sábado, 22 de agosto de 2009

- PODER Ó NO PODER -





El kirchnerismo actua como si no hubiera sido derrotado



Enfermos de poder
Por Nelson Castro
Diario Perfil



Para los Kirchner, el gobierno es un constante reinvento de la realidad. Y en esa aproximación a la realidad tan particular, esta conducta hace acordar mucho a la descripción que Ernest Hemingway reproducía de la persona que tiene una actitud enfermiza de poder, que, en algún momento, comienza a sentirse invadida por un clima de sospecha sobre todo lo que la rodea, lo que da pie a una sensibilidad crispada en cada asunto en donde interviene, que es acompañada de una creciente incapacidad para soportar las críticas. Más adelante, esa persona desarrolla la convicción de ser indispensable y de que, hasta su llegada al poder, nada se ha hecho bien. Esta descripción calza a la perfección de lo que es hoy día la radiografía del poder.

El kirchnerismo busca rehacerse tras el duro porrazo electoral del 28 de junio pasado.

Lo hace a su manera, actuando como si nada hubiera pasado. Lo hace con el mismo concepto con que manejó la campaña que lo llevó a la derrota: el todo o nada. Las escenas que se vivieron en el Congreso el miércoles por la noche, tras la votación favorable a la prórroga de las facultades delegadas, son una muestra de esa actitud. Lo ocurrido con el fútbol, a propósito de un contrato de concesión que muchos hemos criticado desde siempre, es otra. Subyace aquí un procedimiento bastante similar al que ocurrió en 2005, en ocasión de las elecciones legislativas. El discurso de la campaña a senadora por la provincia de Buenos Aires de la Dra. Fernández de Kirchner se basó en la idea de combatir al aparato del Conurbano bonaerense que respondía, por entonces, a Eduardo Duhalde. La alusión mafiosa a esa estructura la hizo la hoy Presidenta cuando menciónó la película de Francis Ford Coppola, El Padrino. Lo que vino después demostró que, en realidad, a los Kirchner lo que les interesaba no era combatir ese aparato sino quedarse con él. Aquí ha pasado algo parecido. Los mismos dirigentes del fútbol, que eran duramente criticados por el Gobierno por su acuerdo con TyC Sports y Clarín, ahora son “dignos” tras haber respondido al apriete que se les hizo desde el poder.

“La ceguera que envuelve a los Kirchner es total”, reconoce alguien que supo estar con ellos. Se la trata de disimular con estrategias comunicacionales que fallan todo el tiempo. Esta semana hubo dos ejemplos: uno fue el tarifazo en las boletas de gas y electricidad; el otro, la pobreza.

Al regreso de su viaje a Ecuador y Venezuela, la Presidenta decidió anular los aumentos de tarifas. Sin embargo, en los días previos, tanto el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, como el ministro de Planificación, Julio De Vido, se la pasaron fustigando y descalificando todas las inequidades que el nuevo sistema de cargo tarifario imponía sobre la sociedad. “Es una cuestión definida” llegó a decir el Dr. Fernández. Hubo que llegar a los fallos judiciales adversos a estos aumentos y a la constatación de que ante la iniciativa de los legisladores de la oposición para derogarlos, el Gobierno se exponía a una derrota, para que la Presidenta decidiera anularlos. Recuerda un ex ministro del gobierno de Cristina Kirchner que “si la Presidenta escuchara, estas cosas no sucederían. Ya en 2008 le dijimos que había que terminar con los subsidios del gas que beneficiaban a muchos de los que más tienen, lo cual es injusto. Ahí le advertimos que había que hacerlo con mucho cuidado para evitar los problemas que se generaron en esta ocasión y que perjudicaban a mucha gente de bajos recursos. Pero no hubo caso, ella creyó que había que hacerlo a su manera –esta que se empleó ahora– cuyos resultados –malos– están a la vista.”

El segundo episodio tuvo que ver con la pobreza. Al Gobierno le molestó la referencia que del tema había hecho el papa Benedicto XVI en su carta a los obispos argentinos. Los Kirchner vieron allí otra conspiración.

En el mundo K toda crítica, o pensamiento crítico, es conspirativo. Y apareció, entonces, el plan anunciado el viernes. Como siempre, un plan lanzado a las apuradas. La necesidad de combatir la pobreza que tiene la Argentina es indiscutible. La discusión es sobre cómo hacerlo. Y en este punto es en el que la Presidenta cometió un error garrafal –uno más de los tantos que abundan en su mandato– en su mal discurso del viernes pasado.

Más allá de su alusión hacia la falta de registro de los ricos, cuestionó que se pusieran en duda los índices de pobreza que difunde el Gobierno. Si la Presidenta tuviera la predisposición de escuchar, accedería al conocimiento de varias cosas.

El saber cuántos son los que están en situación de necesidad es fundamental para, primero, conocer el volumen de recursos requeridos para acudir en su ayuda.

No es lo mismo que sean diez a que sean 2 millones. Es indispensable para saber cuáles son la necesidades básicas a cubrir.

Es importante saber su nivel educativo para desarrollar acciones tendientes a buscar su mejor inserción social a través de mayores posibilidades laborales.

Y es fundamental para ver la tendencia a partir de la cual se pueda evaluar la eficacia de las medidas aplicadas para combatir dicha pobreza.

Para todo esto es necesario disponer de índices estadísticos reales y confiables de los que hoy, lamentablemente, la Argentina no dispone. Y sin esos índices, sin ese registro, combatir la pobreza se hace aún más difícil de lo que ya es por naturaleza.

Dentro del Gobierno se vive, a su vez, un clima de persecución fuerte. “Ahora el que avanza es Aníbal Fernández”, reconoció alguien que vive lo que está pasando allí. El tema de las escuchas e interceptaciones de teléfonos y mails que denunció Alberto Fernández –en su época también ocurrieron hechos similares– inquietó. Se habla de una interna fuerte entre la SIDE y la Policía Federal.

El ministro De Vido no tuvo una buena semana. Lo del gas y la electricidad lo descolocó. Un asesor de otro ministro fue cesado en sus funciones por haber sido la fuente que reveló, hace unos días, la cancelación de un vuelo de Aerolíneas Argentinas que generó gran revuelo. De Vido interpretó esa revelación como una operación política en su contra. Por lo tanto, lo hizo echar.

En el pensamiento de Néstor Kirchner está en 2011.

Sigue enojado con todos por la derrota del 28, que aún no puede digerir. No asoma en él ningún atisbo de autocrítica. A la nómina de los receptores de esos reproches hay que agregar el nombre de Daniel Scioli, cuya gestión, ahora, es calificada de mala por el ex presidente en funciones.

Tanto es así que la semana antepasada, en el acto en el que habló en Quilmes, Kirchner hubiera deseado verse beneficiado con la ausencia del gobernador bonaerense.

