lunes, 14 de julio de 2008

- HOMERO -




HOMERO MANZI


UNO QUE LE DIÓ LETRA AL TANGO



Homero Nicolás Manzione Prestera, nació en Añatuya, Santiago del Estero, un 1 de noviembre de 1907. Fue un eximio letrista y director de cine argentino, autor de varios tangos y milongas muy famosos, entre ellos Barrio de tango, Malena, Milonga sentimental y Sur.





Manzi, hijo de un modesto hacendado argentino y madre uruguaya, se crió en Santiago del Estero hasta cumplir los nueve años; a esa edad su familia lo envió a Buenos Aires. De su infancia en el barrio de Pompeya data su familiaridad con la cultura del arrabal porteño, sistemáticamente representada en su obra. Sin embargo, Manzi destacó siempre su filiación del interior; en ocasiones firmó con el seudónimo Arauco ("rebelde" en quichua), enfatizando su afinidad con la identidad santiagueña.
En Buenos Aires, Manzi trabó amistad con Julián Centeya y con Cátulo Castillo, quien sería también un destacado letrista de tango. Bajo la influencia de éste, y sobre todo de su padre José González Castillo, un escritor de cierto renombre, decidió dedicarse a la literatura.





Aún adolescente se introdujo en el teatro, escribiendo, dirigiendo y actuando en producciones locales. Mientras tanto comenzó su actividad de letrista; en 1922 escribió la primera de sus obras que se conserva, ¿Por qué no me besás?, grabada por Ignacio Corsini en 1926. De esa época data también el tango Viejo ciego, que presentó al concurso de la revista "El alma que canta".

Tras una breve incursión en el periodismo, Manzi trabajó como profesor de literatura y castellano en los colegios nacionales Mariano Moreno y Domingo Faustino Sarmiento hasta 1930. Afiliado a la Unión Cívica Radical, por su apoyo militante al derrocado Hipólito Irigoyen, y activista de la Reforma Universitaria, el gobierno de facto de Uriburu lo encarceló brevemente y lo expulsó de ambas cátedras. Exonerado de sus responsabilidades docentes, optó por dedicarse por entero al arte; organizó una compañía de danza con la que salió de gira por el interior del país, por Chile y por Perú.





El renovado contacto con los géneros folclóricos lo estimuló, junto con Sebastián Piana, a revalorizar el alicaído género de la milonga. Su Milonga del 900 (1932) marcó la renovación del género, al que aportó una complejidad poética sin precedentes; la Milonga sentimental, poco posterior, fue grabada por Carlos Gardel.

En 1935, insatisfecho con la dirección alvearista de la UCR participó de la fundación de FORJA (Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina) junto con Arturo Jauretche, Luis Dellepiane y Raúl Scalabrini Ortiz. FORJA, un movimiento que preconizaba el retorno a los principios federalistas de la Constitución, hispanoamericanista y antiimperialista, criticó activamente la política del gobierno durante la llamada Década Infame por su sumisión a los intereses del capital internacional.





No menos crítico con la oposición de Alvear, cuya complicidad con los intereses de la burguesía porteña era patente, Manzi resaltó los efectos perniciosos de la introducción de capitales extranjeros para con el interior; de acuerdo a una conocida definición suya, "Santiago del Estero no es una provincia pobre, sino una provincia empobrecida". Sus acciones le valieron ser expulsado de la Facultad de Derecho.

Durante esos años redobló su producción literaria, e incursionó en el cine. Ya había musicalizado algunas películas, pero produjo en estos años varios guiones, entre ellos el de Nobleza gaucha, de Sebastián Naón —la película muda de más éxito de la historia del cine argentino—, Escuela de campeones, Todo un hombre (con Francisco Petrone), Donde mueren las palabras y Rosa de América. Adaptó también para el cine, en colaboración con Ulyses Petit de Murat la novela La guerra gaucha, de Leopoldo Lugones, que dirigiría Lucas Demare con el mismo nombre en 1942. Ese año fundó la Artistas Argentinos Asociados, junto con Petrone, Demare, Sebastián Chiola y el productor García Smith, que sería uno de los pilares de la cinematografía nacional.





En 1945, tras la aparición del Partido Peronista de Juan Domingo Perón, Manzi y toda la plana de FORJA apoyaron su causa, lo que le valió poco después la expulsión de la UCR. Manzi afirmó que "Perón es el reconductor de la obra inconclusa de Yrigoyen.

Mientras siga siendo así, nosotros continuaremos creyéndole, seremos solidarios con la causa de su revolución que es esencialmente nuestra propia causa. Nosotros no somos ni oficialistas ni opositores: somos revolucionarios". Su admiración por Perón y su acción al frente del estado argentino durante los años 1946-1956 quedó plasmada en su poema Versos de un payador a Juan Perón.





En 1948 fue electo presidente de la Sociedad Argentina de Autores y Compositores, S.A.D.A.I.C. Ese mismo año dirigió Pobre mi madre querida, sobre guión propio.
En 1950 repitió con El último payador. Para ese entonces, sin embargo, se encontraba ya gravemente enfermo de cáncer. Seguía escribiendo, colaborando sobre todo con Aníbal Troilo, pero su deterioro fue acelerado.

El 3 de mayo de 1951 falleció en Buenos Aires.

domingo, 13 de julio de 2008

- SER O NO SER -




Encrucijadas de la centroizquierda


Con la bandera de los derechos humanos, la renovación de la Corte y su discurso setentista, el primer kirchnerismo logró enamorar a buena parte del arco "progre". Pero el abrazo con el PJ y los deslices autoritarios que siguieron a la crisis con el campo provocaron rupturas y actualizaron una pregunta incómoda: ¿qué es hoy ser progresista?


Por Laura Di Marco
Noticias de Enfoques - La Nación
Diseño de tapa: Silvina Nicastro



Contra Menem estábamos mejor", dice un chiste que circula por ahí y que resulta muy funcional a la hora de explicar por qué intelectuales y políticos que, en los noventa estaban unidos y en bloque, enfrentando al neoliberalismo de Carlos Menem, que encarnaba al perfecto enemigo, hoy están dispersos entre "progres" alineados, moderados y abiertamente enfrentados al oficialismo K. En una palabra, si en los noventa lo progresista era simplemente oponerse al neoliberalismo, en la era K las cosas no son tan fáciles. Y parecen serlo menos todavía después de la pelea con el agro, donde el mapa de la centroizquierda volvió a reconfigurarse una vez más entre los que quedaron de un lado y del otro de la línea divisoria frente al mundo K.

Recordemos: en aquella, ya vieja, postal de los noventa decían whisky juntos, y para la misma foto, intelectuales como Beatriz Sarlo y José Pablo Feinmann, hoy enfrentados pública y duramente por la interpretación del modelo K; políticos como Aníbal Ibarra, Lilita Carrió, Eduardo Macaluse, Martín Sabbatella, "Chacho" Alvarez, la CTA de Víctor De Gennaro y Claudio Lozano y todo el arco de las ONG anticorrupción y entidades defensoras de los derechos humanos: todo ese bloque está hoy enfrentado, algunos con el kirchnerismo; otros, entre sí: la larga pulseada con el campo parece haber empujado al amplio espectro progresista a las definiciones políticas concretas y a producir diagnósticos sobre el ahora. Las batallas en la izquierda democrática se actualizaron con las múltiples y opuestas lecturas para interpretar el mismo conflicto. Un conflicto que desnudó el hecho de que la mirada común sobre el pasado ya no resultaba suficiente.

Pero, ¿por qué? ¿Por qué un gobierno que reclama para sí la calificación de progresista -y que muchos ven de ese modo- terminó fragmentando y confundiendo a la misma centroizquierda que quería volver a enamorar, después del fracaso de la Alianza?

Los voceros políticos del kirchnerismo más leal no ven errores en nada durante la última pulseada con los "estancieros", como le gusta decir a la Presidenta; sí ven, en cambio, que esta batalla sirvió para demarcar bien la cancha. Señaló dónde están los propios y los ajenos, unos y otros. Acercó más a los "nuestros" e hizo visible a una especie de progresismo "bobo", discursivo, de café, sin sustancia. Así lo describe, en nombre de los K más puros, el politicólogo y funcionario Juan Manuel Abal Medina: "Muchos no tuvieron el coraje de definirse refugiándose en llamados intermedios al diálogo. Además de esa centroizquierda discursiva, hay un progresismo gorila, que cuando ve un morocho, se pone mal".

Aguas divididas

El periodista y escritor Jorge Sigal, proveniente de una familia comunista y conocedor de los avatares progresistas, también cree que la pulseada con el campo dividió aguas, pero en un sentido diferente. El kirchnerismo, dice Sigal, siempre fue como un hijo extramatrimonial: tiene algunos componentes genéticos en los que el progresismo se reconoce -básicamente, la política hacia los derechos humanos del pasado-, pero fue educado fuera de la familia; pertenece a otra cultura.

