino. Empezó su blog hace dos años para compartir su opinión sobre la ciudad con sus amigos franceses y hoy recibe visitas de gente de todo el mundo.

Buenos Aires Dayly está compuesto de fotos y algunos datos que sorprenden a su autora. A pesar de que Karine cree que la ciudad "está muy sucia; hay mucha polución, el tráfico es un caos y siempre hay que hacer cola para todo", en su bitácora elige mostrar un costado más positivo y turístico.

Según Jackson, norteamericano de 34 años, lo más curioso de Buenos Aires es salir a correr. De hecho, hay un post dedicado a este tema en su blog, http:// waterandsoul.blogspot.com "Correr en la calle está prohibido. Los autos no pararán y, seguramente, morirás. Correr en la vereda es aún más peligroso: pisarás los desechos de los perros, te torcerás el tobillo con una baldosa rota y nadie te dejará pasar", se lee en su bitácora.

Jackson es escritor y vino a vivir a Buenos Aires con su novia, Erika -de 28 años y dueña del blog http:// alittlebugsworld.blogspot.com - para "cambiar de aire y poder escribir más tranquilo en otro país".

Al igual que muchos expatriados, ellos extrañan las comodidades de su país: los trámites rápidos, los negocios abiertos las 24 horas, la seguridad y la comida.

Dieta simple

Otra coincidencia que se lee en varias bitácoras consultadas por LA NACION y que puede llegar a herir a muchos porteños es que la mayoría de los bloggers se queja de la simplicidad de nuestra dieta. Sí, por supuesto que admiran la carne, especialmente el asado, y elogian nuestros vinos, pero parece que no les alcanzara.

"La comida es rica, pero el régimen es muy monótono: comen tarta, milanesa, pasta, asado y un poco de ensalada", dice Karine.

Erika coincide con Karine. Lo que más extraña la joven es la comida exótica. "En Estados Unidos hay comida tailandesa, vietnamita y hasta etíope en todos los barrios de la ciudad. Aquí cuesta muy caro y es exclusiva", sostiene.

A pesar de las críticas, lo que destaca la mayoría de los bloggers es la gente y su calidez.

"Me impresiona que los jóvenes se paren en el subte o en el colectivo para ceder el asiento a una anciana o a una embarazada. En los Estados Unidos no pasa eso", cuenta Jackson. "¡Y en Francia tampoco! Además, la gente es muy cariñosa", acota Karine.

"Es que aquí sólo ven lo malo. Son muy pesimistas; piensan que en Buenos Aires está todo mal y no paran de hablar del cambio. Es cierto que no es el Primer Mundo, pero esta ciudad es fantástica", sostiene Mike.

Karine es más terminante. "La cosa es así: los porteños son buenas personas, en general, y Buenos Aires es muy linda. Pero es un caos. Si te lo «bancás», amarás esta ciudad".

viernes, 6 de marzo de 2009

- ANDRADE -





Olegario Andrade


Poeta, periodista y político



Olegario Andrade un día comohoy, nació el 6 de marzo, pero del año 1839. Si bien hay diferencias de opinión acerca del lugar de nacimiento, el acta de nacimiento y otros datos coinciden en que nació en Alegrete, Departamento de Río Grande del Sur, Brasil.





Su esencia, sin embargo, fue argentina, ya que cuando Olegario Andrade nació, sus padres, María Marta Burgos (entrerriana) y Mariano Andrade (santafecino), habían momentáneamente emigrado a Brasil por razones políticas. Era una época peculiar en el país, que transitaba por el gobierno de Rosas.





En 1845 regresaron a Gualeguaychú (Entre Ríos), el lugar de residencia habitual de la familia y ciudad que muchos consideran como sitio natal de Olegario Andrade.
Muertos sus padres a edad temprana, Olegario siguió igualmente con sus estudios.
Sus aficiones literarias no tardaron en manifestarse: sus primeras composiciones poéticas datan de su etapa escolar.





El 9 de julio de 1848 se destacó al componer una alocución patriótica, que impresionó al coronel Rosendo Fraga, quien lo recomendó para que continuara sus estudios al propio gobernador de la provincia. Así, Urquiza asumió la protección del niño huérfano y Olegario ingresó al Colegio de Concepción del Uruguay. Allí fue compañero, y también amigo, de Julio A. Roca, Victorino de la Plaza y Eduardo Wilde.
En este colegio Andrade dio muestras de su gran inspiración literaria, que luego fue incluida en la edición oficial de sus "Obras Poéticas".





En 1857, cuando finalizó sus estudios oficiales, se casó con Eloísa González, uruguaya de Carmelo, con quien tuvo muchos hijos. Una de sus hijas, Agustina, es considerada la principal poetisa enterriana del siglo XIX. Al dejar el colegio, se consagró por entero al periodismo.
Se trasladó a Buenos Aires y colaboró en el periódico "La Reforma Pacífica". Luego regresó a Entre Ríos, donde continuó ejerciendo el periodismo.





Trabajó en varios periódicos, como "El Mercantil" y "El Paraná". Asimismo, colaboró con sus artículos en el diario "La América", dirigido por Agustín de Vedia. Además de periodista, Andrade se desempeñó como diputado provincial en Santa Fe en 1859, luego sufrió una persecución política que lo termnó destituyendo como legislador provincial. Más tarde, sin embargo, fue secretario presidencial de Derqui.