Hablando de la provincia de Buenos Aires, los que dentro del Gobierno conocen los números están previniendo a los intendentes de que octubre, noviembre y diciembre venideros estarán en rojo.

A Julio Cobos también le preocupan los números de la economía. Un informe que tuvo esta semana sobre su mesa de trabajo, y que leyó con detenimiento, lo inquietó mucho. También le preocupa su relación con Elisa Carrió con vistas al futuro proyecto electoral que tiene su mira en la presidencial de 2011.

El diálogo entre Gobierno y oposición está herido de muerte. Volviendo a lo que se vivió en el Congreso el miércoles por la noche tras la votación positiva de la prórroga de las facultades delegadas por un año más, las actitudes de varios diputados del oficialismo tuvieron un aire cuasi patoteril que es la antítesis de cualquier atisbo de diálogo.

Lo dicho por Néstor Kirchner el jueves –dialogar no significa hacer concesiones– también.

Con su actitud el Gobierno descolocó a los que apostaron por ese diálogo y les confirió valor premonitorio y certero a quienes, como Elisa Carrió, Carlos Reutemann y Fernando “Pino” Solanas, respondieron negativamente.

La Presidenta culminó la semana hablando del “fusilamiento mediático”. El término es de una infelicidad absoluta.

El “fusilamiento”, puesto además en el contexto en que lo hizo la Presidenta –haciendo alusión al repudiable asesinato de Manuel Dorrego, fusilado por órdenes del general Juan Lavalle–, refiere a una situación de antagonismo extremo. Se “fusila” al enemigo.

El periodismo honesto es un factor de contrapoder –que no es lo mismo que oposición–, esencial en las democracias plenas.

Por eso es que su relación con el poder, a la larga o a la corta, siempre es tensa.

Los Kirchner están convencidos de que el día que no haya más periodistas que actúen con honestidad intelectual y calidad profesional, no tendrán más obstáculos para acceder a la suma del poder.

Eso mismo pensó, alguna vez, Richard Nixon en el medio del escándalo Watergate.

Eso mismo es lo que piensa, hoy en día, Hugo Chávez.

viernes, 21 de agosto de 2009

- VOTO FEMENINO -





Voto Femenino y Universal


A 63 AÑOS


Un 21 de agosto de 1946 el Senado aprobaba un proyecto de ley por el cual se otorgaba el voto a la mujer. Así surgiría la más ferviente ilusión de Evita de poder concretar lo que tanto anhelaba: legitimar el voto femenino. La lucha venia ya de muchos años atrás y se encuadraba dentro del movimiento mundial por la emancipación de la mujer.





Argentina no fue pionera. Muchos países ya habían dado el primer paso, incluso antes de que Nueva Zelanda lo aprobara en 1893.







En nuestro país, los derechos de la mujer fueron reivindicados desde los primeros años del siglo XX. Los nombres de Cecilia Grierson, Alicia Moreau de Justo, Elvira Dellepiane, Victoria Ocampo se hallan estrictamente ligadas a esta causa.





Claro que las agrupaciones feministas de entonces estaban mayoritariamente conformadas por mujeres de clase media y alta, que habían librado en sus propios hogares la lucha que implicaba salirse del rol que la sociedad les asignaba: esposas y madres.


jueves, 20 de agosto de 2009

- DIALOGO -





El Gobierno y el país pierden otra oportunidad de reconstituirse



Un largo crepúsculo




Natalio R. Botana
Para LA NACION
Noticias de Opinión



Parece que ahora tenemos predilección por los crepúsculos. Con una visión agónica, algunos sectores creyeron dar por concluido el actual gobierno justo cuando éste no deja de lanzar mensajes y se equipa para afrontar nuevos combates. Entonces, el choque entre aquello que en apariencia muere y lo que aflora alcanza otra vez la dimensión del conflicto. Esta es la lección que nos deparan los discursos y las acciones del último par de semanas. Nada, efectivamente, está adquirido de antemano. Desde luego, aquí intervienen políticos aguerridos (dicho esto en masculino y femenino) que no bajan el tono a la conducta agonal.

Desde el punto de vista de una teoría política anclada exclusivamente en la adquisición y conservación del poder personal, los efectos que, por ejemplo, hemos visto en estos días en los debates y votaciones en el Congreso no pueden ser más coherentes. Merced a la óptica que, en cambio, ofrece una teoría dispuesta a perfeccionar el régimen constitucional pluralista, las leyes de la República y el buen vivir de la ciudadanía, estas consecuencias son decepcionantes.

En realidad (en contra de lo que habíamos insinuado en notas anteriores) hemos perdido otra oportunidad para fijar las grandes líneas en torno a políticas de Estado.

Poco de esto ocurrió, por dos razones principales. La primera, obviamente, deriva del fracaso de la primera ronda del diálogo político que convocó el Gobierno. ¿En dónde radicó la razón? ¿En los que, con buena fe, concurrieron al convite o en aquellos que, con voz profética, lo denunciaron como una farsa?

Acaso sea posible trazar una diagonal entre ambas actitudes, porque, de un modo u otro, las dos desenmascaran las intenciones de quienes, en estos momentos, insisten en mandar sin tocar la matriz del poder que vienen fraguando desde hace ya seis largos años. En última instancia -no decimos nada nuevo-, el diálogo fue un astuto desvío para recuperar el aire perdido. Así, la modesta esperanza instituyente, por lo visto herida al nacer, de inmediato se proyectó hacia el escenario parlamentario.

En este recinto, la apertura del espíritu cívico podría haber cosechado frutos promisorios. En rigor, obtuvo escasos rendimientos, salvo las modificaciones que introdujeron unos circunstanciales aliados (nunca faltan, bueno es tenerlo en cuenta). La verdad es que este juego táctico bien disciplinado retomó la iniciativa e impuso una mayoría. En cualquier sistema representativo -véanse, si no, las dificultades del presidente Obama en el Congreso de los Estados Unidos-, la disciplina parlamentaria es sinónimo de poder.

¿Quién hubiera pronosticado estos resultados después del 28 de junio? Victoria ocasional, pues, sobre los enemigos principales que el Gobierno ha seleccionado. Uno es el campo, sobre el cual sigue pendiente la espada de aplicar impuestos mediante resoluciones administrativas. Los otros, de más está decirlo, son los medios de comunicación.

Estos movimientos tienen un derrotero cuyos límites están fijados por relaciones fácticas de poder. Está visto que éste es el único lenguaje que entiende el Gobierno. Cuando las críticas se vierten con estilos más o menos tonantes, mostrando el desamparo social que nos circunda o denunciando hechos de corrupción, se esgrimen metáforas como las del "fusilamiento mediático" (el vínculo con las expresiones de Hugo Chávez acerca del "terrorismo mediático" es digno de mención). Por lo menos, no se podrá adjudicar la responsabilidad de esta dialéctica de la crispación a los partidos que asistieron al diálogo.