Sigal es uno de los que pregunta: "¿Moyano y D Elía son los nuevos referentes de la política progresista argentina? Aníbal Ibarra o Luis Juez podían aceptar a un líder como Carlos "Chacho" Alvarez -que se ofrecía como referente del posperonismo-, pero difícilmente puedan digerir el discurso violento de D Elía. Ese sector no puede soportar el viejo verticalismo peronista. ¿Cómo van a aceptar que la Federación Agraria, tradicionalmente vinculada a la izquierda, sea ahora, como afirma el Gobierno, expresión de la oligarquía? ¿Por qué deberían creer que Aníbal Fernández o Díaz Bancalari o Curto son ahora partidarios de la reforma agraria?"

Precisamente, en este mapa nuevamente reconfigurado de la izquierda democrática, aliados independientes del kirchnerismo, como el socialista Hermes Binner, el cordobés Luis Juez o el frentista Aníbal Ibarra tomaron distancia del Gobierno. "A mí no me van a venir a convencer de que 44 es el número mágico, y que 41 es ser un traidor a la patria -dirá Ibarra a este diario, en alusión a la discusión por el porcentaje de las retenciones agropecuarias-. Acá ya no hay un tema de objetivos sino de poder y esto se vio claramente cuando el Gobierno no defendió a Luis Juez en la elección que le robaron, y apoyó a Schiaretti, aunque esté lejos del progresismo."

En esa batalla por el poder que ve Ibarra, antiguo aliado estratégico del kirchnerismo en la Capital, no sólo se escucha ahora el crujido del progresismo sino el del propio PJ, ya no tan obediente con sus jefes K. Es que cuando el tiburón ve sangre, dice Ibarra, va y ataca. El desgaste innecesario del Gobierno con el conflicto del campo dañó fuertemente el vínculo con la sociedad. Ibarra duda de que esa relación pueda recomponerse algún día.

Pero, ¿por qué el kirchnerismo se termina refugiando en el aparato del PJ y no pudo construir -hasta ahora, al menos- un posperonismo capaz de incluir al progresismo no peronista? ¿Por qué la irrupción del campo, como inesperado actor de peso en el escenario político argentino terminó de tensar aún más este escenario confundido? ¿Qué sería ser progresista hoy, cuando ya no está el "enemigo deseado", como Sigal llama a Menem?

El econonomista de la CTA, Lozano, se niega directamente a tildar de progresista al Gobierno y su argumento hace blanco en el centro mismo de todas las justificaciones del kirchnerismo en su batalla por las retenciones: la igualdad social, valor central por el que puede definirse a la izquierda y por el cual el oficialismo defendió públicamente su guerra contra el campo. Es que para este referente de la CTA -central sindical que no ha sido reconocida por el kirchnerismo, pese a su clara definición progresista-, "el crecimiento económico del modelo K no sólo se asentó sobre la base de la desigualdad social sino que la ensanchó".

Y, vos, ¿de qué lado estás?


Para complicar aún más un universo de por sí complicado, tenemos el caso de quienes se sitúan en el campo de la centroizquierda -adhiriendo, incluso, a valores clave de esa tradición, como es la reivindicación del rol del Estado en la redistribución de la renta-, pero están en otros espacios, nuevos, o poco tradicionales, o directamente opuestos, a priori, al campo progresita.

Pero entonces, ¿por dónde pasa ser progre hoy? ¿Es la ética lo que importa, la alianza de las conductas, como sostiene Lilita Carrió, en un país con altos niveles de corrupción y en búsqueda de calidad institucional? Sigal agrega: "Hace poco, viendo un documental sobre Chile, algo me terminó de quedar claro: la clave en Salvador Allende fue su ética y su moral. Es decir: no se puede ser progresista y tener de funcionarios a ciertos personajes del PJ bonaerense".

El debate sobre la forma de construir y los objetivos enciende pasiones en el campo "progre" y es una de las verdaderas claves de la pelea de fondo. El peronismo kirchnerista y sus intelectuales afines declaran que postular una construcción política totalmente nueva resulta utópico y hasta apolítico porque también, dicen, se construye con escombros.

Pero, ¿cuál sería el porcentaje de toxicidad política permitido para preservar la "pureza" del proyecto popular? Abal Medina define: "Dividir la política entre buenos y malos, ángeles o demonios, no es progresista ni conservador: sencillamente es premoderno. Justamente, porque la política moderna supone la aparición de la ideología, y la formulación de un sistema de ideas para formular un proyecto".

Macaluse cree que la ética no es suficiente y su ruptura con Carrió tiene que ver con eso: en el ARI autónomo le cuestionaban a Lilita los coqueteos con López Murphy o la inclusión de otros políticos de centroderecha. Macaluse coincide con Sabbatella en la idea de que los medios no sólo son importantes sino que van configurando el fin. Da un ejemplo: "No vale pelear por la redistribución de la riqueza usando el clientelismo". En una palabra, el sector de la centroizquierda no peronista está convencido hoy de que el kirchernismo nunca va a ampliar su base progresista usando el aparato del PJ para la construcción política.

El ministro de Educación de Mauricio Macri, el pedagogo Mariano Narodowski, que viene de la experiencia de la Alianza de "Chacho" Alvarez (en su primera adolescencia estuvo en el PC). "Yo soy judío, enseño a Foucault, leí a Marx, me analizo; es decir, califico en todas para reconocerme en esa cultura, en la que reconozco."

Narodowski explica en sus propios términos por qué hoy se puede ser progresita y estar con Macri: "La inclusión social debe darse a través de políticas concretas, no sólo en lo lexical: entre 2000 y 2007, en las administraciones supuestamente progresistas de Ibarra y Telerman, creció un 16 por ciento la educación privada y sólo un 3 la educación estatal: ¿es eso progresita? Nosotros aumentamos un 30 por ciento el presupuesto para un plan dirigido al sur de la ciudad para lograr retener más años en la escuela a los chicos más pobres, ¿no es eso progresista"?

La calidad democrática también es, para el ministro de Macri, un indicador para medir el grado de centroizquierda en sangre. Y desde ese punto de vista -dice- oponerse duramente nunca puede ser leído en términos de golpe de Estado.

Un peronismo dicotómico y cenil. De eso habla el escritor y filósofo Santiago Kovadloff para explicar la fractura del progresismo, que no quiere cederle la calificación de "progresista" a un "peronismo dicotómico y senil", que usa categorías viejas para explicar fenómenos nuevos. "Así como no puede categorizar a un sindicalismo progresita, porque no cuenta con los dispositivos conceptuales necesarios, termina confundiendo a De Angeli con la oligarquía y a la clase media urbana y campesina con un movimiento conservador. En lugar de ver que existen transformaciones que están surgiendo a partir de las clases medias urbanas y rurales, ve una derechización y un complot antidemocrático. Hay una idea de que, en la clase media, está el germen del mal; un prejuicio que se asemeja mucho a la creencia de que los judíos siempre están en alguna conspiración internacional", reflexiona.

Kovadloff le apunta al grupo de intelectuales nucleados en el Foro Gandhi, quienes, precisamente, vieron en el desarrollo del conflicto con el campo el surgimiento de una "nueva derecha", en la que incluyen a los medios de comunicación, alianza que, según diagnostican, empuja un "clima destituyente". El filósofo Ricardo Forster lo puso blanco sobre negro esta semana: aquí se están debatiendo dos proyectos de país, afirmó, mientras que la "ficción mediática" muestra a "buenos ciudadanos pidiendo diálogo" y, por otro lado, a "personajes de piel oscura, como sátrapas de la política".

En este punto, no está de más tener en cuenta que, aun los aliados del espacio progre que quedaron del "lado correcto", según la escala de valores de Abal Medina, cuestionan -y mucho- las formas que eligió el Gobierno para debatir con el campo; no las razones políticas de la pelea, ni el contenido en sí. Tal es el caso del intendente de Morón, Martín Sabbatella, y de "Chacho" Alvarez, que todo lo miró desde afuera, pero con muchas críticas que masticó en silencio. Sabbatella, por ejemplo, dirá: "Este gobierno es progresista porque sigue parte de nuestra agenda. Compartimos el piso, pero no el techo, que tiene como cepo al PJ". El moronense delimita a sus aliados naturales entre dos coordenadas políticas: el kirchnerismo no pejotizado y el ARI no derechizado.

Pero desde el bloque Solidaridad e igualdad -el ARI "no derechizado", según la definición de Sabbatella compartida ampliamente por el espectro progresista-, Eduardo Macaluse, su líder, no coincide ni con el diagnóstico de su potencial socio ni con la forma de construcción que propone. Resulta que para Macaluse, este gobierno significa la continuidad del saqueo menemista, pero con ruptura del discurso, y es por eso que genera tanta confusión. "La discusión no es entre oligarquía y pueblo, esa división es artificial: dividió al progresismo entre subordinados y enemigos." Macaluse ya habla de discutir el poskirchnerismo, pero no como propone Sabbatella, del modo tradicional, es decir, tejiendo diálogos entre las distintas culturas del campo progresista, sino con la gente.