Su extensa y, a la vez, discontinua trayectoria, lo llevó por algunas coyunturas políticas y económicas adversas, pero dejó testimonio periodístico y literario de su gran espíritu federal, de su oposición a la política de Mitre y de su mordacidad contra Sarmiento. Se opuso explícitamente a la guerra contra el Paraguay y a la política de la Triple Alianza.Su beligerancia política fue declinando, especialmente cuando el presidente Sarmiento lo designó administrador de la Aduana de Concordia. Él aceptó, fundamentalmente, debido a sus penurias económicas.





En 1872 el gobierno decretó su exoneración y, víctima de calumnias, fue procesado bajo el cargo de administración fraudulenta. Fue absuelto pero pasó algunos años relegado y triste. Años después, Andrade se incorporó a la política en Buenos Aires: se trasladó allí de la mano de Avellaneda, a través del Partido Autonomista.
Ocupó diferentes cargos en funciones diplomáticas en Paraguay y en Brasil.

Accedió en 1878 a una diputación nacional por el Partido Autonomista, sin dejar de lado sus talentos literarios y poéticos. Su obra "El nido de cóndores" lo llevó a la cima de su carrera como poeta y adquirió renombre a nivel nacional. Este poema fue leído en el antiguo Teatro Colón el 25 de mayo de 1877.

Ya en esas fechas su fama como poeta era incuestionable. No obstante, su "Atlántida. Canto al porvenir de la Raza Latina en América", leída el 12 de octubre de 1881, fue su última llamarada poética.

En abril de 1882 vio morir a su hija Lelia y eso lo apagó para siempre.
Ese mismo año, el 30 de octubre, Olegario Andrade murió de un ataque cerebral.
Su sepelio fue una muestra del reconocimiento general a su obra. Habló el presidente de ese momento, Julio A. Roca, y recitaron sus composiciones poéticas personalidades del mundo de las letras.

Por disposición de la Cámara de Diputados de la Nación, sus poesías fueron compiladas bajo el título de "Las Obras Poéticas de Olegario Víctor Andra". El libro apareció por primera vez en 1887.

jueves, 5 de marzo de 2009

- CIRCO -





CULTURA BUENOS AIRES


El circo, la nueva pasión de Buenos Aires


Por Susana Reinoso
Noticias de Cultura
La Nación




A buen resguardo tiene el gobierno porteño a su nuevo niño mimado, que presentará oficialmente el 23 de este mes. Se trata de Polo Circo, un megaproyecto que incluye dos ejes: la formación, creación y difusión de las artes del circo, con producciones de vanguardia y el fomento de la creación local, y el circo como herramienta de inclusión social de la población más vulnerable que son, en todas partes, los niños y los adolescentes. En el medio, el primer Festival de Circo se realizará en junio próximo con la presencia de las seis compañías más destacadas de Francia, país que ha mostrado con fehaciencia la importancia del circo en la inclusión de jóvenes de poblaciones marginales, rescatados del consumo de drogas y de la violencia.

El reciente viaje del ministro de Cultura, Hernán Lombardi, a Canadá terminó de cerrar el círculo abierto con el acuerdo entre Buenos Aires y París, a través del agregado cultural francés en Buenos Aires, Jean Francois Gueganno, un entusiasta de Polo Circo.

El aperitivo del megaproyecto fue servido la semana última en la Costanera Sur, con un espectáculo que coordinó Gabriela Ricardes, futura directora de Polo Circo, y co-creadora de El Coreto, una institución que enseña y difunde las artes del circo en Argentina, creada en junio de 2000. Por la reacción de la audiencia, sentada en el césped y pendiente del espectáculo cuya estética combina de manera armoniosa las artes circenses, el teatro, el tango, la tecnología y las artes visuales, el circo ya tiene un público en Buenos Aires.

Desde su creación, El Coreto ha sido el escenario de una didáctica de las artes del circo, que además de proporcionar un medio de vida a los jóvenes y adultos que se acercan, actúa como un contenedor social para niños y jóvenes. El Coreto ha sellado convenios con las más prestigiosas instituciones de circo internacionales. Por ejemplo, la Ecole Nationale de Cirque de Rosny, Francia; Big Apple Circus, de Nueva York; the Free Dome Project, de Israel.

Desde la aparición del Teatro Hípico a fines del siglo XVIII, en París, Francia ha exhibido un extraordinario desarrollo en las artes de circo, cuyos espectáculos son de alta calidad profesional. Con la creación del Centro Nacional de Artes del Circo en 1985 toda una nueva generación de artistas le dio al circo francés una proyección internacional, convirtiéndose en una marca cultural del país galo. Por su parte, Canadá no le fue en saga a los franceses. En 1984, dos artistas callejeros se pusieron como meta la reinvención del circo tradicional. Daniel Gauthier y Guy Laliberté no sabían entonces que habían sembrado la semilla del famoso Cirque du Soleil, una empresa cuyos maravillosos espectáculos fueron vistos, hasta 2007, por siete millones de personas y cuya facturación anual en igual período superó los 600 millones de dólares.

miércoles, 4 de marzo de 2009

- LARRETA -




Enrique Larreta


Referente de nuestra cultura




Enrique Rodríguez Larreta, escritor argentino (Buenos Aires, 4 de marzo de 1875 - 6 de julio de 1961), autor de La gloria de don Ramiro, obra altamente representativa del modernismo hispanoamericano.





