sábado, 20 de septiembre de 2008

- BEATLEPLATZ -




PLAZA BEATLE


MERECIDO HOMENAJE DE LAS AUTORIDADES DE HAMBURGO AL LEGENDARIO GRUPO



El alcalde de Hamburgo, Ole von Beust, inauguró un monumento a los Beatles, y denomonó a la plaza con el nombre del legendario cuarteto de Liverpool.
"Ya era hora de que Hamburgo le hiciese un monumento a este grupo maravilloso", dijo Von Beust en la inauguración de la Beatles-Platz.





La plaza está situada en el barrio de St. Pauli, donde los Beatles ofrecieron conciertos cuando eran unos completos desconocidos.

Entonces el batería Ringo Star no formaba aún parte del grupo, por ello, en el monumento, el batería es una mezcla de Star y de sus antecesores Pete Best y Stuart Sutcliffe.

La era alemana de los Beatles terminó por razones policiacas. George Harrison fue deportado por ser menor de edad, luego Paul McCartney y Pete Best también tuvieron que dejar el país por falta de permiso de residencia -después de haber sido detenidos tras un incendio- y John Lennon terminó siguiéndolos a Inglaterra mientras que Sutcliffe permaneció en Alemania, reseñó Efe.





En 1962, cuando con la grabación de "Love me do" los Beatles dieron el salto a la fama, Best ya había sido sustituido por Ringo Star.
Hamburgo inaugura plaza en honor a los Beatles

La Plaza de los Beatles, en su lugar de origen.

Un gigantesco disco, no de vinilo sino de granito, recuerda en el barrio rojo de Hamburgo los inicios de Los Beatles, que cuentan ahora con la primera plaza del mundo en su honor.





“All you need is”... ¡paciencia! Siete años tardó en hacerse realidad la idea de dedicar a The Beatles un monumento en la vía pública en Hamburgo. Y el gran momento llegó 48 años después de la primera presentación del por entonces completamente desconocido grupo de Liverpool en la ciudad hanseática. Este jueves, el alcalde del puerto alemán, Ole von Beust, inauguró la primera plaza del mundo dedicada a The Beatles.

Cinco Beatles y medio

Un gigantesco disco de granito, de 29 metros de diámetro, da forma a la plaza, sobre la que se levantan las siluetas de acero de John Lenon, Paul Mc Cartney, George Harrison y una mezcla de Ringo Starr y su antecesor en la batería, Pete Best.





Un poco más alejada se encuentra también la escultura de Stuart Sutclife, el quinto integrante del incipiente grupo de Los Beatles, que murió en 1962 en Hamburgo.

Tampoco él podía estar ausente, cuando se trata de rendir tributo a los primeros acordes del conjunto musical más exitoso de todos los tiempos, o por lo menos el más recordado y homenajeado. La rigurosidad germana así lo exigía.

Más de medio millón de euros, financiados en parte por la ciudad y en parte por fuentes privadas costó el monumento situado en St. Pauli, el barrio rojo de Hamburgo, donde los inspirados músicos de Liverpool comenzaron su carrera, tocando en clubes nocturnos. Nadie los conocía a comienzos de la década del 60, ni en Alemania, ni en Gran Bretaña. Por eso, ningún periódico registró la fecha de su primer concierto, en agosto de 1960, en un local llamado “Indra”. 30 marcos por cabeza cobraban por sus presentaciones, que en días de semana duraban cuatro horas y media, y los sábados seis horas.





“Más vale tarde que nunca”


Kaiserkeller se llama el segundo local que sirvió de escenario por ese entonces al conjunto, siempre en el mismo barrio. Le siguieron otros dos: el “Top Ten Club” y el “Star Club”. Fueron años de privaciones y problemas, entre los cuales se contó también la expulsión de Harrison en 1960, debido a que sólo tenía 17 años y sus papeles por lo visto no estaban en regla. El hecho dio pie a que Los Beatles se presentaran por primera vez en forma de cuarteto.





Poco antes de que el grupo saltara a la fama como “Love me do”, Best fue reemplazado por Ringo Star. El resto es historia conocida. Y Hamburgo se enorgullece, con razón, de haber sido el escenario de sus orígenes. “Ya era hora de que Hamburgo levantara un monumento a este fabuloso grupo”, señaló Von Beust en la inauguración, acotando: “más vale tarde que nunca”.

jueves, 18 de septiembre de 2008

- ETICA -




Etica reformista


Por Natalio R. Botana
Para LA NACION
Ilustración:Huadi



Desde el fracaso del intento del Gobierno de ratificar en el Congreso nacional la polémica resolución 125, ha cobrado fuerzas el papel del Parlamento. Las modificaciones que sufrieron los proyectos sobre Aerolíneas Argentinas y jubilaciones móviles respaldan estas impresiones, pero no aseguran la calidad de las leyes resultantes y tampoco los cambios imprescindibles para transformar una situación de excepcionalidad hegemónica en un régimen de normalidad constitucional.

Este horizonte, hacia donde debería tender una política de reconstrucción, está hoy nublado por quienes en todo momento presagian tormentas. Es un estilo de indignación moral (regeneracionista, lo hemos llamado en varios trabajos) que se expresa tanto en las filas del Gobierno como en algunas pertenecientes a la oposición. Estilos maniqueos, poco proclives al entendimiento y a la práctica del difícil arte de elaborar consensos, estas maneras de concebir el liderazgo en una democracia intentan monopolizar la verdad y la virtud. La tradición republicana está plagada de estos momentos jacobinos.

Lamentablemente, estos estilos tienen referentes que se agigantan semana tras semana. Si, a comienzos de este año, el doble impacto del autoritarismo arraigado en el Gobierno y de las rebeliones afincadas en el poder de la calle nos legó el lúgubre ambiente del "no va más", en estos días el asunto del financiamiento espurio de la campaña oficialista con los petrodólares de Hugo Chávez envuelve el debate político con la membrana de la corrupción. Por todos lados asoman escándalos para recargar juicios vehementes.

De este modo, mediante el engarce de los resentimientos acumulados con la actitud de unos gobernantes debilitados, se angosta el campo del reformismo y se dilata el terreno de la confrontación. El regeneracionismo representa una lógica de las pasiones. Pasión hubo desde el vamos del ciclo kirchnerista, azuzando los fantasmas del pasado e imponiendo la dialéctica amigo-enemigo. Pasión hay también cuando se responde a la confrontación con semejante vara. Cría cuervos, decía la antigua sabiduría popular.

De cara a este planteo pasional de la política, la ética del reformismo debería abrirse paso apostando a la lógica de la razón. Aclaremos: no se trata de una razón utópica, desencarnada y ajena a la condición humana, sino de una razón capaz de encauzar el torrente de las pasiones e intereses hacia metas compatibles con valores que recoge la legitimidad constitucional y republicana de nuestra democracia.

Hasta hace poco tiempo, la razón pública y la deliberación que ella supone entre representantes libremente elegidos eran los grandes ausentes en la trama de la política. Ahora no lo están tanto (y esto es una buena noticia) como en el último quinquenio, pero de la ciudadanía, de los partidos y de la opinión pública depende que este camino se ensanche y la ética reformista vuelva por sus fueros.

Se trata, en suma, de un trayecto gradualista, atento a la relación entre fines y medios, porque las medidas para resolver los graves temas pendientes no deben postergarse a la espera de un desenlace catastrófico. Al contrario de este temperamento, es necesario arrancar desde aquí mismo, con lo que hay y procediendo paso a paso. De prevalecer esta estrategia, el Congreso podría constituirse en el centro de una recuperación posible que vaya desmontando el andamiaje legislativo sobre el cual se apoyó la hegemonía del Poder Ejecutivo.

En este sentido, las oportunidades abundan. Durante los próximos meses asistiremos a un conjunto de debates legislativos que marcarán, o bloquearán una vez más, esa puesta al día de los resortes institucionales. El primero se relaciona con los llamados "superpoderes" derivados de la ley 26.156, que avanzan sobre atribuciones reservadas al Congreso en materia presupuestaria (ya se han presentado proyectos para derogar esta normativa). El segundo está vinculado con las modificaciones efectuadas en 2006 a la ley de administración financiera, que habilitan al jefe de Gabinete a reordenar las partidas del presupuesto. El tercer resorte que habría que limpiar de herrumbre es la legislación que instauró un marco institucional de emergencia pública, aquilatado, al mismo tiempo, por contribuciones extraordinarias escasamente coparticipables. Por ejemplo, el impuesto al cheque y a las transacciones financieras.

Tenemos entonces que reformar un sistema sobrecargado de leyes y reglamentaciones, con sus consiguientes decretos de necesidad y urgencia y resoluciones como la 125, que, más allá de la pretendida construcción de un régimen hegemónico, han puesto seriamente en entredicho el funcionamiento del federalismo. En realidad, esta clase de hegemonía es incompatible con el federalismo y plenamente congruente con el unitarismo (al menos, desde el punto de vista fiscal). Esta es la razón que explica por qué las provincias ?algunas de ellas, protagonistas de una de las grandes transformaciones agrarias en la historia del país? reclaman al Congreso una nueva ley de coparticipación federal.