Sin embargo, más allá de las críticas que transmiten los medios, hay en acecho un contrapeso que el Gobierno respeta: el poder de la calle, que se articula con las acciones de amparo en sede judicial. Mientras el triunfo en el Congreso para renovar los poderes delegados no tuvo mayores sobresaltos, el súbito tarifazo con impuestos encubiertos para poner coto a la marea de subsidios -y pagar, de paso, el gas importado- debió ser suspendido hasta octubre. Este es el poder difuso que, para ellos, importa.

Estas amenazas vienen de lejos, desde que el poder de la calle estalló en la crisis 2001-2002. Es un poder no institucionalizado, difícil de columbrar, porque, al materializarse instantáneamente, basta una chispa para que prenda. Según algunos ánimos calientes, puede servir de ariete eficaz; en la vereda opuesta, para quienes buscan apuntalar una democracia republicana con capacidad representativa, el poder de la calle puede significar, al contrario, una fuerza de arrastre que tiene de furgón de cola a los senadores y diputados elegidos por la ciudadanía.

Si no queremos que esta última hipótesis se verifique en los hechos, es preciso que el Congreso y los líderes de la oposición sobresalgan en el paisaje nublado de nuestra política. Por ahora no lo hacen, debido al hecho de que el largo crepúsculo del kirchnerismo debe atravesar en estos dos largos años tres etapas: la de aquí hasta el 10 de diciembre, con una mayoría legislativa que, aunque deslegitimada, no presenta grandes fisuras; el capítulo que se abrirá en esa fecha, con un Congreso más equilibrado que el actual, y, por fin, el tramo aún lejano de comienzos de 2011, con los candidatos presidenciales ya resueltos y listos para competir.

De atenernos a las últimas noticias, el capítulo más áspero es, por ahora, el actual. A partir de diciembre, en caso de que algunos consensos no se elaboren, por imperio de la necesidad, el Gobierno entraría en la zona peligrosa del aislamiento o, en su defecto, delimitaría con más crudeza aún el campo de la confrontación. Con tal objeto, tiene en sus manos un dispositivo poderoso: la fuerza histórica del Poder Ejecutivo; su aptitud, haciendo caso omiso de los frenos institucionales, para sacar imprevistamente de la galera cuantas sorpresas requiera una situación digna de ser súbitamente revertida.

Según esta perspectiva, saturada de imprevisibilidad, podríamos sugerir que a menor capacidad fiscal del Estado mayor será el carácter urticante de estas decisiones, basadas en la sorpresa. Ya conocemos los itinerarios recorridos, desde la manipulación de la Anses y del Indec hasta los nuevos arreglos con la Asociación del Fútbol Argentino. ¿Cuáles serán los nuevos cotos de caza, en este contexto inflacionario? Esta última pregunta pone de nuevo sobre la mesa el papel de una oposición que, por el propio mandato electoral de los últimos comicios, adopta por ahora un carácter plural.

Son muchos los opositores; es uno el Gobierno. De aquí la capacidad de este último para moverse y disparar decisiones con rapidez, ante unas oposiciones que, dada su estructura dispersa, son más lentas. La exigencia de inyectar más agilidad al comportamiento opositor cae, entonces, de madura. Lo han hecho estos días en el Congreso; tendrán que hacerlo en adelante con más musculatura.

De todos modos, estas debilidades eventuales seguirán dando que hablar hasta tanto del seno de las oposiciones surjan los candidatos presidenciales. Para ello hace falta tiempo, mientras que el temperamento del oficialismo de redoblar la marcha sigue marcando el terreno. Señales de un crepúsculo complicado, en el que la racionalidad sigue haciendo mutis por el foro. ¿De qué valen tantos elogios a la pasión violenta o al sentido épico de los combates, como si Manuel Dorrego renaciera de sus cenizas, cuando la sociedad, cortada de un tajo por la marginalidad, reclama actos constructivos? Esperemos que el próximo debate parlamentario sobre la pobreza arroje alguna luz al respecto.

miércoles, 19 de agosto de 2009

- ULYSES -




Ulyses Petit de Murat



Poeta, periodista, autor teatral y escritor



Ulyses Petit de Murat nace en la Ciudad de Buenos Aires un 28 de enero de 1907 y fallece en la misma, un 19 de agosto de 1983. Era hijo de Ulises Petit de Murat y de Fedra Regúnaga y su verdadero nombre era Ulises pero cuando comenzó a escribir lo transformó en Ulyses para, según escribió, obviar agregar a su ya largo nombre la palabra hijo a fin de diferenciarse de su padre. Es el autor que hasta la fecha escribió el mayor número de guiones para películas del cine argentino.





Hizo sus estudios secundarios en el Colegio Nacional de San Isidro, Provincia de Buenos Aires, Argentina e inició los de abogacía, que interrumpió para dedicarse a la literatura y al periodismo. Después de colaborar asiduamente en las publicaciones de Buenos Aires, La Nación, El Hogar, El Sol y las principales revistas de vanguardia, ingresó al diario Crítica. Estuvo al frente de la página de música, en la cual hizo las primeras notas sobre el jazz y luego codirigió con Jorge Luis Borges el suplemento literario ideado por el diario para competir con sus similares de La Nación y La Prensa.





En 1926 la revista Martín Fierro publicó por primera vez su poesía. Luego siguió la publicación de Conmemoraciones (1929), Rostros (1931), Las Islas por el que Petit de Murat en 1935 obtuvo el Premio Municipal de Poesía que otorgaba la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires y Marea de lágrimas (1937).
Participó del grupo literario Martín Fierro, movimiento literario de vanguardia que integraban Macedonio Fernández, Jorge Luis Borges, Oliverio Girondo, Eduardo Mallea y otras figuras destacada de la literatura argentina.





Petit de Murat desarrolló en verso libre los temas del amor, la muerte y el misterio pero siempre a través de hechos biográficos que consideraba "esenciales y nada abstractos".
Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares y Silvina Ocampo incluyeron su poema Espléndida marca de las lágrimas entre las 5 mejores de la literatura argentina al publicar una antología de poesía contemporánea.





Estuvo dos años internado con tuberculosis en un sanatorio de Ascochinga, provincia de Córdoba (Argentina) y con esa experiencia escribió la novela El balcón hacia la muerte por la que obtuvo el Premio Nacional de Literatura para el trienio 1942-43-44.
Tradujo del inglés Donde la cruz está hecha de Eugene O'Neill en colaboración con Jorge Luis Borges, Los procesos contra Oscar Wilde y El amante de Lady Chatterley de D.H. Lawrence, esta última la primera traducción de esa obra al español. También hizo la traducción del francés de Las flores del mal, de Baudelaire.





Escribió las obras teatrales La novia de arena (en 1945 en colaboración con Homero Manzi), Yrigoyen (en colaboración con César Tiempo) y Un espejo para la santa (en colaboración con Tulio Demichelli). La novia de arena narra el drama de Elisa Brown, la hija del Almirante Guillermo Brown, que se suicidó ante la muerte de su novio en un combate naval.