Larreta era miembro de una antigua familia de fortuna y contrajo matrimonio con una hija de la más emblemática de las familias aristocráticas de Argentina, la de Anchorena. Estudió Derecho y trabajó como profesor de historia. Se desempeñó como embajador en Francia y ante la Exposición Iberoamericana de Sevilla, en 1929.





En 1915-16, residió en Biarritz, Francia, y frecuentó Ávila, en España, donde actualmente una calle lleva su nombre. Se vinculó allí con Miguel de Unamuno, al que admiraba. Colaboró en publicaciones periodísticas de su época y estudió minuciosamente la historia española. Se nutrió literariamente de la Antigüedad clásica y del Siglo de Oro español, que lo obsesionaba.





En 1896 apareció su primera novela, Artemis, ambientada en la Grecia antigua. En 1908 publicó La gloria de don Ramiro, reconstrucción histórica y literaria de la España del siglo XVII. Esta novela histórica incomparable, de estilo lírico y arcaico, logró notable repercusión. En 1926, editó Zogoibi, que significa "el desventurado", apodo con que fue conocido el rey Boabdil tras la pérdida de Granada; y en 1953, Gerardo o la torre de las damas.





Zogoibi se ambienta en la Provincia de Buenos Aires y retrata la vida en las estancias argentinas a principios del siglo XX, aquí, el estilo manierista cede a un mayor realismo para contar la nostalgia de la aristocracia por los tiempos idos, en contraste con la vida sencilla de los campesinos.





Escribió ensayos sobre la actualidad española, agrupados en Las orillas del Ebro, y el libro de sonetos La calle de la vida y de la muerte, en el que se percibe el impacto del clasicismo español así como la influencia del simbolismo francés. Escribió también las obras de teatro La que buscaba don Juan, El linyera, Santa María del Buen Aire, Pasión de Roma y Las dos fundaciones de Buenos Aires.





Fue miembro de la Real Academia Española y de la Academia Argentina de la Historia. Su casa de estilo renacentista español, en el barrio residencial de Belgrano, en Buenos Aires, es actualmente un notable museo.





Ubicada en la que fuera alguna vez zona de quintas de veraneo, tiene un jardín de alcázar andaluz, único en su estilo en Buenos Aires. Allí puede apreciarse el mobiliario y las colecciones de obras y objetos de arte que testimonian su pasión por España.


martes, 3 de marzo de 2009

- NO HAY PLAN -




El escenario político


El problema es que no hay hoja de ruta


Carlos Pagni
Para LA NACION
Noticias de Política




Cristina Kirchner demostró ayer que está atrapada en el discurso único. No en el sentido en que la izquierda se refiere al pensamiento dominante, sino en uno más vulgar: dejó la impresión de que dispone de la misma pieza oratoria cualquiera que sea su auditorio: el plenario de la ONU, los reyes de España, la clientela del conurbano o la Asamblea Legislativa.

Conviene empezar por las formas. La Presidenta, que se jacta de ser tan buena oradora como para prescindir de los papeles, habló sin leer, como si estuviera en el Salón Blanco o en su antigua banca de legisladora. Sin embargo, Nicolás Avellaneda, Juan Domingo Perón o Raúl Alfonsín no ponían sus palabras por escrito porque no supieran hablar en público, sino porque los mensajes presidenciales al Congreso constituyen un género institucional -lo inauguró Washington en 1790- en el que la lectura es un homenaje a la jerarquía de los receptores y a la relevancia de lo que se va a exponer: un balance oficial de la administración y una recomendación para la agenda legislativa del año. La escritura también evita algunos errores. Si la señora de Kirchner hubiera llevado papeles se habría ahorrado -es lo de menos- varias discordancias entre sujeto y predicado; habría mencionado su presunto programa institucional, de seguridad o de política exterior, y habría dejado inauguradas las sesiones ordinarias del Congreso, que era el cometido litúrgico de su visita a esa casa.

Las formas hacen al fondo. Así como a la Presidenta le cuesta registrar situaciones excepcionales, tampoco parece ponderar el cambio de contexto en el que le toca gobernar. El razonamiento central de ayer puede resumirse así: el capitalismo, cuyo sistema financiero fue un artefacto tan opresivo como el Muro de Berlín, asiste a un derrumbe del cual lo único que se salva es el "modelo" argentino, construido sobre el tipo de cambio competitivo, los subsidios y la prescindencia del mercado de capitales. Los líderes internacionales ya lo detectaron y comienzan a adoptar la receta. El kirchnerismo forma parte del sentido de la historia.

Este argumento se sirve de varios sofismas. El más importante oculta que la política de los Kirchner se había agotado antes del derrumbe mundial. Durante el primer trimestre de 2008, la economía creó sólo el 0,3% del empleo; la inflación había superado el 25%, deteriorando la distribución del ingreso; el tipo de cambio, competitivo por la devaluación de 2002, no hacía más que revalorizarse; la dependencia externa era tal que se convalidó una tasa del 15% a Hugo Chávez y, ante ese extremo, se reabrió el canje de deuda; las necesidades del Tesoro hicieron elevar las retenciones del 27 al 35% y, como fue insuficiente, se declaró la guerra al campo para obtener US$ 2000 millones más, imprescindibles para solventar los subsidios, que estragaban el superávit fiscal. Todo antes de la caída de Lehman Brothers.