La inquietud que surge de semejante escenario legislativo es la de saber si las aptitudes reformistas tendrán la suficiente capacidad para vencer el instinto de conservación que, naturalmente, mueve el comportamiento de los gobiernos y de los partidos oficialistas. La pregunta planea sobre las posibles divisiones en el Partido Justicialista, pero, más que eso, la cuestión consiste en saber si la opinión pública, agitada por las pasiones del todo o nada, sabrá leer las reformas posibles como signo de fortaleza institucional, en lugar de registrarlas como síntoma de inevitable declinación. Y ya sabemos que, cuando se percibe debilidad, o se huelen heridas, se estiran los músculos para infligir un zarpazo.

Los ejemplos, al respecto, son obvios: si, llegado el caso, los representantes de las provincias en ambas cámaras logran aumentar significativamente el bajo nivel de coparticipación de los recursos provenientes del impuesto a las transacciones financieras, ello no debería ser visto como una derrota del Gobierno, sino como una victoria de la Constitución, apuntalada por la mayoría de los bloques legislativos (y no por uno solo).

En una encrucijada de este tipo, el cambio de estilo del Gobierno es tan importante como las acciones de una oposición capaz de pactar políticas convergentes y de entablar negociaciones con el oficialismo. No será sencillo, en especial cuando los temas ligados a la corrupción y a la improvisación de los actos del Gobierno convocan las pasiones en dos críticos contextos, en nuestra región y en el mundo. El primero está inflamado por irracionales gritos de guerra, aunque morigerados por la reciente declaración de los presidentes sudamericanos en Santiago, Chile, y el segundo comienza a sufrir los imprevisibles efectos de una recesión provocada por una honda crisis financiera.

Con estos datos a la mano, nos damos cuenta de que las imágenes del derrumbe y el catastrofismo no son patrimonio exclusivo de los argentinos. Sin embargo, entre ambas visiones siempre es posible trazar la diagonal de una ética reformista capaz de superarlas. El Gobierno debe asumir su responsabilidad para concertar en el plano legislativo, y la oposición debe columbrar el futuro con sólidas ofertas de gobernabilidad.

El Congreso es, con tal objeto, un buen recinto.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

- EL OTRO DISCEPOLO -





Armando Discépolo


Creador del grotesco criollo




Armando Discépolo fue un destacado dramaturgo argentino. Creador del grotesco criollo, nació un 18 de septiembre de 1887, en la Ciudad de Buenos Aires.
Autor de varias obras clásicas del teatro argentino como Stéfano, Mustafá, El organito y Babilonia, entre otras. El conocido poeta y compositor de tango, Enrique Santos Discépolo, era su hermano.





Hijo de un inmigrante italiano. Cuando contaba con 18 años, José Podestá, director de una de las principales companías de teatro de la Argentina, estrenó una obra suya, Entre el hierro, con gran éxito. Desde entonces Discépolo escribió continuamente estrenando una obra tras otra.





Sus piezas se caracterizan por el pesimismo y un clima depresivo, que se hace más denso a causa del uso de una comicidad grotesca. Sus personajes son pobres y miserables, muchas veces inmigrantes, aplastados por una realidad social asfixiante. En conjunto, Discépolo creó un estilo propio, llamado "grotesco criollo", que desde entonces se afianzó como uno de los principales estilos creativos del teatro y del cine argentinos, y del espectáculo dramático en general.





Desde 1934 se dedicó a la dirección teatral.
Fallece en esta misma ciudad, un 8 de enero de 1971.

- WEB 2.0 -




Todos quieren prenderse de la web 2.0


TECNO


Marcas, medios, celebrities y profesionales están bailando al ritmo de la nueva era de internet. Ya dejó de ser algo de vanguardia para convertirse en un recurso cotidiano. Los clientes pieden virales, blogs o juegos interactivos. Las agencias arman equipos y abren nuevas divisiones digitales. La revolución no es la novedad sino la masificación de un recurso que hasta hace dos años era para los entendidos. No hay seminario ni encuentro donde no se hable de redes, de blogs o de interactividad. Que ya no hay comunicaciones en un solo sentido, que el consumidor tiene maneras de expresarse, son dos preceptos básicos que ya forman parte de las conclusiones trilladas.





Pero en todo esto también se está viendo un ida y vuelta y un amplio proceso sinérgico entre medios. Ya hay procesos impensables para otros estadios de desarrollos. Algunos libros, como El Imperio Digital, nacen antes en la red que en el papel. La posibilidad de hacer un download anticipado de una publicación es una novedad y también está ocurriendo que algunos libros hasta se escriben colaborativamente entre distintos autores todos a través de una red de pertenencia. Cada vez hay más redes especializadas en profesiones o afinidades, ya no alcanza con Facebook, Sonico o My Space. Las empresas se preocupan cada vez más por los blogs por eso auspician encuentros como el Día de Weblogs y los medios tradicionales no dejan escapar el tema por eso Clarín ya prepara su Blogfest. Entretanto, sigue ganando espacio Palermo Valley, una agrupación de la nueva generación digital con impronta comunitaria y empuje 2.0

A los que les gusta anticiparse ya les gusta hablar de etapas 3.0 pero no todo es una cuestión de dígitos, se trata más que nada de un antes y un después. Es el paso del monólogo a una atomización de los diálogos.

“Nunca había cambiado tanto la forma en que la gente se comunica como ahora. Las nuevas generaciones usan herramientas que sus padres ni siquiera entienden, y la gente joven consume noticias tan fácilmente como las crean y publican ellos mismos. Estos cambios en la comunicación tendrán indudables consecuencias para la industria de la comunicación”. Así empieza “Publicidad 2.0”, un documento de 22 páginas que se puede bajar de la web. Este paper fue escrito por Paul Beelen, un experimentado comunicador que pasó por agencias de publicidad, como BBDO, Leo Burnett, JWT o El Cielo de Agulla & Baccetti, y ahora tiene a su cargo la dirección de marketing digital de Entel de Chile. Pasaron dos años desde que lo escribió pero nada de ello perdió vigencia, al contrario, se aceleró.

Cambio de papeles

Beelen escribió Publicidad 2.0 en febrero de 2006 y desde entonces su texto fue bajado 18 mil veces e incluso llegó a traducirse al chino. Todos gracias a la blogósfera y a los medios especializados.

Algo similar le está ocurriendo al argentino Leandro Zanoni, autor de eblog.com.ar. El periodista devenido en blogger full time y responsable de la agencia de medios Tercer Click, acaba de lanzar su libro “El Imperio Digital”. Lo particular de esta publicación es que primero salió en la web y luego, a partir de septiembre, será vendido en formato clásico papel. El propio Zanoni le contó a Infobrand que está pasando con este lanzamiento típicamente 2.0. “El experimento (inédito hasta el momento para la industria editorial local) de permitir la descarga gratuita y completa del libro fue exitoso en varios sentidos.

En cifras, sobrepasó lo esperado, ya que se bajaron más de 10 mil libros en poco más de una semana, desde diferentes países de todo el mundo. La campaña viral "Bajalo" (que planeamos en TercerClick) tuvo muy buenos comentarios, que incluyó el video colectivo de la gente que mandó sus videos diciendo "bajalo".Fue visto en YouTube por más de 12 mil personas en pocos días. Pero más allá de las cifras y estadísticas, lo interesante también estuvo en tener una idea y poder llevarla a la práctica, usando las mismas herramientas que las que explico en el libro. Es decir, lo que ocurrió con la descarga del libro es una excelente forma de ratificar que todo lo que cuento en el libro es real y tangible. Por último, recibo muchos mails diarios de gente que comenta el libro y que lo leyó y lo distribuyó entre su gente. Y eso también resulta muy gratificante como autor, tener un feedback al instante y directo.”

Corporate 2.0

No se trata de proyectos aislados, cuentan con todo el aval y la mirada cercana de los grandes monstruos corporativos de la web. No por nada Alberto Arébalos, director de comunicaciones de Google para América Latina, escribió el prólogo de Zanoni.
Allí Arébalos da una visión del mundo hoy. “…a medida que la tecnología se fue desarrollando, los usuarios, antes pasivos espectadores, tomaron el control, se subieron al escenario y ya las cosas no fueron como antes. Lector, si llegó hasta aquí, sepa que en este tiempo que se ha tomado en leer este prólogo se han subido más de treinta horas de video a YouTube. Y esa cifra crece día a día. Los espectadores son actores, productores y directores, los lectores son editores y corresponsales, los oyentes son ahora músicos. ¿Qué significa esto? Zanoni busca en El imperio digital ordenar y desentrañar este fenómeno que algunos llaman Web 2.0, término que personalmente no me gusta toda vez que supone que hubo una Web 1.0 y habrá una 3.0, como si los cambios fueran programados de la misma manera que una empresa traza la evolución de un programa de software. La Web es impredecible, caótica y vital. Como sus actores, como usted y como yo.”