Un documento interno elaborado por el politólogo Edgardo Mocca para la Fundación Ebbert -grupoalemán tradicionalmente ligado a la centroizquierda que está trabajando políticamente en la Argentina- ofrece algunas pistas más que sugerentes. "La actitud ante el gobierno nacional divide aguas en el interior de la constelación política de la izquierda reformista", escribió Mocca -director de la revista Umbrales , editada por el Cepes, el think tank de "Chacho" Alvarez-, en un documento elaborado en marzo de este año.

A la hora de evaluar la situación de los cuadros políticos y de los dirigentes que formaron parte del Frepaso y que hoy están en el gobierno nacional, explica: "Este sector político sufre la ausencia de una personalidad política y un liderazgo propio, en el contexto de un gobierno fuertemente concentrado y personalizado. La etapa actual, en la que se ha colocado en el centro de la reorganización del Partido Justicialista, genera incertidumbre sobre el futuro de la concertación política enunciada desde el kirchnerismo".

La que ya no parece ser considerada dentro del campo progresista por sus pares -menos por Macaluse, su ex socio político-, es Elisa Carrió y su Coalición, quien, con el desembarco K, que tomó algunas de sus banderas, debió extenderse hacia el centro para encontrar un lugar nuevo. Sus ex compañeros de foto la acusan de haberse derechizado.

A Kovadloff, que participó de la campaña del ARI en 2007, no lo asusta definirse como de centroderecha. Lo explica: "Es que para mí el centro no está asociado a lo conservador sino al orden institucional, a un proyecto de transformación que pasa por las clases medias. La vida republicana es, para mí, la garantía sobre la que se asienta un desarrollo económico progresivamente equitativo. Caído el radicalismo, el centro está ganando la sensibilidad de la clase media argentina, y no expresa lo conservador sino la capacidad convivencial. No hay equidad sin antes orden institucional", dice.

No es lo mismo ni es igual

Es indudable que el discurso de Néstor, y ahora el de Cristina, ha tomado algunas banderas tradicionales de la izquierda y del pensamiento progresista, lo que en un primer momento les dio un enorme crédito para unificar ese campo de ideas. Seguramente, el punto más fuerte fue la política de los derechos humanos que, más allá de las discusiones sobre si es genuina u oportunista, lo cierto es que hizo suya una reivindicación muy cara y antigua para la agenda progresista: eso, más la renovación de la Corte, le trajo al kirchnerismo un enorme rédito en las filas de la centroizquierda, sobre todo al principio.

Pero, como admite el politólogo Abal Medina, el gobierno actual no es "progresista" sino "peronista progresista". Suena parecido, pero no lo es en absoluto: por el contrario, he ahí una decisiva diferencia con raíces históricas muy profundas, hoy actualizadas.

Precisamente, el estudio que preparó Mocca para la Fundación Ebbert - think tank que, en el pasado, ayudó a la construcción del PT de Lula, en Brasil, y del Frente Amplio, en Uruguay- bucea en las dos vertientes enfrentadas de la izquierda democrática reformista, la "liberal-socialista", con raíces en los partidos socialista y comunista, y la tradición "nacional-popular", que nació con el advenimiento del peronismo, a mediados de la década del cuarenta del siglo pasado. El surgimiento del peronismo marcó a fuego la experiencia de la izquierda en la Argentina y la hizo culturalmente mucho más heterogénea y compleja que las de Chile y Uruguay.

"La tajante divisoria de aguas entre peronistas y antiperonistas siguió -y en buena medida sigue- circulando en el interior del territorio político de la izquierda", afirma el politólogo del Cepes, para quien la centroizquierda tiene estas dos "almas", que conviven pero también luchan, y es imposible hacer una apreciación del actual estado de cosas en el mundo "progre" que esté libre de estas profundas huellas históricas.

Lo cierto es que parte de la centroizquierda que crujió en la pulseada con el campo no sólo está desorientada sino que, también, parece haber retomado las exploraciones para ver si hay vida fuera del planeta K.

Y, claro, nadie sabe si la aventura les deparará algún fruto político, pero, dicen, algo hay que hacer.

sábado, 12 de julio de 2008

- LATINFOTOARTE -




Mapa Fotográfico Latinoamericano


ARTE LATINOAMERICANO


Latinoamérica desembarca en Europa


La fotografía contemporánea de America Latina llega a Europa de la mano del Instituto Cervantes y Editorial Lunwerg, que han organizado una amplia muestra en el Palais des Beaux Arts de Bruselas. Se presenta como la exposición de fotografía latinoamericana más ambiciosa organizada en Europa. Titulada Mapas abiertos: fotografía contemporánea en América Latina, se puede visitar desde el 27 de junio al 21 de septiembre.





Del Río Bravo a la Patagonia

La muestra reúne más de 200 imágenes y ofrece una perspectiva única sobre los temas que, del Río Bravo (frontera entre Estados Unidos y México) a la Patagonia (extremo austral del continente), abren los mapas a una nueva geografía de la identidad. El comisario y responsable de la selección fotográfica es Alejandro Castellote, que se ha trabajado durante años con fotógrafos, artistas, críticos, historiadores y responsables de instituciones culturales en los distintos países americanos, de América Central a la del sur, pasando por el Caribe.





Debate identitario

La exposición se centra en la última década de la creación fotográfica latinoamericana, desde 1991 a 2002. Un periodo en el que el debate sobre las identidades culturales ha sido especialmente activo, y que ha hecho también evidente la progresiva desaparición de algunas fronteras en lo referente a la economía, la información y la cultura. La fotografía ha captado todo este proceso; de hecho ha sido en esta última década cuando se ha producido la definitiva integración de este medio en el panorama del arte.





Deshacer tópicos

Una de las teorías que explican esta evolución sería el intento de un amplio colectivo de artistas por separarse del conjunto de tópicos que han estado adheridos crónicamente a las artes plásticas latinoamericanas. Usar la fotografía se ha convertido en un símbolo de contemporaneidad para toda una generación de creadores. Atendiendo, además, a premisas como la lengua y las herencias compartidas, es posible intentar establecer una serie de hilos conductores que permitan aproximarse y conocer las dimensiones de ese complejo mosaico de culturas que conviven en Centroamérica, Caribe, Sudamérica y que se expanden a EE UU y Europa.

jueves, 10 de julio de 2008

- REFUGIADOS -




El drama de los refugiados


El drama de las personas que huyen legalmente de sus países debido a temores fundados de ser perseguidos por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un determinado grupo social u opiniones políticas excede largamente una fecha en particular. En su caso, el 20 de junio, Día Internacional de los Refugiados.

Ese día, casi todos los medios de comunicación recuerdan sus penosas historias. Luego, casi nadie se acuerda de ellos. Es necesario saber que los refugiados no abandonan su país por elección propia sino porque en sus propios países se encuentran amenazados. Por esa razón cruzan las fronteras, dejan sus bienes y pertenencias, y buscan seguridad en otro país.

El número de refugiados y desplazados internos en todo el mundo ha alcanzado al término del año pasado la cifra récord de 37,4 millones, según un informe presentado en Londres por el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (Acnur), una cantidad similar a la población argentina.

Es una cifra sin precedente que se ha elaborado con información de 150 países. En 2007 había 11,4 millones de refugiados (aquellos que han cruzado la frontera internacional huyendo de la persecución) frente a los 9,9 millones de 2006. Había también 26 millones de desplazados internos (obligados a dejar sus hogares dentro de su propio país) frente a los 24,4 millones del estudio anterior.

Las principales causas de este aumento son los conflictos armados, la degradación del medio ambiente por el cambio climático, la creciente competencia por los recursos cada vez más escasos y el espectacular encarecimiento de los precios de los alimentos, que golpea sobre todo a los pobres y crea inestabilidad en muchos lugares.

Entre los refugiados, el informe destaca que los afganos (unos tres millones, principalmente en Paquistán e Irán) y los iraquíes (unos dos millones, principalmente en Siria y Jordania) han sido los más afectados en 2007, seguidos por los colombianos (552.000), sudaneses (523.000) y somalíes (457.000).

En cuanto a los desplazados, Acnur ofrece actualmente protección y asistencia directa o indirecta a 13,7 millones en 23 países, frente a 12,8 millones en 2006. El informe cita a tres millones en Colombia; 2,4 millones en Irak; 1,3 millones en la República Democrática del Congo; 1,2 millones en Uganda, y un millón en Somalia.

Hace apenas tres años, los índices exhibían una curva descendente en el arribo de refugiados a la Argentina. Pero, según datos del Acnur, la situación se invirtió drásticamente: en 2007, las solicitudes aumentaron un 40 por ciento. Para fin de este año se espera un crecimiento equivalente y se prevé que, en los próximos años, la tendencia seguirá en alza. En ello influye el endurecimiento de las políticas inmigratorias de Europa y los Estados Unidos.