Hecatombe mundial


La hecatombe mundial vino a empeorar el panorama. Las exportaciones industriales, que para la Presidenta fueron la clave del comercio internacional, caen en picada: la producción de acero se retrajo un 40% y de los 500.000 autos que se vendieron el año pasado, en 2009 sólo se venderían 300.000. En diciembre, el nivel de actividad disminuyó un 2% respecto del mismo mes de 2007. Pero en el Indec publicaron una suba del 7,4% y desplazaron a Fernando Cerro por no querer convalidar la medición. La señora de Kirchner se ufanó ayer del incremento de coparticipación. Pero el Ministerio de Economía consignó que este enero las provincias recibieron lo mismo que en enero del año pasado, aunque sus gastos aumentaran un 20 por ciento.

Esta orwelliana corrupción lingüística está al servicio del problema principal del Gobierno: la carencia de programa. Ayer sólo se habló de futuro para amenazar con brumosas intervenciones al mercado agropecuario y a los medios de comunicación.

El kirchnerismo jamás muestra su hoja de ruta. Sencillo: no la tiene. Por esa ausencia de horizonte, la Presidenta apela a la operación bíblica de crear, por la fuerza de la palabra, un mundo a su imagen y semejanza. Debajo de esa construcción transcurre el presente eterno del pragmatismo. Se predica la regulación de los mercados y se promueve el blanqueo de capitales; se incautan de los ahorros jubilatorios con la excusa de su administración leonina y se acuerda con los fondos buitre la deuda en default. Por esta recurrencia al ensayo y el error los líderes internacionales, hay que reconocer, se están kirchnerizando.

La ausencia de estrategia se echa poco de menos durante la expansión. Las cifras, en su contundencia, son el programa. Pero ahora, cuando todas las flechas apuntan hacia abajo, surge una contradicción para la cual el discurso de ayer carece de argumento. Los Kirchner comienzan a perder, uno tras otro, sus soportes políticos. Justo en el momento en que el mundo se decidió a llevarlos en andas.

lunes, 2 de marzo de 2009

- BARROCO -




El Barroco


Un estilo que marcó no solo una época


Artes barrocas



El Barroco, además de un periodo de la historia del arte, fue un movimiento cultural que se extendió en la literatura, la escultura, la pintura, la arquitectura, la danza y la música desde 1600 hasta 1750 aproximadamente.





El estilo barroco surgió a principios del siglo XVII y de Italia se irradió hacia la mayor parte de Europa. Durante mucho tiempo (siglos XVIII y XIX), el término barroco tuvo un sentido peyorativo con el significado de recargado, desmesurado e irracional, hasta que, posteriormente, fue revalorizado a fines de siglo XIX por Jacob Burckhardt y luego por Benedetto Croce y Eugenio D'Ors.





El Barroco es un período que surge entre los períodos del arte del Renacimiento y el Neoclásico. Su contexto histórico se desarrolla en una época en la cual la Iglesia Católica tuvo que reaccionar contra muchos movimientos revolucionarios culturales que produjeron una nueva ciencia y nuevas formas de religión, como la Reforma protestante.





La palabra barroco fue inventada por críticos posteriores, más que por los practicantes de las artes en el siglo XVII y principios de siglo XVIII, es decir, los artistas que plasmaban dicho estilo. Es una traducción francesa de la palabra portuguesa "barroco" (en español sería "barrueco"), que significa "perla de forma r", o "joya falsa". Una palabra antigua similar, "barlocco" o "brillocco", es usada en el dialecto romano con el mismo sentido, o también se le llama "barro-coco" todas ellas significando lo mismo.





El término "barroco" fue después usado con un sentido despectivo, para subrayar el exceso de énfasis y abundancia de ornamentación, a diferencia de la racionalidad más clara y sobria de la Ilustración (siglo XVIII ). Fue finalmente rehabilitado en 1888 por el historiador alemán de arte Heinrich Wölfflin (1864-1945), quién identificó al Barroco como oponente al Renacimiento y como una clase diferente dentro del arte "elaborado".





El Barroco realmente expresó nuevos valores; en literatura es abundante el uso de la metáfora y la alegoría. Representa un estado de ánimo diferente, más cerca del romanticismo que del renacimiento, aun cuando es un movimiento que nace al mismo tiempo que este último en algunos países.





El dolor psicológico del hombre, en busca de anclajes sólidos, se puede encontrar en el arte barroco en general. El virtuosismo fue investigado por los artistas de esta época junto con el realismo. La fantasía y la imaginación fueron evocados en el espectador, en el lector, en el oyente. Todo fue enfocado alrededor del Hombre individual, como una relación directa entre el artista y su cliente. El arte se hace entonces menos distante de las personas, solucionando el vacío cultural que solía guardar.





Cada una de las Bellas Artes tiene representantes en este movimiento cultural:

• En música sobresalen Antonio Vivaldi y Johann Sebastian Bach
• En literatura española se encuentran Luis de Góngora y Francisco de Quevedo y Villegas.

• En la literatura española de esta época en América, se encuentra principalmente Sor Juana Inés de la Cruz.

• En pintura italiana están Pietro da Cortona, Caravaggio, y los Carracci
• En la escultura italiana el exponente más célebre del barroco es Bernini.
• En la escultura mexicana, destaca Jerónimo Balbás.
• En la arquitectura Borromini






Tras la mesura del Renacimiento y el retorcimiento estético del manierismo, en la Roma de los Papas se advierte la necesidad de un arte nuevo. La independencia de las repúblicas italianas no es la de antaño, tras dos siglos de pugnas entre las potencias europeas por controlar su floreciente mercado centrado en el Mediterráneo. Por otro lado, el descubrimiento de América desplaza el polo económico hacia el Atlántico, cuyas rutas son dominadas por españoles, portugueses e ingleses.