Comunidades online

Al mismo tiempo una flamante red con más de mil miembros y orientada a las relaciones públicas, muypr.com, lanzó la iniciativa de un Blogbook. Bajo la motorización de Sebastián Parigi, se está planeando la realización de un blogbook argentino. Se trata ni más ni menos que de un libro colaborativo entre varias personas, que via web, hacen su participación para llegar a una obra mancomunada. Y también en estos últimos meses surgieron redes especializadas en marketing online (http://www.onlinemarketinglatam.com/) o en retail (http://proyectolibellum.ning.com/). El tema es que ya no alcanza con Facebook, con My Space, con Sonico, con Plaxo o Linkedin. Ahora, que ya se va afiatando la web 2.0 y al compás de la creciente disponibilidad de softwares y plataformas opensource, se van generando nuevos emprendimientos cada vez más acotados a diferentes nichos de actividad y afinidad.

Snacks de know how

Matías Dutto, especialista en relaciones públicas de la nueva era (www.duttopr.com), organizador del Día de Weblogs y titular de Social Snacks, es uno de los pioneros en este asunto. Esta vez el Día de Weblogs (tercera edición) se dio cita en la Universidad de Palermo el 20 de agosto. Para activar la cuestión Dutto incorporó la presentación de propuestas nuevas. “Este año, versión 3.0 del evento se suma una propuesta divertida: si tenés un ensayo, una idea, o un proyecto 2.0 lo puedes presentar en Dia de Weblogs en formato “big snack”, con 7 minutos para contarlo.” Así arengaba Dutto a los creadores de nuevos desarrollos.

“Donde está la audiencia tiene que estar tu marca y la audiencia hoy está en las redes sociales, hoy Internet es un canal primario y no secundario, se puede construir algo que va mucho más allá de la publicidad con un bannercito o un gift animado”, así resaltaba el cambio en la conferencia de weblogs.
Leandro Santoro, fundador de Psicofxp.com, detalló el estado de situación: “estamos con foros desde el año dos mil, hoy ya es una herramienta tradicional, tipo 1.0, ya sabemos que la opinión de los usuarios pueden tener más peso que un artículo en un diario especializado, no es fácil decirle a la agencia tradicional que paute online pero esto está llegando”.

Participación prudente

Juan Pablo Lanteri, definido como Blogging Evangelist de Keegy.com, habló de los recaudos que hay que tener: “ entrar con las marcas no es controlar sino hablar y la mentira tiene patas cortas en la web donde el boca en boca es fundamental”. En internet hay historias de las buenas y de las malas y las grandes marcas también pueden caer tal como lo documentó Lanteri. “Sony hizo un blog falso parodiando fanáticos de la Playstation pero cuando eso se descubrió fue un fiasco y logró un efecto muy contraprudecente para la marca”.

Algo similar relató Alessandro Barbosa Lima, director de Elife de Brasil, en la Primera Conferencia Internacional de Relaciones Públicas realizada el 26 de agosto pasado. “Yo tenía un Chevrolet Meriva con el cual estaba bastante descontento. Entonces cree un blog dentro de Orkut (la red social de mayor resonancia en Brasil) titulado Odeio Chevrolet Meriva. Así se armó un lugar tipo foro con gran repercusión”. El experto activó su parte de consumidor ofuscado y en vez de seguir pataleando por teléfono o en los despachos sin suerte, armó su propia movida 2.0. Esto no es una rareza y no hace falta ser experto, el tema sacude a las marcas y a los medios y hay que ser cautelosos para saber como actuar. También se dice que todo se ve aunque sea virtual o anónimo. La intuición no se pierde. Así que muchas empresas deben ser cautelosos a la hora de participar en un debate. Lo más recomendable, dijeron los expertos en RRPP, es dar una respuesta individual a un usuario en problemas. Luego, seguramente por efecto de la reparación que siente esa persona dañana seguramente ese consumidor lo difundirá por su cuenta. Así se provoca un efecto de viralización positiva.

Lo viejo y lo nuevo

También existe una movida fuerte de todos aquellos que hasta ahora venían siguiendo el camino tradicional. Las agencias publicitarias ya llevan años de ejercitación en estas nuevas herramientas pero siguen ensayando, como casi todos. Las grandes fechas como el día del amigo suelen ser grandes oportunidades como las que hace Quilmes con sus campañas viralizables a través de mails entre usuarios. Claro, por detrás está el recurso clásico del respaldo de los celebrities de turno. Otras marcas como Sprite se lanzan a inventar blogs adhoc para seguir adelante con su slogan “las cosas como son”. Lo último que crearon, bajo la dirección de la agencia Wunderman, fue uno inspirado en la figura de Aschira donde la mentalista da consejos y protección para la envidia.

Y lo mismo sucede con los medios tradicionales. Hoy ningún diario que se jacte de importante, sector conocido en el ambiente como la porción ATL de Internet, le falta su sección bloggera con figuras conocidas (periodistas u opinadores consagrados por los medios tradicionales) o bien noveles figuras surgidas de esta era como “los pendejos” (http://www.criticadigital.com/pendejos/) que publica Crítica Digital. No por nada Clarín, que suele sobrevolar sobre todo lo comunicable, está organizando para el 3 de septiembre la Blogfest http://blogs.clarin.com/blogfest/posts) . Sí, una reunión de bloggers para compartir y ver qué depara el futuro entre medio de algunos brindis auspiciados por marcas con apetito 2.0. Entretanto ya se inventó un nuevo subarrio para el fragmentado Palermo, se trata de Palermo Valley, el reducto que reúne a las figuras que hacen punta en este mundo 2.0.


Alicia Vidal
Editora
Revista Infobrand

martes, 16 de septiembre de 2008

- ROJAS -




16 de septiembre


Nacimiento de


Ricardo Rojas




Nació en San Miguel del Tucumán, un 16 de septiembre 1882.

En 1899 se radicó en la Capital Federal, donde desplegó una actividad intelectual múltiple e intensa como profesor universitario y como escritor, enderezada ante todo a ahondar en lo nacional.





De esa intención fundamental surgen sus libros más notables: El país de la selva (1908), con mitos, leyendas y reminiscencias de Santiago del Estero, donde transcurrió su adolescencia; La restauración nacionalista (1909), donde expone su credo; Historia de la literatura argentina (1917-1921), obra de gran concepción, no superada aún, como empresa individual; Eurindia (1924); El Santo de la Espada (1933), biografía de San Martín; El Profeta de la Pampa (1945), biografía de Sarmiento. Escribió poemas (La victoria del hombre, 1903, es su primer libro) y algunos dramas como Elelín (1929); Ollantay (1939); La Salamanca (1943). Sus obras completas comprenden más de treinta volúmenes.





Fue poeta, escritor y ensayista argentino. Fue profesor universitario, decano de la Facultad de Filosofía y Letras y Rector de la Universidad de Buenos Aires.

A su empeño se debe la creación de la cátedra de "Literatura Argentina " en 1.912 en la Facultad de Filosofía y Letras.

Rojas fue un idealista. Fue polígrafo y se le recuerda como un excelente profesor. Folclórista, crítico, dramaturgo ensayista, dejó una profunda huella en sus alumnos universitarios.





Murió en Buenos Aires, un 29 de julio en 1957.

domingo, 14 de septiembre de 2008

- COMICOS -




D’Elía y Lilita en




“Polémica en el bar”




Opinar es intervenir en las cuestiones de la comunidad e interpelar a las autoridades que ocupan lugares de saber y poder. Exige despegarse de la falsa opinión llamada “pública” y de sus cancerberos rentados.

Por Tomas Abraham
Diario Perfil



Opinar no es decir lo que se piensa, sino pensar para decir. Derivada de la “doxa” griega, se remite al mundo de las apariencias y se preocupa por el universo de las sombras. En la nueva caverna de Platón sólo cuentan las sombras ya que no hay Ideas trascendentes y el filósofo no es rey ni un iniciado en la verdad.

Opinar es intervenir en las cuestiones de la comunidad e interpelar a las autoridades que ocupan lugares de saber y poder. Exige despegarse de la falsa opinión llamada “pública” y de sus cancerberos rentados.

Finalmente, un opinólogo es un estudioso de la opinión pública de acuerdo a la tradición socrática. Los jueves antes de comenzar un seminario de filosofía, me reúno con unos amigos del grupo en un bar a charlar sobre los acontecimientos salientes de la semana. Los meses de la crisis del campo nos sometió a fuertes discusiones, pero, al menos, el tema era el mismo, se repetía en cada encuentro y concentraba nuestras energías intelectuales. Cada uno expresaba sus puntos de vista y apostaba con firmeza a la realización de su deseo político.

Pero una vez terminada la crisis gracias al voto histórico de quien será para siempre llamado Cleto, desde ese momento nos vemos en apuros por una especie de cascada informativa que nos exige una puesta al día difícil de satisfacer.

Como me considero un opinólogo profesional, alguien que se informa antes de hablar y lo hace públicamente, comparto el rigor de la tarea con mis compañeros –aficionados de esta disciplina– que también tienen el deseo de opinar sobre todos los temas pero con fundamento.