La obra se estrenó el 7 de marzo de 1945 con la actuación de Delia Garcés y Orestes Caviglia en los papeles principales, secundados por un elenco de actores de primera línea como Enrique Diosdado, Milagros de la Vega, Margarita Corona, Alita Román y Domingo Sapelli y fue muy bien recibida por los críticos.
En el marco del proyecto de Ben Molar 16 para el tango escribió la letra del tango "Bailate un tango, Ricardo" al que puso música el compositor Juan D'Arienzo.





La letra se refiere a un episodio mítico de la historia del tango protagonizado por Ricardo Güiraldes en París. Se trata de la recepción de este nuevo baile por los sectores altos de la sociedad parisina con los cuales estaban vinculados los jóvenes pudientes argentinos que viajaban a esa ciudad. También escribió la milonga "Yo soy Graciela oscura", con música de Ástor Piazzolla, para la película Extraña Ternura, de 1964. En esa película Egle Martin canta otros temas y toda la banda de sonido, compuesta por Piazzolla, Lucio Milena y Petit de Murat.





En 1932 pasó a la sección de cine de Crítica, en cuya jefatura reemplazó a Arturo S. Mom y en 1939 escribe su primer guión cinematográfico para la película Prisioneros de la tierra, adaptación de cuatro cuentos de Horacio Quiroga, realizada en colaboración con un hijo de este, llamado Darío Quiroga al que siguió en 1940 el de Con el dedo en el gatillo, en colaboración con Homero Manzi.





En noviembre de 1941 fue miembro fundador e integrante de la primera comisión directiva de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de la Argentina.
Durante cuarenta años continuó su labor y se convirtió en el más prolífico guionista argentino hasta la fecha (2008) con más de sesenta obras. Entre esos guiones se destacan los de Todo un hombre, La Guerra Gaucha y Su mejor alumno, escritos en colaboración con Homero Manzi.





Entre 1951 y 1958 estuvo exiliado en México por razones políticas y allí escribió más de cuarenta guiones de películas para el cine mexicano, una para España y una para Brasil y dos novelas que se publicaron simultáneamente en Argentina y México. También estrenó en la ciudad de México una versión de Edipo Rey de Sófocles.


Entre los argumentos escritos en México, se destacan La entrega, que fue filmado con la actuación de Arturo de Córdova y Marga López, y Manicomio con un grupo de artistas jóvenes, que fue la primera película filmada sobre el rock and roll, con un enorme éxito de taquilla. Tuvo, en radio Universidad, dependiente de la Universidad Nacional Autónoma de México, un espacio de una hora y quince minutos de duración, dedicado a la difusión de la literatura argentina.





El 29 de mayo de 1958 el International Institute of Arts and Letters de Estados Unidos lo incorporó como miembro de dicha Institución, por sus méritos literarios. Fue jurado en festivales de cine internacionales, tales como el decimotercer Festival Internacional de Cannes (1960), en el que integró el jurado de las películas de largometraje con figuras de la importancia de Georges Simenon y Arthur Miller. Fue también Presidente del Gran Jurado del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata en 1959.





En 1969 fue elegido presidente de la SADE, Sociedad Argentina de Escritores. Ese mismo año obtuvo junto con Mario Soffici, el Gran Premio del Fondo Nacional de las Artes, por su labor en la cinematografía nacional. A partir de 1968 hizo los guiones de varias películas de tema histórico que dirigiría Leopoldo Torre Nilsson: Martín Fierro (1968), El santo de la espada (1970) y Güemes (1971) protagonizadas por Alfredo Alcón.
Escribió los ensayos Sixto Pondal Ríos, Genio y Figura de Benito Lynch y Carta abierta a los jóvenes del año 2000 (1970), así como el libro de memorias La noche de mi ciudad.





Fue también durante varios periodos, Secretario General de la Sociedad General de Autores de la Argentina ARGENTORES, Presidente del Jurado de los premios KONEX y Jurado del programa televisivo Odol pregunta. En 1979, fue invitado por la Radio y Televisión Española para un ciclo de reportajes a los más importantes escritores sudamericanos, junto a Borges, Mujica Láinez, Sábato, etc. En 1980, era el guionista vivo con más guiones filmados, en el mundo.

Falleció el 19 de agosto de 1983 de un infarto de miocardio y hasta pocas horas antes había estado trabajando en el Fondo Nacional de las Artes del que era Presidente. Dejó esposa, dos hijos y cinco nietos —entre los cuales se encuentra la novelista Claudia Petit de Murat— además de numerosos bisnietos.
Fue considerado como “El poeta de los versos patéticos” por Jorge Luis Borges y de él dijo Gabriela Mistral: “Petit de Murat desnuda el hueso de la muerte”.
Al despedir sus restos Dardo Cúneo, Presidente de la SADE, expresó "El Dios de tu poesía te aguarda con las puertas abiertas".

En una entrevista periodística siendo Presidente de la SADE, se definió a sí mismo como poeta al afirmar que “el único y real goce creador lo obtengo al crear una línea de poema”.

martes, 18 de agosto de 2009

- PETROLEO -





Política nacional sobre hidrocarburos



El espejismo de la renta petrolera



Daniel Gustavo Montamat
Para LA NACION
Noticias de Opinión



La riqueza petrolera puede ser una maldición o puede ser una bendición. Ha sido una bendición para el desarrollo de Noruega, y ha sido una maldición para el desarrollo de Nigeria y muchos otros exportadores petroleros. Cuando la riqueza petrolera se suma a una cultura productiva, enriquece a la sociedad; cuando, en cambio, apuntala una cultura rentista, favorece a una minoría a costa del empobrecimiento general. La Argentina no es un país rico en petróleo y gas, y muchas de las expectativas que se alientan en torno a su renta petrolera son puras quimeras.

La existencia de reservas de petróleo o gas en un determinado territorio es un legado de la naturaleza. Esas reservas están distribuidas en yacimientos de distinta dimensión, productividad y costos. La renta de un yacimiento en Medio Oriente es mayor que la de un yacimiento en Venezuela; y la de un yacimiento en Venezuela, mayor que la de uno en la Argentina.

La renta surge como diferencia entre precios y costos, y su valor es muy variable en el tiempo. Por ejemplo, la renta total estimada del petróleo y el gas (renta del up-stream ) en la Argentina fue de 27.024 millones de dólares en 2008. Este año, sobre todo por la caída de los precios de referencia internacional y regional (gas de Bolivia), si proyectamos los valores promedio hasta junio, estimamos una renta total de 14.426 millones de dólares, poco menos de la mitad de la de 2008. En 1999, cuando los precios del crudo promediaron los 19 dólares, la renta argentina fue sólo de 1969 millones.