Según los registros de solicitudes presentadas ante el Comité de Elegibilidad para los Refugiados (Cepare), entre enero y septiembre de 2007 arribaron al país 435 personas provenientes de 40 naciones. De ellos, 175 de origen africano y 130 de origen colombiano.

El fenómeno de la globalización, la migración masiva y los cambios en la naturaleza de los conflictos establecieron otros escenarios y modificaron criterios frente al problema de los refugiados. Será menester, entonces, instrumentar nuevas estrategias basadas sobre la cooperación internacional y la solidaridad que permitan encontrar la forma de liberar a los refugiados genuinos de la creciente red de controles migratorios, de manera de asegurarles la protección necesaria sin socavar el derecho de cada Estado a regular el flujo migratorio.

- KAFKA -




Franz Kafka


Un genio de la literatura



Escritor judío checo, cuya desasosegadora y simbólica narrativa, escrita en alemán, anticipó la opresión y la angustia del siglo XX. Está considerado como una de las figuras más significativas de la literatura moderna; de hecho, el término 'kafkiano' se aplica a situaciones sociales angustiosas o grotescas, o a su tratamiento en la literatura.





Kafka nació en Praga (que entonces pertenecía al Imperio Austro-húngaro) el 3 de julio de 1883, en una familia de clase media.

Su padre, un comerciante, fue una figura dominante cuya influencia impregnó la obra de su hijo y (según Kafka) agobió su existencia. En Carta al padre, escrita en 1919, pero publicada, como casi toda su obra, póstumamente, Kafka expresa sus sentimientos de inferioridad y de rechazo paterno. A pesar de lo cual, Kafka vivió con su familia la mayor parte de su vida y no llegó a casarse, aunque estuvo prometido en dos ocasiones. Su difícil relación con Felice Bauer, una joven alemana a la que pretendió entre 1912 y 1917, puede ser analizada en Cartas a Felice (1967).





Los temas de la obra de Kafka son la soledad, la frustración y la angustiosa sensación de culpabilidad que experimenta el individuo al verse amenazado por unas fuerzas desconocidas que no alcanza a comprender y se hallan fuera de su control. En filosofía, Kafka es afín al danés Sören Kierkegaard y a los existencialistas del siglo XX. En cuanto a técnica literaria, su obra participa de las características del expresionismo y del surrealismo.

El estilo lúcido e irónico de Kafka, en el que se mezclan con naturalidad fantasía y realidad, da a su obra un aire claustrofóbico y fantasmal, como sucede por ejemplo en su relato La metamorfosis (1915). Gregorio Samsa, el protagonista, un voluntarioso corredor de seguros, descubre al despertar una mañana que se ha convertido en un enorme insecto; su familia lo rechaza y deja que muera solo.





Otro de sus relatos, En la colonia penitenciaria (1919), es una escalofriante fantasía sobre las cárceles y la tortura. Contraviniendo el deseo de Kafka de que sus manuscritos inéditos fuesen destruidos a su muerte, el escritor austriaco Max Brod, su gran amigo y biógrafo, los publicó póstumamente.

Entre esas obras se encuentran las tres novelas por las que Kafka es más conocido: El proceso (1925), El castillo (1926), y América (1927). Pese a haber estudiado Derecho en la Universidad de Praga, Kafka encontró un trabajo en una compañía de seguros hasta que la tuberculosis le obligó a abandonarlo.





Intento reponerse primero junto al lago de Parda y después en Meramo, hasta que en 1920 tuvo que internarse en el sanatorio de Kierling, cerca de Viena, donde murió el 3 de junio de 1924.

domingo, 6 de julio de 2008

- NACIONAL BUENOS AIRES -




Una foto del país


Los pobres chicos que esta semana tomaron el Colegio Nacional de Buenos Aires durante varios días, ¿son unos pobres chicos, o apenas resultado y producto de otros designios?

Por Pepe Eliaschev
Diario Perfil



La más recalcitrante visión reaccionaria vio siempre en la militancia joven la carne de cañón de activistas más provectos y distantes, y en no pocas guerrillas sus comandantes salvaron el pellejo mientras los perejiles eran enviados al cadalso. Pero en lo que sus ex alumnos reivindicamos sin prejuicios como el Colegio de la Patria, se han venido consumando una vez más unos criterios y unas prácticas repelentes que derivan de un maximalismo ridículo y pernicioso. No hay que temer puntualizarlos.

Ocuparon el Colegio estos adolescentes, en réplica demorada del desastre que el año pasado se llevó al rector de la Escuela Carlos Pellegrini (“País Pelle” en El Observador, 17 de junio de 2007), al solo efecto de imponer un bizarro cogobierno entre ellos, los docentes y el personal de maestranza.

La situación del Colegio Nacional de Buenos Aires, el más importante y prestigioso establecimiento público de enseñanza media de la Argentina, evoca y patentiza muchos de los males profundos del país.

Organización laica y estatal dependiente de la Universidad de Buenos Aires, encarna ideales de excelencia académica, ambición de conocimiento universal y rigor docente que le dieron savia a la Reforma de 1918. Es, para decirlo sin estériles pudores, un colegio de elite, escuela de cuadros, ámbito para que se formen los más dotados, estudiosos, aplicados e inteligentes. Funciona aplicando criterios de selección derivados del mérito, no del origen social ni del poder económico.

Los que en él nos formamos y graduamos éramos hijos de la pequeña burguesía progresista y hacendosa que quería, simplemente, una vida mejor, un mayor disfrute de los bienes terrenales y espirituales.

Eso era, eso fue, durante las varias décadas transcurridas desde que el Colegio ocupa las monumentales instalaciones de Bolívar 263, donde la gestión de Amadeo Jacques brilló de manera singular. Ya no es así.

Atravesado hace varios años por algunos de los más deletéreos vientos de la época, inflados por un sedicente igualitarismo social cuya principal consecuencia es nivelar para abajo, el Colegio, en el que no más de cincuenta militantes del Partido Obrero pujan por lograr un disparatado cogobierno, padece falencias edilicias y deficiencias similares a las que plagan hoy a toda la Universidad de Buenos Aires, esa UBA estatal a la que jamás atendieron ni Néstor ni Cristina Kirchner.

El estado de la situación docente es acorde a la penuria general y esto por visible déficit de la propia Universidad e incluso del Colegio. Las cátedras no se concursan y todos los reclamos convergen en “regularizar” designaciones de profesores, la mayor parte de los cuales no han competido con nadie, ni en conocimientos ni en nivel docente.

Los ocupantes del Colegio han querido reiterar la hazaña del Pellegrini, una escuela a la que finalmente le torcieron el pulso obligando a la vergonzosa salida del rector Juan Carlos Viegas. Se trata de un activismo que sólo se explica y justifica por su necesidad de provocar una generación incesante de conflictos.

Participan de un criterio impuesto hace ya años en la Argentina, de acuerdo con el cual los espacios públicos son propiedad privada de quienes trabajan o estudian en ellos. Responden al mismo catecismo ideológico de quienes dejan a la ciudad sin subte por una puja de caja con otro sindicato, u ocupan escuelas y aulas cancelando la misión central de estos lugares, que es enseñar y aprender.

Plantean un disparate insostenible: que menores de edad con limitaciones legales explícitas y sin plena autonomía civil administren o ejecuten presupuestos y resuelvan la elección de profesores, jefes de departamento e incluso rector, un delirio perfecto. En su ambición de cogobernar el Colegio, sin embargo, se cuidan de dejar afuera a los graduados: no quieren ex alumnos en la vida del Colegio, olvidando que somos los ciudadanos de a pie que en él hemos abrevado y a quienes el pueblo nos pagó nuestra educación quienes debemos contribuir con experiencia, amor y sabiduría a su constante evolución.

Parecen querer un Colegio surtido de cuadros políticos, punteros sindicales y docentes mediocres a los que espantan los concursos, mano de obra para convertir a las aulas en semilleros de semiletrados militantes profesionales.

Son arropados por un lenguaje incendiario y a la vez retrógrado, maquillado de una vaporosa “democratización” y en lucha contra supuestas “castas”.

El kirchnerismo no ha sido ajeno a muchos de estos asuntos. Cuando Horacio Sanguinetti culminó su (excesivamente) larga gestión al frente del Colegio, dos brillantes ex alumnos aparecieron como candidatos lógicos para la sucesión, Pablo Jacovkis y Agustín Zbar. A Zbar lo vetó directamente el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, alegando que, como era procurador general de la Ciudad en la gestión de su “enemigo” Jorge Telerman, había que cerrarle el camino. Sin mayoría el otro candidato, se optó por la primera mujer en asumir el cargo, Virginia González Gass, a quien toca hoy defender principios, sostener valores y hacer valer la ley en toda su majestad, porque el Colegio ha sido usurpado y ello constituye un delito flagrante.