Cuando durante una semana estuvo sobre la mesa la noticia de las pulseras electrónicas, y uno de nosotros nos contaba cuánto costaba el implemento y otro nos sorprendía sobre la cantidad de pulseras existentes en plaza, se nos superpuso sin previo aviso el asunto de los carteles mexicanos, y luego la efedrina, que conllevaba exigencias de conocimiento químico que por suerte alguien poseía por haber tenido un laboratorio, lo que le permitió ejercer así de autoridad en la materia y agregar detalles imprescindibles. Cuando el dilema farmacológico avanzaba bastante bien, salta lo del Club de París y las discusiones interrumpidas deben cambiar de rumbo para saber si es conveniente pagar o no pagar la deuda. Aún acallados los cruces de opinión de lo que cada uno estimaba que sucedía, si era un gesto vacío saldar con un solo pago o si no era el prolegómeno de un crédito para el inicio del emprendimiento del tren bala, en momentos en que recién nos preparábamos a comentar la medida volcando en la mesa de discusión todo nuestro arsenal de pericia financiera, aparece un comensal tardío a decirnos que renunció el secretario de Cultura Pepe Nun. Sorpresa y media, no podíamos dejar pasar la novedad sin decir algo al respecto y cuando develábamos cómo podían reaccionar los afiliados a la Carta Abierta que apoyaban su falta de gestión desde la Biblioteca Nacional, saltó el incendio de los trenes y con prisa y sin pausa nos enchufamos en la tele del establecimiento mientras el ministro de Justicia nos instruía sobre tableros electrónicos, andenes, enganches de vagones, trotskistas con camperas húmedas de combustible, sobre Pino Solanas y su necesidad de promocionar su film sobre el ferrocarril, etc. No pudimos llegar a tratar el conflicto de Aerolíneas Argentinas.

Hoy un opinólogo, profesional o amateur, no da abasto. Y esto constituye un problema, porque en este caso no hay especialización posible, ya que la opinología, por definición, no tiene límites temáticos, y exige moverse con nivel respetable en todos los terrenos. Por supuesto que hay pseudo-opinólogos que dicen chantadas y desmerecen la profesión, por eso me refiero a quienes dignifican esta labor y se ven en dificultades por la aceleración de hechos de la más diversa índole que se suceden día tras día.

Quisiera reunir en este espacio dos preocupaciones. Una expresada en notas anteriores, en las que llamaba la atención sobre la ausencia de programas de humor en nuestra televisión y, en especial, de la desaparición del humor político. Recordaba nuestra noble historia de humoristas y de actores cómicos de la radio y de la televisión, y me preguntaba sobre las razones de esa ausencia.

Barajé diferentes hipótesis y no llegué a ninguna conclusión. Pensando nuevamente en este tema, se me ocurrió que existe una posibilidad por la que podríamos volver a disfrutar de este tipo de programa y, a la vez, concentrar los temas de la semana que tan dispersos se nos ofrecen a los que hacemos opinología, y no sólo a nosotros, sino a todos los que siguen la actualidad nacional. Sería una excelente oportunidad para que volviera el humor y la síntesis informativa al mismo tiempo.

La novedad, y no es menor, es que en lugar de actores, serían políticos y personalidades públicas los personajes convocados.

Estaría encargado de la producción del programa Gerardo Sofovich quien reinstalaría Polémica en el bar, un programa decano en la materia, en el que justamente los comensales habituales, hablaban de lo que ocurría en la semana y lo discutían con fervor y libertad. En el nuevo formato se haría exactamente lo mismo, mechando las novedades para abarcar el espectro más amplio de los sucesos semanales.

Pensé que los parroquianos podrían ser: Alfredo de Angeli, Luis D’ Elía, Lilita Carrió, Aníbal Fernández, y Cleto, con Sofovich de moderador. El mozo que atiende y se planta detrás del mostrador, Pampuro.

No se hablaría sólo de política, por supuesto que de eso también, sino de la separación de la Nanis y el Pájaro, del casamiento de Piazza, del divorcio de la Alfano y Alé, del peluquero del Coco Basile; es decir cosas mechadas, farándula, fútbol y política, y todo de muy buen humor y el énfasis correspondiente cuando se lo necesite.

Se harían las acostumbradas parejas de contendientes que siempre se pelean entre sí, por ejemplo D’Elía y Lilita, y Aníbal Fernández tendría su rol de erudito en todas las materias en permanente postura de conferencista con cepillo nasal. Cleto trataría de contemporizar cada vez que sube el tono y estaría algo así como ido y condescendiente, y el compadre De Angeli preparía un asadito, ya que el bar tendría un quincho campestre.

Pampuro con su chaleco marronáceo con botones de lata, aportaría los cafecitos o algún aperitivo hasta que está pronto el asado.

Puede haber invitados, por ejemplo, Moreno y Jaime, bien predispuestos para la escena, que vienen de la mano como una pareja gay y antes de ser saludados por todos, Lilita en un arrebato apocalíptico agarra un facón que le birla a Alfredito, y los encara fuera de sí. Cleto trata de disuadirla en nombre de la convivencia entre argentinos mientras Pampuro le prepara un digestivo.

En otro programa invitan al cómico Tristán que no entiende por qué todos lo miran raro cuando habla con la “sh” en vez de la “s”, acompañado por su hermana Alicia, un personaje creado e interpretado por Antonio Gasalla como un desprendimiento de Mamá Cora.

El programa, siempre terminaría del mismo modo. La discusión divide la mesa, votan y al ser Pampuro incluido, tres contra tres, desempata con aire compungido el divino Cleto. El resto se lo dejo a Gerardo.

- MARTINEZ ESTRADA -



Ezequiel Martínez Estrada


LITERATURA NUESTRA



Ezequiel Martínez Estrada, nece en San José de la Esquina, provincia de Santa Fe, el 14 de setiembre de 1895.

Fue escritor, poeta, ensayista, crítico literario y biógrafo argentino. Recibió dos veces el Premio Nacional de Literatura, en 1933 por su obra poética y en 1937 por el ensayo "Radiografía de la Pampa". Fue presidente de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) de 1933 a 1934 y de 1942 a 1946.





Santafesino de nacimiento, su familia se trasladó a la localidad de Goyena, en el Sudeste de la provincia de Buenos Aires, donde su padre abrió un almacén de ramos generales. Luego de la separación de sus padres en 1907, viajó a la ciudad de Buenos Aires, donde vivió con su tía Elisa y estudió en el Colegio Avellaneda. Por razones económicas hubo de interrumpir sus estudios y comenzó a trabajar en el Correo Central de Buenos Aires.





Publicó seis libros de poesía entre los años 1918 y 1929. En 1921 contrajo matrimonio con Agustina Morriconi, una artista plástica argentina. Ejerció la docencia en el Colegio Nacional de la Universidad Nacional de La Plata donde, entre sus alumnos, se contó el luego célebre médico René Favaloro, con quien mantuvo amistad hasta su muerte, y con el dinero obtenido por el segundo Premio Nacional antes citado, compró un campo en Goyena.

Desde 1946 colaboró con la Revista Sur, dirigida por Victoria Ocampo. Publicó durante esa época obras de teatro, cuentos y novelas cortas. En 1949 se radicó en Bahía Blanca, en la casa que es hoy sede de la fundación que lleva su nombre.





En los años del peronismo, Martínez Estrada sufrió de neurodermatitis, una enfermedad extremadamente discapacitante de origen psicosomático que lo mantuvo postrado por años en ámbitos hospitalarios y olvidado por casi todos, a excepción de Victoria Ocampo, según dejará consignado el mismo escritor. Luego de la caída de Perón, y luego de ser sometido a las técnicas terapéuticas del llamado sueño prolongado, su salud mejoró, comenzando una serie de escritos que él llamaba sus "catilinarias" (Cicero y sus Oraciones Catilina), serie de acérbicos escritos dirigidos a la élite argentina, tanto gobierno como intelectuales, prediciendo que la Argentina atravesaría una centuria de "Pre-Peronismo, Peronismo, Post-Peronismo."





El gobierno peronista lo había privado de su puesto de trabajo en La Plata, que recuperó en 1956 luego de la caída del régimen, pero al año siguiente fue nombrado profesor extraordinario en la Universidad Nacional del Sur, en Bahía blanca. En 1957 asumió la presidencia de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre.

En 1959, Martínez Estrada comienza una serie de viajes a Chile, a la Conferencia de Paz en Viena, donde conoce al poeta cubano Nicolás Guillén, a México, donde enseñó durante un año en el Instituto de Ciencias Políticas en la Universidad Nacional Autónoma de México. Escribe Diferencias y semejanzas entre los países de América Latina, un largo ensayo fijando paralelos con Asia y Africa, y el concepto emergente del Tercer Mundo, condenando el imperialismo, el colonialismo y expresando admiración por la Revolución Cubana, que sería su siguiente destino.





Desde setiembre de 1960 a noviembre de 1962, fue director del Centro de Estudios Latinoamericanos de la Casa de las Américas en La Habana. Formó así parte de la densa atmósfera intelectual de los primeros años de la revolución: allí estudió en profundidad la obra de José Martí y editó dos libros de discursos de Fidel Castro. Veía en Cuba un destino manifiesto, donde los Taíno se unirían a los Amaurotos de Thomas More, y la Cuba revolucionaria con el ideal de Cuba de Martí. Esta adhesión a la revolución cubana no sería comprendida ni perdonada por los intelectuales argentinos nucleados en torno de la revista "Sur". Comienza así un aislamiento, en su tierra, que lo acompañará hasta su muerte. Silenciamiento que persiste todavía hoy, por razones no tan fáciles de comprender.