Esto provoca que las repúblicas italianas se reagrupen bajo un poder más fuerte y las que no caen bajo control extranjero (España y Francia) se someten a la influencia mayoritaria de Roma, más concretamente de los Estados Vaticanos, al más puro estilo de una teocracia. Para ejercer legítimamente este gobierno, las altas esferas eclesiásticas dominantes en Roma hubieron de depurar su corrupta cúpula gubernamental. Voces de descontento ya había desde hacía cincuenta años, y la Iglesia Católica se vio escindida por la Reforma luterana, cuyos teólogos, Juan Calvino, Ulrico Zuinglio y otros personajes, la acusaron de nepotismo y simonía.





La necesidad de reformar las estructuras del mundo católico es lo que conduce al Concilio de Trento y a la mal llamada Contrarreforma, en realidad, una Reforma católica, que no va contra algo sino en busca de una adaptación a los nuevos tiempos.
La traducción de este estado de cosas sobre el arte trae importantes consecuencias desde el primer momento. Los teólogos reunidos en el concilio, mayoritariamente españoles, proclaman ciertos dogmas que han de ser representados dignamente por los artistas al servicio de la Iglesia: la virginidad de María, el misterio de la Trinidad, entre otros, pasan a protagonizar los lienzos.





La Iglesia, antes que las monarquías absolutistas que posteriormente ejercieron un poder paralelo al Vaticano, fue la primera en comprender el poder ilimitado del arte como vehículo de propaganda y control ideológico. Por esta razón contrata grandes cantidades de artistas, reclutando por supuesto a los mejores, pero también a muchos de segunda fila que aumentan los niveles de producción para satisfacer las demandas de la gran base de fieles.

Se exige a todos los artistas que se alejen de las elaboraciones sofisticadas y de los misterios teológicos, para llevar a cabo un arte sencillo, directo, fácil de leer, que cualquier fiel que se aproxime a una iglesia pueda comprender de inmediato. Los personajes han de ser cercanos al pueblo: los santos dejan de vestir como cortesanos para aparecer casi como pordioseros, con rostros vulgares.





El énfasis de la acción ha de colocarse sobre el dramatismo: la consigna fue ganar al fiel a través de la emoción. Las escenas se vuelven dinámicas, lejos del hieratismo intemporal de los estilos anteriores. Las composiciones se complican para ofrecer variedad y colorido. Las luces, los colores, las sombras se multiplican y ofrecen una imagen vistosa y atrayente de la religión y sus protagonistas.

Fuera del patrocinio de la Iglesia, los mecenas privados se multiplican: el afán de coleccionismo incita a los pintores a llevar a cabo una producción de pequeño o mediano formato para aumentar los gabinetes de curiosidades de ricos comerciantes y alta nobleza.





En la época de los filósofos Bacon y Descartes, el arte se colecciona como los objetos científicos o los exóticos bienes importados de las Indias y América. La secularización de esta época propició que se revalorizaran géneros profanos, como el bodegón o el paisaje, que empieza a cobrar una autonomía inusitada. Las complejas composiciones del Barroco, la diversidad de focos de luz, la abundancia de elementos, todo, puede aplicarse perfectamente a un paisaje, tal y como puede verse en la Recepción del Embajador Imperial en el Palacio Ducal de Canaletto.





El Barroco como estilo general es tan sólo una intención de base. Las formas que adopte en la praxis serán tan variadas como se pueda imaginar. Sin embargo, dos polos predominan, agrupados en torno a dos grandes figuras rivales en la época: Michelangelo Merisi da Caravaggio, que aglutina a los pintores del naturalismo tenebrista; y Annibale Carracci, que trabaja con su hermano y con su primo en un estilo clasicista.





La arquitectura barroca se desarrolla desde el principio del siglo XVII hasta dos tercios del siglo XVIII. En esta última etapa se denomina estilo rococó. Se manifiesta en casi todos los países europeos y en lo que eran por aquel entonces los territorios de España y Portugal en América, hoy países independientes. El barroco se da también en otras artes, como Música, Literatura, Pintura y Escultura.





El interés que sustenta la arquitectura es el de hacer marketing y urbanizar. Juega un papel muy importante, un ejemplo de ello, sin irnos más lejos, la plaza Mayor de Madrid. Sigue una armonía y su monumentalidad crea un ambiente propicio de una ciudad rica, justamente la pretensión de los artistas barrocos. Hace falta aclarar que el paradigma de este estilo se halla en la megalomanía de Luis XIV, con las reconstrucciones de Versalles. Los materiales propicios de construcción en la arquitectura barroca son los materiales pobres sin ningún valor aun así viendo la sensación de monumentalidad y majestuosidad sinuosa de la arquitectura barroca.





Se juega un poco con la falsedad, aunque eso no quiere decir que no se emplearan materiales ricos. De hecho surgieron las Manufacturas reales donde se manufacturaron productos de "qualité" como el vidrio de carrá, las alfombras pérsicas, las cerámicas u otros. Los elementos constructivos no presentan ninguna novedad, ya que siguen los órdenes clásicos del Renacimiento; la diferencia es que en el Barroco se contraponen elementos arquitectónicos utilizándolos con cierta libertad e individualidad.