David Ricardo fue el economista inglés que desarrolló el concepto de renta económica. La noción de renta estaba asociada a un beneficio extraordinario por encima del beneficio normal que reportaba la actividad agrícola. Esta recompensa adicional que recibían los propietarios de las tierras dedicadas a la actividad agrícola, era derivada de las condiciones de la tierra y no del trabajo aplicado a su explotación. Imaginemos a dos latifundistas -sostenía Ricardo-: uno con campos mucho más fértiles que el otro. Ambos venden los granos al mismo precio. Pero los costos del que es propietario de las tierras más fértiles son mucho menores que los costos del que es propietario de las menos fértiles. Este último tal vez tenga un beneficio de la explotación, pero el otro obtiene algo mucho mayor: he aquí la renta agrícola.

El concepto de renta, asociado originalmente a la tierra como factor productivo, se hizo extensivo a los recursos humanos y a otros recursos naturales no renovables, como los mineros.

En la Argentina, el debate sobre la renta petrolera (su apropiación y reparto) siempre estuvo subordinado al debate sobre el régimen de propiedad de los hidrocarburos. El sistema jurídico argentino consagra el principio de dominio regalista. El dominio originario de los yacimientos antes pertenecía a la Nación y, desde la reforma de 1994, a los estados provinciales. El dominio útil, es decir, la explotación del yacimiento, estuvo bajo predominio del Estado antes de que YPF fuera privatizada, y hoy depende de actores privados.

El régimen de propiedad condiciona el régimen de apropiación y distribución de la renta del recurso. Pero ningún régimen de propiedad asegura el 100% de la renta a quien detenta el dominio útil. Cuando el Estado monopoliza la actividad y se apropia de la renta mediante una empresa pública, debe ceder una parte a la reposición y desarrollo de nuevas reservas, exploración incluida. A su vez, si mantiene precios internos para los combustibles divorciados de los precios internacionales, cede otra parte de la renta a los consumidores. Los ejemplos que más se acercan a este modelo están entre las empresas estatales de Medio Oriente (Arabia Saudita, Irán, Irak, Kuwait).

En el esquema de explotación privada, los concesionarios hacen la inversión para explorar y explotar a cambio de una participación en la renta, y el Estado se apropia de otra parte de la renta por medio de regalías e impuestos. Si los precios internos están divorciados de los internacionales (por ejemplo, aplicando derechos de exportación, como en el caso argentino) también el consumidor se apropia de una parte de la renta.

En el medio entre el régimen de explotación pública y el privado hay muchas experiencias mixtas. Brasil, con Petrobras como empresa estatal, pasó de un monopolio total, a un régimen que mantiene la petrolera pública como actor excluyente, pero que acepta la coexistencia -todavía acotada- con nuevos actores privados.

La Argentina se deshizo de la YPF estatal, que producía petróleo y gas por sí (70%), y con la asistencia de contratistas privados (30%), y adoptó el actual esquema de concesiones privadas. La YPF del Estado era criticada por perder plata, y las empresas privadas hoy son criticadas por explorar poco y sobreexplotar las reservas probadas.

Cuando YPF daba pérdidas, la renta petrolera quedaba en el camino (contratistas, "ñoquis", proveedores, consumidores), y, cuando los privados invierten poco en nuestros campos, parte de la renta argentina migra a otras geologías.

En contra de la percepción generalizada, el gran beneficiario de la renta petrolera argentina generada entre 2002 y 2008 fue el consumidor aguas abajo de gas natural y combustibles. De los 83.968 millones de dólares de renta generada en el período, el consumidor aguas abajo se apropió del 55%, el Estado (nacional y provincial) del 27% y las empresas del 18%.

El subsidio implícito y generalizado que implica la transferencia de renta al consumo vía precios ha sido una característica de la historia petrolera argentina. Lejos de contribuir a mejorar la distribución del ingreso, ha restado igualdad de oportunidades, al sustraer recursos a otras inversiones clave para el desarrollo humano.

Juan Pablo Pérez Alfonzo, ministro de petróleo de Venezuela y uno de los ideólogos de la OPEP, se refería al petróleo como "el excremento del diablo". Aludía a los problemas que podía generar la riqueza petrolera si terminaba alimentando una cultura rentista. Noruega, con predominio de explotación estatal (Staatoil), siempre evitó usar los recursos de renta en políticas de corto plazo, que aprecian la moneda doméstica y desplazan otras actividades productivas. Invirtió la mayor parte de la renta en la constitución de fondos de inversión intergeneracionales. Brasil, que tras sus grandes descubrimientos pasará a ser exportador petrolero, evitó las distorsiones de precios internos. Muchos países petroleros, por el contrario, han usado la renta para exacerbar el ciclo económico de corto plazo retroalimentando el circuito rentista y concentrando más el ingreso.

La Argentina tiene petróleo y gas para autoabastecerse. Ha exportado saldos y ahora va camino de importar. Fue pionera en la creación de una empresa estatal petrolera, y uno de los países que fueron más lejos en la transformación del sector y en la privatización de su empresa estatal.

La aproximación a la renta del recurso y su reparto nunca acompañó estrategias de largo plazo: fue víctima del desarrollo ausente. En la organización de la industria petrolera terminó predominando el oportunismo y la cultura rentista por sobre el desarrollo productivo. La idea de que "con dos cosechas nos salvábamos" tuvo su correlato en las expectativas de que "nadábamos en un mar de petróleo". Los resultados están a la vista: Chile, sin las cosechas nuestras y obligado importar casi todo el petróleo y el gas que consume, ya tiene un ingreso per cápita superior al argentino.

Ni la riqueza petrolera nos va a desarrollar, ni podremos vivir de una renta fluctuante y muy inferior a lo que muchos suponen. Mal que les pese a los ilusionistas de siempre.

lunes, 17 de agosto de 2009

- SAN MARTIN -





José de San Martín


Libertador de Argentina Chile y Perú


Padre de la Patria



San Martín nació en Yapeyú, actualmente en la provincia argentina de Corrientes, a la vera del caudaloso río Uruguay, el día 25 de febrero de 1778.





En 1784 se traslada a España con su familia, donde estudia primero en el Seminario de Nobles de Madrid y luego, en 1789, inicia su carrera militar en el regimiento de Murcia. Sirve en las filas de España durante las guerras contra los franceses y en 1808 combate en la batalla de Baylén contra los ejércitos de Napoleón que habían invadido la Península.





En Cádiz conoce a otros militares de América del Sur y se enrola en las logias que promovían la independencia. En 1811 renuncia a su carrera militar en España y se embarca desde Inglaterra hacia el Río de la Plata en la fragata George Canning, donde arriba el 9 de marzo de 1812 acompañado por otros patriotas.spaña y se embarca desde Inglaterra hacia el Río de la Plata en la fragata George Canning, donde arriba el 9 de marzo de 1812 acompañado por otros patriotas.