Martínez Estrada deja Cuba después de la crisis de los misiles. El país había sido expulsado de la OEA, y él estaba teniendo problemas de salud y financieros, por lo que decide que "servirá mejor a la revolución desde afuera". Pasa por México y retorna a Argentina, más precisamente a Bahía Blanca, donde completa sus tres libros sobre José Martí (ninguno publicado en vida y uno de los cuales permaneció inédito hasta 2001), escribe un trabajo sobre Balzac, y continúa escribiendo poemas (notables sus Tres poemas del anochecer - último trabajo publicado en Sur). Él hablaba de volver a Cuba; no está claro si finalmente no lo hizo por su estado de salud o, como indicaría su correspondencia, por sentirse desilusionado con la revolución.





Falleció el 4 de noviembre de 1964 en Bahía Blanca.

sábado, 13 de septiembre de 2008

- APRENDER -




Lecciones de Georgia

Por Mario Vargas Llosa
El País - La Nación



La primera lección de lo ocurrido en Georgia en las últimas semanas es que su presidente, Mijail Saakashvili, por más amigo que sea de Occidente y por más esfuerzos que haya hecho para democratizar su país, actuó de manera irresponsable con la acción armada que desencadenó en la noche del 7 de agosto para acabar con la secesión de Osetia del Sur, pues sirvió en bandeja a Vladimir Putin y a Dimitri Medvedev, escaldados con la independencia de Kosovo, el pretexto ideal para hacer una demostración de fuerza y advertir a los antiguos países vasallos de Rusia durante la Unión Soviética a lo que se arriesgan si perseveran en su empeño de emanciparse del todo de la antigua potencia colonial y, sobre todo, de alinearse con el mundo democrático y liberal.

La llamada de atención va dirigida, aunque no se diga, sobre todo a Ucrania, otro polvorín que podría inflamarse en cualquier momento. Por eso, el presidente ucraniano, Viktor Yushenko, reconoció: "Lo sucedido es una amenaza para todos".

El resultado de esa provocación irreflexiva de su mandatario ha sido trágico para el pueblo georgiano, que, además de los centenares de víctimas que ha sufrido con la invasión rusa, las cuantiosas pérdidas materiales y los cerca de 180.000 refugiados que viven ahora en improvisadas tiendas de campaña, privados de sus hogares, sus bienes y su trabajo, deberá resignarse por mucho tiempo a la pérdida de parte de su territorio. El reconocimiento por Rusia de Osetia del Sur y Abjasia ?un primer paso antes de su probable absorción? aleja a las calendas griegas la posibilidad de que Georgia recupere alguna vez esas regiones arrebatadas a su soberanía.

Aunque el gobierno ruso prometió que retiraría sus fuerzas militares a las posiciones que ocupaban antes del 7 de agosto, lo cierto es que no lo ha hecho y, sin duda, no lo hará. A partir de ahora, tanto Osetia del Sur como Abjasia serán dos avanzadas del expansionismo estratégico de la cada vez más arrogante Rusia, que, envalentonada con la dependencia en petróleo y gas en que tiene a Europa y con la consolidación de su sistema autocrático ?más del 70% de popularidad, según las últimas encuestas, premia al gobierno por su hazaña georgiana?, acaba de dejar establecido en los manuales escolares que Stalin "fue el más exitoso gobernante ruso del siglo veinte" y que sus asesinatos masivos fueron "medidas necesarias, aunque excesivas, para mantener la disciplina" en el país. Los demócratas rusos quedan, pues, informados. La brutalidad está de nuevo en el orden del día en la tierra de los zares y de Lenin, y justificada por las razones nacionalistas acostumbradas. Y para que nadie se llame a engaño ahí está lo que acaba de ocurrirle, en Ingushetia, al periodista disidente Magomed Yevloyev, asesinado en el recinto de la policía, y cuya muerte, al igual que la de Anna Politkóvskaya, ejecutada por un pistolero en la puerta de su piso en Moscú en octubre de 2006, muestra los riesgos del ejercicio de la crítica libre en la Rusia de Putin. Mientras escribo este artículo, la CNN anuncia que otro periodista ruso disidente, Telman Alishaev, acaba de ser asesinado, en Dagestán, al volante de su automóvil.

El presidente Saakashvili y muchos georgianos están sorprendidos con la lenidad de la reacción de Estados Unidos y la Unión Europea ante la invasión rusa a su país. No fueron más allá de algunas declaraciones retóricas y medidas tan poco eficaces como postergar las negociaciones para firmar un nuevo acuerdo comercial con Rusia o despachar a Moscú a Sarkozy, Solana y Barroso para pedir al gobierno ruso que cumpla con su promesa de alto el fuego. La posibilidad de aplicar sanciones fue descartada de entrada por los 27 países de la Unión Europea, para no poner en peligro el abastecimiento de energía y las inversiones de empresarios y banqueros occidentales en Rusia. ¿Creían aquellos ingenuos caucasianos que los países occidentales iban a ir a la guerra para defenderlos? Pues lo sucedido les ha abierto los ojos sobre esta lastimosa verdad: la zona de influencia de las viejas potencias sigue existiendo y ésta y las nuevas tropelías que pueda cometer Rusia en la suya quedarán impunes, porque ni Estados Unidos ni Europa van a arriesgarse a un conflicto con una potencia atómica mientras no se vean directamente amenazados. Y Rusia no va a arriesgarse tampoco a un desafío directo ?lo que equivaldría a un suicidio? a su viejo y nuevo adversario.

Esta es la tercera lección: la Guerra Fría, que parecía terminada, ha renacido de sus cenizas y marcará las relaciones futuras entre el Occidente democrático y la Rusia autocrática en los años venideros, sin la espectacularidad y beligerancia de antaño, con nuevas alianzas y peones, pero haciendo correr, de tiempo en tiempo, igual que en el pasado, un escalofrío de terror en el mundo entero ante la perspectiva de que, por un accidente o un mal cálculo de los dos grandes adversarios, estalle un conflicto a gran escala y hasta un apocalipsis nuclear. La recomposición de fuerzas en esta nueva Guerra Fría es un hecho flagrante. La mayor sorpresa en las últimas semanas se la ha llevado Rusia, al descubrir que el llamado Grupo de Shanghai, conformado por las antiguas repúblicas asiáticas de la Unión Soviética más China, en vez de legitimar la intervención militar rusa y actuar como un aliado, mostró su distancia y emitió un comunicado, en el que la mano de Pekín era inequívoca, al pronunciarse con absoluta neutralidad frente a lo ocurrido y exhortar tanto a Rusia como a Georgia a resolver su diferendo mediante negociaciones. China puede ser, en el futuro, un peligroso adversario de Occidente, pero, en lo inmediato, lo que el gobierno chino ve con creciente alarma no es el mundo democrático, sino la resurrección de los inmemoriales reflejos imperialistas y expansionistas de Rusia, país con el que tiene muchos miles de kilómetros de fronteras. Y es perfectamente comprensible que países como Tadjikistán y Kazakhstán traten de tomar precauciones, asustados con la idea de volver al vasallaje pasado, y que se identifiquen con China en el empeño de ésta de advertir a Rusia que sus apetitos imperiales deben tener un límite.

Es posible, y muy lamentable, que el lento proceso de reducción de armas nucleares que estaba en marcha entre Estados Unidos y Rusia se vea frenado con este renacimiento de una Guerra Fría de baja intensidad. Pero es difícil que se mantenga con la crispación que ha surgido y con el temor, más que comprensible, en todo el conglomerado de antiguos países de la Unión Soviética, de que la intervención armada en Georgia sea sólo un jalón en un proceso de recuperación por los dueños del Kremlin de su antiguo dominio imperial. Por lo pronto, la oposición al sistema de misiles concebido por Estados Unidos como una defensa contra los "Estados terroristas" va a disminuir considerablemente a raíz de lo sucedido. De hecho, en Polonia, las reticencias del gobierno a un acuerdo al respecto con Washington desaparecieron de la noche a la mañana y aquél se firmó casi de inmediato luego de las acciones militares del 7 de agosto.

En Estados Unidos, el candidato republicano a la presidencia, John McCain, es el directo beneficiario de las iniciativas en el Cáucaso del tándem Putin-Medvedev, y el demócrata Obama, el perjudicado.

No es la primera vez que el Kremlin da señales de preferir en la Casa Blanca a un conservador duro que a un demócrata blando, con reflejos pacifistas. Esta preferencia tiene cierto sentido, pero sólo en los dominios político y de relaciones públicas, pues un mandatario norteamericano partidario de la confrontación tiene asegurada una impopularidad internacional que puede favorecer a Rusia y a cualquier adversario de Estados Unidos. Pero no en el dominio militar, pues, recordemos, fue la puja que Ronald Reagan entabló con lo que parecía la delirante "guerra de las galaxias" la que precipitó el derrumbe, primero económico y luego político, del régimen soviético.

Rusia ha salido victoriosa en toda la línea en la imprudente guerra del Cáucaso desatada por Saakashvili. Pero, a mediano plazo, ¿la beneficia o la perjudica la invasión de Georgia? Por lo pronto, su imagen de país que, con la caída del comunismo, comenzaba ?con toda clase de traspiés, por supuesto? a democratizarse y a funcionar de modo confiable en el concierto de las naciones se ha eclipsado. Ya nadie puede negarse a ver en la Rusia de Putin la vieja autocracia prepotente, ahora ensoberbecida por su poderío energético, que echa una sombra amenazadora sobre el mundo occidental y principalmente sobre Europa.