No se pierde la armonía sino la perspectiva renacentista, que abarca el espacio del espectador. El grandiosismo es una cualidad típica Barroca que está claramente reflejada en la Plaza de San Pedro. De hecho, al situarse justamente en la entrada de la plaza se puede observar la altitud del obelisco, pero al adentrarse en dirección a la basílica de San Pedro aparecen las inesperadas columnatas que rodean el perímetro de la Plaza. Los arcos se utilizan de formas variadas y las cúpulas son el elemento por excelencia del arte Barroco.

domingo, 1 de marzo de 2009

- TENDENCIAS -




La hora de la espiritualidad


Después del hippismo, la autoayuda y la new age , nuevas formas de búsqueda espiritual y equilibrio interior hacen furor en las clases medias urbanas de la Argentina, en una suerte de revolución cultural que combina meditación, ecología, yoga, respiración, y que, a diferencia de anteriores corrientes alternativas, seduce también al establishment empresarial y político


Por Laura Di Marco
Noticias de Enfoques
La Nación



Mayo de 2008. Un grupo de 4000 personas cantan y se balancean con velitas encendidas en el campo del club Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires (GEBA). Parece la antesala de un recital, pero no lo es. Se trata de un acto espiritual. Y la multitud espera la aparición del líder humanitario Ravi Shankar, en su tercer paso por la Argentina. Fue en esas visitas cuando les enseñó sus técnicas de respiración y de liberación del estrés a Mauricio Macri, Jorge Telerman y al rabino Sergio Bergman, entre otros políticos y altos ejecutivos. También, en 2008, el libro de Ari Paluch, Combustible Espiritual, se convirtió en best seller con 140 mil ejemplares vendidos, después del éxito del segmento radial sobre espiritualidad cotidiana que el popular periodista insertó, hace ya unos años, en el magazine de actualidad que conduce. En la misma línea, el yoga, que hace apenas 25 años se consideraba como una práctica extravagante, propia de hippies o sólo para la tercera edad, pasó a transformarse en una tendencia mundial: en Argentina, como en el resto del mundo, se vive una verdadera "yogamanía", proliferan los centros de instrucción, cada vez más empresas incluyen programas de yoga para sus empleados y hay más variedades de propuestas que incluyen la inmersión en la práctica, desde encuentros hasta "viajes yóguicos".

En qué clase de búsqueda está embarcada la clase media urbana, o al menos una porción de ella? ¿Qué insatisfacciones vienen a cubrir estas nuevas exploraciones? ¿Se trata de una búsqueda de respuestas que no logró dar el psicoanálisis?¿O de las promesas que la política no logró cumplir, por ejemplo? ¿Está en marcha, como propone Alain Touraine, un cambio cultural que nos está conduciendo de una sociedad de conquistadores a otra de autorrealización?





¿Un repliegue al reino de lo individual, ante la imposibilidad de generar cambios sociales más profundos? ¿O simplemente la vuelta a ese viejo anhelo humano que es la búsqueda de la felicidad? Búsqueda de la felicidad. Abundancia material. Calidad de vida. Eso es lo que promete el libro El Secreto, otro best seller del último año, consumido básicamente en la clase media y alta.

Propuesto como un manual de sabiduría espiritual en el que se apela a la necesidad de cambiar el "software" interior, lleva vendidos 93 mil ejemplares en nuestro país desde fines de 2007. A principios de año, se lanzó oficialmente la película, a pesar de que ya venían circulando copias bajadas de Internet desde hace más de un año. Aun así, El Secreto encabezó la lista de las películas más demandadas en febrero, según datos proporcionados por Yenny, El Ateneo, Dromo y Tematika.com, entre otros puntos de venta. ¿Una nueva ideología, la ideología del bienestar? Por lo pronto, ya tiene su manifiesto: comer sano y rico, buscar el equilibrio en el manejo del tiempo, la preocupación por la ecología, vivir más lentamente, tal como promueve la filosofía " slow " (lento), en reacción a lo " fast ", también surgida a partir de un libro exitoso: Elogio de la lentitud , de Carl Honoré, de 2004.

El Arte de Vivir, la ONG de Ravi Shankar que tiene sedes en 150 países y cuenta con la mayor red de voluntariado del mundo, es un fenómeno en sí mismo, que creció exponencialmente en los últimos tres años en la Argentina. Claro que este líder espiritual, a quien todos llaman Sri Sri, no es de los que viven aislados meditando en un templo; más bien todo lo contrario: lejos de los retiros, participa activamente en los conflictos políticos como mediador por la paz en Medio Oriente. Hizo exposiciones en el Foro de Davos, en el Parlamento Europeo, es consejero en cumbres de Naciones Unidas y actualmente tiene una relación estrecha con el vicepresidente de Obama, Joe Biden.

En el corazón del sistema

Tampoco sus métodos para la liberación del estrés y la violencia interna, que enseña a través de técnicas para respirar, son consumidos por "adoradores del sol", como diría la periodista española Beatriz Goyoaga, coordinadora del Arte de Vivir en Argentina. Se refiere a que, según datos proporcionados por la ONG, el 80 por ciento de los demandantes son jóvenes universitarios, ejecutivos, empleados de grandes firmas. Empresas como Coca-Cola, Procter and Gamble -dueñas de marcas como Gillette, Head and Shoulders, pañales Pamper- o Telefónica firmaron convenios para que sus empleados aprendan a respirar, relajarse, centrarse. Macri también firmó con Ravi Shankar un convenio -que todavía no entró en vigencia- para llevar la enseñanza del Arte de Vivir a las escuelas porteñas.