Un incomprensible “buenismo” lleva a muchos adultos a exaltarse con este simulacro de “militancia” de los adolescentes. Deben ser padres mortificados por no haber movido un dedo en su juventud, pero alguien tiene que levantar hoy su voz en la Argentina en defensa de criterios de excelencia, mérito, aplicación y exigencia académica. Alguien tiene que cortar esta secuencia eterna de justificaciones políticas montadas en un relativismo ético abominable.

Mientras, la Universidad estatal y pública agoniza, en una mediocridad material vergonzosa. El Colegio Nacional de Buenos Aires viene mendigando hace mucho y sin éxito los ocho millones de pesos que se necesitan para poner en valor su fachada y arreglar las mamposterías caídas de sus gloriosos patios. El cheque debe firmarlo Julio De Vido, que ni debe saber qué es la Manzana de las Luces, ni qué significa el Colegio de la Patria.

En la UBA no menos de seis facultades carecen hoy de gas natural y su presupuesto 2008 ya está exhausto al terminar el primer semestre.

¿Gobierno tripartito codirigido por adolescentes? ¿Por qué no defienden en serio a la educación pública y laica? Lo del Colegio Nacional Buenos Aires es una foto del país.

- JOBIM -




Antonio Carlos Jobim


Un padre de la voz nueva


Garota – Una nota - Desafinado




Antônio Carlos Brasileiro de Almeida Jobim (Río de Janeiro, 25 de enero de 1927 - Nueva York, 8 de diciembre de 1994), Antonio Carlos Jobim (también conocido como Tom Jobim), compositor, cantante, guitarrista y pianista brasileño de bossa nova.





Considerado como uno de los grandes exponentes de la música brasileña, Jobim es el artista que internacionaliza la bossa nova y, con la ayuda de importantes artistas estadounidenses, la fusiona con el jazz para crear en los años sesenta un nuevo sonido cuyo éxito popular fue muy destacable. Jobim está considerado como uno de los grandes compositores de música popular del siglo XX.





Las raíces de Jobim en el jazz están en sus admiradas grabaciones de Gerry Mulligan, Chet Baker, Barney Kessel y otros músicos del West Coast jazz o cool de los años cincuenta. Además, el mismo Jobim apuntó que el compositor impresionista francés Claude Debussy tuvo una influencia decisiva en sus armonías, así como el samba brasileño proporcionó a su música un original ritmo exótico siempre presente. Como pianista, su toque es sencillo y melódico, al estilo de un Claude Thornhill, aunque en algunas de sus grabaciones llegase a demostrar que podía ser sumamente inventivo. Su guitarra está limitada principalmente a un acompañamiento apacible a los ritmos sincopados del jazz; su voz, suave, sencilla y ligeramente ronca, subraya los aspectos emocionales de las letras.





Jobim estaba encaminado en principio a la carrera de arquitecto. Sin embargo, al cumplir los veinte años, la llamada de la música se hizo tan poderosa que empezó a tocar el piano en los nightclubs y a trabajar en estudios de grabación. Hizo su primera grabación en 1954, acompañando al cantante Bill Farr como líder de "Tom e a sua banda". Su primer gran éxito le llegó en 1956 cuando, junto con el poeta Vinícius de Moraes, elaboró parte de la música de una obra teatral llamada Orfeo da Conceição (más tarde convertida en película, Orfeo negro). En 1958, Jobim produce un disco, por su particular estilo "bossa nova" (port. bossa = aptidão, tendência, vocação; equivalente a nueva tendencia o new wave), al guitarrista y cantante João Gilberto, grabando algunas de las canciones de Jobim con arreglos musicales del mismo, dando comienzo al género musical de la bossa nova, siendo "Chega de Saudade" el éxito bossa nova por antonomasia.





El despegue de Jobim fuera de Brasil se produjo en 1962 cuando Stan Getz y Charlie Byrd consiguieron un sorprendente éxito con su tema "Desafinado"; un año después, Jobim y varios músicos brasileños más fueron invitados a participar en un espectáculo en el Carnegie Hall, donde es estrenada "Garota de Ipanema (The Girl from Ipanema), y por ende, el éxito de la música brasileña. Empujada por las canciones de Jobim, la bossa nova se convirtió en un éxito internacional, y los músicos de jazz se acercaron a ella, grabándose númerosos discos hasta agotar su tirón comercial a finales de los sesenta.





Jobim prefirió los estudios de grabación a las giras, grabando varios discos de su música como pianista, guitarrista y cantante para Verve, Warner Bros., Discovery, A&M, CTI y MCA en los sesenta y setenta, volviendo a Verve en los últimos años de su vida. En principio, comenzó a colaborar con el arreglista y director Claus Ogerman. Al agotarse el éxito de la música brasileña en Estados Unidos, Jobim se concentró en el cine y en la televisión brasileña. Pero hacia 1985, con el auge de las llamadas músicas del mundo y de una segunda ola de música brasileña, Jobim comenzó una gira con un grupo en el que estaba su segunda mujer, Ana Lontra, su hijo Paulo, su hija Elizabeth, y varios músicos amigos.





Composiciones más famosas

Garota de Ipanema
Samba de uma nota só
Insensatez
Desafinado
Chega de saudade
Triste
Fotografía
Águas de março
Wave

miércoles, 2 de julio de 2008

- BEATLES -



FOREVER BEATLES

La BBC recupera una entrevista de 1964 con los Beatles


Los nueve minutos de charla con Lennon y McCartney serán emitidos esta semana en la radio pública de Reino Unido

Richard Jeffs, un coleccionista británico de cintas de vídeo antiguas, ha encontrado una grabación que contiene una entrevista con John Lennon y Paul McCartney en un trastero del sur de Londres.

La cinta, que ha estado perdida durante más de 44 años, contiene nueve valiosos minutos de charla con los dos integrantes de la banda. En el vídeo, Lennon y McCartney hablan del día que se conocieron y cuentan cómo escribían sus canciones.

La entrevista, que fue grabada por la Televisión Escocesa en abril de 1964, será emitida en Reino Unido a través de la radio de la BBC, ya que las imágenes no se han podido recuperar.

En una parte de la entrevista, John Lennon cuenta que forma parte de un grupo skiffle, es decir, una banda con influencias folk, jazz y blues, y que toca a las afueras de Liverpool.

En 1964, el tema de los Beatles Love me do era número uno en ventas en Estados Unidos.

martes, 1 de julio de 2008

- CORTAZAR -



JULIO CORTAZAR



UNA VIDA DE ENTRAMADAS RAYUELAS

Y BESTIARIOS CRONOPIOS




Nació en la embajada de Argentina en Bélgica, en Ixelles, distrito de Bruselas, el 26 de agosto de 1914. "Mi nacimiento fue un producto del turismo y la diplomacia", declaró años después. En ese entonces Bruselas estaba ocupada por los alemanes.

Hacia fines de la Primera Guerra Mundial, los Cortázar lograron pasar a Suiza gracias a la condición alemana de la abuela materna de Julio, y de allí, poco tiempo más tarde a Barcelona, donde vivieron año y medio. Jugó con frecuencia en el Parque Güell con otros niños y las mayólicas coloridas perduraron en su memoria. A los cuatro años volvieron a Argentina y pasó el resto de su infancia en Banfield, Buenos Aires, junto a su madre, una tía y Ofelia, su única hermana (un año menor que él). Vivió en una casa con fondo (Los Venenos, Deshoras, están basados en sus recuerdos infantiles), pero no fue totalmente feliz. “Mucha servidumbre, excesiva sensibilidad, una tristeza frecuente”. (Carta a Graciela M. de Sola, París, 4 de noviembre de 1963). Conoció, gracias a su madre, al escritor a quien admiraría por el resto de su vida: Julio Verne.





Declaró: ”Mi madre dice que empecé a escribir a los ocho años, con una novela que guarda celosamente a pesar de mis desesperadas tentativas por quemarla” (revista Siete Días, Buenos Aires, 12/l973). Leía tanto que algún médico llegó a recomendarle leer menos durante cinco o seis meses y salir más a tomar un poco de sol. Muchos de sus cuentos son autobiográficos, como Bestiario, Final del juego, Los venenos o La Señorita Cora, entre otros.