Es obvio que esto va a influir en la conducta de los países occidentales en materia estratégica y militar. ¿Cuál debería ser la política de Occidente con los antiguos países sometidos al vasallaje soviético? Apoyarlos, desde luego, e, incluso, incorporarlos a la OTAN si así lo desean, al mismo tiempo que frenarlos si, como ha ocurrido con Georgia, sienten la tentación de violentar los límites y olvidan que, contra lo que dicen las gacetillas, el principal adversario del Occidente no es China, sino esa URSS reciclada que es la Rusia de Putin.

jueves, 11 de septiembre de 2008

- FOTOGALERIA -





'Tierras extrañas' de Axel Hütte


UN IMPORTANTE FOTOGRAFO ALEMAN

DE PASEO POR TIERRAS AMERICANAS



El fotógrafo alemán Axel Hütte sabe que tiene que disparar su cámara cuando el paisaje que ve le irrita, le provoca alucinaciones en la pugna de sus límites por fugarse y es al atraparlos cuando se convierten en Tierras Extrañas.





Hütte (Essen, 1951), uno más de los discípulos de Bernd y Hilla Becher y uno de los más cotizados del mundo, ha explicado en declaraciones a Efe poco antes de presentar la muestra que se exhibe hasta el 9 de noviembre en la Fundación Telefónica que "lo más interesante" para él es lo que no se fotografía nunca, porque es ahí donde puede apreciarse una realidad distinta, alucinate.





"No me interesan los lugares en los que se han hecho cientos de miles de fotografías. Quiero atrapar la realidad que hay entre líneas, la que nunca ha sido capturada, ser yo el que atrape su primer momento como imagen", apunta el artista, que es capaz de recorrer miles de kilómetros en pos de sus paisajes imposibles. Para Tierras Extrañas, 35 fotografías de gran formato en color realizadas en su mayor parte entre 2007 y 2008, ha viajado a España -La Palma, Lanzarote, Gran Canaria, La Gomera y Aranjuez-, a México, Nuevo México, Venezuela y Ecuador.





Ha ido a todos los lugares que quería excepto a Perú, a donde viajará el año que viene para dedicarle una serie. "En muchas de las fotografías de la exposición -revela Hütte- puede apreciarse cómo la realidad se aproxima, cómo la atmósfera sugiere otras cosas distintas de las que se ven y que provoca extrañeza, una suerte de emoción".





Se aprecia con claridad que ha fotografiado en la naturaleza "lo que no se ha captado nunca, lo impreciso", asegura Hütte. Porque quiere que cada espectador de sus fotografías saque sus propias conclusiones y que bucee en su universo cultural para dotarlas de significado, el alemán no ha querido hacer, tras inauguarla, la tradicional visita guiada por la exposición.





Hütte, ha explicado proponer una "primera mirada, un primer momento de extrañeza al acercarse a la naturaleza", a un paisaje que se revela al espectador por primera vez. Sus paisajes plomizos, cuidadosamente vaciados de otra presencia que no sea la de los contornos difusos de la naturaleza, tienen su contrapunto en esta ocasión en las asombrosas fotografías que hizo en un incendio de Nuevo México, en Sandia Mountains, en 2008.





Su obra, según él mismo recalca, huye de lo abstracto aunque lo roce y no es ni un testimonio documental ni una obra acabada sino la exploración de lo imposible, por eso, confiesa, es capaz de estar varios días contemplando el reflejo de un árbol en el agua o la forma en la que ésta hace ondas. Solo cuando está seguro de que está viendo lo que nunca antes ha visto, que ha observado el suficiente tiempo, y siente el arrebato "al estilo de los románticos pero en su sentido oscuro y sublime, el que revela que se aproxima la alucinación" dispara su cámara.





Hütte es miembro de una generación de artistas, formada en las aulas de la Kunstakademie de Dusseldorf, bajo la tutela de Hilla y Bernd Becher, durante la década de los 70, y ha expuesto, entre otros museos, en el Reina Sofía y el Guggenheim de Nueva York.

- POBRE PAIS -




En tierra de nadie


Por Abel Posse
Para LA NACION
Ilustración: Alfredo Sabat




El gobierno de Kirchner feneció. El de Cristina Fernández no se decide a nacer. Son cosas que pasan en la Argentina, país donde parece que el absurdo no molesta tanto, o que hasta puede fundar una nueva lógica. Es probable que la Presidenta crea verdaderamente que heredó el mejor gobierno en 200 años. Pero la presidencia no es un bien de familia que se pasa incluso con el personal en servicio. A tranquera cerrada. Extraño que una persona inteligente acepte el mero continuismo de un desastre institucional que se puso en evidencia a partir del conflicto campo-Gobierno. Y, sobre todo, aceptar la continuación del mal talante. Es difícil imaginar los años largos que tiene por delante la Presidenta, que ante la expresión popular y nacional surgida desde el campo y extendido al mismo peronismo, sigue adherida a la política de resentimiento que arruina la posibilidad de recuperación económica y de reconstrucción republicana. Con un rencor de trifulca de patio se están "cargando" la gran oportunidad de la Argentina.

La Presidenta elogió el zoológico heredado y acepta las chicanas que siguen frenando la ganancia de la Nación (trigo, lácteos, carnes, el yuyo, etc.). La Presidenta debe comprender la importancia histórica de asumir su cargo para afrontar una crisis que exige apertura, diálogo "con todos los argentinos" e imaginación para convocar todas las fuerzas positivas. Se dice peronista, pero no aprendió nada del Perón de 1955, que con los cadáveres aún tibios del bombardeo convocó a Frondizi, a Solano Lima, a Dickmann

Entre marzo y julio, la Argentina cambió y el Gobierno siguió en su búnker de resentimiento pensando en vengarse del agro como si fuera de otra nación.

Hay un espíritu nacional que se levantó desde el interior con un republicanismo federal que busca zafar del centralismo de las exacciones y de la corrupción política. Los desanimados, los argentinos de buena voluntad que ya no podían creer que en nombre de la democracia se imponga la patanería y el malevaje "agustiniano", (oximoron sólo posible en la Argentina), tuvieron una esperanza de viraje, de poder entregar a la Nación lo mejor de todos. Fue aire fresco en la tarde bochornosa. Fue espíritu argentino: voluntad y vergüenza de no seguir cayendo hacia la cola de las estadísticas del mundo. Orgullo de Nación agobiada por el autocratísmo-para-la-nada. Asomo de la gran unidad -patriótica, más que política- que necesitamos.

Pero la Presidenta no lo ve. Cree que el peronismo sigue siendo el de los ubicados en el poder. Se niega a investirse con el honor de su cargo. Se prefiere instrumental. (Esto en el país de Manuela Pedraza, de Juana Azurduy, de Eva Perón, de Agueda Tejerina, de Alicia Moreau ).

La Argentina necesita el cambio espiritual de la Nación. Exige que la Presidenta -de toda la Nación- dialogue y cambie para un arranque hacia la voluntad de grandeza de este país, que nunca se imaginó para un destino mediocre. Hoy no se nombra a la Argentina. El camino de Brasil es de gran potencia; el de Uruguay, Chile, Perú. Colombia, el de claros países emergentes. No se incluye a la Argentina. Estamos en una especie de lazareto de país excéntrico.

Necesitamos que la Presidenta se avergüence con nosotros, los que sentimos que somos la generación que no sabe aprovechar las posibilidades de la bendita máquina de vivir que es la Argentina. No supimos reemerger. Un oscuro demonio de resentimiento disfrazado de ideología nos enfrenta con el mundo y su realidad. Nos quedamos al margen y diplomáticamente carecemos de todo prestigio ante los países hermanos, Uruguay, Chile, Perú, Colombia, México y ese Brasil ya cansado de nuestra incapacidad para enfrentar juntos el increíble mercado de China, India, Rusia, el Sudeste Asiático. Lula lo expresó en su reciente visita.

Llevando a Uruguay a la Corte de La Haya hundimos ese Mercosur que fue la mayor posibilidad de poder diplomático a escala mundial. Y a meses del funcionamiento de Botnia no tenemos el coraje de reconstruir el diálogo y levantar el ominoso corte de rutas y puentes. Carecemos de hidalguía.

El ex presidente se intoxicó con la visión del mundo que feneció en 1989: son los países que crean riqueza los que generan el mejor modelo de justicia social posible, como los escandinavos y Europa. Extraño tener que anotar esto para un gobierno de burgueses enriquecidos por su trabajo y en la tarea de largo gobernador peronista durante el decenio de Menem. No obstante, no dudarán en frenar las legítimas ganancias de la Nación en pos de una venganza ante el triunfo popular y legislativo.

Pero el tema no se agota en el kirchnerismo.

La enfermedad política también se nota en el autismo de los dirigentes de la llamada oposición y del peronismo extragubernamental. Se eluden como cisnes en un lago. No dialogan, no comprenden que sus matices ideológicos son absolutamente irrelevantes ante el drama de la caída argentina.