El gobierno independiente de Buenos Aires acepta los servicios de San Martín, reconoce su grado de teniente coronel y le encarga crear un cuerpo de combate que luego sería el glorioso regimiento de Granaderos a Caballo. En ese mismo año se casa con María de los Remedios de Escalada, que pertenecía a una distinguida familia del país y crea la logia Lautaro, cuyo objetivo era liberar América del Sur del yugo español.





En octubre de 1812, los miembros de la logia encabezan un movimiento que tiene por objeto remover algunos miembros del Primer Triunvirato. Entonces, pacíficamente, el Cabildo nombra al Segundo Triunvirato, quienes, al poco tiempo, llaman a una asamblea de delegados de las provincias con el fin de dictar una constitución.





El 3 de febrero de 1813 los Granaderos a Caballo vencen en un combate, en las barrancas de San Lorenzo, a las fuerzas de desembarco realista que arribaron con varias naves desde el puerto de Montevideo.





En enero de 1814 San Martín toma el mando del ejército del Norte, de manos de Belgrano que regresaba derrotado del Alto Perú —hoy la república de Bolivia—. Se encuentran en la Posta de Yatasto y desde entonces los dos patriotas entablan una larga amistad.





Al poco tiempo de encontrarse San Martín en Tucumán, se dio cuenta que era imposible llegar a Lima, que en ese momento era el centro del poder realista, por el camino terrestre del Alto Perú. Fue entonces que el Coronel concibió la idea, que luego realizaría con éxito, de cruzar la cordillera y atacar la Ciudad de los Virreyes por el mar.





Una enfermedad lo obliga a pedir licencia y consigue que lo nombren Gobernador de Cuyo, y parte para Mendoza, al pie de la cordillera de los Andes. Allí se repone y comienza a preparar un ejército para cruzar la cordillera.





En 1816 envía, por la provincia de Cuyo, delegados al congreso que se reunía en Tucumán con órdenes expresas de insistir en la declaración de la independencia. La declaración de la independencia de España se aclamó el 9 de julio de ese año.





Desde Mendoza prepara con escasos medios un ejército. Todo el pueblo contribuye con su trabajo y con sus bienes para realizar la peligrosa expedición. Insiste ante el gobierno de Buenos Aires a que autorice a sus tropas el cruce de la cordillera.





En enero de 1817 comienza el cruce del ejército, alrededor de 4000 hombres, la caballería, la artillería de campaña y las provisiones para un mes. Cruzaron divididas en dos columnas por el paso de Los Patos y por el de Uspallata, y se encontraron en Santa Rosa de los Andes.





El 12 de febrero de 1817, pocos días después del paso de la Cordillera, el ejército de los Andes vence a los realistas en la batalla de Chacabuco y a los pocos días el Libertador entra en la ciudad de Santiago. El Cabildo se reunió el día 18 y designó a San Martín como Director Supremo, pero éste renunció al honor y entonces fue electo para el cargo el general Bernardo O´Higgins.





En los primeros días de 1818, un ejército realista desembarcado del Perú, avanzaba sobre la capital de Chile. El 19 de marzo, en un ataque nocturno, los realistas derrotan a los patriotas en la batalla de Cancharrayada y O´Higgins resulto herido.





El ejército Unido argentino chileno se rehace y el 5 de abril derrotan completamente a los realistas en la batalla de Maipú, que puso fin a los esfuerzos españoles para dominar el país.





El camino hacia Lima por mar estaba abierto, pero era necesario crear una flota que no existía. Con algunos barcos capturados al enemigo y otros comprados a los Estados Unidos e Inglaterra se crea la marina chilena que estuvo al mando de Blanco Encalada y luego del almirante inglés Lord Cochrane.





El 20 de agosto de 1820, parte el ejército expedicionario argentino chileno del puerto de Valparaíso hacia el Perú.
En el mes de julio de 1821, San Martín entra triunfante a Lima, proclama la independencia, es designado Protector del Perú y ejerce el gobierno.





El 26 de julio de 1822 San Martín se entrevista con Simón Bolívar en la ciudad de Guayaquil, hoy Ecuador. Se reúnen los dos libertadores de Sudamérica, del norte y del sur. Conferencian en secreto por más de cuatro horas. San Martín regresa a Lima la noche del 26.





El 20 de setiembre de ese año se reúne en Lima el primer Congreso del Perú y el Protector renuncia a su cargo. El mismo día se embarca para Chile y meses más tarde cruza a Mendoza.





El 3 de agosto de 1823 muere su esposa en Buenos Aires. El 10 de febrero de 1824, disgustado por las guerras civiles en que estaban envueltas las Provincias Unidas del Río de la Plata, se embarca para Francia con su hija Mercedes. En europa se ocupa de la educación de su hija y escribe para ella las Máximas para su hija que son un resumen de su filosofía de vida.





Reside en Europa hasta su muerte, el 17 de agosto de 1850 en la ciudad de Boulogne Sur Mer, Francia, esto ocurre a las 15.00 hs.

domingo, 16 de agosto de 2009

- OPOSICION -





¿Que te pasa, oposición?



La oposición salió fortalecida de las últimas elecciones, pero desde entonces parece desdibujada frente a un gobierno hábil en generar acontecimientos y marcar la agenda. Atrapado en enfrentamientos internos y dificultades para consensuar criterios, el arco opositor cede protagonismo y pierde en el Congreso, mientras algunos de sus principales dirigentes, como De Narváez y Reutemann, se llaman a silencio. ¿Por qué la iniciativa siempre es de Néstor?



Por Pablo Mendelevich
Noticias de Enfoques
La Nación



No hay reunión a la que vaya, incluso alguna reunión social, en la que no me digan eso; la verdad, ya estoy podrido de escucharlo." Al hombre el asunto lo agobia. El cronista acaba de preguntarle si no le parece que la oposición está como atolondrada, dispersa, fragmentada, mientras se le diluye día tras día la fuerza que extrajo de las urnas el 28 de junio. Claro, la suya no es la catarsis de un vendedor de autos, un obstetra o un pastor evangelista. Se trata de uno de los políticos opositores más importantes del país. "Le reconozco que mucha gente se queja de la oposición, pero no sé qué quieren que hagamos."

Hoy se cumplen 49 días del pronunciamiento de veinte millones de almas en el cuarto oscuro. Pero, raro país, todavía faltan 116 días para que ese pronunciamiento se efectivice. O por lo menos para que los representantes elegidos en aquellos comicios legislativos que el Gobierno planteó en formato plebiscitario pongan sus frescas asentaderas en las bancas. Que la Argentina tenga durante seis meses dos congresos -el viejo en la cancha, el nuevo en el banco- es una anormalidad, conviene recordarlo, derivada del adelanto electoral que dispusieron por unanimidad los dos Kirchner. La crisis mundial desaconsejaba, según su sabio entender, votar en octubre. Eso dijeron. El detalle de que se anticipaban las elecciones pero no las asunciones parecía en el otoño un mero efecto secundario de la medicina, cuestión insignificante, claro, frente a un mundo que se caía.