Se recibe de Maestro Normal en 1932 y Profesor Normal en Letras en 1935 en la Escuela Normal de Profesores Mariano Acosta, de aquellos años surgieron La Escuela de Noche (Deshoras). En aquella época, comenzó a frecuentar los estadios a ver box, donde ideó una especie de filosofía del box “eliminando el aspecto sangriento y cruel que provoca tanto rechazo y cólera” ("La fascinación de las palabras"). Admiraba al hombre que siempre iba para adelante y a pura fuerza y coraje conseguía ganar (Torito, Final del juego)





Un día caminando por el centro de Buenos Aires, se topó con un libro de Jean Cocteau, un total desconocido para él hasta aquel momento, titulado Opio, Diario de una desintoxicación. Aquella lectura lo marcaría para el resto de su vida: “sentí que toda una etapa de vida literaria estaba irrevocablemente en el pasado… desde ese día leí y escribí de manera diferente, ya con otras ambiciones, con otras visiones” (“La fascinación de las palabras”, 1997)

Comenzó en la Universidad de Buenos Aires la carrera de Filosofía y Letras, pero comprendió que debía utilizar el título que ya tenía para trabajar y ayudar a su madre. Dictó clases en Bolívar y luego en Chivilcoy. Vivió en cuartos solitarios de pensiones aprovechando todo el tiempo libre para leer y escribir. En el año 1938, con una tirada de 250 ejemplares, editó el poemario Presencia bajo el seudónimo de Julio Denis.





En una entrevista con Elena Poniatowska para la revista el nº 44 México de mayo de 1975 confesó: ”fueron mis años de mayor soledad. Fui un erudito, toda mi información libresca fue de esos años, mis experiencias fueron siempre literarias. Vivía lo que leía, no vivía la vida. Leí millares de libros encerrado en la pensión: estudié, traduje. Descubrí a los demás solo muy tarde”. A partir de Julio de 1944 enseñó en Mendoza literatura francesa y de Europa septentrional en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Cuyo.

Pocos meses después renunció a su cargo por desavenencias con el peronismo y su política universitaria. Se empleó en la Cámara del Libro en Buenos Aires y realizó trabajos de traducción. Hacia 1947 escribió "Casa tomada", el primer cuento de la serie de Bestiario, que una amiga le envió a Jorge Luis Borges, quien lo publicó en la revista Anales de Buenos Aires (con dos dibujos de su hermana Norah) comenzando así una relación infrecuente con él.





Luego le solicitaría más textos para su revista, siendo publicados “Los Reyes” y “Las puertas del cielo”. Cortázar manifestó en diversas ocasiones que comenzó a escribir cuentos por Edgar Allan Poe, quien “me enseñó lo que es la gran literatura y lo que es el cuento” (Plural n° 44, México, 5/1975). En el año 1948 se recibió de traductor público de inglés y de francés. En 1950 terminó de escribir “El examen”, que ningún editor se animó a publicar por su lenguaje ofensivo. En 1951, a los 37 años de edad, se instaló definitivamente en París, ya que había recibido una beca del gobierno francés para estudiar 10 meses en París, de octubre a julio de 1952. Dicha beca consistía en investigar la novela y la poesía francesa contemporánea en sus conexiones con las letras inglesas. Tenía una vasta experiencia como traductor, había traducido a Gilbert Keith Chesterton, André Gide, las cartas de Keats, Marguerite Yourcenar, entre otros. Obtuvo trabajo de traductor en la UNESCO y de ello vivió varios años.





Se casó con Aurora Bernárdez en 1953, una traductora argentina. Vivían en París en condiciones económicas penosas y le surgió el ofrecimiento de traducir la obra completa, en prosa, de Edgar Allan Poe para la Universidad de Puerto Rico. Dicho trabajo sería considerado luego por los críticos como la mejor traducción de la obra del escritor estadounidense. Juntos se fueron a vivir a Italia por el año que demoró el trabajo y luego viajaron a Buenos Aires en barco y se pasó el trayecto escribiendo en su máquina portátil para una nueva novela. “La revolución cubana… me mostró de una manera cruel y que me dolió mucho el gran vacío político que había en mí, mi inutilidad política… los temas políticos se fueron metiendo en mi literatura...” ("La fascinación de las palabras")

En 1963 visitó Cuba invitado por Casa de las Américas para ser jurado en un concurso. Ya nunca dejaría de interesarse por la política latinoamericana. En ese mismo año aparece lo que sería su mayor éxito editorial y le valdría el reconocimiento de ser parte del boom latinoamericano Rayuela, la que se convirtió en un clásico de la literatura argentina.





Según declaró en una carta a Manuel Antín en agosto de 1964, ese no iba a ser el nombre de su novela sino Mandala: "de golpe comprendí que no hay derecho a exigirle a los lectores que conozcan el esoterismo búdico o tibetano"; pero no estaba arrepentido por el cambio.
En 1967, rompe su vínculo con Bernárdez y toma por pareja a la lituana Ugné Karvelis, con quien nunca contrajo matrimonio, pero quien le inculcó un gran interés por la política.

En 1971 fue "excomulgado" por Fidel Castro, junto a otros escritores, por pedir información sobre el arresto del poeta Heberto Padilla. A pesar de su desilusión con la actitud de Castro, siguió de cerca la situación política de latinoamérica. En 1973, fue galadornado con el Premio Médicis por su Libro de Manuel y destinó sus derechos a la ayuda de los presos políticos en Argentina.





En 1974, fue miembro del Tribunal Bertrand Russell II reunido en Roma para examinar la situación política en América Latina, en particular las violaciones de los Derechos Humanos.
A pesar de ser reconocido por su prosa, escribió gran cantidad de poemas; colaboró en muchas publicaciones en distintos países, grabó sus poemas y cuentos, escribió letras de tangos y le puso textos a libros de fotografías e historietas.

Con su tercera pareja y segunda esposa, la escritora canadiense Carol Dunlop, realizó numerosos viajes, uno de los primeros fue a Polonia, donde participó de un congreso de solidaridad con Chile. Otro de los viajes que hizo junto a Carol Dunlop fue plasmado en el libro Los Autonautas de la Cosmopista que cuenta el trayecto de la pareja por la autopista París-Marsella.

En agosto de 1981 sufrió una hemorragia gástrica y salvó su vida por milagro. Nunca dejó de escribir, fue su pasión aún en los momentos más difíciles. Carol Dunlop falleció el 2 de noviembre de 1982 y Cortázar falleció el 12 de febrero de 1984 a causa de una leucemia. Fue enterrado en el cementerio de Montparnasse, en la misma tumba donde yacía Carol; es tradicional dejar una copa o un vaso de vino y una hoja de papel o un tiquete de metro con una rayuela dibujada junto a la tumba de Cortázar.





En Buenos Aires, la pequeña plaza situada en la intersección de las calles Serrano y Honduras también lleva su nombre. En 2006 los alumnos de la escuela secundaria básica Nº 13 mediante un voto, deciden nombrar a la institución "Julio Cortázar", en honor a él. La escuela pertenece al partido de Ituzaingó, Gran Bs.As., zona oeste.

En 2007 el alcalde socialista de París, Bertrand Delanoë dio oficialmente el nombre de Plaza Julio Cortázar a la pequeña plazoleta en el extremo occidental de la Île Saint Louis donde transcurre el relato Las Babas del Diablo.

- DARWIN -




Cambió el mundo y nadie lo oyó...


Lawrence Pollard
BBC




Entre papeles y en medio del aburrimiento, el estudio de Darwin pasó sin penas ni glorias en 1858.
Una de las más radicales ideas de la historia reciente se expuso al público por primera vez hace ahora siglo y medio, aunque sin fanfarria.





El 1º de julio de 1858, los asistentes a una reunión de la Sociedad Linneana de Londres conocieron detalles de la obra que en esos momentos desarrollaba el naturalista Charles Darwin.
Su gran obra, "El Origen de las Especies", en la que expuso sus ideas sobre la selección natural y la teoría de la evolución, no se publicaría hasta un año más tarde.
Y a pesar del interés que la obra despertó desde la misma aparición del libro, la primera exposición de la teoría darwinista en 1858 atrajo poca atención.





Sin penas ni glorias

De todo el ideario que dio forma al mundo moderno, ninguno ha perdurado tanto como el darwinista.
"El Origen de las Especies" se publicó una año después de la lectura en la Sociedad Linneana.
Se supondría que la aparición de una teoría que desacreditaba la intervención divina en la creación de la diversidad natural hubiese generado una enorme controversia.





Pero no fue así. De hecho, hoy se debaten más las ideas del naturalista inglés que cuando por primera vez fueron expuestas al público.
En el principio, había un museo
Aquella primera vez apenas se entendieron sus ideas.

Uno más...

La Sociedad Linneana, dedicada al estudio y la difusión de la taxonomía, es la más antigua de su tipo en el mundo.
La Sociedad Linneana se dedica al estudio y la difusión de la taxonomía.
Aquel 1º de julio, los miembros de la sociedad presentes en la reunión leyeron estudios científicos sobre temas como la vegetación de Angola o un nuevo tipo registrado de melón.
Y entre ellos, como uno más, se leyó el estudio de Darwin "Sobre la tendencia de las especies a formar variedades".
Muy poco antes de la reunión, Darwin había perdido a su hijo víctima de escarlatina y por esa razón no estuvo presente y otras personas procedieron a la lectura de su estudio.