En esto los políticos empatan el autismo K. No dialogan. No toman café. Ni M ve a C, ni C tolera a D o a R. Se deslizan en sus lagos, como si fuesen de raza diferente, o como si el lago no se llamase Argentina. Profundamente equivocados (desde antes de la elección de octubre 07) parecen creer que una crisis subcultural e institucional puede dar lugar a diferencias "ideológicas" de estilo o de supuesta "tradición democrática".

Gombrovicz, que vivió tanto entre nosotros, afirmó que los argentinos carecemos de "sentimiento trágico". Somos superficiales recubiertos de solemnidad. Por eso confundimos lo sectorial con la Patria. El sentimiento de patria como voluntad y destino es ajeno a la mediocridad política actual, salvo en loables y escasísimas personalidades. Lo cierto es que los políticos de la vereda de enfrente no se indignaron ni jugaron con coraje la actual tragedia del desarme argentino y la continuada humillación de las FF.AA., ni esclarecieron la interpretación errada y parcial de las culpas históricas, ni supieron decir que desde Perón, en 1973, y con el apoyo de los sectores políticos y sindicales absolutamente mayoritarios, entendió la destrucción del terrorismo trotzguevarista como defensa indispensable del Estado.

Es imprescindible convocarse y convocar a la Nación a una movilización política y espiritual; porque la enfermedad moral y social prevalece: caída educativa, indisciplina escolar y laboral, crisis de autoridad y de respeto de valores, tradiciones y jerarquías.

Somos un país reblandecido, sin orgullo, triste, crispado, agresivo, sin libreto de grandeza, con un millón y medio de jóvenes a la deriva, ante la imbecilidad de la bailanta, la tentación del delito o el suicidio del paco.

Un país sin Estado y sin dirección de éxito no es un país transgresor, sino estúpido. El Estado es la casa de todos, de todo el pueblo. Es el instrumento de nuestra presencia y negociación mundial. Es probable que en el sueño adolescente de muchos allegados al Gobierno piensen que, destrozando la casa, podrán construir el palacio de una fundación revolucionaria-social que nadie aprueba ni quiere (basta ver los resultados de la "izquierda revolucionaria" en las elecciones, la eterna izquierda sin pueblo). La voluntad del pueblo, en su mayoría, está por el bienestar, la familia, la educación de sus hijos, la seguridad. Sólo el proyecto y la movilización con dramática participación del Gobierno y de todos los sectores activos, nos pueden preparar para el gran viraje, hacia esa salud de país positivo, claro, feliz en el que hemos crecido. La deseducación antipatriótica y antinacional alcanzó su cometido anarquizante en estos años.

Estamos en una tierra de nadie peligrosa. Ese espacio infértil, de desconfianza y desunión nacional, no podrá durar tres años de sabotaje antipopular. De creer que los productores agrarios, la Iglesia, el Ejercito; los políticos, son enemigos. Las tormentas que nos amenazan en el campo financiero internacional se unen a este remedo de lucha de clases que K lanzó como un veneno. K estableció el síndrome (falso) de país revolucionario, siendo en realidad un país burgués, cuyo gobierno arrojó al río la llave de su fabulosa despensa en el mejor momento internacional para su producción.

O la Presidenta lo comprende, o debe saber que se acerca a la catarata creyendo que puede seguir haciendo la plancha. Lealmente, y naciendo con decisión a la alegría del talante noble y positivo, tiene tiempo de desprenderse del búnker, de fijar grandes objetivos con el diálogo y la relación indispensable con las provincias, sectores sociales, sindicales y políticos de todo orden, en una verdadera convergencia republicana. Crear un gobierno nacional.

Sin embargo sigue acercándose al punto de no retorno. Hay mucha violencia en los corazones y en las calles. Nadie puede controlar el azar de la violencia cuando estalla.

No se puede irritar indefinidamente a un pueblo que ya muestra inequívocamente que quiere ubicarse en el mundo con el objetivo de bienestar, que siempre fue el móvil básico, desde la organización nacional y el sueño de los patricios e inmigrantes fundadores de lo que fue el país más culturizado y económicamente más fuerte de Iberoamérica. Estamos tan venidos a menos, que nuestro pasado nos parece casi un futuro utópico.

La Presidenta debe saber que el tiempo histórico es perversamente juguetón: estamos tan cerca de 2001 como de 2009. En tierra de nadie.

El autor es diplomático y escritor.

martes, 9 de septiembre de 2008

- ARTE -





Frases y citas célebres

sobre

El Arte



Un pintor es un hombre
que pinta lo que vende.
Un artista, en cambio,
es un hombre que vende
lo que pinta.
Picasso

Lo ideal, sentido con
profundidad y expresado
con belleza:
he ahí el arte.
Emilio Castelar

El que en un arte ha
llegado a maestro
puede prescindir
de las reglas.
Arturo Graf

El arte es sobre todo
un estado del alma.
Marc Chagall

El arte necesita o soledad,
o miseria, o pasión.
Es una flor de roca,
que requiere
el viento áspero
y el terreno duro.
Alejandro Dumas, hijo

La belleza artística
no consiste en representar
una cosa bella, sino en
la bella representación
de una cosa.
Kant





El arte es plagiador
o revolucionario.
Paul Gauguin

El arte no es una cosa
sino un camino.
Elbert Hubbard

La observación de la
naturaleza y la meditación
han generado el arte.
Cicerón

Si yo pinto mi perro
exactamente como es,
naturalmente tendré
dos perros, pero
no una obra de arte.
Goethe

El arte es la expresión
de los más profundos
pensamientos por el
camino más sencillo.
Albert Einstein

El pensamiento es la
principal facultad
del hombre, y el arte
de expresar los
pensamientos es la
primera de las artes.
Condillac

Ama el arte.
De todas las mentiras es,
cuando menos, la menos falaz.
Gustave Flaubert

El arte es la mentira
que nos permite comprender
la verdad.
Picasso

El que sabe leer sabe ya
la más difícil de las artes.
Duclós

El arte es la filosofía
que refleja un pensamiento.
Antoni Tapies

La vida es breve,
el arte largo,
la ocasión fugaz,
el experimento peligroso;
el juicio difícil.
Hipócrates de Quios

El arte y la literatura
son la emanación moral
de la civilización,
la espiritual erradicación
de los pueblos.
Giosue Carducci

Los espejos se emplean
para verse la cara;
el arte para verse el alma.
George Bernard Shaw

El arte es la perfección
de la naturaleza.
Thomas Browne

El mundo está lleno de
pequeñas alegrías; el arte
consiste en saber distinguirlas.
Li Tai-po

- MALEFICIOS -




Jaque a la Casa Blanca

Por Carlos Escudé
Para LA NACION



Las maldiciones de Saddam Hussein parecen haberse descerrajado sobre Bush. Gracias al fracaso táctico de Estados Unidos en Irak, Rusia pudo comportarse en el Cáucaso como si los norteamericanos no existieran. Como dije en esta página poco antes de la crisis de Georgia, los efectivos terrestres de Washington están casi totalmente comprometidos en el doble frente afgano-iraquí. Por ahora, la Casa Blanca se siente obligada a mantener una presencia militar masiva en Irak, para impedir una expansión iraní. Por eso, su capacidad para intervenir en cualquier otra crisis es muy limitada. Y sus adversarios lo saben.

Rusia, por su parte, ya no es la piltrafa que era en tiempos del derrumbe de la URSS. Los altos precios del petróleo le han devuelto la solvencia. Pudo modernizar sus fuerzas armadas y es capaz de financiar aventuras geopolíticas de bajo riesgo. Hace ya tiempo que se sabe que, si Moscú interviniera militarmente en la periferia rusa, los norteamericanos no podrían cumplir con las promesas a sus aliados de esa región.

Fue lo que ocurrió. Al vencer a un aliado de Washington y reconocer la independencia de dos provincias georgianas, Moscú se desquitó de los agravios sufridos a manos de Occidente desde su colapso en 1991. Demostró que es ella y no Estados Unidos quien puede mandar en los territorios de la ex Unión Soviética. Y se cobró la factura por la independencia de Kosovo.

Por cierto, cuando en febrero de 2008 Estados Unidos y otros miembros de la OTAN avalaron el separatismo de esa provincia serbia, Rusia se sintió traicionada por enésima vez. Los Acuerdos Dayton, de 1995, que intentaron poner fin a la guerra en la ex Yugoslavia, garantizaban la integridad territorial de cada una de sus repúblicas. Pero cuando surgió la crisis en Kosovo, Occidente incumplió con lo pactado y permitió la mutilación territorial del aliado de Rusia.

Hay más agravios. Cuando, en 1999, la OTAN bombardeó Serbia sin el aval de las Naciones Unidas, adujo que el régimen de Slobodan Milosevic estaba perpetrando crímenes de lesa humanidad. Se dijo entonces que entre diez mil y cien mil kosovares de etnia albanesa habían sido masacrados. Era fácil de creer, considerando las matanzas anteriores de bosnios musulmanes, perpetradas durante el capítulo anterior de las guerras de desintegración de Yugoslavia. Pero aunque en Kosovo se cometieron graves crímenes, esta vez la acusación resultó gruesamente exagerada. Como en el caso de las armas de destrucción masiva de Irak, fue una argucia para justificar una intervención militar occidental.