Sin embargo, ahora que transitamos por el período en el que la voluntad del electorado quedó desacoplada de la composición del Congreso y ahora que se ve que la Torre Eiffel, la Gran Muralla y hasta Wall Street, bien o mal, siguen allí, el panorama es sorprendente: el Gobierno conserva la iniciativa y los opositores, que tanto champagne gastaron la noche del domingo 28, van detrás. Sobran ejemplos en la semana que pasó. En pleno diálogo político la oposición se enteró por tevé de la estatización del fútbol -si no la medida más popular del año, la más populista-, viene de conseguir menos diputados que antes para oponerse al refill (rellenado del vaso en restaurantes americanos) de la delegación de poderes y ni siquiera pudo golpearse mucho el pecho cuando el Gobierno frenó, precariamente, el tarifazo. Es un secreto a gritos en el mundillo político que la marcha atrás con el tarifazo se debió antes a la rebelión de los diputados propios que a la prédica de los opositores. Hasta el durísimo documento que el jueves dio a conocer la UCR dando por terminado el diálogo pareció casi una sobreactuación obligada por las circunstancias: la evidencia de que mientras invitaba cortésmente a dialogar, el Gobierno en el Congreso mostraba hasta qué punto está dispuesto a dar su batalla.

Espacios vacantes
"El verdadero cuadro opositor se va a plantear a partir del 10 de diciembre", dice Francisco de Narváez, el neoperonista que siete semanas atrás emergía como principal vencedor de los comicios nacionales, tras haberle ganado en el principal distrito al principal de los Kirchner. ¿Usted no cree que su repliegue personal, máxime después de haber sido en la campaña un intenso protagonista mediático, contribuyó a dejar un espacio vacante que el oficialismo ocupó con astucia?, pregunta el cronista. De Narváez responde que quiso ser prudente para no adoptar una posición triunfalista y niega que la recuperación de la iniciativa oficial sea per se un dato positivo ("Va a generar más rechazo en la sociedad, que votó contra esa forma de gobierno en la que ellos insisten"). Critica, en particular, la estatización del fútbol por lo que significa la ruptura de contratos entre privados, pero, en cuanto a su propio liderazgo, casi admite no tener suficiente vigor, al menos ahora, para salirle al cruce al Gobierno en forma eficaz. ¿Insuficiencia de recursos políticos o demasiada plancha? Miembro del bloque Unión Celeste y Blanca que integra el interbloque del Pro, De Narváez no habló en ninguno de los dos recientes debates fundamentales que hubo en el recinto, en los que se trataron la emergencia agropecuaria y la delegación de poderes al Ejecutivo.

El otro gran guardado, se sabe, es Carlos Reutemann, quien entiende que cuando "el peronismo es un terremoto", según él mismo diagnosticó hace tres semanas, no se recomienda salir a recoger heridos: hay que esperar. Es una disciplina que Reutemann practica con éxito, si se considera que él es el político peronista que más tiempo lleva con imagen positiva sostenida, algo así como un impoluto líder nacional permanente del futuro. La senadora Roxana Latorre, su álter ego, insiste en que el Lole no va a largar su candidatura presidencial este año porque la ciudadanía está preocupada por otras cuestiones, como la supervivencia cotidiana. Son los dirigentes, explica, los que tienen apuro. Ante la pregunta de si Reutemann, como inminente candidato presidencial favorito, no está hoy demasiado al margen de los grandes temas que se discuten en el país, Latorre dice que él siempre manejó bien los tiempos. Y en eso tiene razón. Aunque nadie imagina cómo seguiría funcionando el legendario laconismo de Reutemann en la hipótesis de que, el peronismo primero y la ciudadanía, después, lo conviertan en sucesor de Cristina Kirchner.





Anabólicos

De Narváez y Reutemann, también Cobos, derrotaron al oficialismo en sus respectivas provincias, aunque a nivel nacional, como se sabe, quien sumó más votos -no más bancas- fue el kirchnerismo, seguido por el Acuerdo Cívico de Lilita Carrió, si bien Kirchner y Carrió perdieron donde se presentaron, pese a lo cual ambos serán los dos nuevos diputados más rutilantes de la cámara. ¡Qué embrollo! Quizá no sea apropiado decir que en la Argentina el sistema político es muy complicado o que las prácticas políticas están llenas de contradicciones: lo correcto, probablemente, sea decir que ambas cosas suceden yuxtapuestas.

Los teóricos advierten que el nuestro es un sistema que promueve representaciones plurales. Para ello, los distintos partidos (bueno, "espacios") expresan cosas diferentes. Pero para ganarle una votación legislativa al Gobierno, que hoy es primera minoría (y lo seguirá siendo en diciembre), deben unirse sin desflecarse, lo que no sucede, porque un sector volátil, el de aliados ocasionales, termina funcionando como anabólico para el bloque oficialista. Ese, por cierto, es el sector con el que el Gobierno más negocia, según lo prueban las concesiones que le hizo en la reciente prórroga de delegación de poderes, que le prodigó al oficialismo una victoria de 136 votos a 100. Oh, casualidad, 136 votos consiguió el Gobierno para adelantar las elecciones, huelga decir que antes de su derrota electoral. También 136 fueron los votos con los que la Cámara de Diputados aprobó el año pasado la ley de emergencia económica. En cuanto a la oposición, desmejoró un poco, si se observa que en marzo último, cuando intentó bajar las retenciones mediante una sesión especial, juntó 103 diputados.

Los magros 100 de la madrugada del jueves pasado fueron consecuencia, en parte, de que hubo 7 abstenciones, pero más aún de la recuperación para la causa oficialista de viejos amigos despechados, que acaso se rindieron al argumento de preservar la gobernabilidad, lo que hacía desaconsejable reponerle al Congreso la facultad de determinar el nivel de retenciones. Aunque hubo algo más: el oficialismo repite que la debilidad del Gobierno -en privado admitida sin cortapisas- tonifica a las corporaciones. Según su visión, la corporación del campo, la de los abogados (en lenguaje kirchnerista, esto se refiere al Consejo de la Magistratura) o de las empresas mediáticas implanta mecanismos extorsivos e intenta suplantar a la política, una advertencia rendidora entre diputados de izquierda. Acaso por error estratégico de una parte de la oposición, la delegación de facultades quedó pegada con una automática rebaja a las retenciones de la soja que arbitraría el Congreso. Luego, Agustín Rossi, el negociador que ya había probado su destreza cuando la 125 sorteó la Cámara baja, consiguió conservar sus marcas estándar para aprobación de leyes difíciles.

En rigor, no hay una oposición. Como dice Margarita Stolbizer a LA NACION, lo que hay es un arco opositor. Stolbizer, protagonista de una resonante disputa doméstica con Elisa Carrió, lo que sumó un ejemplo contundente de lo fácil que se agrietan las asociaciones opositoras, analiza: "Liderazgos existen, lo que pasa es que son incompletos". Se refiere a Carrió, pero también a Cobos, y a Hermes Binner. En coincidencia con De Narváez, la dirigente del GEN dice que el Gobierno está muy golpeado y que no le parece que lo sucedido con el fútbol o con la delegación de poderes signifique un reposicionamiento oficialista sustancial.