"Pero también estamos llevando estas técnicas de no violencia a las cárceles, y es deslumbrante ver cómo, cuando un preso se conecta con su interior, calmando su mente con la respiración, puede, incluso, llegar a responsabilizarse por sus acciones pasadas", explica Juan Mora y Araujo, hijo del encuestador Manuel Mora y Araujo, y uno de los 62 instructores de esta ong en la que también participan, entre otros, Francisco Moreno Ocampo -ejecutivo en el área de finanzas e hijo del ex fiscal Luis Moreno Ocampo- y Esteban Coll, ex gerente del Grupo Clarín.

Justamente: he aquí una clara diferencia con la cultura del hippismo de los años sesenta y los gurúes pacifistas que consultaban Los Beatles. Las búsquedas ya no son marginales, propias de una cultura joven que se ubica fuera del sistema de consumo; por el contrario, muchos de sus practicantes son líderes, políticos, altos ejecutivos. Gente, en definitiva, con altas responsabilidades sociales o laborales.

Claro que habría que subrayar, en este punto, que la espiritualidad que busca esta clase media no equivale -o no equivale necesariamente- a la de la religión. Así lo explica la futuróloga norteamericana Patricia Aburdene en su libro Megatendencias 2010 : "Espiritualidad significa hoy sed de algo más: de la paz interior, de la autorrealización, de contacto con la naturaleza, de aquellas cosas que no se pueden comprar con dinero. La búsqueda de la espiritualidad es la mayor megatendencia de nuestra era".

Aburdene es una periodista norteamericana que trabajó muchos años en la revista de negocios Forbes y realizó diferentes estudios integrando la investigación corporativa con la espiritualidad. Como resultado de ese trabajo, ella se ha dedicado a explicar y difundir por qué cree que los valores, el liderazgo y la conciencia social van a transformar el capitalismo moderno.

Llama la atención, entonces, que esta tendencia de "buscar algo más" que lo que vemos y podemos comprar, "algo" que no necesariamente es material ni tampoco religioso y que, sin embargo, embandera a tanta gente, no suscite algún interés por parte de los intelectuales o del mundo científico en general, aunque sea por mera curiosidad académica. En rigor, el mundo académico parece tener tres reacciones frente a este fenómeno: lo ignora; le resulta sospechoso o directamente lo desprecia por no considerarlo serio o comprobable desde la razón.





De modo que, hoy por hoy, son los investigadores de mercado, como Guillermo Oliveto, CEO de la consultora CCR, quienes más datos acumulados tienen sobre el tema: "La vida sana y el bienestar -que no significa otra cosa más que estar satisfecho con la vida que se lleva-, tomados como ejes de una de las principales tendencias en las conductas del consumo de alimentos y bebidas, no son más que otra expresión tangible de la creciente búsqueda de equilibrio, que hoy resulta tan escaso como elusivo".

Otro que parece haber sintonizado con este clima de época es el periodista Ari Paluch, y lo hace desde su magazine de actualidad El Exprimidor . Lo explica: "Lo que más me pregunta la gente es cómo se medita; y el tachero, que antes me hablaba de fútbol, ahora me pregunta por [Deepak] Chopra. Creo que si el 5 por ciento de la Argentina meditara, viviríamos en otro país, con más convivencia, menos maltrato, más respeto por el otro. La gente se hartó de la competencia feroz, de correr detrás de objetos que finalmente no le dan felicidad, y la vuelve a dejar vacía. Hay una gran necesidad de ser personas más reales, y de encontrar quietud y mayor conexión con uno mismo."

Pero, ¿se trata de un camino real o de una moda pasajera? Dicho de otro modo: ¿es una búsqueda verdadera o sólo otra forma de consumismo disfrazada de espiritualidad?

Es probable que no haya una sola respuesta y que ambas cosas coexistan en esta búsqueda de sentido que ataca a algunos sectores de la clase media, eternamente insatisfechos con las zanahorias que van alcanzando, ya sean metas materiales o logros profesionales.

Según la médica psiquiatra Mónica Pucheu, titular del capítulo de Psicooncología de la Asociación de Psiquiatras Argentinos (APSA), quien también participa de estas nuevas búsquedas espirituales después de haber buscado cambios a través de Freud y la política: "La espiritualidad es un camino lento y de transformación profunda, que busca diluir el ego, que es el que está siempre pendiente de tener, de cómo me ven, de consumir. Pero mucha espiritualidad light , también, mucha moda. Lo que se promueve en la película El Secreto , por ejemplo, para mí es parte de lo que se ha llamado new age , que es una espiritualidad alineada con el consumismo: si pienso que quiero tener una casa, la tengo. Pero eso no tiene nada que ver con una conexión interna, ni con un cambio profundo"

Crónicas de la ultramodernidad

En el plano de las ideas, es el sociólogo Alain Touraine, uno de los intelectuales más influyentes en América latina, quien ofrece algunas pistas sobre nuestro tema. El advierte sobre el advenimiento de una revolución cultural silenciosa -y lo aclara bien: hay un cambio cultural, no político-, ya en marcha, que nos está conduciendo de una sociedad de conquistadores a otra de autorrealización.

"Hoy ya no se trata tanto de descubrir el mundo, sino de descubrirnos a nosotros mismos", apunta Touraine. Y es en estos cambios profundos donde inscribe, por ejemplo, las preocupaciones sociales por el cuidado del medioambiente: es que hoy ya no se trata tan sólo de estar bien individualmente sino, además, de incorporar al mundo privado la consciencia colectiva.