Como dijo el geopolítico norteamericano George Friedman en un análisis reciente, los rusos interpretaron que la OTAN comenzaba a comportarse como una alternativa a las Naciones Unidas. Ya no era solamente la alianza militar de tiempos de la Guerra Fría. Se estaba convirtiendo en una organización dispuesta a apelar a la fuerza para intervenir en los asuntos internos de estados ajenos a la alianza, con la pretensión de que los consensos entre sus miembros otorgaban legitimidad internacional a sus acciones. No importaba que éstas hubieran sido vetadas en el Consejo de Seguridad de la ONU: la OTAN obraba como si estuviera por encima de esa instancia.

No sin razón, Moscú sintió que era marginada del oligopolio de países que establecen las reglas de juego de la gran política mundial. Era agraviante, pero en ese momento el Kremlin era impotente para responder con efectividad.

El hecho agudizó temores rusos anteriores, engendrados por viejos incumplimientos de la OTAN. Desde el colapso de la URSS, Rusia había sido cercada en forma creciente. Aunque los presidentes norteamericanos George Bush (padre) y Bill Clinton prometieron no avanzar sobre el ex imperio soviético, la OTAN rápidamente incorporó la mayoría de los países del Pacto de Varsovia a su alianza militar. También cooptó a Letonia, Estonia y Lituania, que habían sido parte de la URSS. Y posteriormente, comenzó a explorar la eventual incorporación de Ucrania y Georgia.

Aquella relación de fuerzas, tan desfavorable a Rusia, cambió sólo con el empantanamiento de Estados Unidos en Irak y el aumento del precio del petróleo. Una vez materializado el nuevo equilibrio, era esperable que Moscú se tomara la revancha. Georgia, fuertemente aliada a Washington, era el mejor escenario para poner a prueba el acrecentado margen de maniobra ruso. Y el Kremlin pegó el zarpazo.

Por cierto, el gobierno georgiano padecía, desde su independencia de Moscú, en 1991, el separatismo de dos provincias prorrusas, Osetia del Sur y Abjasia. Cuando el 7 de agosto el gobierno de Tiflis cometió la imprudencia de intentar imponer su soberanía en la primera, las fuerzas rusas avanzaron y rápidamente doblegaron a los georgianos. El 26 de ese mes, Rusia reconocía la independencia de ambas provincias. Desde su intervención en Afganistán en los años 70 y 80, Moscú no había tomado iniciativas militares de ese calibre.

Para colmo, la impotencia de Washington está acrecentada, porque necesita de la cooperación rusa si ha de retirarse de Irak sin ceder demasiado terreno a Irán. Debe convencer a los rusos de no vender a los iraníes un sofisticado sistema de defensa aérea, cuya transferencia se ha venido tramitando. A su vez, la Unión Europea, muy dependiente de los hidrocarburos rusos, sólo puede interponer objeciones mesuradas. Por eso, los riesgos en que ha incurrido Rusia son bajos.

Más allá de Georgia, las implicancias de los hechos consumados son terroríficas para otros regímenes prooccidentales de la ex Unión Soviética, especialmente Ucrania.

En la península de Crimea, la mayoría étnica es rusa. Arriendo de por medio, la flota rusa del Mar Muerto ancla en el puerto crimeano de Sebastopol. Y según informó The New York Times el 25 de agosto, allí anida un fuerte sentimiento separatista prorruso. Más aún: el treinta por ciento de la población ucraniana total habla ruso como lengua madre. Aunque el gobierno de Kiev es prooccidental, aproximadamente la mitad de los ucranianos son prorrusos. Si Moscú invadiera, lo haría desde el Este, precisamente la región poblada por rusos y rusohablantes.

En tal caso, Estados Unidos nada podría hacer, a no ser que trasladara grandes unidades navales al Mar Negro. Es una alternativa complicada, porque requeriría la cooperación de Turquía, su aliada de la OTAN, que controla el Bósforo y los Dardanelos, único corredor de entrada a ese enorme lago salado. Pero el gobierno de Ankara no puede permitir un flujo importante de buques de guerra al Mar Negro sin violar la Convención de Montreux, que impone límites estrictos a ese tránsito. Y como la mayor parte de su gas natural y carbón provienen de Rusia, tiene buenos motivos para no querer violarla.

Afortunadamente para la paz mundial, sin embargo, es muy poco probable que Moscú avance más por el camino de explotar las aspiraciones secesionistas vigentes en algunas ex repúblicas soviéticas. Eso fácilmente podría convertirse en un bumerán, ya que la misma Federación Rusa es un imperio multiétnico que enfrenta a enemigos separatistas en Chechenia, Ingusetia y Daguestán. Otras repúblicas de mayoría islámica, menos agitadas que éstas, permanecen en la Federación sólo por la permanente presencia militar rusa. Y en Kaliningrado, enclave ruso entre Polonia y Lituania, son muchos los rusos étnicos que preferirían formar parte de la Unión Europea antes que de la Federación.

Por eso, a no ser que se sienta amenazada, Moscú no agitará estos demonios secesionistas más de lo necesario. Desde su punto de vista, la clave es que la OTAN, que percibe como hostil, no se expanda hasta sus fronteras. Georgia y Ucrania, que lindan con Rusia, no deben ser incorporadas a la Alianza Atlántica. Si eso ocurriera, podría desencadenarse un pandemonio.

Para mostrar que con ellos no se juega, los rusos intervinieron en Georgia. De paso, se cobraron viejas deudas. En el ajedrez geopolítico, el Kremlin le hizo jaque a la Casa Blanca.

lunes, 8 de septiembre de 2008

- 30 AÑOS SIN NILSSON -




Leopoldo Torre Nilsson


UN TALENTOSO DIRECTOR DE NUESTRO CINE


INCASABLE HACEDOR DE FILMS




Leopoldo Torre Nilsson fue un director y productor argentino de vasta filmografía. Es uno de los realizadores más importantes y representativos del cine argentino.
Nació en la Ciudad Buenos Aires el 5 de mayo de 1924.





Como hijo del director Leopoldo Torres Ríos (pionero del cine popular), se formó en el medio cinematográfico y entre 1939 y 1949 fue su asistente de dirección en 19 filmes y colaborador en el guión de nueve de ellos. Debutó en la dirección con el cortometraje El muro (1947), cuyos elementos evidenciaban una búsqueda literaria y cierto rechazo al cine demagógico.





En 1949 realizó su primer largometraje, El crimen de Oribe, adaptación de la novela El perjurio de la nieve, de Adolfo Bioy Casares. En 1955, con Graciela, el Instituto de Cine de la Argentina lo reconoció como el mejor realizador del año.

Con La casa del ángel (1956), inició una intensa colaboración y producción con su esposa, la escritora Beatriz Guido, que generó un estilo denso y perverso que marcó a toda una generación de directores jóvenes en los años sesenta.





La escritora Beatriz Guido fue su esposa. El director de cine Leopoldo Torres Ríos era su padre. Los directores de cine Javier Torre y Pablo Torres son sus hijos. El director de cine Carlos Torres Ríos fue su tío.









Sus films:





• 1950: El crimen de Oribe (en colaboración con su padre, Leopoldo Torres Ríos) • 1953: El hijo del crack (ídem)
• 1954: Días de odio
• 1954: La tigra (con la actuación de Diana Maggi)
• 1955: Para vestir santos (con Tita Merello)
• 1956: Graciela (con Elsa Daniel)
• 1956: El protegido





• 1957: La casa del ángel (con Elsa Daniel y Lautaro Murúa)
• 1958: El secuestrador (con Leonardo Favio y María Vaner)
• 1959: La caída (con Elsa Daniel y Lidia Satragno)
• 1960: Fin de fiesta (con Leonardo Favio y Graciela Borges)
• 1960: Un guapo del 900 (Alfredo Alcón y Élida Gay Palmer)
• 1961: La mano en la trampa (con Elsa Daniel y Francisco Rabal)
• 1961: Piel de verano (con Alfredo Alcón y Graciela Borges)
• 1962: Setenta veces siete (con Isabel Sarli y Francisco Rabal)





• 1962: Homenaje a la hora de la siesta 1963: La terraza (con Graciela Borges)
• 1966: El ojo que espía (The Eavesdropper, en inglés)
• 1967: La chica del lunes (Monday’s Child, en inglés; con Graciela Borges)
• 1967: Los traidores de San Angel (The Traitors of San Angel, en inglés)
• 1968: Martín Fierro
• 1970: Estirpe de raza (basada en El santo de la espada; con Alfredo Alcón)
• 1971: Güemes: la tierra en armas




• 1972: La mafia (Alfredo Alcón y Thelma Biral)
• 1973: Los siete locos (Alfredo Alcón y Leonor Manso)
• 1974: Boquitas pintadas (con Alfredo Alcón y Martha González)
• 1975: El pibe Cabeza (con Alfredo Alcón y Martha Gonzalez)
• 1975: La guerra del cerdo
• 1976: Piedra libre (con Marilina Ross y Juan José Camero)






Falleció en la misma ciudad que le vió nacer, Buenos Aires, un día como hoy, 8 de septiembre, pero del año 1978.