Extendida la costumbre de no esconder las divergencias, casi nadie discute ya la fragilidad de las dos alianzas organizadas ad hoc para las últimas elecciones, la peronista y la no peronista, cuyo leitmotiv sonaba parejo: "Lo importante no es ganar, sino que el Gobierno pierda".

La alianza de Solá-Macri-De Narváez responde a la subclasificación peronistas contra peronistas, un galimatías que suele atormentar a los observadores extranjeros, pero que no resulta nada extravagante para los nativos. Esa alianza boya en una ambigua relación de pertenencia con el Partido Justicialista, hoy intrusado por Kirchner, según la visión del experto Eduardo Duhalde.

Ganadores y perdedores

Siete semanas después parece tener vigencia la pregunta de quién ganó las elecciones. La formulan unos y otros con variado apego a la ironía. Un miembro del Gobierno, que pide no ser mencionado, dice: "La falta de liderazgo nítido en la oposición se debe a que estas elecciones no arrojaron un ganador sino un perdedor, Kirchner, quien sin embargo tiene gran audacia, mucha información y, con el asunto del fútbol, le encontró el agujero al mate".

Ernesto Sanz, el mendocino que conduce a los senadores radicales, asegura que no hay forma de traducir el resultado electoral -sobreentiende que ganó la oposición- mientras no haya recambio de bancas. Su partido pegó un portazo virtual el jueves: concluyó, enojado, que el diálogo político había sido inútil. Tardía sintonía con la intransigente Carrió, quien hoy recuerda con amargura las cosas que le decían en la calle cuando se negó a ir a la Rosada. El ministro Florencio Randazzo se mostró sorprendido por la airada reacción radical carente de gradualismo, pero apegado como está al dialoguismo zen conservó las buenas maneras. Como si nada, llamó a otra ronda. El Gobierno todavía no descubrió que, llegado el caso, tiene un argumento lapidario para responder a quienes le critican su diálogo: entre sí, los diferentes opositores tienen un diálogo escaso, nada sistemático, cuando no son citas meramente gestuales, de esas que le dan trabajo a los fotógrafos.

Falta un siglo, en términos de política argentina, para el esperado 10 de diciembre. Otro siglo pasó ya desde el 28 de junio: la primera semana postelectoral se hablaba del riesgo de que a la oposición se le diera por cogobernar desde el Congreso. Se decía que podía "voltearle" -ése era el verbo en boga- las retenciones, los superpoderes y unas cuantas cosas más al Ejecutivo. Y se sostenía que el dilema central opositor era sostener la gobernabilidad tragando sapos o plantar las propias verdades frente a un kirchnerismo derrotado. Pero alguien se extravió en el camino: el kirchnerismo derrotado. Esperan hallarlo el 10 de diciembre.

© LA NACION

sábado, 15 de agosto de 2009

- FALLA -





Manuel de Falla



El hombre de los amores brujos





Manuel de Falla nacio en Cadiz en el dia 23 de Noviembre, del año 1876. fue alumno de su madre, quien era una eximia pianista y descubrio sus aptitudes musicales.
Fue una persona de fecunda fantasía, lo que siendo joven, creó una ciudad utópica, llamada Colón. La que él administraba y habitaba.
Pero quien verdaderamente lo inclinó a la música, fue un violoncellista: Salvador Viniegra. Tuvo un estilo tipicamente español.





Y su obra, linda la perfeccion, a pesar de no haber sido prolifica.
Perteneció al movimiento del Renacimiento de la musica de su pais,
habiendose adentrado en los ritmos autoctonos,
pero dandole a su composición un toque vanguardista.





Su padre también era músico aunque no era su profesion, que era la de comerciante.
Manuel de Falla también gustaba escribir, y lo hizo en el periodico familiar,
La Industria española. Pero se decanto mas tarde por la musica.
Estudio en el Conservatorio de Madrid, desde el año 1899
siendo alumno de Jose Tragó, quien era compañero de Isaac Albeniz,
otro compositor notable, catalán, autor de composiciones
de color tipicamente español.





Escribio zarzuelas, aunque no tuvieron demasiada repercusion,
y se estrenó una: Los amores de Inés.
Un maestro que tuvo gran influencia en él,
y ayudó a desarrollarse como copositor, fue Pedrell.
Que le influyó también con sus ideas.





Y luego de estudiar con él viajó a Paris, Francia,
donde tuvo la influencia de musicos como Debussy, Ravel, etc.
Habiendo nacido en una familia acomodada, de Falla,
tuvo después una vida de pobreza, incluso reflejada en su vestimenta,
siendo su sustento las clases de piano, y tocando en una compañia revisteril.
Compuso El amor brujo, hermosa obra, y su bora Noche en los jardines de España, fue estrenada en Paris.





Obtuvo el premio de piano en el concurso Ortiz y Cussó, que se llevó a cabo en el Conservatorio de Madrid.
Cuando estalla en 1936 la guerra civil españolaempieza
una cruel represión en Granada.





Asesinan en Agosto, el dia 18 a Federico Garcia Lorca,
y el animo de Mauel de Falla cae estrepitosamente.
Un año despues ya no podia casi caminar.





Era un arraigado Republicano, lo que hizo que en un momento
desista de vivir en España, trasladandose a Argentina,
la provincia de Cordoba, y deshechando el nombramiento
del Gobierno español, como Presidente del Instituto de España.





En Alta Gracia, falleció en el año 1946. Se encontró una obra inconclusa,
La Atlantida, que luego fue completada por Ernesto Halffter.

ALGUNAS DE SUS OBRAS

Melodía para violonchelo y piano (1897)
Romanza para violonchelo y piano (1898)





Cortejo de gnomos (1901)
Danza de fuego
Noches en los jardines de España (1909-1915) para piano y orquesta
La vida breve (1913), Opera, compuesta según texto de Fernández Shaw
El amor brujo (1915) Ballet





El corregidor y la molinera (1916-1917)
El sombrero de tres picos (1919)
la Fantasía bética para piano (1919)
Fuego fatuo (1918-1919)





Homenaje. Pour "le tombeau de claude debussy" (Granada, 1920)
Canto de los remeros del Volga (del cancionero musical ruso) (Granada, 1922)
El retablo de Maese Pedro (1924), fantasía escénica
Concierto para clave y 7 instrumentos (1923-1926)





Concierto para clavicémbalo (o pianoforte), flauta, oboe, clarinete, violin y violoncello (1923-1926)
Pour le tombeau de Paul Dukas (Granada, 1935)
El gran teatro del mundo (1927)
Balada de Mallorca (Palma de Mallorca, 1933)