Nueva era, vieja rutina


Entre papeles y palabras, en una larga reunión, las ideas darwinianas pasaron inadvertidas.
El reconocimiento, así como la fuerte controversia, vino después.
Así, el aburrimiento y la confusión convirtieron lo que luego se denominó como el nacimiento de una nueva era del pensamiento humano en un evento nada especial y sí muy rutinario.
Más tarde, Darwin recordaría la única crítica que se hizo de su trabajo expuesto en la Sociedad Linneana.

Según el crítico, el trabajo del padre de la Teoría de la Evolución estaba errado en todas sus ideas originales, y sólo valía por aquello en lo que no rompía con los moldes tradicionales.
No sería hasta un año más tarde, con la publicación de "El origen de las especies mediante la selección natural o la conservación de las razas favorecidas en la lucha por la vida" que la teoría de la selección natural comenzara a revolucionar el mundo.
Y que se le llegara incluso a calificar en el campo científico como "la mejor idea de todos los tiempos".

domingo, 29 de junio de 2008

- UN TAL MC CARTNEY -





En clase del profesor McCartney

Por Cristóbal Ramírez
Diario EL PAIS - España




La atmósfera de Liverpool tiene algo de inquietante. Como de bestia dormida. Este cielo renegrido hasta el punto de querer rugir; estos ladrillos medio rojos o medio negros de las fábricas ya sin vida, con sus alambres arañando los muros; estas calles sin un alma. Raro, triste. Uno deja este panorama y enfila Upper Duke Street y se encuentra con la nada. Alex, un chaval dando bocados a un pitillo: Siempre es así. Es lúgubre. Apaga el cigarro y se pierde en un laberinto de pasillos. Arriba, tras la fachada anodina de Lipa (Liverpool Institute for Performing Arts), la escuela de artes escénicas fundada por Paul McCartney en 1995, le espera el micrófono, su banda, las canciones, los saltos. Los sueños hacen ruido.





Arranca la batería de Dawn. Alex descubre su garganta bajo un atuendo a la última: Everyday is so beautiful with the sun sitting so high up in the sky. When she comes around I can hear the sound of my sweet girl walking by (Todos los días son tan bonitos, con el sol sentado ahí arriba en el cielo. Cuando ella aparece, puedo oír el sonido de mi dulce chica caminando). Rock melódico. Es la canción Sweet señorita, uno de los seis temas que ha escrito esta banda. La letra está basada en una historia real Ríen.

A la mente le vienen las lecciones de Edy London, guitarrista del legendario grupo de los ochenta China Crisis. Imparte clases de todo, pero su especialidad es composición. Hay que pensar en imágenes, pero si nunca has compuesto, no vas a saber hacerlo bien, advierte. Talento, un concepto repetido tras estas paredes.





McCartney es oro. En los noventa, el ex Beatle quería hacer algo por Liverpool, que este año es flamante capital cultural europea y que entonces se desvivía por buscar proyectos para salir de la reconversión industrial. Y se fue a su ciudad. Fundó el centro en la escuela donde estudió de pequeño. Arthur Bernstein, un profesor estadounidense con más pinta de sir inglés, dice que sus habitantes empezaron a tenerle menos ojeriza. The Beatles nacieron aquí, pero pronto se volvieron ciudadanos del mundo, recuerda? Ciudadanos libres y ricos. Mientras, Liverpool seguía con su sangría de población y su sopor. Eso hay gente que no se lo perdona.





La escuela es otra cosa, con sus estudiantes que no paran. Ilusionados. A Alex y Dawn se ha unido Hanks, noruego como tantos otros en Lipa. Los chicos ensayan temas con The Commitments de fondo. A Hanks se le deshacen los dedos con su guitarra. Hace carantoñas como buen músico. Un riff y una contorsión. Los tres han tocado en algunos de los innumerables garitos de Liverpool, pero este verano dan el salto a Londres. Les servirá para soñar.

En septiembre tendrán que volver. Aquí se aprende, no se enseña, reconoce categórico Mark Featherstone-Witty, el director, bonachón, de pelo cano, que se ríe de sí mismo, de su panza. Con ese humor sin corsés dirige un centro con títulos universitarios de tres años y cursos de uno. Se puede estudiar música y otras disciplinas, como arte dramático, tecnología, diseño, danza, teatro musical, Management. Estudios destinados al ocio. La clave es el programa multidisciplinar, lanza Bernstein. Se trata de abrir mentes, de conectar con personas?, explica Featherstone-Witty desde su pequeño despacho, atestado de libros, revistas y folletos. Pero el talento es crucial: por cada plaza hay 25 solicitudes. Luego, los educadores se convierten en simples guías. Andan por ahí, observan, corrigen. ¿Y Paul? ¿Qué papel tiene?





Paul es el señor McCartney. Aquí, uno de los mitos de la cultura popular por los siglos de los siglos es Paul. Simplemente. Todos los años visita a los estudiantes del tercer año de música. Ellos tocan, cantan, y él les da consejos. Como a The Wombats, revelación del indie rock el año pasado. Id con cuidado al escribir sobre personas reales, le advirtió a Murph, el cantante. No le hizo caso y las canciones sobre antiguos amoríos las corean jóvenes de todo el globo. Son el orgullo de Lipa. Aunque en su pasional éxito Lets dance to Joy Division canten eso de Im back in Liverpool and everything seems the same (Estoy en Liverpool y todo parece igual). Algo debe pasar con estas nubes. Que también inspiraron a los Beatles.





Las esquinas recuerdan a ellos. Desde el aeropuerto John Lennon hasta los autobuses, con imá¬genes de esos melenudos rebeldes. La beatlemanía es rentable. ?Todo el mundo quiere dedicarse a la música, se sorprende Jannet, alumna noruega, pianista para más señas. Lipa actúa como una caja de resonancia: los grupos revientan las costuras de esta urna y la corriente fluye. Cuando se encienden los neones, las pintas vuelan por las barras y las chicas se ponen sus minifaldas, Liverpool suena. Vive. Chicos de pantalones de pitillo y zapatillas molidas, a lo The Strokes, acarrean sus instrumentos desde Lipa. The time when you and me were beggars (La época cuando tú y yo éramos mendigos), se oye una voz áspera que escapa de un bar en Hardman Street. Entran en los pubs y paren el pop rock que el Reino Unido sabe parir.





Marc Parrot, antes El Chaval de la Peca, ahora cantante underground de sonidos volátiles y gorro perenne, está alucinado con los ritmos de las tiendas de la ciudad. A finales de mayo visitó la escuela porque fue elegido por la entidad española Artistas en Ruta para que impartiera unas clases a unos cuantos alumnos seleccionados. Ensayaron y ensayaron los temas del artista. Y acaban de dar cuatro conciertos en España.

Este intercambio se repite todos los años con diferentes cantantes. No se parece en nada a lo que estamos acostumbrados a escuchar. Marc tiene un aire mediterráneo. Nos sirve para abrirnos a otras músicas, concede Ely, una de las alumnas, en uno de los recesos del ensayo. Lipa basa sus enseñanzas en las experiencias prácticas. Cuantas más, mejor. Otro ejemplo es la colaboración con el Sound City, un festival de bandas emergentes y arriesgadas, que ha nacido este año. Otra vez la euforia musical bajo esta noche cerrada.





Pues a por ella. Liverpool pasa de los ronquidos a los espasmos.

- MEDIOAMBIENTE -




Qué hacer con la basura:

la encrucijada en el país y el mundo


El aumento del consumo y el explosivo crecimiento demográfico de los grandes centros urbanos plantean el desafío cada vez más urgente de resolver el destino de los residuos sin comprometer el medio ambiente


Por Lorena Oliva
La Nación Enfoques




En Singapur, una pequeña isla funciona como relleno sanitario al que van a parar las cenizas de la incineración de las 7000 toneladas diarias de desechos

Cuentan que algún tiempo atrás, representantes del BID y del Banco Mundial invitaron a un intendente del Conurbano, que andaba de paso muy cerca de allí, a visitar el condado norteamericano de Montgomery, en el estado de Maryland, para hacerle conocer el ejemplar sistema de gestión de residuos urbanos del lugar.

Basado en un programa de separación en origen, reciclaje y compostaje (un procedimiento que transforma los residuos orgánicos en abono), el sistema en cuestión, lejos de fagocitar buena parte del presupuesto municipal (como pasa en muchas otras ciudades), genera ingresos anuales por 80 millones de dólares.

Los funcionarios esperaban que, sorprendido ante tanta eficiencia, el político bonaerense retornara a su país con ganas de replicar el modelo y así, tal vez, comenzara a resolverse un problema que hoy desvela a macristas y sciolistas por igual. Pero grande fue la sorpresa de los funcionarios de esos organismos cuando el intendente rechazó la invitación.

Comparadas con la realidad de nuestro país, donde sólo el 40 por ciento de los residuos se desechan en condiciones más o menos sanitarias y el resto se distribuye en unos dos mil basurales a cielo abierto, historias como las de Montgomery parecen de otro planeta.