Como dice el asesor de imagen ecuatoriano, Jaime Durán Barba: "Si antes estaba bien visto ser cazador, hoy lo que da prestigio es ser ecologista". Podrá acusarse al ecuatoriano de simplista o de poco consistente, pero nunca de no conectar bien con lo que sucede en el escenario urbano: como asesor principal, es el autor intelectual de la transformación de Macri en Mauricio, que tantos réditos electorales le trajo al jefe porteño.

Con la creación de su concepto de ultramodernidad, el filósofo español José Antonio Marina anuncia la aparición de un paradigma nuevo, tras el fin de la posmodernidad -cuyo final dictamina en su libro Crónicas de la ultramodernidad- , que nos ayuda a entender en qué contexto se dan estos nuevos modos de ser y ver el mundo.

Según Marina, la defensa a ultranza de la individualidad, la libertad, el descreimiento y el puro presente, valores propios de la posmodernidad, entraron en crisis. Es por eso que muchos ven en el liderazgo mundial de Barack Obama un emblema de este clima de época. Básicamente en aquellos discursos en los que llama a la responsabilidad colectiva para salir de la crisis y culpa a la "codicia" y al "egoísmo" de la actual debacle financiera. Es que la ultramodernidad, en palabras de Marina, su creador, entraña una revolución moral.

El español explica el advenimiento de esta era como una síntesis cultural entre la modernidad y la posmodernidad, es decir, como el ejercicio de una libertad con responsabilidad. Ahora, se incorpora una dimensión ética.

Así, mientras en la modernidad imperaban los grandes relatos que no dejaban espacio para las necesidades individuales -capitalismo, marxismo, todos los "ismos"-, el orden, el dogma y las polaridades como izquierda o derecha, o bien colectivo versus individual, la posmodernidad trajo su contracultura. Entonces vinieron el valor del individuo por sobre todo, la emoción, el descontrol, el puro presente, y una carrera segura hacia el sinsentido. Para Marina, entonces, la ultramodernidad vendría a unir lo que antes estaba desunido. Sus palabras emblemáticas son: consenso, equilibrio, el valor de la vida humana, diversidad, respeto.

En ese contexto es donde entra la sed de espiritualidad entendida en un sentido amplio, sin dogmatismos, y no con un tinte religioso.

Interiores

Ir hacia adentro, como marca Touraine. Esa es la necesidad que sintió la médica psiquiatra Mónica Pucheu, a principios de los noventa, después de haber militado en la izquierda setentista y haber adscripto a las verdades de su generación: Freud, Perón, Martí, Ernesto Cardenal.

Lo cuenta: "En los noventa empecé a sentir una profunda desilusión con respecto a los paradigmas en los que yo había creído siempre y que ya no me nutrían. Las promesas de los proyectos políticos se frustraban a poco de llegar al poder. Eran los mismos argumentos repetidos por distintos actores; el psicoanálisis no curaba mi angustia, ni la de mis pacientes. Tuve una crisis muy fuerte y empecé a sentir la necesidad de una búsqueda más trascendente: es en la que hoy estoy embarcada".

Desde la academia, la socióloga Ana Wortman, investigadora en el Instituto Gino Germani, coincide con Pucheu en la crítica al psicoanálisis: "La gente que participa de estas prácticas, pasó por el psicoanálisis y se desilusionó. Así que, en este sentido, creo que el psicoanálisis no logró adaptarse a toda una serie de transformaciones que tienen que ver con las tecnologías y los cambios en las relaciones sociales que se generan a partir de ellas. No logró resolver la angustia humana o tiene muchas limitaciones. Observo a los psicoanalistas en los congresos, no digo todos, pero sí bastantes, que tienen una actitud muy prejuiciosa frente a la cultura actual."





En defensa del psicoanálisis, Enrique Katz, integrante de la Escuela de Psicoanálisis de los Foros del campo lacaniano, explica que, aunque en sus propios tiempos -o en los del inconsciente, mejor dicho-, el psicoanálisis no sólo cura sino que es una práctica subversiva porque invita al sujeto a descubrir su propio deseo y, en última instancia, a encontrarse con su propio camino, más allá del deseo de los demás o los caminos que los demás pensaron para él. Katz dice: "Precisamente por eso es atacado el psicoanálisis: porque es subversivo, porque opera con una ética opuesta a la de la política, apunta a revelar las redes en las que las personas están atrapadas, desarticular sus lazos artificiales, sacar a la luz sus verdaderas creencias. Retira al sujeto de la escena y le pregunta qué quiere, más allá de los discursos dominantes".

"El peligro de estas nuevas espiritualidades es que pueden buscar "reparar" al sujeto para devolverlo al sistema", contraataca.

En una entrevista de los últimos años concedida a la revista Sophia , un pensador conocido e influyente sostuvo: "Estoy esperanzado en el futuro de Europa. Padecí la Segunda Guerra Mundial y ahora personas distintas conviven sin matarse. Hemos de aprender el arte de vivir. Nuestro continente perecerá si no constituye una referencia espiritual clara. La diversidad cultural es una tarea diaria. Debemos aprender a compartir valores con el otro".

¿Lo dijo Ravi Shankar?

Frío. Helado. Negativo. Lo dijo el sociólogo polaco Zygmunt Bauman, gran cuestionador del consumismo extremo y la vida basada en la imagen.

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