Es que la mayor parte de la basura que produce el planeta -estimada en más de dos billones de toneladas anuales- se entierra o se quema. Y en tiempos de consumismo exacerbado, combinado con una mayor conciencia ambiental de funcionarios, organismos y grupos ecologistas internacionales, urge repensar el destino de los desechos del mundo.

Los pronósticos para las próximas décadas son tan desalentadores que muchos países comenzaron a reformular estrategias, apuntando a la minimización de residuos en origen, la reutilización y el reciclaje.

De acuerdo con estimaciones de las Naciones Unidas, para 2025 los países desarrollados quintuplicarán los niveles de generación de desechos. En el mundo en vías de desarrollo el panorama no es mejor: para las próximas décadas se espera una explosión demográfica en las principales ciudades (Mumbai, Lagos, San Pablo y Buenos Aires son algunas de ellas) que podría triplicar la cantidad actual de población sin demasiado ordenamiento, lo que tendría un preocupante efecto en materia habitacional, sanitaria, laboral y también, obviamente, en la producción de basura.

Pero aquí y ahora, en nuestro país, la gestión de los residuos sólidos urbanos muestra luces y sombras, según desde donde se la mire. En el área metropolitana se ven gestos de acercamiento entre la Ciudad y el Conurbano para abrir nuevos rellenos sanitarios que darían un respiro al sistema, aunque sin aportar soluciones de fondo. Pero en el interior los basurales a cielo abierto parecen ser, hasta ahora, el único destino posible para más de la mitad de los residuos que se generan y se amontonan sin ningún tipo de tratamiento, lo que los vuelve altamente nocivos para sus vecinos más cercanos y todavía más para quienes viven del cirujeo.

Humo en el Norte

En el hemisferio norte, la incineración de los residuos (aunque combinada con otros métodos) es una práctica más que extendida, sobre todo entre los países europeos, donde el déficit de grandes extensiones de tierra para construir rellenos sanitarios es claro. La incineración permite reducir en un noventa por ciento la cantidad de basura. El diez por ciento restante, transformado en ceniza, acaba enterrado en un relleno sanitario que, de esta manera, alarga notablemente su vida útil.

Claro que la solución no es apta para cualquiera. Se calcula que la sola instalación de una planta incineradora cuesta entre 50 y 60 millones de dólares. Y cada tonelada de basura incinerada, entre 70 y 150 euros. Por otra parte, es un método de tratamiento que no goza de buena prensa: su eficacia en términos ambientales es relativizada no sólo por organizaciones ecologistas, sino también por expertos en la materia.

El arquitecto y consultor ambiental Carlos Libedinsky recuerda esa nube negra que solía cubrir la ciudad de Buenos Aires en los tiempos de la incineración domiciliaria. "La incineración es más cara, en general es contaminante y si no lo es, se debe a procedimientos muy onerosos de depuración de humos", asegura este profesor de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UBA.

La cuestión de los costos tal vez explique en parte por qué este método no es frecuente en los países en vías de desarrollo. Entre ellos tampoco suele haber un solo tipo de procedimiento, aunque la alternancia en estos casos es menos feliz y suele variar entre rellenos sanitarios, vertederos municipales y basurales a cielo abierto (entre estos dos últimos no hay mucha diferencia, excepto porque en el primer caso funcionan gracias al consentimiento y la ineficiencia municipal).

"Entre los países del Tercer Mundo el esquema suele ser similar al nuestro, con rellenos sanitarios en las grandes ciudades y basurales sin ningún tipo de tratamiento en el interior", explica Atilio Savino, ex secretario de Medio Ambiente de la Nación (durante la gestión de Néstor Kirchner) y actual vicepresidente de la International Solid Waste Asociation (ISWA), único organismo internacional dedicado al estudio de los residuos sólidos.

En marzo último, Chile obtuvo un préstamo del BID por 400 millones de dólares para la mejora de su sistema de gestión de residuos, que incluye el cierre de numerosos vertederos. Uruguay también está planificando la construcción de su primer relleno sanitario. En Brasil, el manejo varía de acuerdo con la región, aunque Curitiba, donde en parte se apeló a la conciencia ciudadana, es considerada como una de las ciudades más limpias del mundo.

Un sistema que se agota

Dinamarca, Francia, Holanda, Estados Unidos y Japón son algunos de los países que cuentan con plantas incineradoras como método de tratamiento de residuos. También Singapur, una isla de pequeñas dimensiones y altos niveles de crecimiento urbano, que quema las 7000 toneladas diarias de basura que el país genera en cuatro estaciones distribuidas por toda su extensión.

Las cenizas resultantes (más algún otro tipo de residuos) acaban en un relleno sanitario off-shore que comenzó a operar en 1999. Las autoridades estiman que la pequeña isla de Semakau, de 350 hectáreas, hoy convertida en el relleno sanitario del país, completará su capacidad en 2045.

En cualquier caso, ya sea como depósito de cenizas o de desechos sin tratar, la capacidad de los rellenos sanitarios es finita. Este detalle, nada menor, sumado a la crisis energética, a una mayor conciencia ambiental y preservacionista, y a la masa de recicladores informales (aquí conocidos como cartoneros) que ponen de manifiesto el valor económico de los desechos, impulsan, desde hace unos años, la masificación de prácticas tales como la disminución de desechos en origen, la reutilización de materiales de desechos, así como el reciclaje.






Un cambio posible


Así es como el programa internacional Basura Cero, que promueve la disminución de desechos en origen, o Ecoembes, que alienta el reciclaje y la utilización de envases en España, son algunos de los ejemplos que suman cada vez más adeptos.

De acuerdo con cifras de Greenpeace, organización promotora de Basura Cero, la puesta en práctica de este sistema logró que en la ciudad norteamericana de San Francisco la cantidad de residuos que llega a un relleno sanitario disminuyera en un 60 por ciento. En la ciudad australiana de Canberra, la disminución ya alcanza al 80 por ciento de los residuos que se generaban hace diez años. Y en toda Nueva Zelanda su aplicación también comenzó a marcar una notable diferencia.

"Producir vidrio partiendo desde la materia prima es mucho más costoso que reciclarlo. Este simple ejemplo demuestra que es una locura que el mundo agote sus reservas de materias primas para producir productos que terminan quemados o enterrados", sostiene Juan Carlos Villalonga, director de Greenpeace Argentina.

¿Por qué entonces, a pesar de su efectividad desde el punto de vista ambiental, pero también económico, estas prácticas aún no logran pasar de la fase de "pequeños proyectos exitosos"?

La respuesta de Villalonga es tan contundente como desalentadora: "Porque gastar la plata para hacer las cosas mal tiene más lobby."

Con él coincide Libedinsky: "Existen grandes multinacionales de la basura, interesadas en vender sus tecnologías, que cuentan con gran capacidad económica de lobby internacional. Por otra parte, las compañías recolectoras de basura en muchos lugares del mundo suelen ser las principales contribuyentes a las campañas políticas de los diversos municipios, lo que complica aún más el problema."

Las imágenes de las calles de Nápoles y sus alrededores saturados de basura, que recorrieron las primeras planas del mundo hace pocos meses, son un ejemplo de la desacertada combinación de un sistema municipal ineficiente con intereses más oscuros, en este caso, la presunta infiltración de la camorra (la mafia napolitana) en el negocio millonario de la recolección.

La búsqueda de una solución definitiva fue promesa de campaña de Berlusconi y un compromiso de ese país frente a la Unión Europea, que contempla pautas claras relacionadas con la gestión de residuos sólidos urbanos para todos los países del bloque. Ese cuerpo normativo es lo más parecido a legislación internacional que existe en la materia.

"Sería bueno que el Mercosur copiara a la Unión Europea", opina Ricardo Rollandi, director de la Asociación para el Estudio de los Residuos Sólidos, uno de los organizadores locales del congreso de Gestión de Residuos Sólidos de ISWA, que concluyó hace diez días. A él asistieron 560 personas, entre ellas Ana Corbi y Graciela Gerola, representantes de las agencias ambientales del Conurbano y la Ciudad, respectivamente.

Rollandi asegura que los expositores extranjeros -representantes de Singapur, Holanda, Ecuador, Colombia, EE.UU., Italia, Brasil, España, Chile y Grecia- consideraron que la gestión local en la materia superó sus expectativas. "Les sorprendía que hoy casi la mitad de los desechos recibiera un tratamiento más o menos sanitario, cuando hace poco más de 30 años la basura se quemaba en los domicilios", explica el especialista.

"Claro que las estadísticas -agrega- son fríos números que no siempre reflejan la realidad: nuestro país alcanza ese porcentaje gracias a la gran concentración urbana que se da en la Capital y el Conurbano, donde se encuentran los rellenos sanitarios que opera la Ceamse. En el resto del país, es una historia bien diferente."

Con la colaboración de nuestros corresponsales en Washington, París, Madrid, Roma y Montevideo